DIARIO DE UN ENFERMO MENTAL III

28 11 2014

DIARIO DE UN ENFERMO MENTAL III

El día del partido de fútbol estuve muy mal, hundido, desesperado. Hoy estoy mejor, aun que la estrategia número 2 me hadado un tremendo puñetazo en los morros. He vivido una situación esperpéntica que ni al más desgraciado de mis personajes humorísticos le hubiera ocurrido nunca. Lo juro, yo nunca haría sufrir así a ninguno de mis personajes, pero las poderosas fuerzas que dirigen y controlan el universo son crueles. Los dioses siempre son crueles con los humanos.

Pero todo en la vida tiene una doble cara, lo bueno de la experiencia es que he conseguido un material de primera para una serie de relatos humorísticos que me parecen absolutamente regocijantes. También hay una parte dramática impresionante, terrible, que va a poner de manifiesto la soledad humana en toda su desnudez. Estos días he sentido esa soledad con especial intensidad. Ha sido como inyectarse una droga en vena, la mente se ha ido y el mundo se ha tambaleado. La realidad es otra, yo soy otro, la vida ha cambiado y los cimientos que parecían tan sólidos han demostrado ser barro y arena, un pantano de arenas movedizas donde cada día me hundo un poco más.

La estrategia número 2 me va a dar tantos quebraderos de cabeza que me gustaría dejarla, olvidar que mi mente delirante la ha diseñado, pero no puedo hacerlo, me quedaría con muy poco. Tendré que asumir todas las consecuencias de un camino que nunca me gustó y que me hará sufrir más que las satisfacciones que puede darme.

La vida es dura, durísima, no lo niego, pero si te la tomas con humor… hasta resulta divertida. Hay novedades en el trabajo. Puede que haya cometido un error al poner en práctica sin tapujos mi estrategia de alma abierta, aún así esa será siempre mi estrategia de ahora en adelante. El camino emprendido no tiene marcha atrás. El nuevo compañero me gusta y creo que tenemos muchas cosas en común, incluso le he invitado a Sonymage. He sentido con extraordinaria fuerza la dificultad que supone pasar del tercer círculo al primero. La ley de los tres círculos, que yo mismo he inventado, funciona y en la práctica es aún mucho más complicada que en la teoría. Hubo un tiempo, en mi juventud, en el que el trabajo de los tres círculos fue muy intenso. Entonces aún no tenía clara la teoría, pero la ponía en práctica constantemente. Ahora me cuesta mucho. Estoy viejo, cansado, sin ganas de emprender nuevos caminos. Me va a costar mucho.

La estrategia de las relaciones interpersonales ha comenzado su andadura en el mundo real. Siento vértigo al mirar lo que me queda tras una larga vida de intensa dedicación a las relaciones humanas. No tengo familia de sangre, mis hermanos es como si no existieran. Los amigos han quedado en el pasado, borrosos, confusos, rotos en mil pedazos, como un espejo lanzado contra el suelo. Mi familia de amor está lejos, como al otro lado del universo. Siento que extender la mano es como intentar tocar el horizonte del universo, la distancia es casi infinita. ¿En qué he fallado para que no me quede nada? Creo que en todo, especialmente me ha hecho daño esa desconfianza patológica en el ser humano, en la naturaleza humana, en mí mismo.

Cuando la psicóloga puso el dedo en la llaga, en la terapia de pareja, me sentí mal, herido, y al mismo tiempo muy lúcido y consciente de que era algo sabido por mi desde siempre y aceptado a regañadientes, como una consecuencia inevitable de mi enfermedad. No me consuela saber que las relaciones humanas son un terreno perdido en esta sociedad, que todo el mundo se agita, tratando de salir de las arenas movedizas de la soledad.

Ayer comprendí la importancia que tienen las relaciones interpersonales para un enfermo mental. La visita a B, buen amigo y luchador nato por el enfermo mental, me fue de gran ayuda. Me invitó a comer, charlamos, visitamos su finca y cuando regresaba a Manzanares, de noche cerrada, sentí como si hubiera echado un ancla en el fondo submarino, abisal. Una simple conversación telefónica con G, un bipolar que ha sido mi alumno y está pasando un mal momento, me sirvió mucho hace tres días. Simplemente hablar ahuyenta los nubarrones negros. No puedo permitirme el lujo de descuidar ninguna relación más. Como dice el refrán un amigo es un tesoro, para un enfermo mental es aún más, es el salvavidas que te puede ayudar a sobrevivir en un océano borrascoso.

El día de la comida con B sufrí una terrible recaída. Volví a escuchar las voces con una intensidad que no recordaba desde mi etapa de telépata loco en León. Durante una media hora las voces se hicieron tan reales que estuve a punto de llamar a mi sociedad privada y pedirles el internamiento. Por suerte han pasado los años y mi dominio de las técnicas de yoga mental y el conocimiento de la génesis de las voces me ayudó a controlarlas y bloquearlas. Solo tuve que dejar pasar el tiempo. Fue asombroso que mi conducta no llegara a alterarse un ápice. Siento gran interés porque otros enfermos me cuenten sus experiencias con las voces. Me ayudaría mucho a enfocar el estudio que estoy haciendo en el blog impecable sobre las voces como consecuencia de delirios y alucinaciones.

Emocionalmente estoy mal, muy mal, sin paliativos, ahora que el terrible shock de lo ocurrido se va atenuando, que el efecto postraumático deja de aferrarse a mi mente, como un gancho infernal, puedo ver con más claridad lo ocurrido. Es muy duro. Sin duda pude haber seguido, haberlo intentado, pero no tenía confianza, los años no perdonan, elegí la soledad en lugar de una lucha perdida de antemano. Tal vez, solo tal vez, si no hubiera estado tan descontrolado por la crisis mi decisión pudo haber sido otra, pero sigo siendo el mismo, prefiero vivir y morir con dignidad, como un guerrero impecable, bailando su última danza, que aceptar que los otros me marquen el camino. Soy lo que soy, busco mi propio destino, no puede permitir que me etiqueten, encajonen, que intenten convertirme en lo que no soy.

Me espera un largo y terrible camino. Recuerdo el título de mi novela corta, Un viaje sin retorno. En efecto, es lo que he emprendido, saldré victorioso y estaré orgulloso de mi o pereceré en el intento. Ya estoy viejo, he vivido una vida larga e intensa, no me asusta la muerte, no la temo, estoy al final del camino, solo un pasito más y encontraré el descanso. Creo que me lo merezco.

Me ha hecho gracia el comentario al anterior capítulo en Sonymage sobre las bombillas chinas. Cada día me depara un nuevo problema en este sentido. Después de formatear el ordenador y volver a instalar Windows Office he descubierto que apenas puedo utilizarlo porque no tengo internet para activar muchas de sus funciones. Tengo que escribir en el bloc de notas. Llevaré el archivo en el pendrive al trabajo y lo pasaré a un archivo de Office para subirlo. Es como regresar a las cavernas, muchas cosas que antes eran normales ahora son un problema. ¡Qué frágiles son las cosas y cuánta razón tiene Milarepa cuando me invita a desapegarme! He dejado muchas cosas atrás, estos pequeños detalles de realidad cotidiana no son precisamente los más importantes, pero sí son molestos.

Voy a retomar lo que escribí para el segundo capítulo. Creo que hay cosas aprovechables.

DIARIO DE UN ENFERMO MENTAL II- VERSIÓN MANUSCRITA

LA ESTRATEGIA DE LAS RELACIONES INTERPERSONALES

Las relaciones interpersonales son básicas para el enfermo mental, sin ellas tiene tantas posibilidades de salvarse como un náufrago en pleno océano, acosado por la tormenta. Solo los maestros espirituales pueden renunciar a ellas porque ya las han conseguido en el gado máximo: la relación universal y fraternal a través de la divinidad. Los demás tenemos que trabajar en ello a pico y pala, sudando la gota gorda y con las manos encallecidas.

Mi estrategia es muy simple: no renunciar a ninguna relación interpersonal que me salga al camino. Buscarlas ya es algo inalcanzable para mí, al menos de momento. Cuando uno se está muriendo de hambre no escoge platos exquisitos, come lo que está a su alcance. Un enfermo mental, que vive la soledad, no escoge las mejores relaciones, los mejores amigos, acepta lo que se encuentra en el camino y lo aprovecha al máximo.

No estoy en condiciones de escoger relaciones espirituales, amistades profundas, personas cultas y sensibles. Es aquí donde las enseñanzas de Milarepa me resultan más imprescindibles que nunca. En el fondo de cada ser humano hay una chispa divina, descubrirla y acercarse a ella es un camino difícil, implacable, pero no hay otro camino posible.
Estar atento a quien me salga al camino es la base de esta estrategia. Como escribió uno de mis escritores favoritos, ahora no recuerdo quién, tal vez Bernanos, Julien Green o Graham Greene, todos somos enviados, unos a otros. No estoy en condiciones de renunciar a quien me sea enviado desde lo alto, sea quien sea. Los resultados ya no están en mi mando, un guerrero impecable confía en que las poderosas fuerzas que dirigen y controlan el universo le sean favorables mientras hace lo que tiene que hacer. Poco más hay que decir de esta estrategia.

LA ESTRATEGIA DE LA CREATIVIDAD

Renunciar a ella en plena soledad sería un suicidio. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios y una de las cualidades más llamativas de la divinidad es la creatividad. Ha creado universos y no para un instante. Mis metas son más humildes, rematar alguna de mis novelas más importantes. Debo observar un estricto orden de prioridad y alejarme del caos creativo en el que he zanganeado hasta ahora. Lo contrario sería atirantar mis nervios y vivir en un permanente estado de estrés. No es algo que pueda permitirme. Necesito un control estricto y diario.

ESTRATEGIA CONTRA EL HASTÍO.

No se trata del aburrimiento normal. Estoy curado. Es el hastío de la vida, de que habla Bernanos y que es una de las condiciones infernales de los condenados que están precisamente en el infierno porque están hastiados de la vida. Se trata de ese hastío provocado por la desesperación, cuando uno ya no espera nada de la vida y tampoco tiene fuerzas para quitársela. La rutina sin interés, sin metas, es un poderoso catalizador para que el fuego frío se extienda, te toque y te vaya congelando por dentro.

Poco se puede hacer cuando estás en el último tramo del tobogán, casi con los pies tocando el suelo, pero al menos hay que romper la insoportable rutina, la cárcel del alma. Para ello una estrategia tan simple como un viaje mensual puede ser de gran ayuda. Todo dependerá de las disponibilidades económicas. Un viaje a una ciudad o paisaje cercano, tampoco tiene que resultar tan caro. Salir el sábado por la mañana y dormir en un hostal, para regresar el domingo por la tarde, tampoco debería ser algo excepcional.

Los viajes largos quedan para el verano o para ocasiones puntuales, utilizando los días de permiso o festivos (si es que quedan puentes en el 2015).

Puede ser una estrategia sencilla y muy efectiva, además cuando te mueves y te sitúas en medio del camino, los encuentros casuales pueden resultar interesantes. Se me ocurre una idea para un relato. “El buscador del destino”. Un hombre separado que vive solo, viaja cada fin de semana buscando encontrarse con el destino “in person”. Para él destino equivale a “destina”. La señora destina, la media naranja, el medio limón o lo que sea, porque él no hace ascos a nada. Podría convertirse en un relato erótico añadiendo encuentros relacionados con páginas de contactos sexuales. La tentación de transformarlo en un relato erótico es muy fuerte, ero la historia básica debe ser dramática, con algo de suspense, tal vez un pequeño thriller policiaco. Para ello necesito que lo confundan con un narcotraficante, un delincuente buscado o la víctima de un secuestro debido a una confusión con otra víctima.

Mira, es una idea que puede funcionar y que se me ha ocurrido sobre la marcha. Ojo con el exceso de creatividad. Lo dejaremos para más adelante.

LA ESTRATEGIA DE LAS METAS A LARGO PLAZO

Necesito metas importantes que me impulsen a trabajar pensando en largos plazos, años. Metas como presentar al Planeta una novela o diseñar mi etapa de jubilado. Creo que eso lo tengo claro. Buscar una casa en la montaña en una zona que me guste, de alquiler, nada de propiedades, hará caso a Milarepa, cuanto menos apego, menos sufrimiento. Además las herencias se simplifican, nada de vender propiedades en el quinto pino, en plena crisis económica (volverá, si es que se ha ido), metálico, solo metálico, para que no haya el menor problema. En mi etapa juvenil, mi etapa negra, me importaba un comino, por no emplear una palabra mal sonante, que mis herederos(padres, hermanos, no había otros) recibiera algo de mí, aparte de mi cadáver en mejores o peores condiciones. Mis delirios en ese sentido eran terribles, no porque careciera de empatía, siempre he sufrido por “los otros” que por mí mimo.

Es curioso que algunos crean que los enfermos mentales no somos capaces de ponernos en la piel de los demás y sufrir por ellos o con ellos (otra vez el paciente empático) nuestro problema es precisamente ese, no somos capaces de filtrar, de bloquear el sufrimiento ajeno, que nos llega directamente a nuestra piel en carne viva. Gracias al yoga mental he podido controlar ese bamboleo de protones, neutrones, neutrinos y otras mierdas de partículas (ahí está la palabra malsonante, todo es mierda para mí). Cuando oigo a un enfermo mental (no pocas veces) que siente miedo de congelarse emocionalmente ante la desgracia ajena, como si pensara que puede convertirse en un asesino en serie, me entran ganas de reír. A continuación te hablan de sus familias, de sus seres queridos o de San Pito Pato, sintiéndose culpables de que una simple mirada enfadada les haya podido hacer daño. Se pasan la vida temerosos de hacer daño y aún piensan que están a punto de convertirse en asesinos en serie.

Ridículo, aunque trágico. Es como ir por la vida desnudo, en carne viva, hechos una llaga ambulante y sentir tener que acercarse a los demás porque les vas a hacer daño. ¡Pero hombre! Te harás tú mas daño con un simple roce con otro, en tu piel llagada, desnuda, que cualquier zancadilla que pongas por casualidad al dar un paso. “Los otros” se levantan y siguen su camino, vale, se pueden enfadar mucho, hasta darte una colleja, pero lo habitual es que ni siquiera te vean. Preocúpate por ti, pro cómo conseguir que una simple mano amiga en tu hombro no te haga ver las estrellas y te hunda en un largo periodo de dolor. Porque esa es otra, cuando nos dicen que os enfermos mentales nos miramos el ombligo olvidan que es porque vamos desnudos, en pura llaga. Ellos no se lo pueden mirar porque van vestidos, y con mucha ropa. Les llevaría mucho tiempo y esfuerzo.

Las enfermedades del alma son así de cabronas, te muelen vivo y encima “los otros” creen que estás haciendo teatro (teatro, lo tuyo es puro teatro, dice la canción), que estás interpretando una especie de versión ampliada ycorregida de Esperando a Godot. Porque eso es lo que haces, esperar a God, ¡Oh my God! para que te libre de tanto sufrimiento. Lo ideal sería que mientras esperas que God alivie tu sufrimiento, alivies tú el de tus hermanos. Pero ahí está la pescadilla que se muerde la cola, mirándote con ojos vacuos y muertos.

¿Dónde vas tú, pobre cuitado, con la piel en carne viva? ¿A quién te vas a acercar a menos de un kilómetro? Cierto, tal vez si lo hicieras recibirías tanto amor que podrís ir dando saltos de alegría por ahí, sin miedo a las espinas del camino. Pero eso es lo puñetero de las enfermedades del alma, que ya no te atreves a arriesgar tu piel para conseguir un poco de amor. Has perdido la confianza en “los otros”. Ya no crees en el amor. Esa es la raíz de cualquier enfermedad mental, e cualquier enfermedad del alma. Eso es lo que te ha pasado a ti, y lo sabes. Tal vez aún estés a tiempo de dar el paso, con tu piel en carne viva, y amar sin miedo a las consecuencias. Típico de ti, salvar tu alma mientras estás estirando la pata. Pude que esta vez no lo consigas y te vayas de cabeza al infierno. Te lo mereces, te lo has ganado a pulso.
¿Y los daños colaterales que dejas atrás? Pieles en carne viva que se esconden tras el impasible rostro de “los otros”. Bueno, ellos parecen seguir sobreviviendo, tan campantes. Mentira, sabes que solo es una pose, una posturita. ¡Eres un cínico manipulador! Cierto, lo sé, y pido perdón, pero no puedo olvidar aquella escena simbólica, tras mi más terrible intento de suicidio de mi temporada en el infierno. Allí, de pie, sobre la cumbre simbólica de una montaña, mientras el sol se oculta para ti. Aquella parodia de la escena de Lo que el viento se llevó. Desnudo, en carne viva, maltrecho, desesperado, alzando los puños el cielo.

¡JURO QUE JAMÁS DEJARÉ QUE NADIE ME HAGA SUFICIENTE DAÑO PARA QUE VUELVA A INTENTARLO OTRA VEZ, AUNQUE TENGA QUE ACABAR CON TODA LA HUMANIDAD!

¿Con toda la humanidad? ¡Pero so idiota! ¡Si ni siquiera te ven! Eres una partícula diminuta en un universo infinito. Recuerda a don Juan. Perder la importancia personal. Eso está mejor que ese estúpido delirio de acabar con la humanidad. Si no puedes dar el paso y dejar que te crucifiquen, como al maestro Jesús, para dar suficiente amor a toda la humanidad, incluso a ti mismo (¡insaciable boca abierta!) al menos déjales vivir en paz.

Los puños elevados al cielo, eso fue un juramento, un pleno acto de magia negra que te ha hecho un terrible daño. La sugestión es uno de los más poderosos recursos de nuestra mente. Y la maldición uno de los terribles recursos de la magia negra. Está cayendo sobre tu cabeza, como todas las maldiciones pero antes está dejando un reguero de sangre a tu alrededor. ¿Pones los puños en alto, la terrible maldición lanzada al Cosmos infinito, en boca de los otros? Aunque para ello debas acabar con toda la humanidad. Terrible. Lo mismo que hiciste en aquella vida pasada, cuando te decapitaron. Ascendiste hacia lo alto lanzando maldiciones a diestro y siniestro, incluso al mismo Dios. La maldición te persigue vida tras vida, dejando un fosforescente reguero de sangre en tu camino.

Me merezco otra cosa, es injusto. Tal vez pero necesitas dar el paso del amor en carne viva , o las maldiciones de todas tus vidas no se redimirán. Lo sabes, ahora da el paso y recuerda que te espera la Eternidad. Recuerda a MIlarepa y su círculo de personas desnudas, transparentes, sin filtros, sin bloqueos, en el seno de la divinidad. Redímete de tantas maldiciones y lleva a tus seres queridos, dañadas por ellas, hacia la luz.

Y ahora vive y deja vivir. Sigue tu camino, como guerrero impecable. Asume lo que venga, sea lo que sea y ama tanto que nada más sea importante. El desapego del amor el único destino posible.

Me voy a ir a la cama, no quiero ver una película en el ordenador. Ni las pastillas de valeriana, ni las infusiones para dormir me hacen efecto. Duermo poco y mal. De todas formas recuerda que las pastillas de valeriana se están acabando. Anoche tuve un sueño extraño pero de alguna manera reconfortante. Hace tiempo que no anoto mis sueños. El mundo onírico es tan extraño que me dan ganas de dejarlo, es como una dimensión paralela cuántica donde las cosas que suceden le ocurren a otro yo, con el que puedes identificarte pero que no es el que vive en esta realidad. El camino del guerrero, el camino del conocimiento es tan reconfortante como desesperante. Y tan duro que a uno le entran ganas de salir corriendo y no parar, pero como le dice don Juan a Castaneda, cuando alguien toma la decisión de seguir este camino, ya no hay vuelta atrás, o continúas o pereces en el intento. Cualquier otra alternativa es inviable

Mañana será otro día en el camino de la soledad. A veces me parece tan duro que me entran ganas de arrodillarme y caminar de esa manera largo tiempo, hasta conseguir que se me perdone por haber emprendido este camino, que se me conceda el don de regresar a ser el de antes, como fui una vez, un ser atormentado pero que al menos desconocía el sentido de la vida. ¡Ah, y recuerda que mañana tienes que dar otro paso en la estrategia número 2. Será duro, tal vez un fracaso, puede que lo pases muy mal, pero es imprescindible. Tal vez te equivoques y la tarde del sábado sea placentera.
¡QUE DIOS SE APIADE DE MI ALMA… SI PUEDE

Anuncios

Acciones

Information

One response

28 11 2014
papus21

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: