CARÁCTER Y KARMA

16 10 2014

CARÁCTER Y KARMA

Estoy de acuerdo con lo que dijo un gurú acerca del carácter.El pensamiento precede a la acción, los actos crean hábitos y el carácter es el conjunto de hábitos. A lo largo de toda nuestra vida no dejamos de tener pensamientos, romper el diálogo interno, hacer un vacío en nuestra mente es una formidable hazaña que solo podemos conseguir con la meditación o con otras técnicas de control mental.

Nuestros pensamientos preceden a nuestras acciones, son como impulsos eléctricos que nuestro cerebro recibe una y otra vez y que van creando un circuito, una huella. No podemos mantener las ideas en compartimentos estanco, toda idea tiende a su realización, antes o después. Por eso es tan importante controlar lo que pensamos. Cada acción que realizamos en una dirección nos lleva por un camino concreto y no por otro. Al final, sin darnos cuenta, estamos caminando en una dirección, hacia una meta, que no deseábamos en un principio, que incluso rechazábamos.

Al cabo de un tiempo nos hacemos conscientes de que hemos adquirido un hábito, muchas veces pernicioso y adictivo. Se puede comenzar por fumar un pitillo en un momento de nerviosismo o estrés, aceptamos el cigarrillo que nos ofrece otro y al cabo de un tiempo ya somos fumadores adictivos. Es solo un ejemplo. Nos acostumbramos, por ejemplo, a pensar de forma racista y aunque no expresemos en voz alta nuestros pensamientos terminaremos por hacerlo y por conducirnos como auténticos racistas. Mantener en nuestra mente una determinada forma de pensar es crear leyes compulsivas que nos llevarán a obrar de esa manera. A veces podemos pensar que se nos ha escapado algo que no queríamos decir y nos sentimos mal. En realidad deberíamos sentirnos mal por pensar de esa manera, no por expresarla en palabras, nunca podremos evitar que antes o después terminemos diciendo lo que pensamos y haciendo lo que pensamos y decimos. Es una ley natural que no podemos evitar. El mentiroso compulsivo acabará creyéndose sus mentiras y actuando como si las creyera.

Muchos defectos de nuestro carácter se generan de esta forma. Nacemos como una pizarra en blanco que vamos llenando con pensamientos y algoritmos mecánicos. Durante la infancia se va conformando nuestro carácter de acuerdo al entorno en el que hemos nacido, a la relación con nuestra familia, a las respuestas que damos a los estímulos que recibimos del entorno, a la cultura que mamamos de las ubres de la sociedad en la que vivimos. Llegamos a la madurez con un conjunto de hábitos nocivos que somos incapaces de rastrear, de encontrar sus raíces. Es cierto que mucho de nuestro carácter procede de la vida que hemos llevado, pero si analizamos a fondo algunos de nuestros hábitos más enraizados podremos rastrearlos casi hasta el momento del nacimiento e incluso hasta el vientre materno, si fuéramos capaces de recordar lo que allí sentimos. Pero antes o después nos encontraríamos con hábitos que parecen incluso preceder a nuestro nacimiento. Es el karma que arrastramos de vidas pasadas en las que creamos hábitos que nos han seguido en el viaje en el tiempo, de cuerpo en cuerpo.

Para quienes creemos en la reencarnación y el karma esto es una verdad indiscutible. A quienes no creen y ni siquiera se lo han planteado les invito a rastrear estos hábitos a lo largo de todo su vida mediante la técnica chamánica de la recapitulación. Como nos interesa sobre todo librarnos de los malos hábitos que nos hacen infelices, vamos a comenzar un serio trabajo de recapitulación buscando las raíces de nuestros malos hábitos y la parte oscura de nuestro carácter en el karma que hemos arrastrado hasta esta vida.

PRINCIPIO BÁSICO

Si queremos saber si algún hábito es kármico solo tenemos que recordar las veces que determinado defecto o debilidad de carácter nos ha creado problemas. Cuantos más graves sean los problemas y cuantas más veces se repitan más kármica es la raíz de ese hábito vicioso.

RASTREANDO EL KARMA

En mi caso hay algunos defectos de carácter que me han ocasionado graves problemas a lo largo de mi vida e incluso podría ver en ellos los cimientos de mi enfermedad mental, de mi patología, de mi enfermedad del alma.

Podría situar en la cúspide mi incapacidad para controlar la ira. Es el defecto de carácter que más problemas me ha ocasionado y tal vez el síntoma más claro de mi enfermedad mental, de que voy a sufrir una crisis. Cuando me siento agresivo, malhumorado, cuando reacciono con ira incontrolable a ciertas circunstancias ya sé que estoy deslizándome por la pendiente hasta la crisis.

La gula es otro defecto fundamental. Me gusta comer y disfrutara de la comida. Eso hace que mi salud se haya resentido a lo largo de mi vida, aunque gracias a Dios las enfermedades no han sido muy graves, pero lo serán con el tiempo. Eso es inevitable.

La lujuria también me ha llevado a veces por caminos extraviados, aunque debo decir que casi siempre he podido controlar mi comportamiento y los problemas que me ha originado han sido nimios, comparados con los defectos anteriores.

CÓMO ENCONTRAR RECUERDOS DE VIDAS PASADAS

Yo utilizo mucho los sueños, aunque se pueden realizar meditaciones en ese sentido y la técnica chamánica de la recapitulación es formidable para tapar los abismos que hemos creado en nuestro pasado.

EJEMPLO DE BÚSQUEDA A TRAVÉS DEL SUEÑO

La ira ha sido mi talón de Aquiles y he intentado rastrearla en vidas pasadas, encontrar las raíces kármicas. Esto es más o menos lo que he encontrado. Ustedes pueden hacer lo mismo con sus defectos de carácter para intentar saber de dónde vienen y por qué.

Según mis sueños he tenido muchas muertes violentas. Solo ese hecho ya explicaría mi incapacidad para controlar la ira. En uno de esos sueños yo era un mongol a quien le cortaban la cabeza con una espada. Ascendía hacia lo alto maldiciendo y jurando venganza. En otro sueño yo era militar, estaba en el Oeste americano y era sargento en una especie de séptimo de caballería. Mi absoluta indiferencia hacia todo lo militar tal vez proceda de ahí. Odio mandar y que me manden, odio que me digan lo que tengo que hacer sin darme razones y sin que yo las encuentre razonables. No fue mi única vida militar. En otro sueño yo estaba en Inglaterra, iba como soldado a la primera guerra mundial, era muy jovencito y era consciente de que iba a morir. Finalmente en otro sueño durante la segunda guerra mundial yo estaba en Francia, era soldado raso y la mezquindad y miseria de la guerra me afectaba mucho.

Este sería un ejemplo de rastreo de mi defecto en vidas pasadas, una especie de karma que arrastro y arrastro, generando constantes problemas. Siempre me digo que mis ataques de cólera son justos, reacciono ante lo que considero injusto, irracional, no soporto la falta de equidad, el abuso del poder. Eso no es malo, recordemos la bienaventuranza, bienaventurados los que luchan por la justicia porque de ellos será el reino de los cielos, pero reaccionar con cólera, con ira ante esas circunstancias solo nos crea más problemas, a nosotros y a los demás y no soluciona nada.

De niño me juré ser tan bueno que Dios nunca tendría queja de mí. Al final tuve que cambiar porque todos abusaban de mi ingenuidad. Recordemos otra frase evangélica. Sed cándidos como palomas, pero prudentes como serpientes.

Vamos a dejarlo por hoy. Seguiremos en este rastreo kármico que puede sernos de gran ayuda, lo mismo que el psicoanálisis saca a la luz la raíz de ciertos comportamientos.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: