DIARIO DE UN ENFERMO MENTAL XXIV

30 08 2015

DIARIO DE UN ENFERMO MENTAL XXIV

LAS PRIMERAS VACACIONES DE MI NUEVA VIDA I

Recién regresado de unas vacaciones que podría calificar como fantásticas y maravillosas sino fuera porque las disfruté solo y arrastrando la fobia como pude, es hora de recapitular un poco. Llevo dos días durmiendo a pierna suelta, recuperándome de la falta de sueño y del agotamiento que produce el turismo moderno, al estilo japonés, te montan en un autobús y no paran de agitarte, como en una batidora. Reconozco que no hay otra forma de ver lo que vi en tan pocos días, pero no puedo considerar este pequeño viaje por Europa de otra forma que como una especie de expedición fulminante por el Amazonas, un viaje en avioneta que permite apreciar contornos, pero nada más, tendré que regresar con más tiempo para cada lugar.

No sé por qué me he puesto esta mañana a escribir el diario, tal vez se deba a la resaca de los sueños que tuve anoche. Llevo una temporadita muy especial con los dichosos sueños, entre que debo estar desahogando toda la tensión y el sufrimiento de este último año y en que he decidido meterme en experimentos oníricos de alto calado, la verdad es que estoy viviendo casi con más intensidad en el mundo onírico que en el real. Anoche soñé con mis seres queridos -nunca serán “ex” para mí, aunque a veces así los califique por economía al escribir- fueron varios sueños y un tanto complicados de interpretar. Al menos ellos han vuelto a mis sueños y eso para mí es un síntoma muy positivo, como una especie de resurrección, al menos en el plano espiritual. Al levantarme todo el pasado ha regresado a mí con tal intensidad que me ha tumbado. Pensaba ir hoy a la piscina, aprovechando que por lo visto las temperaturas bajan en los próximos días, pero no me siento con ánimo ni con fuerzas, así que lo dejaré para la próxima semana que aún estoy de vacaciones. Creo que hoy es un buen día para escribir, estoy tan revuelto que todo lo que pueda echar fuera será positivo.

Las vacaciones me van a dar tanto material que voy a estructurar este episodio del diario en varias partes, también me planteo escribir el diario de un pequeño viaje por Europa, utilizando a mi personaje humorístico, el turista accidental, porque escribirlo en serio sería demasiado duro. Para el blog del guerrero escribiré varios capítulos de la Ley de los tres círculos que tras muchos meses intentando encontrar la fórmula para estructurarla de una forma clara y profunda solo durante el viaje encontré la inspiración. Conseguí escribir muchas hojas de mi libreta de viaje, especialmente en los aeropuertos y creo que Milarepa estará satisfecho de que haya logrado estructurar su teoría de la vinculación en el terreno de las relaciones sociales y no solo intepersonales. Tengo tanto material de todo tipo que estos meses que restan para finalizar el año no serán suficientes ni siquiera para esbozar las nuevas ideas.

Si tuviera que resumir y estructurar estas vacaciones para luego desarrollarlas, diría:

Que logré superar la decepción de no poder estar con D. en la montaña gracias a mi faceta de guerrero impecable. Ha sido duro pero comprendo las circunstancias y siempre habrá tiempo para vivir esa experiencia.

Que me costó mucho tomar las decisiones, pero estoy orgulloso de haberlo hecho. Irme unos días a una casa rural en Guadarrama fue un gran acierto. También lo fue el viaje de singles que reservé en una página para singles. Cada vez que empleo esta palabra me entran ganas de reír, pero la verdad es esa, ahora soy un maldito single. El presupuesto fue muy inferior al que me habían dado en una agencia de viajes, perfectamente ajustado a mi paga extra. El ir en grupo y con guía española un gran acierto, aunque no para mi fobia que las pasó de a kilo. Todo lo que vi fue fantástico, el castillo de Luis II, el rey loco de Baviera, el de la película de Visconti, con tantas reminiscencias sobre Wagner y Bayreut -muy cercano- tomarme una jarra de cerveza en la famosa cervecería de Munich, la de la fiesta de la cerveza; Insbruck, un lugar en los Alpes al que me iría cuando me jubilara si hablara alemán; Nuremberg, Fussen (¡qué pena no me quede dinero ni días de permiso para irme a ver la tetralogía!), Salzbourgo y Mozart y Viena, la Viena del teatro de la Ópera, de Beethoven y Hyden (no tuve tiempo de ir a sus casas) y tantas otras maravillas. Lo peor fue la fobia, que no se descontroló hasta el punto de tener que salir huyendo (¿a dónde, pagarme un avión y regresar solo?, eso hubiera sido aún más fóbico) pero que sí me las hizo pasar canutas en ciertos momentos. A pesar de ello tuve valor para hacerles un monólogo en el autobús, utilizando el micrófono que me prestó la guía.

Sufrí una lección espiritual contundente, profunda y sin paliativos. Pude verme en los ojos de los compañeros de viaje, pude ver, como en un espejo mi conducta patológica como enfermo mental, pude iluminar los rincones oscuros de mi lado nocturno, al increíble Hulk que brota como un monstruo cuando aflora la cólera, pude percibir con extrema claridad cómo por mucho que un enfermo mental intente ocultarse tras la discreción y el anonimato eso nunca es posible. Al final, aunque no me diera a conocer públicamente como enfermo, todos lo advirtieron. Resulta doloroso ver cómo la hipocresía social podría engañarte fácilmente, creer que les caes bien, que les resultas simpático, que eres una persona normal con cierto atractivo, eres inteligente, culto, tienes labia, puedes manejar una cortesía social elemental, en fin, que todo parece ir bien, pero luego resulta que solo era una pose social de quienes no quieren problemas en un viaje de placer. Das tu correo electrónico a quienes lo desean o están interesados en tu blog de humor, pero luego nadie te escribe. Lo tenía descontado, como si jugara a bolsa. Además lo hago siempre muy consciente, no les pido su correo para escribirles yo, les doy el mío y espero que lo hagan ellos, si hay algún interés, aunque sea mínimo, me escribirán, si todo es una pose social nadie me escribirá… y nadie lo ha hecho.

La sabiduría del cuerpo, que diría Don Juan, es implacable. Por mucho que intentara engañarme y sugestionarme el cuerpo se sacudía, se revolvía, sabía muy bien lo que estaban pensando de mí, lo que estaban sintiendo, su mirada, como el algodón, no engaña, su lenguaje no verbal era meridiano para la sabiduría de mi cuerpo. Aún así hice lo que tenía que hacer, como un guerrero, siguiendo la estrategia de guerrero previamente diseñada. Pasar desapercibido, estudiarles, disfrutar del viaje e ir reaccionando según las circunstancias. Todo iba razonablemente bien hasta que en el castillo de Luis II cometí uno de mis típicos errores de enfermo mental, ese despiste patológico que no es el lado divertido del creador, del escritor, sino el lado oscuro del desorden y desorganización del enfermo. Entendí mal y esperé a las dos, arriba, en la parada de los autobuses que suben al castillo, cuando era a las dos abajo, ya en el autobús. Les hice esperar media hora y la guía tuvo que llamarme. Había problemas con el restaurante en Fussen por lo que comer allí, en los restaurantes del parking del castillo tampoco era una tragedia, pero me puse fóbico, muy fóbico y tal vez cometiera un error, solo tal vez. La guía me invitó a la mesa, con el conductor. Estaba tan mal que decidí dar el paso, les hablé de mi fobia y de algunas cosas, según iba viendo su reacción. El chófer era sudamericano, amable, agradable, incluso le tomé el pelo hablándole de mi personaje humorístico, el chofero Baldomero, se lo tomó bien. La guía es algo aparte, profesional cien por cien, muy buena, con carácter, amable conmigo hasta el punto de que podía haberme hecho ilusión de que ya tenía una nueva amiga, pero la sabiduría del cuerpo no engaña, como el algodón, había algo que mi cuerpo rechazaba, algo difícil de calibrar. Le estoy muy agradecido, sincera y profundamente agradecido, pero me temo que yo solo era un cliente que tal vez pudiera crear problemas sino me manejaba con mano izquierda. Tal vez me equivoque y no esté hablando la sabiduría del cuerpo sino el rechazo patológico del enfermo mental hacia todo lo nuevo que le supone algún esfuerzo. No me ha escrito, la prueba del algodón no falló. Las relaciones sociales son así y utilizaré precisamente mi experiencia en este viaje para poner un ejemplo práctico de la ley de los tres círculos.

En resumen, han sido las primeras vacaciones de mi nueva vida, sí porque las del verano pasado fueron solo una fuga intensa y terrible intentando sobrevivir. Estuve en la montaña, Ordesa, Aigues Tortes, me llegué hasta Andorra, pero todo fue una huida disparatada. Llegué a pasar puertos que luego no recordaba haber pasado, como si estuviera ido, aunque yo prefiero pensar que mi mente entró en meditación y me ayudó a recorrer un camino que de forma consciente tal vez no hubiera podido hacer. De otra forma no se entiende que lograra pasar aquel puerto en plena tormenta, con truenos y relámpagos, con lluvia intensa, con oscuridad de noche. Podría haberme matado y tal vez era lo que buscaba, pero el yo interno, en meditación me salvó la vida. Escribí auténticos delirios aquel verano, delirios que aún no he sido capaz de releer. Fue una de las crisis más terribles de mi vida, a un nivel parecido a la de Navacerrada, cuando a mis veintidós o veintitrés años intenté suicidarme de aquella forma tan terrible. Pero esta vez salí indemne, soy un guerrero y eso vale mucho en la vida.

Por suerte, como un don del cielo, como un regalo impagable de las fuerzas poderosas, estuve en contacto con mi dulce mexicana, la mujer de fuego, a quien llamo por el diminutivo de su nombre, pero que no voy a emplear aquí porque esto es un diario público. No me sirvió de nada haber contratado con mi operadora la tarifa europea, tal vez tenía que activarla de alguna forma que no hice, es posible, soy un desastre para estas cosas, pero al menos teníamos la wifi del hotel y podía aprovechar para wasapear o mandar correos. Mi dulce mexicanita es lo mejor que me ha ocurrido desde el divorcio, nos hemos conocido de una forma singular, como suelen suceder estas cosas y nuestra relación ha avanzado tanto en tan poco tiempo que me ha hecho pensar en la posibilidad de una relación en una vida pasada. Desde luego que cuando me divorcié me programé para encontrar mujeres con las que hubiera tenido relaciones en vidas pasadas, estuvieran donde estuvieran, en cualquier parte del mundo, era una desesperada estrategia de supervivencia, pero la verdad es que no había dado resultado… bueno, sí, Olga, la chica rusa, pero nunca sabré si fue un timo o sencillamente era demasiado complicado entendernos sin un idioma común y con sus circunstancias, que conocí un poco, pero que intuí eran aún mucho más complicadas.

Mi dulce mexicanita, al contrario, fue como una lluvia tierna y suave sobre mi cabeza. De pronto todo comenzó a ir como la seda, suave-suave, cada paso era como un deslizarse sobre patines sobre una pista de hielo para un profesional de este deporte. No solo nos entendemos a las mil maravillas en cuanto a filosofía de la vida y algunas ideas esenciales que ella ha bebido en el blog como si realmente estuviera sedienta tras atravesar un desierto, es que además tiene una sensibilidad muy parecida a la mía, armonizamos perfectamente, es sincera hasta asombrarme y más en una mujer al tratar ciertos temas, pero sobre todo me asombra la sintonía espiritual. Sin dudarlo he querido aprovechar para ratificar ciertas intuiciones que en toda mi vida no he podido ratificar porque no he encontrado personas adecuadas. Y he descubierto que muchas de mis ideas eran ciertas. Nuestras mentes y corazones parecen estar en contacto muy estrecho porque a ambos nos llegan pensamientos y sentimientos del otro y circunstancias de sus vidas. Nos hemos comunicado sueños que me hacen pensar que mi idea de una vida pasada en común no es uno de mis delirios de escritor. ¿He encontrado a una amante de vidas pasadas, tal como me programé conseguir? Solo el tiempo lo dirá, pero para mí es uno de los regalos más impresionantes que me han hecho las fuerzas poderosas, justo a tiempo, justo cuando más lo necesitaba. Ella nunca se hará una idea cabal de lo mucho que me está ayudando, hasta qué punto está cambiando mi vida. Como si la estrategia número 1 comenzara a funcionar justo cuando la había enterrado.

Sí, porque esto de las estrategias es una de las cosas más sorprendentes que me han ocurrido, como si el guerrero impecable se las hubiese sacado de la manga solo para sobrevivir durante este año, el año crucial. El hombre que fui en otro tiempo ni las hubiera imaginado ni mucho menos hubiera sido capaz de ponerlas en práctica. No voy a seguir hablando de mi dulce mexicanita, porque esto es un diario público y la discreción prima a veces sobre cualquier otra consideración, también yo, hasta yo, tengo derecho a intimidad, y por supuesto todas aquellas personas que confían en mí. Cuando repaso las estrategias me asombro de mi persistencia, solo un loco, un desesperado, las hubiera mantenido todo este tiempo. Por suerte yo soy un loco y se puede decir que estoy desesperado porque ya no tengo nada que perder. Lo que he pasado solo puede ser narrado con humor y así lo estoy haciendo en mis relatos humorísticos. Se puede decir que todas las estrategias están enterradas, aunque alguna a veces remueve la tierra y saca una mano, como diciendo, aquí estoy yo. No me sorprendería que ahora que no busco nada ni hago caso de nada todas las estrategias comenzaran a funcionar a la vez. ¡Sería delirante, terrible! Bueno, terrible no, porque sigo teniendo una lucidez que a veces me asusta. Siempre sé lo que haré, en cualquier circunstancia, y en estas también.

La dulce mexicanita ya forma parte de mi primer círculo, y la prueba está en que siempre la llamo por el diminutivo de su nombre. Pero el resto de relaciones que han brotado como champiñones en estos meses se han diluido como agua en tierra reseca. Algo que estudiaré en la ley de los tres círculos. Hasta Muñequita diabólica, otra mexicanita, una chica muy joven, estudiante de psicología, que me contactó como una broma y que acabamos escribiendo un relato erótico a cuatro manos, parece haber desaparecido, como si se la hubiese tragado la tierra. Todo esto siempre está descontado por anticipado, como lo haría el mejor corredor de bolsa, pero hay relaciones que sí me dolerían y que nunca tendría descontadas. Espero que eso no suceda, no suceda nunca.

Decidido, me quedaré en casa, aunque aún tendría tiempo de ir a la piscina. Pero como le dice don Juan a Castaneda, un guerrero nunca va a donde no quiere ir, por imposición de las circunstancias, por supuestas obligaciones, por el qué dirán, porque se deje arrastrar por ideas vagas y confusas o emociones o instintos o sentimientos que le ocultan el camino, como niebla tupida, o le arrastran, como ciclones caprichosos, un guerrero solo va a donde quiere ir, cuando quiere hacerlo, asumiendo las consecuencias, todas y cada una. Hoy no es mi día de piscina, hoy es mi día para escribir y recapitular. Pues lo haré. Tengo la comida hecha, una ensaladilla que hice ayer, no tengo que cumplir programas ni horarios, ni nada, aún estoy de vacaciones. La semana que viene iré a ver a Bautista con el que hablé ayer y veré a G.

Lo de mis hermanos es curioso. Mis hermanos los enfermos mentales son tan extraños e impredecibles como yo mismo. Algunos me contactan en el blog y luego me dejan cuando les propongo la filosofía del guerrero impecable y les animo a salir de las cloacas, no somos ratas, les digo. Otros me llaman con dificultad y renuencia, pero en eso soy inflexible, un enfermo mental debe tomar decisiones, debe ejercitar la voluntad, si me queréis aquí estoy, les vengo a decir, pero nada es gratis en la vida, llamadme, haced un esfuerzo. Yo hacía lo mismo, me encerraba en las cloacas cuando estaba mal, por eso sé que no debo permitir que lo hagan, esa compasión es inútil y estúpida. Yo les conozco, soy uno de ellos, no me avergüenza verles mal, porque yo estuve peor, no me preocupa lo que harán porque sé lo que pueden hacer, yo soy uno de ellos. No penséis que yo voy a estar detrás de vosotros, haciendo preguntas a cada momento sobre cómo estáis o corriendo a veros cuando me necesitáis, disculpando vuestras manipulaciones, vuestras farsas de control. Yo las utilicé también, las conozco, y sé que no van a parte alguna. Hay que tomar decisiones, como un guerrero, hay que hacer lo que tienes que hacer a cada momento, hay que ejercitar la voluntad, como diría don Juan, la voluntad se ejercita y se intensifica cuando hacemos cualquier acto de voluntad, el que sea, hasta el más nimio. La voluntad no cae del cielo, es un músculo que se entrena. A veces les dejo un tiempo para que se pongan en contacto conmigo, sino lo hacen les doy un toque y si siguen sin hacerlo dejo que su libertad decida, ya me llamarán, si me necesitan, y yo les escucharé.

Me están contactando muchos familiares en el blog. Llevaba años sin que eso sucediera, ahora el número de visitantes va creciendo cada día, algunas veces recibo avisos de wordpress diciéndome que hay mucho tráfico en el blog, no sé qué significa, si podría colapsarse o simplemente es una palmadita en el hombro, sigue subiendo textos, sigue así, lo estás haciendo muy bien. Me contactan hijos con madres que sufren de esquizofrenia, madres que tienen hijos drogadictos y esquizofrénicos, alguna hija maravillosa, joven, dulce y hermosa que está cuidando de su madre que sufre un deterioro grave, con un padre alcohólico, y le tengo que decir algo que me parece tan elemental que se me cae el alma a los pies. No puedes estudiar en la universidad y cuidar de tu madre y trabajar y hacer la comida y limpiar, y no dormir ni comer a las horas. No puedes ser una heroína porque tengas que cuidar de un familiar enfermo mental. Nadie, ni siquiera las fuerzas poderosas puede pedirte algo así. Prioriza, actúa como una guerrera impecable, haz lo que tienes que hacer pero no golpees tu cabeza contra la pared, no puedes curar a un enfermo mental en dos días, ni dando tu vida a cambio, no puedes razonar con alguien que ha decidido que no le importa la vida, que quiere morir, solo puedes darle tu cariño, escuchar y esperar.

Hasta ahora todo es asequible para mí, las consultas no son excesivas y como estoy acostumbrado a escribir tan rápido y tengo tan interiorizada la filosofía del guerrero impecable, no tengo que dedicarle excesivo tiempo al blog. Tampoco me asustan los problemas que me plantean, mi lucidez mental funciona para mí, no sé por qué no va a funcionar para los demás. Eso sí, soy muy consciente de que todo me afecta y de que no puedo hundirme yo ahora, ahora no. Pero uno no puede servir de algo a los demás si no permite que sus tragedias vitales le afecten, esto es algo que nunca comprenderán los psicoanalistas con sus malditas transferencias, no puedes ayudar sino sufres con ellos, no puedes instalarte en un bunker, rodearlo de hielo, de toneladas de hielo, de icebergs, y contemplar desde una ventana cómo sufren los demás. Tienes que involucrarte, que solidarizarte, que fraternizar, tienes que sentir empatía, tienes que vincularte, como diría Milarepa. Solo pueden ayudar los que son capaces de sufrir por los demás. Pero eso sí, no puedes sufrir por todos, no puedes tomar sus mochilas kármicas, repletas de piedras y echártelas a la espalda, te hundirás, bastante tienes con la tuya, eso solo lo pueden hacer los maestros espirituales que pueden quemar karma ajeno como quien lava. Por eso si alguna vez el blog recibe tantas consultas que no pueda con ellas, priorizaré, haré lo que está en mi mano y lo que no esté, no lo haré. Si tengo que irme de vacaciones, me iré, si tengo que tomarme un descanso, me lo tomaré.

Sí creo que hoy no era día para ir a la piscina, estoy diciendo cosas que no diría de la misma manera en otro momento, creo que Milarepa quiere que esté aquí, escribiendo lo que estoy escribiendo. Un guerrero impecable no tiene problemas a la hora de tomar decisiones, son tan sencillas que a veces da risa cómo los humanos podemos complicarnos la vida de esta manera. Tala vez esta tarde escriba la ley de los tres círculos.

Llevo un par de días durmiendo, poniendo orden en el apartamento, que estaba como una cochiquera, tal vez poco a poco deba regresar a la normalidad. Lo pasado, pasado está, la vida sigue. No me quejo, estoy recibiendo más cariño del que me imaginé pudiera recibir a estas alturas de mi vida, la soledad no es tan dura cuando el cariño fluye como un río de doble dirección. Gracias Milarepa, gracias fuerzas poderosas.

QUE LA PAZ PROFUNDA NOS ACOMPAÑE A TODOS EN EL CAMINO

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: