CURSILLO DE YOGA MENTAL 3-8

3 03 2015

CURSILLO DE YOGA MENTAL 3-8

SALUDO BUDISTA

Continuando con el trabajo que hemos iniciado con los diversos cuerpos mentales, hoy vamos a intentar armonizarlos, viendo cómo se alimenta cada uno y cómo lograr que cada cuerpo tenga lo suyo, para que de esta manera no se vean obligados a utilizar a otros cuerpos para sustituir lo que no tienen, de ahí brotan la mayoría de las patologías, de la inarmonía entre los diversos cuerpos.

CUERPO FÍSICO

Alimentación: Lo que llamamos comida, alimentos que ayudan a reponer las energías, la vitalidad que necesita el cuerpo físico para conservarse y reponer el desgaste. Una buena alimentación, equilibrada, nos permite mantenernos con buena salud y vitalidad. Un buen cuerpo permite un estrecho contacto con la realidad física, al fin y al cabo estamos en esta dimensión y es en ella donde tenemos que desenvolvernos y aprender nuestras lecciones. Todo lo que comemos llega a formar parte de nuestro cuerpo físico y por lo tanto de nuestra personalidad. Somos lo que comemos, podríamos decir, pero al contrario que algunos dogmáticos de la alimentación, yo abriría más el abanico, también somos lo que pensamos, lo que sentimos, lo que decimos, lo que hacemos, lo que… La alimentación es una parte de la personalidad de nuestro cuerpo físico y recordemos que tenemos más de un cuerpo.

Respiración: Nos proporciona oxígeno, un elemento indispensable para la vida. Respirar bien o mal puede significar la diferencia entre estar sano o estar enfermo.

Ejercicio: No podemos mantenernos en forma si no nos ejercitamos, cada músculo, cada célula de nuestro cuerpo necesita actividad. Pero tampoco seamos dogmáticos, hay quienes piensan que haciendo ejercicio ya lo tienen todo, salud, felicidad… El ejercicio es una faceta más de nuestro cuerpo físico y recordemos una vez más que tenemos muchos cuerpos.

CUERPO MENTAL

El pensamiento es como la comida para el cuerpo físico. Si no alimentamos el cuerpo físico, éste se muere. Si no alimentamos el cuerpo mental con pensamientos éste comienza a buscar fórmulas alternativas de alimentación. Pensamiento no significa estímulo recibido y respondido. Filosofar es pensar, crear literatura o arte es pensar, imaginar es pensar, crear estrategias para el futuro es pensar. Razonar es pensar, pero también intuir es pensar. Si no alimentamos a nuestro cuerpo mental en debida forma nos podemos encontrar con que el hastío que este siente hacia la vida y hacia todo nos está creando una verdadera enfermedad mental. Cada cuerpo necesita su alimento, su ejercicio y todo aquello que es imprescindible para mantenerse en plena forma.

CUERPO EMOCIONAL

Algunos creen que se puede vivir solo de emociones. La emoción lo es todo, piensan y se olvidan de que tenemos otros cuerpos. Están convencidos de que sin emociones serían robots, pedruscos, y cultivan las emociones como el jardinero cultiva las flores en su jardín. Recordemos que una emoción es como una cabra loca, como también hemos dicho de la mente, si la cabra loca de la mente tira al monte y al abismo, la cabra loca de la emoción tira hacia el océano, le gustaría bebérselo enterito y aún necesitaría más. La emoción es una cabra loca y además ciega. Si le hacemos caso nos llevará donde quiera y nos encontraremos entre arenas movedizas sin saber cómo hemos llegado hasta allí, y encima agradeceremos haber llegado porque las emociones nos están hundiendo y las estamos tragando como arena en la boca. Recordemos, una cabra ciega necesita ser guiada, una cabra que tira al monte necesita ser embridada. Hagamos una jerarquía de cuerpos y que sean los de arriba quines manden a los de abajo y no al revés. El cuerpo físico debe estar a las órdenes del cuerpo emocional y éste del mental y éste del astral y todos ellos del causal. Un cambio de jerarquía crea desorden, desequilibrio, caos, patologías y enfermedades varias.

CUERPO ASTRAL

Es un clon perfecto de nuestro cuerpo físico, solo que en energía, una especie de doble etérico. Todo lo que le sucede al cuerpo físico repercute en éste, pero se alimenta fundamentalmente de estímulos, sensaciones, pequeños placeres, de fantasías, de emociones. El cuerpo astral pone en movimiento al resto de los cuerpos para que le den lo que necesita, el placer de comer un buen alimento (quienes le niegan este placer hacen que la reacción del cuerpo astral produzca patologías como la anorexia y la bulimia), el placer y la alegría de un ejercicio físico moderado; el placer de emociones positivas y generosas, la alegría, el compartir, la relación emocional, el afecto; el placer del cultivo de la mente, de la creatividad, de viajar a mundos fantásticos… El cuerpo astral es muy exigente y cuando le negamos cosas básicas su reacción suele ser virulenta, obliga a los demás cuerpos a someterse a sus órdenes y acaban desequilibrados y sufriendo patologías severas, descontrol emocional, enfermedad mental, patologías en las relaciones interpersonales, enfermedades varias del cuerpo físico…

CUERPO CAUSAL

Solo se alimenta de felicidad, por lo tanto cuando le obligamos a comerse de forma constante depresiones, tristeza, melancolía, ira, odio, dolor, sufrimiento… Lo que estamos haciendo es enfermándolo. Las enfermedades del alma son la causa primigenia del resto de enfermedades y patologías. La enfermedad mental no es otra cosa que una enfermedad del alma y los trastornos afectivos y emocionales, y las enfermedades físicas (sí, porque hasta una gripe podría ser evitada o controlada con suficiente alegría en nuestras vidas, y no es una broma). El cuerpo causal no puede vivir con nada que no sea la felicidad plena, por lo tanto intenta que el resto de cuerpos le proporcionen algo, aunque sean migajas, y no soporta el desequilibrio, el desorden, la desarmonía, porque esa es la fuente de la infelicidad, el gusano que se come la manzana de la dicha. El cuerpo causal busca sobre todo arriba, en las dimensiones espirituales, la felicidad que necesita, sabiendo que solo cuando encuentre a Dios será plenamente feliz. El cuerpo causal nos hace buscar la religión, el conocimiento, la espiritualidad, al mismo tiempo que intenta que todos los demás cuerpos tengan lo que necesitan, porque si algo en su composición va mal todo irá mal. Una enfermedad física impide la felicidad y por lo tanto hace enfermar al alma, y un exceso de estimulación, sin ton ni son, crea el caldo de cultivo para todo tipo de enfermedades.

EJERCICIO FÍSICO PARA EL CUERPO FÍSICO

EJERCICIOS DE ENERGETIZACIÓN PARA EL CUERPO ENERGÉTICO O ASTRAL

PRANAYAMA PARA AMBOS CUERPOS, FÍSICO Y ASTRAL

SONIDOS VOCALES O MANTRAS PARA DESPERTAR Y EQUILIBRAR EL CUERPO ASTRAL

MÚSICA, OLORES, INCIENSO, ENTORNO ADECUADO, TODO LO NECESARIO PARA DESPERTAR NUESTROS CHAKRAS, COMO VIMOS EN LOS TEXTOS “TRABAJANDO CON LOS CHAKRAS”. EL CUERPO ASTRAL SE DESPIERTA DESPERTANDO LOS CHAKRAS.

RELAJACIÓN Y MEDITACIÓN SOBRE EL CUERPO CAUSAL

De nuevo utilizamos la metáfora de la muñeca rusa. Nos vamos desprendiendo de cuerpos y ésta vez llegamos al final, nos quedamos con el cuerpo causal. Hemos vaciado nuestro cuerpo físico de estímulos, lo hemos borrado con la relajación oscura, hemos apagado el cuerpo, lo hemos convertido en una mancha. Hemos hecho que los puntos de luz del cuerpo astral se disgreguen, hemos llegado al vacío y a la oscuridad. Hemos dormido el cuerpo emocional, no sentimos ni deseamos nada, estamos hibernados. Hemos calmado y vaciado nuestro cuerpo mental. Ahora estamos en contacto con el cuerpo causal, con el EGO, con lo que realmente somos, porque el resto es el vehículo que está utilizando el cuerpo causal.

Vamos a alimentarlo. Para ello buscaremos en nuestro recuerdo los momentos felices en nuestras vidas. Buscaremos todo aquello que nos haya hecho felices hoy. Buscaremos sobre todo las relaciones interpersonales, son lo que más felicidad nos da. No nos engañemos, una buena comida nos hace felices, respirar en la naturaleza y hacer ejercicio también. La emoción, la alegría, la carcajada, nos hace felices. Escribir una novela, crear una obra de arte, hablar de filosofía, nos hace felices. Todo estímulo armonioso nos hace felices, pero si nos faltan las relaciones interpersonales seremos desgraciados. Necesitamos a los seres queridos de nuestro primer círculo, como hemos visto. Y si no los tenemos, si se ha producido una desvinculación, por muerte, por ruptura sentimental o afectiva, tendremos que buscarnos un nuevo primer círculo, buscar una nueva pareja, nuevas relaciones familiares, nuevos amigos íntimos. Sin el primer círculo no seremos felices y el cuerpo causal o alma enfermará.

Recordemos pues los momentos felices con nuestros seres queridos, ahora, hoy, ayer y siempre. Al contrario de lo que sucede con los alimentos físicos, la felicidad no caduca nunca. Podemos recapitular el pasado y cada momento de felicidad alimentará al cuerpo causal, el alma. Pero no solo el afecto es un buen alimento para el alma. El mejor es el amor. El amor es el alimento ideal del alma, lo tiene todo, es fácilmente digerible y las proteínas y energías que nos aporta son incalculables. El amor es generoso, flexible, alegre, no pide nada y lo da todo, pero sobre todo es universal. El que ama se ama a sí mismo, ama a los demás y ama a todo el mundo. El que ama, ama a Dios, porque en Dios estamos, Dios somos y nada que exista puede hacerlo fuera del círculo de la divinidad.

A menudo nos cuesta “ver” a Dios, percibirlo, por eso tenemos que utilizar seres interpuestos. Vemos su creación, vemos la hermosura del Cosmos, vemos los minerales, las plantas, los animales, y vemos sobre todo a los demás seres humanos. A través de ellos llegamos al Amor. No existe otro camino. Nada que pueda llenar el ansia infinita de felicidad que tiene el alma. Mientras llega el alimento completo y total, el Amor divino, hay que alimentar el alma alimentando los otros cuerpos, alimentamos el cuerpo astral con estímulos y viajes, alimentamos el cuerpo emocional con alegría, al cuerpo mental con creatividad, al cuerpo físico con alimento, respiración, naturaleza, ejercicio.

Recordemos que cualquier cosa que hagamos, cualquiera, si no contribuye un poco a la felicidad de nuestro cuerpo causal, de nuestra alma, y por lo tanto del cuerpo causal y el alma de los demás, acabará generan una enfermedad que se llamará de una forma o de otra según vaya bajando. Las enfermedades del cuerpo astral son enfermedades mentales que se llaman así cuando están en el cuerpo mental, trastornos de conducta cuando están en el cuerpo emocional y enfermedades físicas cuando afectan al cuerpo físico. Es una y misma enfermedad: la infelicidad del alma.

Vamos a mentalizarnos que cualquier periodo de tiempo que empleemos en “sufrir” sea porque aceptamos lo que nos llega de fuera o lo buscamos, porque nos regodeamos en nuestra infelicidad, en la tristeza, en emociones de ira, de odio, de celos, de envidia, de venganza, están enfermando nuestra alma.

El cuerpo causal o alma va descendiendo hacia el cuerpo energético o astral y éste retoma el contacto con el cuerpo mental, el emocional y el físico. Notamos su peso y despertamos como hacemos siempre.

RECAPITULACIÓN

Vamos a comenzar a hacerla desde el punto de vista que hoy hemos aprendido. Vamos a recordar en cuántos momentos hemos sido felices esta semana. Vamos a analizar por qué hemos sufrido, por qué hemos sido infelices. Nuestra meta de ahora en adelante será alimentar al cuerpo causal o alma con la felicidad y cuando no lo hagamos será tiempo perdido.

SALUDO BUDISTA

QUE LA PAZ PROFUNDA NOS ACOMPAÑE A TODOS EN EL CAMINO

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