LAS ENSEÑANZAS DE DON JUAN III

18 05 2014

LAS ENSEÑANZAS DE DON JUAN III

EL GUARDIÁN DEL UMBRAL-MOVERSE USANDO LA VOLUNTAD

UNA REALIDAD APARTE

-Ahora te enfrentas con el guardián y con el problema de moverte usando tu voluntad. ¿Alguna vez se te ha ocurrido que, en este mundo, sólo unas cuantas cosas pueden explicarse a tu modo? Cuando yo digo que el guardián te cierra realmente el paso y que podría sacarte el pellejo, sé lo que estoy diciendo. Cuando digo que uno puede moverse con su voluntad, también sé lo que digo. Quise enseñarte, poco a poco, cómo moverse, pero entonces me di cuenta de que sabes cómo hacerlo aunque digas que no.

COMENTARIO PERSONAL
Resulta curioso encontrarse aquí con el guardián del umbral y que las enseñanzas de don Juan entronque de una manera tan sorprendente con las enseñanzas rosacruces que hablan de un guardián de la conciencia que no deja pasar a nadie, ni siquiera a ti mismo sino le convences de tus buenas intenciones.

En cuanto a moverse con la voluntad don Juan se refiere no a desear moverse y utilizar las piernas en un acto de voluntad sino a moverse cuando estás en el lado izquierdo, en la segunda atención o en estado onírico. Resulta curioso que hace tan solo unos días tuviera un sueño en el que conseguía moverme de esta manera, una especie de marcha de poder, de la que hablaré en otra ocasión.

-+Entregarse a la negación es el peor de todos los modos de entrega; nos fuerza a creer que estamos haciendo cosas buenas, cuando en efecto sólo estamos fijos dentro de nosotros mismos. .. La voluntad es un poder. Y como es un poder, tiene que ser controlado y afinado, y eso toma tiempo… Nuestra voluntad opera a pesar de nuestra indulgencia.

-Un hombre común nada más agarra las cosas del mundo con las manos, o los ojos, o los oídos, pero un brujo también las agarra con la nariz, o la lengua, o la voluntad, sobre todo con la voluntad. No puedo describir realmente cómo se hace, pero tú mismo, por ejemplo, no puedes describirme cómo oyes, Lo que sucede es que yo también puedo oír, de modo que podemos hablar de lo que oímos, pero no de cómo oímos. Un brujo usa su voluntad para percibir el mundo. Pero no es como percibirlo con el oído. Cuando miramos el mundo o cuando lo oímos, tenemos la impresión de que está allí y de que es real. Cuando percibimos el mundo con la voluntad, sabemos que no está tan allí ni es tan real como pensamos.

COMENTARIO PERSONAL
Este es un concepto muy importante en la filosofía de don Juan. La descripción del mundo, como él lo llama, es un tema apasionante que trataré en otra ocasión. No es tan disparatado cuando los científicos y estudiosos del cerebro y de cómo percibimos hablan de “una interpretación por parte del cerebro de los estímulos que percibimos”.

EL CAMINO DEL CONOCIMIENTO

-Cuando un hombre se embarca en los caminos de la brujería, poco a poco se va dando cuenta de que la vida ordinaria ha quedado atrás para siempre; de que el conocimiento es en verdad algo que da miedo; de que los medios del mundo ordinario ya no le sirven de sostén; y de que si desea sobrevivir debe adoptar una nueva forma de vida. Lo primero que debe hacer, en ese punto, es querer llegar a ser un guerrero, un paso y una decisión muy importantes. La aterradora naturaleza del conocimiento no le permite otra alternativa que la de llegar a ser un guerrero.
Ya cuando el conocimiento se convierte en algo que da miedo, el hombre también se da cuenta de que la muerte es la compañera inseparable que se sienta a su lado en el petate. Cada trocito de conocimiento que se vuelve poder tiene a la muerte como fuerza central. La muerte da el último toque, y lo que la muerte toca se vuelve en verdad poder.

Un hombre que sigue los caminos de la brujería se enfrenta en cada recodo con la aniquilación inminente, y sin poder evitarlo se vuelve terriblemente consciente de su muerte. Sin la conciencia de la muerte no sería más que un hombre común envuelto en actos comunes. Carecería de la potencia necesaria, de la concentración necesaria que transforman en poder mágico nuestro tiempo ordinario sobre la tierra.

De ese modo, para ser un guerrero un hombre debe estar, antes que nada y con justa razón, terriblemente consciente de su propia muerte. Pero preocuparse por la muerte forzaría a cualquiera de nosotros a enfocar su propia persona, y eso es debilitante. De modo que lo otro que uno necesita para ser guerrero es el desapego. La idea de la muerte inminente, en vez de convertirse en obsesión, se convierte en indiferencia.

COMENTARIO PERSONAL

El concepto de desapego es también muy importante en la filosofía de don Juan y entronca con el desapego budista, aunque como veremos, don Juan no tenía un gran concepto del budismo, aunque tal vez se debiera a que no lo conocía muy a fondo.

-Piensa en el hombre que planta maíz año tras año hasta que está demasiado viejo y cansado para levantarse y se queda echado como un perro viejo. Sus pensamientos y sentimientos, lo mejor que tiene, vagan sin ton ni son y se fijan en lo único que ha hecho: plantar maíz. Para mí ese es el desperdicio más aterrador que existe.
Somos hombres y nuestra suerte es aprender y ser arrojados a mundos nuevos, inconcebibles.

-¿Hay de veras algún mundo nuevo para nosotros?- pregunté, medio en broma.

-No hemos agotado nada, idiota –dijo él, imperioso-. Ver es para hombres impecables. Templa tu espíritu, llega a ser un guerrero, aprende a ver, y entonces sabrás que no hay fin a los mundos nuevos para nuestra visión.

COMENTARIO PERSONAL

El desapego a la materialidad que desaparece con el tiempo que todo lo hace desaparecer es un poderoso concepto budista. Los mundos nuevos de que habla don Juan y que tienen que ver con las diferentes posiciones del punto de encaje también son conceptos muy budistas, dentro de la rueda kármica cada radio es un mundo, una dimensión diferente, incluido el mundo de los dioses. En cuanto al “ver” es también un concepto tipicamente budista. Se trata del tercer ojo, no del ver con los ojos de la carne.

-No entiendo por qué esa gente habla de la muerte como si la muerte fuera como la vida.

-A lo mejos así lo entienden ellos,. ¿Piensa usted que los tibetanos ven?

-Dificilmente. Cuando uno aprende a ver, ni una sola de las cosas que conoce prevalece. Ni una sola. Si los tibetanos vieran, sabrían de inmediato que ninguna cosa es ya la misma. Una vez que vemos, nada es conocido; nada permanece como solíamos conocerlo cuando no veíamos.

Los tibetanos piensan obviamente que la muerte es como la vida. ¿Cómo piensa usted que sea la muerte?

-Yo no pienso que la muerte sea como nada, y creo que los tibetanos han de estar hablando de otra cosa. En todo caso, no están hablando de la muerte.
Acaso los tibetanos de veras ven, en cuyo caso deben haberse dado cuenta de que lo que ven no tiene ningún sentido y entonces escribieron esa porquería porque todo les da igual, en cuyo caso lo que escribieron noe s porquería de ninguna clase.

COMENTARIO PERSONAL

Don Juan se refiere al libro tibetano de los muertos por el que yo siento un gran aprecio. Es curioso porque desde que comenzara a leer a Castaneda, hace ya muchos años, siempre estaba muy atento por si encontraba alguna mención a la filosofía budista. No fue hasta este momento de Una realidad aparte cuando me encontré con una vaga mención del budismo. Por lo que se deduce del texto parece que Castaneda sí estaba interesado en el budismo y había leído. En cambio don Juan no parece tener muchos conocimientos o si los tiene le importan poco, lo que no es de extrañar teniendo en cuenta lo que sobre la muerte y el “ver” y su constante reticencia a explicarle los conceptos más importantes de su filosofía con palabras. Considera que solo “viendo” se puede comprender y que las palabras sobran. Eso podría explicar este diálogo un tanto despectivo hacia el budismo.

LA MUERTE

La muerte es un remolino. La muerte es el rostro del aliado; la muerte es una nube brillante en el horizonte; la muerte es el susurro de Mescalito en tus oídos; la muerte es la boca desdentada del guardián; la muerte es Genaro sentado de cabeza; la muerte soy yo hablando; la muerte son tú y tu cuaderno; la muerte no es nada. ¡Nada! Está aquí pero no está aquí en todo caso.

Mis palabras no tienen sentido, ¿eh? No puedo decirte cómo es la muerte. Pero quizá podría hablarte de tu propia muerte. No hay manera de saber cómo será de cierto, pero sí podría decirte cómo sea tal vez.

Yo nada más puedo hablar de la muerte en términos personales. Tú querías que te hablara de la muerte. ¡Muy bien! Entonces no tengas miedo de oír tu propia muerte.

LOS RESGUARDOS-LAS PROTECCIONES

Dije que un guerrero elige los elementos que forman su mundo. Elige con deliberación, pues cada elemento que escoge es un escudo que lo protege de los ataques de las fuerzas que él lucha por usar. Un guerrero utiliza sus resguardos para protegerse de su aliado, por ejemplo.

Un hombre común y corriente, igualmente rodeado por esas fuerzas inexplicables, se olvida de ellas porque tiene otras clases de resguardos especiales para protegerse.
-¿Qué son esos resguardos?

-Lo que la gente hace.

-¿Qué hace?

-Bueno, mira a tu alrededor. La gente está ocupada haciendo lo que la gente hace. Esos son sus resguardos. Cada vez que un brujo se encuentra con cualquiera de esas fuerzas inexplicables e inflexibles de las que hemos hablado, su abertura se ensancha, haciéndolo más susceptible a su muerte de lo que es comúnmente; te he dicho que morimos por esa abertura; por ello, si está abierta, uno tiene que tener la voluntad lista para llenarla; eso es, si uno es guerrero. Si uno no es guerrero, como tú, el único recurso que le queda es usar las actividades de la vida cotidiana para apartar a la mente del susto del encuentro y así permitir que la abertura se cierre. Tú te enojaste conmigo ese día que te encontraste al aliado. Te hice enojar cuando paré tu coche y te enfrié al echarte al agua. El que tuvieras la ropa puesta te dio aún más frío. El enojo y el frío te ayudaron a cerrar tu abertura y quedaste protegido. Pero a esta altura en tu vida ya no puedes usar esos resguardos en forma tan efectiva como un hombre corriente. Sabes demasiado de esas fuerzas y ahora estás por fin al borde de sentir y actuar como guerrero. Tus antiguos resguardos ya no son seguros.

-¿Qué es lo que debería hacer?

-Actuar como guerrero y elegir los elemento de tu mundo. Ya no puedes rodearte de cosas a la loca. Te digo esto de la manera más seria. Ahora por primera vez no estás seguro en tu antigua forma de vivir.

Un guerrero encuentra esas fuerzas inexplicables e inflexibles porque las anda buscando adrede; así que siempre está preparado para el encuentro. Tú, en cambio, nunca está preparado. Es más, si esas fuerzas vienen a ti van a tomarte por sorpresa; el susto ensanchará tu abertura y por ahí se escapará sin remedio tu vida. Entonces la primera cosa que debes hacer es estar preparado. Piensa que el aliado va a saltar en cualquier momento frente a tus ojos y debes estar listo. . Encontrarse con un aliado no es fiesta de domingo ni paseo al campo, y un guerrero toma la responsabilidad de proteger su vida. Luego, si cualquiera de esas fuerzas te topa y ensancha tu abertura, debes luchar deliberadamente por cerrarla tú solo. Para ese propósito deberás haber elegido cierto número de cosas que te den paz y placer, cosas que puedas usar deliberadamente para apartar los pensamientos de tu susto y cerrarte y amacizarte.

COMENTARIO PERSONAL

Esta reflexión me parece muy importante para los enfermos mentales. Puede que nuestro problema sea que ya no somos personas “normales” y corrientes y de hecho ese es el primer paso que debe dar un enfermo mental, asumir que no es como los demás y por lo tanto no puede vivir como ellos. Tal vez los enfermos mentales seamos guerreros y de esta manera no podemos utilizar los resguardos, escudos o protecciones de que habla don Juan. Nosotros no podemos hacer lo que hacen las personas normales en sus vidas y que es un poderoso escudo y una técnica infalible para cerrar ese agujero en el plexo solar, esa apertura por donde entra la muerte pero también el delirio en el enfermo mental y toda clase de patologías. Pero de todo ello hablaremos más ampliamente en el segundo capítulo de “Conociendo al enfermo mental” y que dedicaré precisamente al delirio.

EL MUNDO-LOS MUNDOS

-El mundo es todo lo que está encajado aquí –dijo, y pateó el suelo-. La vida, la muerte, la gente, los aliados y todo lo demás que nos rodea. El mundo es incomprensible. Jamás lo entenderemos; jamás desenredaremos sus secretos. Por eso, debemos tratarlo como lo que es : ¡un absoluto misterio!

Pero un hombre corriente no haz esto. El mundo nunca es un misterio para él, y cuando llega a viejo está convencido de que no tiene nada más por qué vivir. Un viejo no ha agotado el mundo. Sólo ha agotado lo que la gente hace. Pero en su estúpida confusión cree que el mundo ya no tiene misterios para él. ¡Qué precio tan calamitoso pagamos por nuestros resguardos!

Un guerrero se da cuenta de esta confusión y aprende a tratar a las cosas debidamente. Las cosas que la gente hace no pueden, bajo ninguna condición, ser más importantes que el mundo. De modo que un guerrero trata el mundo como un interminable misterio, y lo que la gente hace como un desatino sin fin.

COMENTARIO PERSONAL

En estas citas está, a mi juicio, la esencia, lo más importante de la filosofía de don Juan, del chamanismo y del conocimiento. Los conceptos que aparecen son importantísimos y los iremos desarrollando poco a poco en esta sección del guerrero impecable. Para nosotros, los enfermos mentales, asumir que no somos gente corriente, sino guerreros, y que por lo tanto no podemos utilizar los resguardos que utiliza la gente corriente, sino los propios del guerrero, será algo tan crucial como que en ello está en juego la posibilidad de vivir controlando nuestras patologías, llevando una calidad de vida buena o muy buena o seguir como hasta ahora, fuera de la sociedad, marginados, en un infierno que no tiene fin, con un único horizonte, el sufrimiento, y esperar a que la muerte se cuele por el agujero y nos mate. Una imagen vivísima y terrible de lo que les sucede a algunos enfermos mentales que luchan toda su vida por cerrar ese agujero por donde se les cuelan los delirios, los monstruos, las voces, y terminan suicidándose, dejando que la muerte se apodere de ellos sin poder enfrentarla y danzar esa última danza sobre la tierra que hace todo guerrero impecable cuando va a morir.

Los enfermos mentales no podemos utilizar las salvaguardas o protecciones o escudos de la gente corriente, no podemos seguir fiando nuestra vida a que la medicación cierre esa abertura, ese agujero. O nos convertimos en guerreros impecables o solo podemos esperar pasar el resto de nuestras vidas convertidos en auténticos vegetales en los ghettos modernos que la sociedad ha destinado para nosotros . Me temo que la solución que os propongo no es un camino fácil, pero creo que no hay otro. No os pido que dejéis la medicación y las terapias convencionales, yo no pude hacerlo hasta pasadas dos décadas, pero sí estoy convencido de que si emprendéis el camino del conocimiento y os transformáis en guerreros impecables llegaréis a poder dejar la medicación, las terapias convencionales y seréis capaces de utilizar la salvaguardas de los guerreros, porque las que utiliza el hombre corriente ya no está a nuestro alcance.

Anuncios

Acciones

Information

One response

18 05 2014
papus21

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: