Experimentos mentales para incrédulos I

1 09 2012

NOTA INTRODUCTORIA: A lo largo de los años he ido anotando en mi agenda de yoga mental diferentes experimentos que he ido esbozando y llevando a cabo. Me he basado en mis estudios rosacruces, en mis experimentos de yoga mental, en conocimientos adquiridos de mis lecturas de diferentes filosofías orientales, tales como el zen o la lectura de libros de parapsicología y otros. Esta es la primera entrega de algunos de esos experimentos para incrédulos, es decir personas que necesitan convencerse del poder de la mente, de la vinculación entre todas las mentes, de la existencia de la energía y su influencia en nuestra vida práctica. Gracias a Dios yo no necesito abrirme el costado con un cuchillo de cocina y permitir que los incrédulos como Santo Tomás metan su mano en mi costado, toquen mis costillas, vean caer la sangre y mojándose un dedo en ella se la lleven a la boca para ver a qué sabe. Estos son experimentos mentales y nadie saldrá herido ni perdiendo otra cosa que su orgullo y su importancia personal, tal como le diría don Juan a Castaneda. Somos una mota de polvo en el universo, pero interconectada con el resto de motas de polvo, con todo el universo, con las entidades espirituales más avanzadas, los maestros cósmicos e incluso con Dios. Por eso somos tan poquita cosa y al mismo tiempo tan importantes, divinos. Por eso podemos ir experimentando estas conexiones hasta que sus resultados nos convenzan como a Santo Tomás, que una vez la mano en el costado y probada la sangre del cordero no tuvo otro remedio que admitir que aquello era “real”. Nada más, espero que estos experimentos les gusten y les resulten divertidos.

EXPERIMENTOS MENTALES PARA INCRÉDULOS I

PRIMER EXPERIMENTO

En el camino del guerrero impecable van a necesitar convencerse de que su mente es tan real como su cuerpo y lo que piensan tan real como lo que hacen. Para ello les propongo estos primeros experimentos, sencillos de llevar a cabo y hasta divertidos si los hacen con discreción.
LA VINCULACIÓN DE NUESTRAS MENTES

Están convencidos de que los demás no les pueden ver si no tienen la vista clavada en ustedes, que no les pueden oír sino los otros no tienen los oídos bien abiertos y ustedes están cerca, que no les pueden palpar sino están muy cerca y no se dejan, etc, etc. Pues bien, con este primer experimento se acabarán convenciendo de que su energía también actúa y puede estar haciendo lo mismo que hacen sus sentidos, solo que mucho mejor, con más intensidad y con mas fineza.

Escojan un lugar al aire libre o en lugar cerrado. Necesitan una multitud o muchedumbre más o menos numerosa. Mejor que nadie les conozca allí y ustedes no conozcan a nadie. Entren en el lugar cerrado (una cafetería, un local público) o aproxímense al lugar abierto concurrido (un concierto al aire libre, una plaza de su ciudad concurrida, un parque con mucha gente, etc) con mucha discreción, sin gesticular, hablar en voz alta o hacerse notar de cualquier otra manera. Procuren no fijarse en la gente, especialmente en personas concretas. Procuren que su mente esté relajada y caminen con naturalidad. Busquen un sitio adecuado, donde se sientan bien, armonizados con su energía. Don Juan les diría que ese es su sitio de poder, que estudiaremos más adelante en la sección del guerrero impecable.

Una vez en su sitio, tranquilos, relajados, escojan una persona para el experimento. Procuren que esté de espaldas, que esté lejos de usted, que no se haya fijado en usted cuando ha entrado.

Con mucha calma fijen su mirada en su nuca. Primero una mirada rápida, como resbalando sobre ella, luego deténganse más tiempo, unos segundos. Finalmente permanezcan de esta manera largo rato, como si tuvieran un láser en la mirada y lo clavaran en la nuca de la persona elegida.

OBSERVEN
-Cuánto tiempo tarda esa persona en volverse y buscar entre la multitud una persona que la esté mirando fíjamente.
-Cuánto tiempo tarda en descubrirles a ustedes, en fijar su mirada y en darse cuenta de que efectivamente alguien le estaba mirando y ese alguien era usted.
-Comprueben cómo influye su estado de ánimo en los resultados del experimento. Cuando están tranquilos y relajados, cuando están nerviosos y estresados, cuando están de mal humor o alegres.

-Comprueben cómo determinadas personas son más sensibles a las miradas que los demás clavan en su nuca y cómo otras tienen serios problemas para darse cuenta de que alguien les mira fíjamente.

Anoten los resultados en su libreta de experimentos que pueden llevar con ustedes a todas partes, en el bolsillo de su camisa o en el bolso de señora.

Completaremos este primer experimento con otros encaminados a hacernos conscientes de otros detalles de esta vinculación mental que existe entre todos los seres humanos e incluso también con animales y plantas. Nos fijaremos en cómo funciona, en cómo nuestra mente puede programarse para ello, en cómo los demás no son conscientes de esta vinculación mental pero sí notan sus efectos… Cuando lleven un tiempo prolongado realizando estos experimentos con mucha discreción y anotando sus resultados, se darán cuenta de que esto es mucho más que pura sugestión. Aquí hay algo y lo iremos descubriendo poco a poco, conforme prosigamos nuestro camino.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: