CURSILLO DE YOGA MENTAL 2-2

2 10 2013


CURSILLO DE YOGA MENTAL

SEGUNDA ETAPA/CLASE SEGUNDA

Saludo budista.

Hoy vamos a hacer la recapitulación al final de la clase. Con la relajación comenzaremos el trabajo con los chakras, eso nos llevará un tiempo, luego haré una pausa y los que tengan prisa podrán marcharse antes de la recapitulación.

EJERCICIOS DE ENERGETIZACIÓN Y PASES MÁGICOS

Ya tenéis las fotocopias en casa, debe ser un trabajo vuestro que deberéis automatizar el hacerlo, si no podéis todos los días, al menos los fines de semana o cuando os sintáis bajos de energía o penséis que vais a sufrir una crisis. Intentaré hacer el mayor número de ejercicios aunque no he conseguido aún memorizarlos todos y me costará recordarlos.

Los ejercicios de energetización corresponden en parte al calentamiento que se suele hacer antes de practicar taichí y a los ejercicios de energetización de kriyayoga de Yogananda y sus discípulos. Podéis buscar en Google Yogananda y completar la información. Añadiremos un pase mágico de Castaneda, el primero, se llama moler energía con la planta de los pies y corresponde al primer ejercicio del libro. Hoy lo haremos completo, repitiendo tres veces.

MANTRAS Y RESPIRACIÓN

Como en todas las clases, he traído un archivo de sonido para escuchar un mantra. En este caso es el mantra LAM que utilizaremos para trabajar con el chakra raíz. Primero lo escuchamos y luego repetimos tres veces.

Vamos a hacer las respiraciones poco profundas de todos los días, inspiramos, contamos hasta cuatro mentalmente, retenemos, contamos hasta cuatro y exhalamos contando también hasta cuatro.
Ahora respiramos con normalidad, centrando la atención en la respiración e intentamos encontrar un ritmo respiratorio.
Vamos a hacer una respiración profunda, contando esta vez hasta diez, yo iré repitiendo los números en voz alta mientras vosotros respiráis, primero inspiramos contando hasta 10, luego retenemos, contando hasta 10 y exhalamos contando hasta 10.

EJERCICIO DE CONCENTRACIÓN SOBRE UNA VELA

Para trabajar sobre el chakra y prepararnos para la meditación, especialmente los nuevos, vamos a repetir el ejercicio de concentración sobre una vela que ya hicimos en la primera etapa.
Enciendo la vela. Nos sentamos en la postura del loto y miramos con fijeza la llama de la vela. Respiramos contando hasta cuatro. Antes de hacer el ejercicio vamos a practicar unos ejercicios previos. Nos miramos la punta de la nariz con los dos ojos. Ahora miramos a la izquierda, con los dos, a la derecha, arriba y abajo. De nuevo nos miramos la punta de la nariz.

Ahora nos centramos en la llama de la vela, de la misma forma, con los dos ojos. Veremos un círculo luminoso a su alrededor, es el aura de la vela. Primero vamos a centrarnos en ver el aura, luego visualizaremos cómo la llama sube hacia arriba, luego se mueve a la izquierda y finalmente a la derecha. Estamos pasivos, no ponemos voluntad en mover la vela, simplemente la miramos y visualizamos, como si estuviéramos viendo una imagen en la televisión que la vela se mueve. Finalmente vamos a cambiar su color. Visualizamos un campo de hierba verde y fresca y que la vela está en el centro de ese campo, la llama va cambiando su coloración hasta pasar al verde.
Todos los objetos tienen su aura de energía, también nuestros cuerpos. Quienes pueden ver el aura pueden deducir por su color qué puede estar pensando o sintiendo esa persona. Cada chakra tiene un color, si el aura adquiere ese color con intensidad, limpieza o menos intensidad y limpieza, podremos calibrar el tipo de pensamientos y sentimientos que tiene esa persona.

RELAJACIÓN Y TRABAJO CON EL CHAKRA RAÍZ

Vamos a tumbarnos, postura de relajación, como siempre. Respiramos, relajamos la planta de los pies, como siempre, vamos subiendo y al llegar a nuestro bajo vientre centramos la atención en el perineo, la zona entre el ano y los órganos sexuales. En esa zona visualizamos una flor de loto con cuatro pétalos, de color amarillento. Dentro de esa flor visualizamos un cuadrado, dentro del cuadrado un triángulo con la punta hacia abajo. Visualizamos el cuadrado de color rojo-anaranjado encendido. El color del rubí, como el de la fotografía que os mandé por correo electrónico o bien podemos visualizar el color de nuestra sangre.

Vamos a trabajar con el chakra. Los chakras son centros de energía que nos conectan con diferentes realidades o dimensiones. En este caso el chakra raíz o Muladara nos conecta con esta realidad física, con el mundo material, con la vida cotidiana. Es un poco como el receptor de radio y las diferentes emisoras, algo que podéis ver en el blog el guerrero impecable en la sección Escuela espiritualista, donde Milarepa, en sus cartas desde el Tibet nos habla de la teoría de la vinculación.

El ser humano es un ser multidimensional. Significa que vive en varias dimensiones a la vez, algo así como las partículas cuánticas que parecen estar a la vez en varias dimensiones, en varios espacios y tiempos a la vez. No podemos vivir para siempre en una dimensión, ni siquiera somos capaces de vivir en una concreta las 24 horas del día. Todos sabemos que tenemos que dedicar al sueño unas horas diarias o tendremos graves problemas físicos y psíquicos como se ha probado en los laboratorios del sueño. Nuestro ser multidimensional requiere, exige, que nos movamos algún tiempo en cada dimensión. Lo mismo que estamos en la dimensión material, controlada por el chakra raíz, unas horas al día, también debemos visitar el universo onírico, por ejemplo. Y al mismo tiempo que estamos en el mundo físico, material y “real” nuestra mente puede estar por ahí, en otra dimensión, en la dimensión mental, viajando y pensando en “sus cosas”. Tenemos una dimensión psíquica y emocional, tenemos una dimensión espiritual. Quienes rechazan las restantes dimensiones y tratan de vivir solo en la física acaban por tener problemas de algún tipo, enfermedades físicas o psíquicas, trastornos de personalidad, etc. Lo mismo que no podemos vivir sin dormir, no podemos estar sanos y evolucionar si no visitamos todas las dimensiones y para ello necesitamos tener todos los chakras en perfecto funcionamiento. Un mal funcionamiento de un chakra repercute en los demás, es como una cadena.

El chakra raíz es el que nos vincula al mundo material, es el que ancla la mente en esta realidad, es como sintonizar la emisora del mundo físico donde suceden unas determinadas cosas de acuerdo a su programación. Un mal funcionamiento de este chakra nos desconecta de la realidad física. Esto es especialmente importante para nosotros, los enfermos mentales. Tenemos tendencia a evadirnos de la realidad, a dejar que la mente viaje hasta el punto de entrar en delirios, especialmente algunas enfermedades como la esquizofrenia o la psicosis. Debemos trabajar mucho con este chakra y estar muy atentos a sus desarreglos.

Sin ser conscientes de ello muchas veces provocamos su mal funcionamiento para poder evadirnos, para que nuestra mente se desancle de la realidad física. La base de toda enfermedad mental es en realidad la fuga de la realidad. Cuando no podemos enfrentarnos a ella, a nuestros problemas, preferimos huir a través de nuestra mente. Como nuestra mente está anclada por el chakra raíz, si lo desestabilizamos conseguiremos que la mente se sienta libre para “viajar”.

Podemos desestabilizar el chakra a través de la alimentación, si dejamos de comer (anorexia) el chakra sufre y nuestra menta se libera del anclaje o podemos comer con desmesura o podemos beber alcohol o tomar drogas, etc. El desanclaje puede ser más o menos intenso. Así se producen las enfermedades o trastornos, de la alimentación, las enfermedades mentales, la adicción a las drogas y al alcohol, etc. En realidad todas tienen la misma base: el desequilibrio en el chakra que permite el desanclaje de la mente de esta realidad física.

Los enfermos mentales solemos hacer algo parecido para intentar huir de la realidad, por eso la base de nuestro trabajo con este chakra será asumir nuestros problemas, encararlos y afrontarlos. Cualquier huida nos perjudicará puesto que buscaremos, aunque sea de forma inconsciente, desequilibrar el chakra para que nuestra mente pueda estar libre y fugarse.

Hay muchas formas de trabajar el chakra, la básica es centrar la atención en la zona. Cuando centramos la atención en algo hacemos que nuestra consciencia esté allí, la consciencia es lo que modifica todo, lo que nos ancla en determinadas realidades o universos dimensionales, si la consciencia está en la realidad física estamos despiertos, si está en el mundo onírico, estamos dormidos, si está en el mundo espiritual, estamos meditando.

Vamos a centrar la atención en el perineo, vamos a visualizar el chakra, vamos a trabajar sobre el color. Cada chakra está asociado a un determinado color, un determinado sonido, etc. Eso lo tenéis en el archivo que os mandé por correo electrónico, a los que no tienen correo les repartiré unas fotocopias. Lo mismo que todos los calvos tenemos la cabeza pelada y los que tienen pelo lo tienen de color moreno o rubio o pelirrojo, todo chakra que funciona correctamente tiene un color. Podemos trabajar sobre el color imprimiendo en color la foto de un rubí que busquemos en Internet. La ponemos en nuestro dormitorio, en la pared, y miramos la lámina al hacer el ejercicio. Para el sonido utilizamos el mantra LAM, asociado a este chakra. Podemos trabajar con la aromaterapia, nos hacemos con un territo de olor de cedro y lo destapamos en la habitación. También podemos bailar ritmos africanos, con muchos tambores y muy rítmicos, es el baile asociado a este chakra, si queremos utilizar la musicoterapia.
No me extenderé más en esto puesto que ya lo tenéis en el archivo. Vamos a trabajar con este chakra sin prisas, porque cualquier desequilibrio puede afectar nuestra conducta, pensamientos, emociones y hasta la alimentación. En la próxima clase haremos un pequeño ejercicio al pasar por él en la relajación pero la dedicaremos sobre todo a repasar las meditaciones de la primera etapa, especialmente para los nuevos. Sabéis que las tenéis todas en el blog El guerrero impecable, allí las podéis repasar.

REPASO A LAS MEDITACIONES

Comenzamos con la estación de trenes. Nos sirvió para aprender a parar el diálogo interno. No podemos ponernos delante del tren-idea y pararlo, nos lleva siempre por delante, debemos sentarnos en un banco y ver pasar los trenes, como espectadores. Pero eso es algo que podéis ver con todo detalle en esa meditación.

RECAPITULACIÓN

Ya hemos regresado de la relajación y del trabajo con el chakra. Ahora hacemos una pausa y los que quieran irse pueden hacerlo, los demás seguimos recapitulando lo que ha sido nuestra semana.
Respecto al experimento que os mandé, alguno me ha dicho, con mucha razón, que no se sentía motivado si no conocía su finalidad.
La finalidad de los experimentos es haceros vivir, experimentar, ciertas técnicas de yoga, para que no creáis en ellas por pura fe, sino porque veis cómo funcionan.

En general el yoga mental, el yoga, no es un sistema de creencias dogmático, no es una religión, en la que hay que creer o seremos condenados al infierno, o nos arrojarán fuera, al crujir y rechinar de dientes. No se trata de creer por creer. Eso no funciona. Nuestra mente es demasiado “lista” demasiado “suya” para que podamos doblegarla a fuerza de voluntad. Ya podemos sugestionarla durante años y años con que no existe una pared en tal sitio, si los ojos la ven, la mente cree a los ojos. No podemos convencer a la mente de que ciertas técnicas de yoga funcionan, de lo que se trata en el yoga mental es de experimentar y luego decidir. Es un instrumento a nuestra disposición, cada cual puede hacer con él lo que desee, incluso despreciarlo. Lo único que os sugiero es que no os deis por vencidos a las primeras de cambio. Lo mismo que no hay medicamentos milagrosos que curen enfermedades de hoy para mañana, sino que es preciso tomar medicación durante mucho tiempo y seguir determinadas terapias, el yoga mental no es un sombrero de mago, lo levantas y te aparece un conejo o lo que corresponda.

La función de la recapitulación, por ejemplo, es la de autodiagnosticarnos sobre nuestra enfermedad. La enfermedad mental tiene ciclos largos por lo que una recapitulación una vez a la semana está bien. Nos da tiempo a percibir síntomas y a comenzar un trabajo para contrarrestar lo que nos está sucediendo. Al mismo tiempo nos permite estudiar la estrategia del guerrero impecable sobre hechos reales y cotidianos.

En cuanto al experimento que os puse tiene como meta desarrollar la intuición. La intuición funciona al margen de los sentidos, por lo que si los anulamos, especialmente la vista, conseguiremos que la intuición despierte. También es importante para que nos hagamos una idea sobre la fragilidad de nuestras percepciones y de la realidad. Basta apagar la luz y cerrar los ojos para que nos sintamos desorientados en un lugar conocido. Debemos saber movernos en todas las dimensiones y tener en funcionamiento todos los chakras, ver durante el día está bien, pero de noche y sin luz no podemos ver, estar alegres está bien pero muchas veces estamos tristes, estar despiertos está bien, pero nos pasamos varias horas al día durmiendo, etc.

Comienzo yo la recapitulación y seguís los demás. Estamos en grupo, en público, puede haber cosas íntimas que no nos apetezca comentar, eso está bien, pero está aún mejor comentarlo todo sin problemas, porque ocultar problemas, fugarnos de la realidad no sirve de nada, y además también nos ayuda con una técnica chamánica de Castaneda, perder la importancia personal. Nos asusta hablar de intimidades o que otras personas sepan lo que pensamos o sentimos porque nos creemos muy importantes y pensamos que todo el mundo va a estar pendiente de nosotros y a comentar luego, y a … En realidad nos asombraríamos de lo poco importantes que podemos llegar a ser para los demás. Basta con que nos preguntemos cuántas veces hemos pensado en un ser querido, fallecido hace décadas, durante el último año y nos daremos cuenta de que casi ha desaparecido de nuestra memoria. Somos relativamente importantes, muy poco. Hablar en público, desvelar nuestras intimidades nos ayuda a situarnos en el verdadero lugar que ocupamos en el universo. Si alguien nos mira es por poco tiempo, si alguien nos escucha no es con total atención y siempre que nosotros queramos. Perder la importancia personal ayuda a que nuestras enfermedades mentales, las tragedias y los problemas de nuestras vidas se relativicen. Estamos donde estamos y somos lo que somos, ni un ápice más.

EJERCICIO PARA LA SEMANA QUE VIENE

Aparte de trabajar con el chakra como os indiqué os recomiendo este ejercicio. Antes de iros a acostar tomáis un vaso de cristal, lo medíais de agua del tiempo, fresca, y lo sujetáis con las dos palmas de las manos a la altura del ombligo, tocándolo, respiráis y luego os tomáis esa agua a sorbitos. Después tomáis una de esa pajitas que sirven para tomar refrescos y hacéis lo siguiente:
-Inspiráis con respiración profunda, contando hasta donde lleguéis, cuatro, ocho, diez. Retenéis el aliento y al expulsarlo lo hacéis por la pajita cuya punta no debe tocar la piel del centro de la palma de vuestra mano, o como es lógico no podréis expulsar el aire.
-Repetís el ejercicio tres veces.

-Os vais a fijar en si un pequeño circulito en el centro de la palma de vuestra mano se calienta. Si no sucede y no os afecta para nada es que estáis respirando mal, no es una respiración profunda y diafragmática.

-Entonces os tumbáis en la cama y ponéis un libro, mejor grande y pesado, sobre el ombligo. Hacéis las respiraciones y si el libro no sube y baja es que no estáis respirando bien, el aire no llega al fondo de los pulmones.

Y nada más por hoy.

SALUDO BUDISTA
QUE LA PAZ PROFUNDA ESTÉ CON VOSOTROS

APÉNDICE
CÓMO TRATAR A UN ENFERMO MENTAL II
Comprendo la preocupación y angustia de los familiares cuando no pueden llegar al enfermo, cuando se sienten impotentes para hacer algo por él. Desde mi experiencia como enfermo mental puedo hablaros de los problemas que tuvieron mis familiares conmigo y lo que me llegaba y lo que no. Hoy hablaremos un poco de la comunicación con el enfermo mental. Repasad el capítulo anterior porque es básico.

CÓMO COMUNICARSE CON UN ENFERMO MENTAL
-Lo primero es no asumir que el enfermo nos odia y no quiere saber nada de nosotros. Aún recuerdo los lloros de mi madre cuando me decía que había dejado de quererla y que la odiaba. No es cierto. Un enfermo mental no se comunica porque no puede hacerlo, especialmente en las crisis agudas. Su enfermedad hace que se repliegue en sí mismo y cree un bunker a su alrededor.

-Los enfermos mentales tenemos una extraordinaria capacidad para mandar a los seres queridos, las personas del primer círculo, al segundo o incluso al tercero. Es una capacidad tan extraordinaria que no es fácilmente entendida por otras personas.

Las razones de ello son las siguientes:
-Lo que más quiere un enfermo mental es curarse. Sabe que nadie puede hacerlo, ni los terapeutas ni los familiares, por eso, especialmente cuando está desesperado, huye de la comunicación. Si lo que más quiero en esta vida no me lo puede dar nadie, ¿para qué relacionarme y comunicarme?

¿Qué hacer entonces? Es inútil intentar convencer al enfermo mental con razonamientos, no sirven de nada, el razonamiento no cambia su situación: es un enfermo mental y nadie puede curarlo. Deberemos asumir esto y repetírselo al enfermo mental cuantas veces sea necesario, con naturalidad y sin machacar, no es necesario.

UN ENFERMO MENTAL NO PUEDE SER CURADO POR SUS TERAPEUTAS, NI POR SUS FAMILIARES O SERES QUERIDOS, NO PUEDE SER CURADO POR MILAGROSAS MEDICACIONES… UN ENFERMO MENTAL SOLO PUEDE SER CURADO POR SÍ MISMO
La voluntad del propio enfermo es básica. Nadie puede curarse sino quiere. No obstante el familiar no puede hacer nada, por mucho que insista y machaque no va a conseguir que el enfermo tenga voluntad. Recordemos los primeros principios, sino respetamos la libertad del enfermo mental y si no lo tratamos como un ser adulto y capaz nunca llegaremos a él ni conseguiremos nada de él.

CÓMO COMUNICARNOS

Tendiendo puentes. La comunicación es cosa de dos y los puentes se tienden entre dos orillas. De nada sirve apoyar un pilar muy sólidamente en nuestro terreno si no hay apoyo en la otra orilla. El puente se vendrá abajo porque la ley de la gravedad es implacable.
Lo mismo sucede con la comunicación con el enfermo mental. Podemos amar intensamente, ser generosos, darlo todo, ser pacientes, cimentar un solidísimo pilar en nuestra orilla, pero si el puente no llega al otro lado todo es inútil.

-Para llegar al otro lado necesitamos: el permiso del enfermo mental, luego su colaboración y finalmente su decisión libre de utilizar ese puente.

-Una vez tenemos el permiso buscamos terreno sólido y edificamos, siendo muy conscientes de que no hay terreno sólido permanente en la orilla del enfermo mental. Hoy podemos construir un pilar muy sólido y al día siguiente una simple lluvia hace que la tierra se corra y todo se hunda.

-Tenemos que ser flexibles y pacientes. Si ya no nos sirve lo construido en esa parcelita de terreno… pues busquemos otra y volvamos a construir. Seamos flexibles, seamos pacientes, estamos en terreno pantanoso. Nada dura mucho en la orilla del enfermo mental.
Un puente está bien, pero debe utilizarse en las dos direcciones. Cuando tenemos un puente vamos a por otro y luego a por otro. Cuando tenemos ya una maraña de puentes descubriremos que la relación y la comunicación con el enfermo mental puede ser incluso mejor que con nuestros seres más queridos, pareja o familiares. Cuando un enfermo mental recibe mucho y se ha construido una maraña de puentes no hay persona más generosa, devuelve el mil por uno. Pero hay que llegar y construir puentes y esa es una tarea dura, complicada y muy dolorosa.

Un familiar debe aceptar que no puede curar al enfermo, solo puede estar a su lado, ayudarle, apoyarle, construir puentes, intentar comunicarse.

UN FAMILIAR DEBE ESTAR BIEN, DEBE CUIDARSE, DEBE INCLUSO SER MEJOR ATLETA QUE EL PROPIO ENFERMO, DEBE PODER CORRER LA MARATÓN MEJOR QUE EL PROPIO ENFERMO. SI UN FAMILIAR ESTÁ PEOR QUE EL ENFERMO MENTAL HABRÍA QUE TRATARLE A ÉL, INCLUSO CON MAYOR PRIORIDAD QUE AL ENFERMO.

Seguiremos con este tema y con otros. Se puede pensar que el esfuerzo no merece la pena. Sería como tirar a un bebé a la basura porque nos exige demasiado. Si le damos todo cuando se haga mayor recibiremos el mil por uno de cariño. Así de duro, pero así de verdad, despreciar a un enfermo mental es como tirar a un bebé a la basura. Hay bebés que nos crispan los nervios porque están siempre llorando y no comen, y están enfermos, y… Todos sabemos que no hay mayor satisfacción que criar y cuidar a un hijo y que éste de mayor nos quiera con un amor que ni siquiera pudimos imaginar.

Anuncios

Acciones

Information

One response

2 10 2013

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: