Cursillo de yoga mental V

8 05 2013

CURSILLO DE YOGA MENTAL
CLASE V

Saludo budista. Como al comienzo de todas las clases, vamos a repasar cómo nos ha ido la semana. Para nosotros, los enfermos mentales, la autoobservación es muy importante. Saber qué síntomas son los precursores de una crisis aguda de nuestra enfermedad y si están ahora mismo presentes, puede ayudarnos a prevenir esa crisis antes de que se produzca. Las crisis nos resultan muy desagradables, todos sabemos lo mal que lo pasamos y las consecuencias que tienen. Por eso evitarlas es tan importante y por eso autoobservarnos debe formar parte de la rutina de nuestras vidas.

Como siempre me pongo en la postura de circuito energético abierto, que ya expliqué en la primera clase, y comento mis síntomas. En mi caso lo peor que me puede suceder es que las ideas recurrentes, obsesivo-compulsivas, se intensifiquen hasta el punto de no dejarme en paz. Ese es un síntoma grave que me avisa de una posible crisis. Si además se produce un recrudecimiento no habitual de la agresividad (es natural en ciertos momentos y frente a ciertas circunstancias, pero no en todas y no siempre) tengo que ponerme muy seriamente sobre aviso. Si a esto va unida una depresión, el malhumor, un estado colérico, una sensación de que soy un desgraciadito y todo el mundo me persigue y si comienzo a repasar el pasado y a recordar cómo me llamaron loco y me trataron tan mal, entonces debo ponerme a trabajar seriamente para evitar una cercana crisis.

Ahora cada uno va a comentar cómo le ha ido la semana.

Como deberes para esta semana os puse el ejercicio de utilizar alguna escena de nuestra vida cotidiana para aprender a distanciarnos emocionalmente y comenzar a ser capaces de ver nuestra vida como una película. Por mucho que nos involucremos viendo una película nunca sufriremos como si nosotros mismos sufriéramos lo que sufren los personajes. En mi caso mi faceta de escritor me hace muy sencillo distanciarme y verlo todo como una película, es más, si no soy capaz de hacerlo, no puedo utilizar lo que me sucede para mis relatos y novelas. La ficción exige distancia.

Ya os he puesto en el blog la primera entrega de las máximas del guerrero impecable. Tenéis que leerlas e interiorizarlas. Es importante que asumamos que el camino del guerrero no es una tontería que me he inventado y antes Carlos Castaneda, para un enfermo mental el camino del guerrero puede ser cuestión de vida o muerte, no es para tomárselo a broma.

Un compañero nuestro está sufriendo una crisis en su enfermedad. Hoy vamos a dedicar parte de la meditación a aprender una técnica de terapia curativa a través de la energía. Le mandaremos energía entre todos para intentar que mejore. Eso es todo lo que podemos hacer por él. Recordar que un guerrero impecable hace lo que tiene que hacer cuando tiene que hacerlo y luego solo le queda confiar en que las fuerzas que rigen el universo le sean favorables. Esperemos que esas fuerzas decidan que la mejora de nuestro compañero es conveniente aquí y ahora, para él y para nosotros.

EJERCICIOS DE ENERGETIZACIÓN

No voy a detenerme en ellos porque hoy tenemos que hacer una meditación larga. Podéis repasar las anteriores charlas y ver los ejercicios que hicimos. Deberían formar parte de la rutina de nuestras vidas de enfermos mentales, tal como asearnos por la mañana al levantarnos. Puede que las personas “normales” o que se consideran así puedan prescindir de estas rutinas, para nosotros es tan importante como no olvidarnos de comer en las diferentes comidas del día.

EJERCICIO DE CONCENTRACIÓN Y MANTRAS

Vamos a repetir el ejercicio de la vela para mejorar la concentración de nuestra mente. Este ejercicio podéis repasarlo en una charla anterior. Hoy lo vamos a necesitar para la meditación.
Como hay nuevos participantes en el grupo, repasaremos y haremos los primeros mantras de la primera clase.

RAAAAMMMMAAAAA Un mantra para equilibrar las energías masculina y femenina.
OOOOOMMMMMM El mantra de la totalidad, el que nos conexiona con la divinidad.

EJERCICIOS DE EQUILIBRIO ENERGÉTICO EN MOVIMIENTO Y ESTÁTICOS
Vamos a hacerlos para que los aprendan los nuevos pero me remito a lo que hicimos ya en clases anteriores. Son importantes para lograr el equilibrio en nuestra energía, para tranquilizarnos y especialmente para dormir.

MEDITACIÓN

Como siempre hacemos la relajación acostumbrada siguiendo la vieja rutina. Llegamos al centro de la cabeza, a la glándula pineal. Visualizamos un rectángulo luminoso, una puerta. Damos un paso y estamos de nuevo en el otro lado. Es una llanura oscura. Estamos en la dimensión espiritual donde no existe el tiempo ni el espacio. Si queremos ir a un lugar pensamos en él y allí estamos, si queremos ver a una persona, pensamos en ella y ya estamos a su lado.
Hasta ahora hemos meditado individualmente. Hoy vamos a realizar nuestra primera meditación en grupo. Estamos todos juntos en esa llanura oscura. Formamos un círculo y nos tomamos de las manos. No elegimos sitio, dejamos que las energías se complementen y armonicen. Al final todos estaremos donde debemos estar.

Visualizamos cómo la energía sale por la palma de nuestra mano izquierda y se transmita a la derecha del que tenemos al lado. Notamos cómo la corriente de energía se mueve en círculo, de izquierda a derecha. Aumentamos la energía y la velocidad de su movimiento. Ahora la detenemos y la movemos al revés, la energía sale ahora por la palma de nuestra mano derecha y se transmite a la izquierda del que tenemos al lado. Intensificamos la energía y el movimiento. Estamos en una especie de carrusel o tiovivo energético.
Ahora nos paramos y hacemos que del chakra corazón salga un haz de luz hacia el centro del círculo. Allí se va formando una esfera de luz, es pequeña y vibra. Miramos hacia lo alto y elevamos una plegaria al Dios de nuestros corazones. Le pedimos que nos mande energía. Visualizamos cómo ésta baja desde lo alto en un poderoso rayo de luz blanca.

La esfera crece, se hace más luminosa, vibra con más fuerza.
Ahora visualizamos otro rectángulo y vemos al otro lado a nuestro compañero, vemos su rostro, su cuerpo. Quienes no le conozcan no tienen que hacer nada, solo permanecer pasivos y dejar que los otros actúen.

Con un impulso de la voluntad lanzamos la energía de esa esfera hacia nuestro compañero, a su corazón. Ahora permanecemos pasivos, no nos involucramos, dejamos de lado la voluntad, nos limitamos a observar.
Ya hemos hecho lo que teníamos que hacer. Como en esta dimensión espiritual no hay tiempo, no importa cuándo hayamos mandado la energía, la recibirá en el momento adecuado. Si las fuerzas que dirigen el universo no lo consideran adecuado podrán bloquearla, porque tal vez sea preciso para que aprenda alguna determinada lección espiritual. Pero esa energía no está perdida, no la hemos derrochado, nuestro compañero la recibirá en el momento adecuado, y nosotros hemos conseguido un karma positivo que también nos será retribuido en su momento.

Este ejercicio también se puede hacer individualmente. En lugar de crear un círculo nos limitamos a visualizar el rayo de energía que baja desde lo lato, formamos una esfera luminosa y la lanzamos hacia la persona a la que hemos decidido ayudar.

No es conveniente hacerlo cuando estamos mal, coléricos, malhumorados, disgustados, rencorosos, cuando nos sentimos tan mal que necesitamos más que nos ayuden que ayudar. No hay que forzar. Nuestra energía en ese momento no es muy positiva, yo diría que es casi tóxica. Esperemos, encontremos el momento adecuado y hagamos la terapia curativa a través de la energía. Quien tenga que recibirla, aunque vaya a ser operado ahora mismo, la recibirá en el momento más adecuado. Recordemos que en el mundo espiritual no existe tiempo.
Ahora deshacemos el círculo y retomamos la meditación individual.

EL YO INTERNO

Hoy vamos a tomar contacto por primera vez con nuestro “yo interno” nuestro espíritu, nuestra alma, o como queramos llamarla. Estamos acostumbrados a vernos como cuerpos físicos, como vehículos, no como conductores que estamos dentro de ese vehículo.

Hoy vamos a visualizar un rectángulo de luz. Visualizamos un descampado. Es de noche. Hay una rara luz rojiza. Decidimos acercarnos y ya estamos allí. Vemos un vehículo. Es un utilitario. Nos acercamos y lo miramos sorprendidos. De pronto, como sucede en los sueños, se transforma, es un cuerpo humano. No lo vemos bien desde esta distancia.

Nos acercamos y la sorpresa no tiene límites. Es nuestro cuerpo. ¿Qué hace allí? Recordemos que en el mundo espiritual no hay tiempo ni espacio, de esa manera podremos encontrarnos con nuestros otros cuerpos, con nuestros otros “yoes” cuando lo deseemos. Podemos sentir miedo, casi terror, es la primera vez que nos vemos y es una experiencia única y casi espantosa. Sin embargo no debemos tener miedo. ¿Cómo podríamos hacernos daño a nosotros mismos?

Estamos acostumbrados a ver a los demás, pero no tanto a nosotros mismos. Solo cuando nos miramos al espejo, cuando nos vemos en un escaparate. Podemos ver nuestras manos, nuestros pies, pero no es posible ver nuestros rostros, su expresión, si no es en un espejo. Nos hemos acostumbrado a vernos en los ojos de los demás como en un espejo. Hoy vamos a vernos directamente.

Notamos cómo es nuestro cuerpo, la erosión del tiempo, las arrugas, cada una de sus características. En la vida unos tienen vehículos despampanantes, descapotables, mercedes, ferraris, una auténtica maravilla. A nosotros nos tocó en suerte un utilitario, muy elemental y bastante sucio y deteriorado. No se trata de suerte, en realidad, en la próxima meditación, sobre el karma, veremos que en eso tiene mucho que ver nuestro karma.

Nos visualizamos desde niños hasta este momento. Cualquiera diría que nuestros cuerpos, nuestros vehículos, son tan diferentes que podrían pertenecer a personas distintas. Lo que nos hace individuos, personas, es la memoria. Si no recordáramos nada de nuestra infancia ese cuerpo que vemos ahora podría ser el de otro niño, no el nuestro.
La memoria es un hilo energético que nos llega desde el nacimiento, antes, desde que éramos fetos en el vientre materno hasta ahora. Gracias a ese hilo energético somos individuos, personas.

Vamos a sentirnos en el vientre de nuestra madre. Vamos a sentir el vínculo con ella. Vamos a observar nuestro nacimiento. Dedicaremos a ello una meditación completa, pero hoy nos vamos a ver en ese instante para que nos demos cuenta de qué es y cómo es nuestro yo interno. Un ser de luz, un espíritu, un alma, una entidad energética que permanece como conductor del vehículo en todo momento, sea cual sea ese vehículo, su edad, tamaño, características. Lo que importa no es el vehículo, lo que importa es lo que somos nosotros, el conductor.

Y ahora os dejáis llevar, cada vez escucháis más lejos mi voz…más lejos, ya no me oís. Estáis en el vacío, el silencio y la oscuridad
………………

Volvéis a escuchar mi voz. Notáis el cuerpo más pesado, en contacto con el suelo. Estáis regresando del viejo meditativo. Ya estáis aquí y ahora. Movéis los dedos de los pies, los dedos de las manos, las piernas, los brazos, cuando estéis preparados abrís los ojos.
Os ponéis en pie sin prisa, el cambio de vibración en nuestra energía puede producir mareos o náuseas. Vamos a equilibrar la energía con algunos ejercicios.

Hemos terminado la clase por hoy. Recordad los deberes para la próxima semana y hacer los ejercicios de energetización todos los días si os es posible.

Saludo budista

QUE LA PAZ PROFUNDA ESTÉ CON VOSOTROS

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