RITUALES DE MILAREPA

8 07 2014

LOS RITUALES DE MILAREPA

INTRODUCCIÓN

Los niños nacen con mentes muy abiertas. Según Yogananda, que cita a su maestro Sri Yuteswar, tanto al morir como antes de nacer residimos en un plano dimensional que se podría denominar “astral”, aunque también se le podría llamar mental o de cualquier otra manera que indique su no materialidad, tal como la conocemos en este plano. En dicho plano el entorno sería energético y fácilmente modificable con nuestras mentes. De ahí que la mayoría de los niños, especialmente los muy sensibles, tarden en aceptar que la fantasía no es creadora ni modificadora en el plano material. Hay niños que sufren una terrible decepción cuando se convencen de que su mente, su fantasía, no lo puede todo y deben someterse a otras leyes distintas.

Los niños, cuando nacen, traen consigo un tipo de conducta perfectamente normal y lógico en ese plano astral, pero, sin duda, poco adecuado para desenvolverse en el plano material. De ahí la necesidad de que sean “educados” por sus padres, familiares y demás personas de su entorno. Algunas personas mayores se asombran de que los niños no nazcan “aprendidos” en cuando a cuestiones tan elementales como saber que el fuego quema, sin haberlo experimentado una primera vez. Esto es perfectamente comprensible si aceptamos que en el plano astral todo funciona de manera muy diferente y nuestras mentes son capaces de modificar el entorno en el que viven y hasta sus propios cuerpos energéticos.

No obstante a menudo la educación represiva que reciben estos niños pronto hace que se olviden de cómo vivían en el plano astral y de las leyes que allí regían, hasta el punto de convencerse de que nada de lo que allí les era útil lo será aquí también. Por ello renuncian a su imaginación, al poder de su fantasía, a la creatividad mental y a recordar verdades básicas, cósmicas, que no por encontrarse en un plano material han dejado de funcionar.

Con el tiempo llegan a convencerse de que todo lo que les sucede es debido a la “casualidad” y no a la “causalidad”. Creen haber nacido por pura “casualidad”. Que sus padres se conocieron debido al azar y decidieron tener un hijo porque así se lo pedían en aquel momento sus instintos básicos. Lo mismo les ocurrió a sus padres con sus abuelos. De no haberse conocido éstos por pura “casualidad” ahora ni sus padres ni ellos estarían aquí. Todo es azar, destino, fatum, casualidad; todo es fortuito y circunstancial, nada se ajusta a ley alguna que no sea la simple estadística, la matemática de grandes números.

Uno llegaría a pensar, como es mi caso, que está aquí porque el azar quiso que sus abuelos se conocieran. Algo realmente ridículo, teniendo en cuenta que el pueblo de mis abuelos era diminuto y los mozos y mozas casaderos tan pocos que lo raro, lo realmente raro-raro, hubiera sido que no se vieran y no intimaran. Lo más que hubiera podido ocurrir, si nos fiamos de la “casualidad”, es que si el abuelo no se hubiera casado con la abuela, lo habría hecho con una prima carnal de la abuela. Con lo que todo quedaba en casa… más o menos.

Siguiendo y continuando con este disparate surrealista, si retrocediéramos lo suficiente nos encontraríamos con el bing-bang, que ocurrió por pura “casualidad”, la energía estaba tan comprimida en un punto, que era imposible que no estallara: “bang”. Cómo llegó esa energía a estar tan comprimida y molesta en ese punto: no lo sabemos. De dónde procedía esa energía: no lo sabemos. Tal vez fuera pura casualidad que la energía existiera y que en un momento determinado se sintiera tan sola que empezara a comprimirse y comprimirse y comprimirse buscando calorcito. Entonces… siguiendo leyes físicas perfectamente estudiadas tuvo necesariamente que explotar y… bang.

A partir de aquí fue por pura casualidad que se formaran los universos que conocemos… porque bien podrían haberse formado otros diferentes… si la “casualidad” así lo hubiera querido. Y si damos al rebobinado rápido hacia adelante nos encontraremos que en algún momento de la evolución bien pudo ocurrir que en lugar de un monito simpático y travieso, al que se le cortocircuitaron las neuronas, hubieran sido los cocodrilos, las felices víctimas del cortocircuito, y ahora la humanidad sería una masa de enormes sonrisas enseñando dentaduras apabullantes.

Convénzanse ustedes, todo es “casualidad”. Si a mí no me toca la lotería es porque el azar no lo ha querido. El hecho de que nunca juegue… o casi nunca, poco tiene que ver. Si nunca me acosté con Sharon Stone no se debe a que ella sea guapita de cara y yo feo, a que ella viva en Hollywood y yo en “Boliwood”, a que ella hable inglés y yo chapurree el castellano. No, algo así solo ha sido fruto de la “casualidad”. Bien hubiera podido suceder al contrario, pero los “hados” no lo quisieron así.

Casual es que nacieran en una familia determinada y fueran a una escuela concreta y tuvieran unos amigos que salieron del bombo de la vida por pura suerte o mala suerte. Casual que acabaran casándose con la persona que más tiempo llevaban viendo en su vida. Casual que encontraran un trabajo cuando podrían haber encontrado un millón de trabajos diferentes y mejores, tales como director de cine, actor de Hollywood, etc.

Bien, dejemos esto, no nos llevará a parte alguna. Toda esta larga introducción viene al caso porque Milarepa, el bueno de “Mil”, no cree en estas zarandajas de la “casualidad”, sino en la teoría de la vinculación, de la voluntad, del karma, de la elección desde arriba hacia abajo y no desde abajo hacia arriba.

Milarepa cree que nos vinculamos con las cosas y las personas en un acto de voluntad. A partir de ahí nuestras partículas de todo tipo se intercambian con las partículas de todo tipo de las cosas que nos rodean y de las personas que conocemos. Algo así como cuando dos átomos intercambian electrones, protones o lo que sea y quedan unidos en una molécula o cuando a un átomo se le ocurre soltar un electrón y dejar que otro átomo lo vincule y ya tenemos la “marimorena”. Sí, porque se rompe la molécula donde residían estos átomos y se forma otra distinta y con tanta vinculación y ruptura las cosas acaban cambiando, transformándose. Esto y no otra cosa es la química, hermanos.
Así pues, siguiendo con la teoría de Milarepa, nos vinculamos con nuestros padres porque en un acto de voluntad hemos decidido quererlos y a partir de ahí se produce una vinculación que se hace muy férrea si el tiempo es largo y la voluntad perdura. Vale que tengamos la misma sangre y compartamos los mismos genes, pero también compartimos el 98 o 99% de los genes con el resto de la especie humana y no por eso les queremos como a nuestros padres. También, si apuramos mucho, todos tenemos la misma sangre, la que nos dieron nuestros primeros padres, Adán y Eva, y no por ello…
Convénzase amigos, la vinculación paterno-filial es cuestión de voluntad por ambas partes y no de sangre o genes. Si padres e hijos deciden desvincularse no habrá gota de sangre ni gen torcido o derecho que lo impida. Si deciden vincularse con un extraño y el extraño decide vincularse con ustedes, puede que acaben queriéndole más que a sus padres. Es cuestión de voluntad, de libertad, de deseo de vincularse o desvincularse… y también de karma y de otras cosas igualmente sutiles que veremos en otro momento.

Convénzanse también de que la vinculación con sus amigos, novias, amigas, amantes, compañeros, compañeras… etc es cuestión de voluntad por ambas partes. Y de que la desvinculación con padres, hijos, hermanos, amigos, compañeros, jefes… etc es también cuestión de voluntad… por una o por ambas partes.

Lo que a continuación les voy a decir les va a sorprender aún más, mucho más. Porque también podemos vincularnos y desvincularnos con las cosas, con el entorno. Parece una tontería, dirán ustedes, me suena a algo parecido al animismo africano o de las tribus primitivas. ¿Ustedes creen que los primitivos eran tan tontos? A lo mejor se llevan una sorpresa.

Alguien lleva con su coche diez o quince años, se cae a pedazos, pero está remiso a comprarse otro, a pesar de que no estamos en crisis, un suponer, y de que tenemos dinero más que suficiente. ¿Por qué razón? Hemos pasado mucho juntos, escucharemos decir con cierta comprensión. Otros, por supuesto, lo cambiarán a las primeras de cambio sin el menor remordimiento. Es porque no se han vinculado con el coche, convénzanse.

Hay quienes le toman cariño a un espejito que llevan en el bolso, otros a un llavero, algunos a una carterita de todo a cien que le regaló la novia. Hay vinculaciones para todos los gustos, con una planta, con un perro, con un gato, con… Lo de los perros y los gatos es más comprensible. Lo de las plantas también, para algunos o muchos. ¿Pero qué me dicen de una piedrecita que hemos encontrado en el camino? Los materialistas lo achacan a la compulsión, la sugestión, a una patología como el síndrome de Diógenes, pongamos por caso. Errados andan, hermanos. Todo esto, según Milarepa, y yo le creo a pies juntillas, es producto de la vinculación. Vivimos en una casa mucho tiempo y llegamos a sentir cariño por ella. Nos cuesta irnos, aunque nos ofrezcan un chalet gratis. Suena a risa. Pero a muchos les habrá pasado algo parecido. Dejar un hogar para irse a otro es duro. Dejar una tierra para pisar otra es duro. Dejar una ciudad para irse a otra es duro. ¿Por qué razón? Porque nos hemos vinculado. Hemos estado cambiando partículas con las paredes de nuestro hogar, con el espejito, el coche, los árboles de aquel jardín, el río… etc

Así pues, y para terminar, porque esto ya se ha hecho demasiado largo, lo que quiero decir con este larguísimo preámbulo es algo muy simple: Si nos estamos vinculando y desvinculando con todo, mejor será ser conscientes de ello y aprovecharnos de la ocasión, que la pintan calva. ¿Cómo? Milarepa les propone una serie de rituales para vincularse con una nueva casa, un nuevo hogar, un nuevo entorno, un perrito, un gatito, con la nueva ropa que se han comprado, etc No les va a proponer rituales para desvincularse, de la novia, la suegra, etc porque Milarepa no practica la magia negra. Para él la vinculación es magia blanca y la desvinculación magia negra. Quien quiera desvincularse de algo o de alguien que se haga su propio ritual de magia negra, porque Milarepa cree que todos estaremos algún día vinculados en el Todo, por lo tanto cuanto más nos desvinculemos ahora más tendremos que trabajar para vincularnos luego. Mejor vincularse ahora con todo lo que se mueva y mantener esa vinculación todo lo que se pueda… y más, porque es tiempo ganado. No se desvinculen de la novia con la que rompen, pueden vincularse con otra novia, pero por favor, no se desvinculen de la anterior. ¿Nuevos amigos? Eso está muy bien, pero no se desvinculen de los anteriores. ¿Nuevas casas, coches, perritos y gatitos? Vale, pero sigan manteniendo vínculos con los anteriores.

A partir de este momento Milarepa les propondrá una serie de rituales vinculatorios. Como por algo había que empezar y teniendo en cuenta que un servidor de ustedes no se ha vinculado todavía a su nuevo hogar, he aprovechado para pedirle a mi buen amigo que comience por el ritual para vincularse a un nuevo hogar. Lo necesito y lo necesito con urgencia porque sigo teniendo pesadillas y durmiendo mal. En este primer ritual Milarepa les propondrá la vinculación con la nueva casa que han comprado y con todo lo que hay en ella, incluidos perritos y gatitos, si los hubiera o hubiese. Para ello habrá que purificarla también. Desvincularla de los anteriores dueños, si los hubiere, que han dejado allí su huella energética, o de los empresarios o trabajadores que se vincularon con ella, aunque fuera solo un corto periodo de tiempo. Como sabrán a su debido tiempo, en sueños solemos visitar los lugares y a las personas con las que estuvimos vinculados en el pasado, aunque ahora no lo estemos. Esto crea una serie de inconvenientes que hacen urgente la purificación, de lo contrario uno tendrá pesadillas o sueños muy raros. Y ya está bien, les dejo con el primer ritual de Milarepa.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: