DICCIONARIO CHAMÁNICO XV

23 06 2018

castanedaaguila

LETRA D/ CONTINUACIÓN

DESATINO CONTROLADO

VER TAMBIÉN TÉCNICAS CHAMÁNICAS EN ESTE BLOG

https://guerreroimpecable.wordpress.com/2012/09/24/el-desatino-controlado-tecnicas-chamnanicas/#respond

 

CASTANE

Puede compararse con la interpretación que hace un actor, como si el guerrero estuviera interpretando una obra de teatro que sólo él conoce y entiende. Así puede verse en los libros de Castaneda que Soledad y Pablito actúan como si fueran madre e hijo, pero no lo son.

Hay una condición básica para conseguir dominar el desatino controlado y es la recapitulación. Debemos recobrar los filamentos dejados por el mundo y expulsar lo que otros dejaron en nosotros. Sin ello no hay posibilidad de manejar el desatino controlado. El don del Águila. Página 96.  (VER TAMBIÉN RECAPITULACIÓN EN ESTE DICCIONARIO EN SU MOMENTO).

Florinda mantiene en los libros de Castaneda que para practicar el desatino controlado, puesto que no está hecho para engañar a la gente, uno tiene que ser capaz de reírse de sí mismo. Uno de los resultados de la recapitulación detallada es la capacidad de estallar en risa genuina cuando uno se encuentra cara a cara con las aburridas repeticiones que el yo personal hace acerca de su importancia. (VER TAMBIÉN PERDER LA IMPORTANCIA PESONAL EN ESTE DICCIONARIO EN SU MOMENTO).

COMENTARIO PERSONAL

Sin duda el desatino controlado es una de las técnicas chamánicas más llamativas y espectaculares, pero no por ello pierde su importancia básica en la formación de un guerrero. No se trata de transformarse en un estupendo actor, en un autor teatral de primera para crear unas obras de teatro espectaculares con las que engañar a los otros. Aquí no se trata de engañar y manipular, aunque en muchos casos sea unas de las consecuencias inevitables de este comportamiento, sino de una válvula de escape para no volverse loco frente al misterio impenetrable de la vida, como veremos en su momento, frente a las hazañas espectaculares y terroríficas del nagual, para poder soportar el camino del guerrero sin volverse real y totalmente loco.

Podríamos decir que el desatino controlado sería algo parecido al humor del guerrero. Éste no cuenta chistes o se hace humorista y sube a los escenarios para que el humor y las risas acaben con su tristeza de guerrero, con la angustia y el terror de no poder controlar todo lo que le pasa y acabar estallando en una locura irredimible. Lo que hace un guerrero es interpretar su propia obra de teatro, bien solo, bien en compañía de otros guerreros. Como hemos visto Soledad y Pablito actúan constantemente como si fueran madre e hijo, hasta el punto de que puede observarse que Castaneda así lo piensa hasta que descubre la verdad y se lleva una sorpresa muy desconcertante. Nos podemos imaginar a nosotros mismos acabando de conocer a dos personas que actuaran de esa manera y de pronto alguien nos dice que no, que es una broma, una tomadura de pelo, una interpretación, el desconcierto sería monumental.

De alguna manera este desconcierto forma parte inextricable del desatino controlado y es una de sus consecuencias más desconcertantes y pasmosas. La razón no es otra que una conducta que nadie lleva a cabo, nadie en su sano juicio, nadie “normal”, digamos, solo los guerreros. Y nadie la lleva a cabo porque no tendría sentido dentro de su regla, dentro de la regla de las personas normales. ¿Para qué interpretar un papel determinado si sabemos que se acabará descubriendo el pastel y no vamos a obtener nada, salvo tal vez la repulsa de gente que nos interesa por algo en algún momento?

Podríamos decir que el desatino controlado no es algo que no puedan hacer los “no guerreros”, sino que es algo que no hacen porque no les interesa, no les aporta nada, no encuentran el menos interés en ello. Sin embargo, si analizamos la vida de las personas normales, nos encontraremos con ciertas conductas que se parecen al desatino controlado como una gota de agua a otra. Así las bromas, muchas veces pesadas o muy pesadas, que se gastan las pandillas de jóvenes, las bromas iniciáticas universitarias, y en general el humor social en el que participan grupos de personas. Incluso ciertos comportamientos, ya brutales, violentos, podrían tener cierto parecido al desatino controlado, que por supuesto es mucho más sutil, intelectual, sensible, que puede rozar en algún momento hasta la locura, pero que nunca cae en ella. Me estoy refiriendo, por ejemplo, a las pelas de hinchas de equipos de futbol, estos grupos extremistas, incluso fascistas, violentos porque sí, que pueden citarse en determinados lugares para pelear violentamente sin otro motivo que la violencia gratuita en sí misma. El desatino controlado podría llegar a un cierto grado de violencia, de irracionalidad, de locura, pero como dice su propio nombre, todo está controlado, hay un exquisito y férreo control en esos comportamientos desatinados.

En los libros de Castaneda hay muchas escenas de desatinos controlados que podemos rastrear en numerosos episodios. Algunas son muy llamativas, creativas, incluso hilarantes, otras pueden ser realmente dramáticas e incluso trágicas. Aunque cabría discutir si tal o cual escena o acontecimiento forma parte o no del desatino controlado de un guerrero, parece claro que objetivamente esas conductas son auténticos desatinos solo explicables por esta técnica.

Así, hay una escena realmente terrible, que a mí me impresionó mucho en la primera lectura. Se trata de cuando Don Juan le cuenta a Castaneda cómo actuó frente a un capataz de un rancho donde estaba trabajando y que era un matón repugnante y diabólico, aprovechándose de su prepotencia y de que iba armado con pistola y látigo, pedía una cantidad a cada contratado y les trataba como auténticos esclavos, con un desprecio y una vileza insufribles. Cuenta don Juan que fue a consultar a su nagual para pedirle consejo sobre cómo actuar ante este grave problema. En base a ello diseñó una estrategia estremecedora. Observó a este matón repugnante durante un tiempo, se hizo una idea cabal de sus debilidades, sus vicios, sus costumbres, siguiendo la regla del cazador que observa a su presa y acaba conociendo sus costumbres y rutinas. Lo preparó todo con lo que nosotros consideraríamos una frialdad demoniaca. Y fue precisamente el maltrato que prodigaba a los caballos del rancho, concretamente a uno especialmente rebelde y furioso, el que le llevó a la muerte. Podríamos decir, en frase coloquial, que él mismo se ahorcó con su propia soga, una frase que, por otro lado, refleja una mentalidad muy peculiar entre los “no guerreros”, las personas “normales” que consideran este tipo de estrategias como las mejores y más sutiles, es decir, lograr que uno “se ahorque con su propia soga” sería el colmo de la astucia, conseguir que alguien que nos está haciendo mucho daño sufra las consecuencias, quedando nosotros al margen, de forma tal que nadie le podría acusar legalmente, e incluso éticamente muchos le darían la razón. Un jefe malvado al que se tiende una trampa para que sea despedido sin que nosotros intervengamos, incluso sin que nadie se aperciba de nada de lo que está ocurriendo. Podríamos llamarlo una venganza sutil, oculta y terrible. Esto es lo que hace don Juan, preparándolo todo con meticulosidad para que el caballo maltratado acabe coceando al encargado, un auténtico psicópata sin la menor empatía y con una maldad demoniaca. El resultado no puede ser más contundente y terrible. El capaz es coceado por el caballo tras una serie de actos conducidos sabiamente por Don Juan que llevan a este hombre frente a este caballo en el peor de los momentos posibles.

CASTANED

Las consecuencias de un desatino controlado pueden ser muy diversas, desde las más inocuas, al menos en apariencia, hasta las más dramáticas. Don Juan cuenta también cómo su nagual, para tenerlo encerrado en su casa durante un tiempo determinado, establecido por él para conseguir determinados efectos, le cuenta un cuento asombroso de una especie de monstruo que acabará con él si intenta salir de casa antes de tiempo. Hace ver que se va durante un tiempo y como nagual consigue la hazaña de transformarse en ese monstruo y aparecer en determinados momentos y circunstancias que sugestionan de tal forma a don Juan que acaba sufriendo un terror paralizante. Estas serían las consecuencias más graves del desatino controlado, producir terror en otras personas, incluso su muerte, colgándose de su propia soga. Pero otras consecuencias serían mucho más livianas, incluso divertidas, como es el caso de la magistral interpretación de Soledad y Pablito como madre e hijo. No parece que se busque nada en concreto, ninguna meta a alcanzar, simplemente están actuando así, en un desatino controlado muy divertido porque así lo han decidido. Estos comportamientos también suceden en el mundo de los “normales” cuando éstos deciden gastar bromas, algunas muy pesadas. Estos bromistas serían unos maravillosos guerreros, maestros en el arte del desatino controlado, si hubieran cumplido antes las normas básicas para alcanzar un auténtico desatino de guerrero. Es decir, si hubieran hecho una recapitulación a fondo, y si fueran capaces de reírse primero de sí mismos. Lo mismo que digo en mi manual del perfecto humorista, que un buen humorista nunca podrá llegar a serlo si antes de burlarse de los demás no se burla de sí mismo.

Como enfermo mental he vivido, como es lógico, muchas situaciones de desatino controlado que no eran tales ni funcionaron porque yo no era un guerrero, pero de haberlo sido podríamos calificar estas situaciones como auténticos desatinos controlados. Los “locos” como nos han llamado muchos “normales”, y a veces aún lo sigue haciendo algún insensible, seríamos auténticos maestros del desatino controlado, si fuéramos capaces de reírnos de nosotros mismos y tomarnos ciertas escenas como representaciones teatrales en las que nosotros mismos escribimos la obra de teatro y la interpretamos como maravillosos actores. Claro que para ello antes tendríamos que haber pasado por una recapitulación de guerreros.

Por mi experiencia puedo decir que solo logré superar los insultos de los insensibles que llegaron a llamarme loco por la calle de mi ciudad, sin ponerse en mi piel, en la piel de un enfermo que estaba sufriendo delirios o depresiones terribles que le llevaban a comportamientos desesperados e irracionales, cuando conseguí distanciarme de lo que estaba ocurriendo y logré verlo como una obra de teatro en la que yo tenía un papel protagonista y por lo tanto podía improvisar y hacer que la historia que se estaba contando se hiciera a mi manera. Aún recuerdo, con miedo, determinados comportamientos de “loco” que me crearon muchos problemas y que a punto estuvieron de acabar en una auténtica locura sin retorno. Así, por ejemplo, recuerdo que debido a determinadas circunstancias y a un delirio telepático que estaba sufriendo, me dio por mirarles el pecho a las mujeres, como si estuvieran en toplés, como si no llevaran ropa encima de sus senos. Esto acabó llegando a unos extremos que me hicieron temer un auténtico linchamiento, puesto que conseguí una extraña facilidad para imaginarme a las mujeres desnudas, con lo que las reacciones de mi cuerpo y persona terminaron por ser las normales en estos casos, es decir como si me moviera por una ciudad nudista donde todas las mujeres fueran desnudas. En estos tiempos un comportamiento así me habría llevado muy probablemente al linchamiento público, y con toda razón. Entonces produjo dos efectos básicos: unos me llamaban loco y de todo, gracias a Dios ninguno llegó a las manos, dándome una paliza, y otros sentían tal compasión empalagosa que no podía ni verlos, salía corriendo. Estas escenas bien hubieran podido ser de un desatino controlado casi perfecto, puesto que lo mismo que he descrito con el capataz, yo buscaba librarme de alguna manera de los insensibles que me estaban destrozando al llamarme loco por comportamientos de enfermo mental que yo no podía controlar. Solo que en este caso yo no actuaba como guerrero al no serlo. Para ello hubiera tenido que recapitular, como de alguna manera he llegado a hacer, toda mi vida de “loco”, intentos de suicidio, estancias en psiquiátricos, y una vez recuperados los filamentos energéticos propios y haberme deshecho de los ajenos, como quien cruza un campo repleto de “pegamines” como llamábamos los niños de mi pueblo a unas plantas que tenían unas bolitas que se pegaban a la ropa y no había manera de deshacerse de ellas, lo que me hubiera permitido burlarme de mí mismo, reírme a mandíbula batiente de aquellas conductas. Por otro lado no debemos olvidar también un requisito, a mi juicio imprescindible, de un buen desatino controlado. Hay que perder la importancia personal. Si no la pierdes no puedes reírte de ti mismo, una condición indispensable, como hemos visto. Una vez que has recapitulado y perdido la importancia personal, yo he podido llegar a reírme de aquellas conductas irracionales e incluso ser capaz de repetirlas, con modificaciones importantes, y siguiendo un guión propio, cuando he necesitado asustar a alguien o hacer que se alejara de mí y nunca volviera a verme. Digamos que las conductas de loco que me angustiaron en unos determinados momentos de mi vida, hasta el punto de desear, pensar e incluso intentar el suicidio, se convirtieron en una poderosa herramienta de guerrero para lograr efectos deseados y buscados o simplemente para vivir una crisis como enfermo mental de forma mucho menos intensa, incluso con alivio. Si será importante un buen desatino controlado que un enfermo mental como yo, pasó de intentar el suicidio debido a la angustia y el sufrimiento de ciertos acontecimientos en mi vida, a interpretarlos como un actor interpreta una obra de teatro y alcanzar unos resultados óptimos, para superar la crisis de la enfermedad o unas metas concretas que no hubieran sido posibles con otros comportamientos.

Y como en este blog es tan importante el hablar de la enfermedad mental y los enfermos mentales, aprovecho este momento para hacer hincapié en la excelencia del camino del guerrero para poder enfrentarse a la enfermedad mental con muchas más garantías que los caminos trillados y poco efectivos que todos conocemos. Para mí hay un antes y un después, un día que sigue a la noche, tras haber logrado revivir determinadas experiencias muy dramáticas con el desatino controlado de un guerrero. Recuerdo en este sentido aquella escena, tan divertida y positiva, en la que mi terapeuta que me trataba de mi fobia social, llegó a levantarse de una mesa en la terraza de un bar, donde estábamos tomando algo, y para demostrarme lo inútil y sin sentido de la fobia social, que yo estaba comenzando a sentir, se puso en medio de la calle, paró el tráfico y arrojó su cartera de ejecutivo al suelo, en un gesto como de cólera, de desplante, de “loco”. Mi miedo a que ocurriera algo grave, que algún conductor se bajara y le diera una paliza, o que los espectadores de la terraza le insultaran o se marcharan todos a la vez, o cualquier otra consecuencia nefasta, solo era eso, miedo, porque no ocurrió nada de ello. Los conductores fueron pacientes, tampoco la escena duró tanto, los espectadores de la terraza se limitaron a mirar con curiosidad y no durante mucho tiempo, y allí no ocurrió nada. Como en el famoso soneto de Cervantes

Esto oyó un valentón y dijo: “Es cierto
cuanto dice voacé, señor soldado,
Y el que dijere lo contrario, miente.”

Y luego, incontinente,
caló el chapeo, requirió la espada
miró al soslayo, fuese y no hubo nada.

En efecto, es el miedo el que nos lleva a imaginar efectos terribles de ciertos actos que no son para tanto y aunque lo fueran tampoco es seguro, ni siquiera probable que vayan a producirse determinadas consecuencias. Aquella fue una increíble lección para mí. ¿Qué podía pasarme si me entraba la fobia social y me acogotaba? Seguramente nada de lo que mi fantasía delirante me ponía delante. De hecho mi conducta de mirarles los pechos a las mujeres, como si estuvieran en toplés, no me produjo mayores consecuencias que algunos insultos, que me llamaran loco en voz alta y que una mujer casada, en unas circunstancias muy especiales que no voy a concretar, llegara a hablarme con claridad y cierta dureza, no mayor de la que yo merecía. Nadie me pegó, ni un puñetazo, ni un tortazo, ni fui pateado o linchado públicamente. Bien es cierto que mi conducta era más propia del enfermo que no puede controlar una manía que de un desvergonzado que piensa que todo se le va a pasar. Estaba claro que yo era un enfermo mental y o bien se aceptaba esto con compasión o bien los insensibles se desfogaban un poco conmigo, no mucho. Estas historias que estoy desvelando aquí y que supuestamente deberían avergonzarme hasta el punto de no mencionarlas, y por las que pido disculpas, asumiendo la responsabilidad limitada de ser patologías propias de un enfermo, ahora son abortos de desatinos controlados de las que me rió mucho para mi coleto y que me enseñan que el miedo es libre pero nefasto cuando te domina. La misma escena, realizada por un guerrero en desatino controlado, hubiera tenido efectos totalmente opuestos a la escena protagonizada por un enfermo mental que llegó a amargarme la vida. Todo esto y más lo cuento en mi novela, también en el blog, El loco de Ciudadfría, con los añadidos y licencias que le permite a un autor el estar escribiendo una historia ficticia.

Con el tiempo he llegado a conocer y relacionarme con otras personas con enfermedad mental que he visto seguían conductas idénticas a las mías. Su reacción a los insultos o miradas despectivas o comportamientos de insensibles incapaces de la menor empatía, sabiendo como saben que uno no está libre de nada en esta vida, ni siquiera de una enfermedad mental, me recordaron a mí mismo y mis reacciones ante quienes me llamaban loco. Me apena profundamente que estos enfermos no sean capaces de vivir estas experiencias como desatinos controlados de guerreros y dejen de sufrir a consecuencia de episodios que en sí mismos no significan nada y que bien podrían formar parte de un espectáculo teatral callejero. Claro que para un enfermo sea capaz de vivir de esta forma estas experiencias necesitaría una buena recapitulación, lo que le resulta muy difícil puesto que cada vez que recuerda un episodio de su pasado, lo revive con tal intensidad que sufre muchísimo y recae en depresiones o crisis ya superadas. Un enfermo mental necesitaría recapitular, a pesar del sufrimiento, y necesitaría ser capaz de burlarse de sí mismo, utilizar el humor, también llamado el desatino controlado en el guerrero, para que todas estas cosas dejaran de afectarle. Romper los muros de la cárcel de papel en que estamos o hemos estado todos los enfermos, no será fácil. Imagino un día en el que un grupo numeroso de enfermos mentales hagamos un espectáculo callejero, con permiso de la autoridad, claro, representando nuestros comportamientos, la reacción de los espectadores, la reacción del enfermo a la reacción de la reacción, etc. Y seamos capaces de reírnos de nosotros, de hacer reír a los otros, de reírnos todos juntos. Sería fantástico, un desatino controlado de semejante entidad podría cambiar la vida de muchos enfermos y el concepto en el que nos tiene esta sociedad. De momento yo estoy apuntado. Por otro lado debo de decir que ya existe una terapia de este tipo, la representación teatral de los problemas del enfermo. Me parece una forma excelente de que los enfermos mentales nos demos cuenta de que nuestras tragedias no son tan trágicas y nuestros miedos, en la mayoría de los casos, infundados.

Podría seguir hablando largo y tendido sobre esta maravillosa y creativa técnica chamánica, pero creo que ya me he extendido lo suficiente, sin perjuicio de matizar un poco más en otros textos. No es fácil, desde luego, un guerrero debe haber recapitulado muy bien, haber perdido casi toda la importancia personal y ser capaz de burlarse de sí mismo todos los días y a cada momento, para llegar a ser un maestro en el arte del desatino controlado.  Pero por muy difícil que sea, me reconocerán que es de las técnicas chamánicas más divertidas.

 

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DICCIONARIO CHAMÁNICO XIV

10 02 2018

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DICCIONARIO CHAMÁNICO XIV

LETRA D

DON JUAN MATUS

Don Juan es el chamán, hombre de conocimiento, brujo, nagual o como se quiera llamar al guerrero impecable que asume las funciones de maestro o iniciador de guerreros. En los libros de Castaneda aparece como una persona única y real, aunque se sabe muy poco de su biografía, de su vida. Muchos críticos y supuestos estudiosos de los libros de Castaneda apuestan firmemente por su inexistencia real y dan todo tipo de hipótesis sobre el personaje, tales como que es un personaje ficticio creado por Castaneda que se basó en algunos chamanes reales que conoció. Según ellos tanto don Juan Matus, su iniciador, como las experiencias que relata en sus libros, como toda la filosofía del guerrero, son un engaño de cabo a rabo, una manipulación de gente crédula que se sintió atraída por la novedad de lo que contaba en una época propicia para ello, los años del nacimiento del movimiento hippie y la generación beat. Todos los críticos de Castaneda buscan destruir al ídolo de barro, hurgando en su vida, en sus orígenes, desmontando cada una de sus afirmaciones, descubriendo los secretos más vulgares en la vida de un mentiroso, un manipulador, un mistificador que en realidad era una persona miserable que se aprovechó de todo aquel que tuvo la desgracia de encontrarse con él. Y esto se extiende a la supuesta existencia del chamán que le inició en el camino del guerrero, Don Juan Matus, creyendo que buena parte de la credibilidad de Castaneda, sino toda, procede de la existencia real de este personaje.

He encontrado toda clase de críticas, afirmaciones de todo tipo, supuestos datos incontrovertibles sobre su vida y obra y estudios paupérrimos sobre su camino del guerrero, intentando convencer de que no es otra cosa que una mistificación, un cóctel de esto y aquello, de budismo y otras filosofías orientales, de algunos conocimientos de chamanismo, drogas y toda clase de ingredientes, que mezclados y agitados convenientemente dan una de las ficciones más llamativas de la época, que curiosamente permanece en el tiempo, tal vez porque sus lectores seamos unos idiotas sin el menor criterio personal que nos dejamos embaucar por una sarta de estupideces.

Como estudioso de los libros de Castaneda que estoy comentando paso a paso, sin prisas, y a fondo en este blog, sobre todo en la serie de textos que titulo Las enseñanzas de don Juan, me quitaría el sombrero y barrería con él el camino de Carlitos, allá donde fuera, si realmente sus libros, sus textos, fueran pura ficción. Como escritor que lleva años escribiendo toda clase de novelas, de textos, creando personajes, historias, puedo decir sin el menor rubor que la creación del personaje de don Juan Matus, si fuera solo un personaje de ficción, solo está al alcance de un genio. Invitaría a los críticos a crear un personaje como don Juan, basándose si quieren en un cóctel de personas que conozcan, también les invitaría a crear algo tan novedoso y creativo como el camino del guerrero, atropando de aquí y de allá, mezclándolo todo y agitándolo. La experiencia sería muy esclarecedora. Es algo que solo está al alcance de un gran genio y si Castaneda fuera solo eso, un genio que se inventó un personaje como don Juan y una filosofía como la del camino del guerrero, solo por eso debería pasar a la historia de la literatura, del esoterismo, de lo que sea. Me resulta patético ese trabajo de demolición emprendido por algunos críticos incapaces de crear su propia obra y que tienen que cebarse en las obras de los demás porque si son incapaces de edificar una casa, al menos piensan que demoliéndola ya han hecho un gran trabajo.

Solo quienes tienen una filosofía materialista de la vida, que no creen en nada que no puedan ver, tocar, oler, gustar, oír, solo unos santo-tomases que necesitan meter la mano en la herida y hurgar hasta sacar sangre y pus pueden dedicarse a hurgar en el pasado de Castaneda y sacar todos los trapos sucios que encuentren o se inventen, que si se casó con esta o aquella, que si era un lujurioso de tomo y lomo y se acostaba con sus discípulas, que si era un alcohólico, que si mintió más que habló, que si…Según ese extraño baremo Van Gogh sería el peor pintor de la historia porque era un enfermo mental, lo mismo que algunos grandes músicos y Ramakrishna sería un tonto delirante porque habla de la mujer como uno de los grandes obstáculos para alcanzar el samadhi que a las mujeres les sería negado etc etc. Según los críticos uno debería superar a su tiempo y no ser hijo de su época y ser tan impoluto como una supernova recién estallada. Son aquellos que en frase evangélica ven la mota en el ojo ajeno y no ven la viga en el propio.

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Según ellos Castaneda sería un listillo que escribió unos libros con cierta originalidad que tuvieron la suerte de caer bien a unos cuantos hippies y pasados de madre. En realidad nada de lo que dijo era cierto, ni sobre su vida ni sobre don Juan, ni sobre nada. Era un mentiroso compulsivo, un pervertido, una mierdecilla de persona y los que leemos sus libros con gran aprovechamiento somos unos tontos del culo que nos creemos cualquier tontería como que se pueda hablar con coyotes o que uno se tire desde una montaña al abismo y no le pase nada. Son los mismos que llaman cortitos de entendimiento a los que creen en el más allá, en otras dimensiones, en estados alterados de consciencia, en cuerpos astrales, en almas, en espíritus, en algo que no sea el cuerpo material puro y duro, con sus celulitas aquí y allá y sus neuronitas cortocircuitadas, porque eso y no otra cosa es lo que produce esta serie de desvaríos. No creen en nada ni en nadie, no se preguntan por qué nacimos, porque está claro que es un estado aleatorio de las cosas generado por un montón de partículas y de fuerzas y leyes físicas que funcionaron así como pudieron hacerlo de otra manera. No les preocupa morir porque todos morimos, pero tal vez con el tiempo se pueda pasar la plantilla del cerebro a un cuerpo biónico y de este a otro y así hasta el infinito y de esta forma llegaremos a ser inmortales, llegaremos a ser dioses.

Todos estos críticos desprecian la dignidad impecable de un guerrero que asume que la existencia es un misterio y que nunca podrá desentrañarlo, pero a pesar de ello lo intentará toda su vida. La impecabilidad de quien sabe que nunca logrará vencer a las fuerzas poderosas que gobiernan nuestras vidas, ni sabrá quiénes son ni cómo son, pero a pesar de ello se mantendrá en pie, la cabeza alta, mirando al frente y haciendo lo que tiene que hacer cuando tiene que hacerlo. La filosofía del guerrero es sobre todo una filosofía de la dignidad de un ser humano entregado a una existencia misteriosa y controlada por fuerzas que le superan y contra las que no puede hacer nada, salvo mantenerse en pie, firme, impecable, inquebrantable, desapegado. Para todos estos críticos nada de esto es importante, son desvaríos de quienes no aceptan su mortalidad y se inventan toda clase de tonterías. Para ellos lo verdaderamente importante es alcanzar el poder del dinero, de la fama, ser un triunfador, es decir, alguien que trepa sobre cabezas ajenas, pasar a la historia porque se llegó a presidente y se organizó alguna guerra mundial, por puro divertimento, o ser un escritor de éxito y ganar mucho dinero, o ser cualquier cosa con la que se llenen las alforjas de oro, porque para ellos todo es oro y lo que no es oro no es nada. No se plantean si la filosofía del guerrero es una filosofía de la dignidad del ser humano que permite al guerrero afrontar las mayores tragedias de la vida sin caer en la enfermedad mental o en la debilidad de quienes se quitan la vida para evitar luchar. Para ellos lo importante es que Castaneda era un mentiroso patológico, y un lujurioso y un borracho y… Y lo importante de las enseñanzas de don Juan no son la increíble dignidad que aportan al ser humano sino que don Juan posiblemente no fuera real por esto y aquello, y que no se puede hablar con los animales –seguro que nunca tuvieron mascotas- ni puede ser cierto que uno se tire al abismo desde lo alto de una montaña, ni que todas las experiencias de la segunda atención sean reales porque para ellos solo existe una atención y es la primera.

La fuerza que tiene el personaje de don Juan no se consigue esbozando personajes de ficción, lo digo por experiencia. De los libros de Castaneda apenas se sacan algunos datos biográficos del personaje que no aportan nada. No se trata de crear un árbol genealógico, documentos históricos “impepinables” sobre su familia, su inscripción en un registro civil, dónde estudió y sus notas, si trabajó aquí o allá en tales fechas que pueden ser rastreadas en papeles. Para los críticos lo importante es siempre lo accesorio, papeles, papeles y más papeles, si su padre se llamaba Panchito o menganito, si se puede demostrar que en tal fecha estuvo aquí y no allá. Para mí lo importante de don Juan es su increíble personalidad, sus actos de guerrero, tal como aparecen en los libros de Castaneda. Una persona como él aunque fuera pura ficción, lo que no me creo, puede cambiar la vida de casi cualquier persona, algo que no son capaces de hacer el noventa y nueve por ciento de las personas que llegamos a conocer en nuestra vida, grises, timoratas, cobardes, pendientes del qué dirán, de formar parte de cualquier rebaño que pueda darles la sensación de un poco de calor en los días fríos y de que pueden librarse del ataque de los lobos solo porque a lo mejor se cansan de matar y no llegan hasta ellos.

El don Juan que espera sentado en una parada de autobús y le toma el pelo a Carlitos cuando éste pretende utilizarle para estudiar plantas, a cambio de algunas monedas; el don Juan que decide aceptarle como discípulo a pesar de que le cae como el culo; el don Juan que con paciencia infinita acepta que tome notas y notas y racionalice todo mientras él le lleva de acá para allá, rompiendo sus esquemas, que no duda en hacerle tomar peyote como única forma de romper la cuadrícula en la que está su percepción; el don Juan que se troncha de la risa con don Genero cuando Carlitos intenta seguir apegado a su paupérrima visión del mundo; el don Juan que puede jugarse la vida de una persona en una iniciación terrible y al que no le tiembla el pulso; el don Juan que no se avergüenza de contar sus experiencias más ridículas, como cuando permanece encerrado tanto tiempo en casa del nagual Elías que logra convencerle de la existencia de un supuesto personaje monstruoso que acabará con él si intenta salir… Estos donjuanes, por muy ficticios que sean, que no me lo creo, tienen mucha más entidad, mucha más realidad que cualquier persona de carne y hueso que uno pueda ver y palpar a lo largo de nuestra vida pero que no nos aportan nada, ni siquiera una sonrisa desvaída. Preferiría inventarme un personaje como don Juan que aceptar la realidad de hombres grises que no aportan nada a la vida de nadie.

Todo esto no lo comprenden los críticos que querrían saber cómo se ganaba la vida don Juan y dónde y cuándo se encontró realmente con Castaneda y trazar una cronología implacable, que no impecable, de lo que fue su vida. Se olvidan que un guerrero debe borrar su pasado y cuanto más lo borre mejor guerrero será. Don Juan sería un guerrero ridículo si cualquier crítico de tres al cuarto pudiera rastrear su vida y documentar en papel cada segundo de su vida. Para ellos es mucho más verosímil pensar que Castaneda creó este personaje mezclando a un montón de chamanes o personas reales que conoció, que aceptar simplemente que un personaje como don Juan tiene que ser único y que lo importante no es que fechas y lugares coincidan sino ver cómo se parte el culo de la risa con Carlitos, ver cómo es capaz de tomarse con humor experiencias terribles en las que está en juego su vida, la vida de Castaneda, la vida de cualquier guerrero. Lo importante de don Juan es que está desapegado y no le importa el dinero, ni la fama, ni nada de lo que importaría a cualquiera en esta sociedad miserable. Y lo terrible de don Juan, que supera a cualquier ficción, es su capacidad para actuar como guerrero, rompiendo con todas las reglas de esta sociedad, cuando es capaz de trazar una estrategia para acabar con la vida del capataz que está haciendo su vida imposible y la de tantos otros. Sin mancharse las manos, sin dejarse llevar por la violencia y el resentimiento, con una exquisita estrategia de guerrero que le permite utilizar los defectos demoniacos de su maltratador para llevarle al lugar y en el tiempo adecuados para que la coz de un animal que no puede ser juzgado ni condenado acabe con la vida de un miserable. Este acto, de por sí, debería pasar a la historia de la literatura, si Castaneda estuviera escribiendo solo libros de ficción, porque está a la altura de un Raskolnikov dostoievskiano en Crimen y Castigo e incluso lo supera, porque es algo infinitamente más digno y más humano que esa panda de monstruitos de pacotilla que ahora mismo pululan por nuestras calles, intentando violar a mujeres a plena luz del día, amparándose en supuestas edades que les hacen irresponsables solo porque así lo han establecido legisladores de pacotilla que no creen en el mal, en la maldad humana, o como esos monstruitos que parecen digitales que van por ahí dando patadas a mujeres o dando palizas a usuarios del metro o esos monstruitos que se automutilan o buscan las formas más rebuscadas de acabar con su cuerpo físico solo para salir en youtube y hacerse famoso con videos virales, que ni siquiera sé qué son, porque el auténtico virus está en los cerebros de esos cabezas de chorlito. Impresionante estrategia de guerrero, un acto de guerrero impecable, el que le cuenta don Juan a Castaneda y que si fuera un puro invento para una historia ficticia yo me volvería a quitar el sombrero una y otra vez y limpiaría de polvo los caminos por los que transitara Castaneda.

Don Juan es tan humano, tan guerrero impecable, brujo, cazador, hombre de conocimiento, nagual, o como se le quiera llamar, que a mí, francamente me importa un pito que alguien algún día pueda documentar que realmente vivió o que solo fue un invento asombroso de un genio como Castaneda, porque para mí es la persona con la que me gustaría encontrarme una vez en la vida, el guerrero impecable en cuyas manos pondría mi vida, el nagual al que seguiría por montes y cerros, por el que me tiraría al abismo, porque merece la pena arriesgarse para desgarrar el velo del misterio, lo que da dignidad a cualquier persona, que no tirarse al precipicio porque no quieres vivir, porque eres un enfermo mental y te dejas arrastrar por la desesperación. Como enfermo mental para mí don Juan es el personaje más digno que he encontrado y el guerrero que me enseñó que mi lucha contra la enfermedad mental se parece tanto a la lucha del guerrero impecable por desvelar el misterio de la existencia que prácticamente es la misma. Don Juan me dio dignidad como enfermo mental, me dio fortaleza, me enseñó el camino del guerrero impecable, me hizo comprender que mi lucha no era la de un ciego Edipo, maltratado por los dioses, ni la de un cobarde que prefiere pasarse la vida en la cárcel de papel del qué dirán, ni la del corderito balador que necesita un rebaño de ovejas para que la soledad no le  muerda el culo. Don Juan fue para mí el único personaje que consiguió dar dignidad a mi condición de enfermo mental. Solo por eso para mí es real y lo seguirá siendo siempre. Que los críticos sigan buscando papeles y anotando fechas, consiguiendo un supuesto lugar en la historia que nunca tendrán en la vida, porque solo se puede vivir como guerrero impecable, lo demás es arrastrarse como gusanos ante las fuerzas poderosas. Don Juan Matus es para mí lo más real del camino del guerrero, más incluso que la filosofía que enseña, el camino de la dignidad, la impecabilidad y el desapego.

 

 

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APÉNDICE

¿QUÉ SABEMOS DE DON JUAN?

Se considera descendiente de las culturas toltecas. Don del Águila, página 5.

VIDA DE DON JUAN

Nacido en Arizona de ascendencia yaqui y yuma.

https://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_yaqui

https://es.wikipedia.org/wiki/Quechan

-De niño vive con sus padres en el norte de México.

-A los doce años vive las guerras yaquis. Su madre es asesinada y su padre preso por el ejército mexicano.

-Don Juan y su padre son enviados a Yucatán, allí crece.

-Cuando, según él cuenta, es atrapado por la regla (Ver Regla en este mismo diccionario en su momento), es un hombre agresivo y desenfrenado. Vive en el exilio. Trabaja en plantaciones de tabaco del sur de México.

-Le disparan un tiro en el pecho. Un viejo indio le cura y le cuida.  Le da un golpe en la espalda y entra en estado acrecentado de conciencia.

-Durante seis meses permanece casi todo el tiempo colgado de un arnés, obligado por las mujeres guerreras del Oeste.

-Siempre fue indigente. Por eso llegó a obsesionarse con tener posesiones.

-“Tampoco yo quería seguir el camino del guerrero. Creía que tanto trabajo era para nada y puesto que todos vamos a morir, ¿qué importaba  el ser guerrero? Me equivocaba. Pero tuve que descubrirlo por mi propia cuenta. Cuando llegues a descubrir que te equivocas y que ciertamente hay un mundo de diferencia, podrás decir que estás convencido. Y entonces puedes seguir adelante por tu cuenta. Y a lo mejor por tu cuenta te haces hombre de conocimiento”.

-“No hago nada. Mi cuerpo se siente perfectamente, eso es todo.  Me trato muy bien, por eso no tengo motivo para sentirme cansado o incómodo. El secreto no está en lo que tú mismo te haces, sino más bien lo que no haces”.

 

 

 

 





DICCIONARIO CHAMÁNICO XIII

15 11 2017

DICCIONARIO CHAMÁNICO XIII

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LETRA C/CONTINUACIÓN/CONCIENCIA Y ATENCIÓN

VER TAMBIÉN LETRA A, ATENCIÓN

“Don Juan hizo una desigual división tripartita de nuestra conciencia: A la porción más pequeña la llamó “primera atención” y dijo que era la conciencia que toda persona normal ha desarrollado para enfrentarse al mundo cotidiano, abarca la conciencia del cuerpo físico. A otra porción más grande la llamó segunda atención y la describió como la conciencia que requerimos para percibir nuestro capullo luminoso y para actuar como seres luminosos. Dijo que la segunda atención se queda en el transfondo durante toda nuestra vida, a no ser que emerja a través de un entrenamiento deliberado o a causa de un trauma accidental, abarca la conciencia del cuerpo luminoso.  A la última porción, que era la mayor la llamó la tercera atención, una conciencia de los cuerpos físico y luminoso”.

EL DON DEL ÁGUILA

CARLOS CASTANEDA

“Para ellos (los videntes) tener conciencia significa que las emanaciones que crean la conciencia están encajonadas dentro de un receptáculo”.

EL FUEGO INTERNO

CARLOS CASTANEDA

COMENTARIO PERSONAL

Con este nuevo capítulo sobre la conciencia vamos a cerrar su estudio, al menos en la letra C de este diccionario. Como veremos, la conciencia, tanto en el guerrero, como en general, El Águila, como el tonal y el nagual, como la conciencia del lado izquierdo y del lado derecho, como las atenciones, son temas muy complejos y todos entroncados entre sí, por lo que iremos partiendo y estudiando todas las facetas de la conciencia en la letra que corresponda a cada tema. No obstante quiero dejar aquí un pequeño esbozo que nos sirva de guía para encajar todas estas porciones del estudio de la conciencia.

Es importante analizar la última cita que aparece más arriba, porque nos puede dar una idea bastante cabal de lo que piensa la filosofía chamánica de Castaneda de la conciencia individual. Se podría decir que el individuo nace cuando las emanaciones del Águila que crean la conciencia son encerradas, encajonadas dentro de un receptáculo. Digamos que se ha formado el huevo o capullo luminoso que en la vida cotidiana, en la primera atención, percibimos como cuerpo físico habitado por una conciencia. Pero la conciencia en sí misma es más general, más extensa e infinita. Cabría preguntarse aquí si toda la conciencia está contenida en el concepto o en el ser del Águila o si el nagual, el concepto de nagual, es mucho más extenso y abarcaría no solo todas las conciencias individuales, al Águila y a otras conciencias y seres o entidades o formas de existencia que llegarían hasta el infinito. Teniendo en cuenta que el concepto del Águila y el del nagual son infinitos los dos, no resulta nada fácil decidir si uno contiene al otro, el otro al uno, o si ambos son lo mismo con distintos nombres.

En mi opinión el concepto o entidad del Águila, aún siendo infinito, aún creándolo todo con sus emanaciones, no es la totalidad de la existencia. Creo que se podría comparar a la Mente Cósmica rosacruz, a la Mente universal o Espíritu Infinito, que forma parte de la Trinidad divina en el libro de Urantia. En éste se podría decir que la conciencia total y absoluta estaría en esa trinidad divina y según se desciende nos encontraríamos con diferentes entidades que no serían otra cosa que una chispa de esa consciencia encapsulada en un determinado recipiente, más o menos grande, según la jerarquía de esa entidad. Y así llegaríamos hasta el ser humano y hasta a los animales e incluso plantas, poseedores de una conciencia encapsulada en un recipiente, en un individuo. El concepto de “personalidad” es diferente del de conciencia y así muchos creen que los animales sí tienen una pequeña conciencia, pero carecen de personalidad, algo con lo que no estoy muy de acuerdo.

(PARK)+(+1938+)+el+chamanismo+agrupa+todas+las+prácticas

En la filosofía chamánica de don Juan no aparece el concepto de Dios como tal, ni el de Trinidad, aunque sí se mencionan a las “fuerzas poderosas” que no se sabe muy bien qué son, pero sí parece claro que es una denominación conjunta para entidades muy superiores a todo lo conocido y que controlan y dirigen el universo, sin que esto impida pensar que por encima de ellas puede haber algo más, aunque don Juan ni se plantea pensar en eso. Tampoco está muy clara la diferencia que puede haber con el Águila y sus emanaciones y si éstas fuerzas poderosas estarían por encima del Águila o por debajo, serían creación de sus emanaciones más sutiles y poderosas. Todas estas distinciones y jerarquías, que en el libro de Urantia, son detalladas al milímetro hasta el agobio, en don Juan no tienen demasiada importancia, puesto que al guerrero solo le importa alcanzar la libertad una vez que ha dejado a su “clon”  en manos del Águila.

La conciencia individual, como hemos visto, no es otra cosa que la conciencia general “envasada”, podríamos decir, con un lenguaje vulgar y gracioso. En efecto, se podría decir que todos los individuos somos el mismo “agua” en distintos recipientes, lo que nos da una apariencia de ser “distintos”, individuos, personas, con una particular, individual y personal conciencia en la primera atención y con una voluntad aparentemente también individual. No sabría si sería correcto decir que lo que nos hace diferentes e individuos es el recipiente y no el contenido. Si comparamos esta filosofía chamánica con la filosofía budista, se podría decir que solo existe una única conciencia, una única individualidad, una única personalidad, que es la divina, total, infinita y absoluta, todo lo demás es un conjunto de recipientes que en realidad no existen en sí mismos, sino que son creados por un engaño, el velo de Maya. En el libro de Urantia todo es más complejo y jerarquizado pero no veo una diferencia sustancial. En las religiones tradicionales existe la conciencia divina y la conciencia humana que llega a la existencia a través de la insuflación del alma en un cuerpo físico. Este alma sería individual, aunque como parte de la divinidad, como una chispa, formaría parte de una sustancia colectiva, la propia divinidad.

En la filosofía chamánica de don Juan el concepto de “divinidad” no existe como tal. Don Juan no se mete en si la conciencia encapsulada y generada por las emanaciones del Águila es divina o no, como tampoco califica de divina esta mente universal o Águila, ni son divinas las “fuerzas poderosas” ni es divina la infinita extensión del nagual. Es un concepto que ni se plantea y que en todo caso formaría parte del “misterio de la existencia” que un guerrero no puede llegar a conocer nunca aunque lo intenta. No hay preguntas ni disquisiciones sobre si existe una causa primera, un motor inmóvil, que genera y mueve todo lo demás. Si así fuera formaría parte del misterio y un guerrero no pierde el tiempo intentando explicarse de forma lógica esta cuestión, puesto que la lógica forma parte de la primera atención y esto solo puede ser atibado a través de la segunda atención.

La muerte no es otra cosa, para la filosofía chamánica, que la rotura del recipiente en el que la conciencia está encapsulada. El huevo luminoso se rompe, al parecer siempre desde fuera, y se produce la muerte del cuerpo físico. Se supone que la conciencia que queda libre solo alcanzaría la libertad y su permanencia en el tiempo si logra que el Águila se quede con su clon, construido a través de la recapitulación, Entonces sí, el individuo que fuimos en el recipiente, se quedaría con su conciencia individual, ahora libre para viajar y moverse entre atenciones, entre dimensiones. En el caso de que no se hubiera construido este clon para el Águila, ésta se quedaría con el original y entonces se supone que el individuo desaparece en la conciencia global del Águila, y tal vez vuelva a formar parte de sus emanaciones que volverían a generar individuos al ser encapsuladas porciones de estas emanaciones. ¿Sería este concepto un atisbo de una posible filosofía de la reencarnación en la filosofía chamánica? Sería un poco rizar el rizo, porque nada de esto se menciona y en realidad es solo una elucubración personal en base a estos conceptos y su desarrollo lógico. Si el Águila se queda con los originales que no han sido capaces de crear un clon para ella, se supone que éstos son absorbidos para formar parte de la conciencia global. Y también suponemos que volverían a formar parte de las emanaciones que genera el Águila y de esta forma, si hubiera tiempo y posibilidad, una porción de emanación encapsulada, un individuo, podría recordar su “vida” en otra “reencarnación” o vida anterior encapsulada. Esto es rizar el rizo hasta el límite, pero no viene mal llevar la lógica al extremo.

En el budismo la conciencia individual al romperse el recipiente y morir el cuerpo físico entra en la rueda del karma, reencarnándose una y otra vez hasta alcanzar la libertad del buda. Alguna semejanza con el concepto chamánico del Águila, del clon y de la libertad del guerrero sí hay, aunque no con conceptos equivalentes, sí pudieran ser equidistantes. En las religiones tradicionales el alma, al morir el cuerpo físico, espera el juicio final y allí se decreta su adscripción al infierno, al purgatorio o al cielo, estados o dimensiones permanentes salvo la del purgatorio, una especie de estado intermedio budista. Este concepto del juicio final tendría cierto parecido, solo cierto, con el concepto de “actualización” de la mente universal. Tal vez se podría comparar, en una metáfora astronómica, a la expansión del universo, que genera toda clase de experiencias temporales que solo son recogidas y actualizadas cuando el universo se contrae hasta el punto inicial anterior al big bang. En este sentido la espera del juicio universal sería algo parecido a la espera de que la mente universal se actualice una vez que el universo llega a su máximo de expansión y se contrae. En la contracción la mente universal iría recapitulando todas las experiencias individuales de todos los seres generados en esta expansión, lo que no deja de tener cierto parecido con la absorción de individuos por parte del Águila, solo que esto se produce a la muerte de cada uno y no hay que esperar a un punto temporal en el que todos hayan muerte para ser absorbidos.

ATRAPASUEÑOS

Así pues, en la filosofía chamánica, dejando de lado la conciencia divina, tendríamos la conciencia del nagual, la del Águila, las fuerzas poderosas y los individuos en sus respectivos recipientes, capullos o huevos de luz. Estos individuos estarían habitualmente residiendo en la primera atención, la vida cotidiana, podrían acceder a la segunda atención a través de un entrenamiento o de un hecho traumático y su meta final sería pasar al lado del Águila sin ser absorbidos por ella, entregando a cambio su clon. La conciencia onírica formaría parte de la segunda atención cuando el guerrero está “ensoñando” pero no cuando sus sueños son normales, basurilla, que diría don Juan. La conciencia del lado izquierdo y del lado derecho sería una línea que separa la primera de la segunda atención y cuando un guerrero alcanza la totalidad de sí mismo puede moverse en ambas atenciones sin que la puerta que atraviesa para ir de una a otra se cierre, como cuando el guerrero sigue dividido. Sería una conciencia global del individuo.

En resumen, la conciencia, podría esquematizarse de esta manera:

-Conciencia individual, encapsulada, capullo o huevo luminoso. Dividida en conciencia del lado izquierdo y del lado derecho.

-Cuerpo luminoso que permanece en el interior de ese capullo o huevo luminoso pero que de alguna manera lo supera a través de la segunda atención, entrando en contacto con el nagual.

-Muerte física o pérdida de la conciencia individual al romperse el recipiente.

-Conciencia onírica que puede acceder al nagual a través del ensueño.

-Conciencia individual libre y atemporal del guerrero que pasa al lado del Águila, entregando su clon, y permaneciendo ya libre para siempre.

-Águila o mente universal que genera emanaciones que crean los individuos al encapsular fragmentos de la emanación en recipientes. Estas emanaciones también crean realidades donde viven estos individuos.

-Fuerzas poderosas que actúan sobre los individuos, aunque no se sabe muy bien si están por debajo del Águila o por encima.

-El nagual o extensión infinita que abarca toda realidad invisible y que se supone es todo conciencia, aunque no se sabe si personal e individual o impersonal como en la mente universal.

Con esto cerramos el concepto conciencia en la letra C.

CAPULLO

Los seres orgánicos vivientes tienen un capullo que encierra las emanaciones del Águila.

CAMINO DEL GUERRERO Y CAMINO DEL CORAZÓN

VER GUERRERO EN ESTE MISMO DICCIONARIO.

 

CHAMÁN

 

 

 

 

 





DICCIONARIO CHAMÁNICO XII

21 06 2017

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DICCIONARIO CHAMÁNICO XII

LETRA C/CAZADOR DE PODER

VER TAMBIÉN EN ESTE DICCIONARIO EL ARTE DE ACECHAR, EL HACER Y EL NO HACER Y EL PODER Y PODER PERSONAL

“Un cazador de poder vigila todo y cada cosa le dice su secreto”

Carlos Castaneda. Viaje a Ixtlan

“No hay plan cuando se trata de cazar poder. Cazar poder o cazar animales es lo mismo. Un cazador caza lo que se le presente. Así que debe de estar siempre preparado”.

“Ser cazador significa que uno conoce mucho. Significa que uno puede ver el mundo en formas distintas. Para ser cazador hay que estar en perfecto equilibrio con todo lo demás, de lo contrario la caza sería una faena sin sentido”.

“”Los cazadores tienen que ser individuos excepcionalmente agudos. El cazador deja muy pocas cosas al azar. He estado tratando de convencerte  de que debes aprender a vivir en forma distinta. Hasta ahora no he podido. No había nada de lo que pudiera agarrarte. Ahora es diferente. He hecho volver tu viejo espíritu cazador, a lo mejor cambias a través de él”.

“Un día descubrí que si quería ser un cazador digno de respetarme a mí mismo tenía que cambiar mi forma de vivir…Pero entonces mi buena suerte me salvó y alguien me enseñó a cazar. Y me di cuenta de que la forma como vivía no valía la forma de vivirse…así que cambié.

“Yo soy un cazador y un guerrero y tú eres un cabrón”.

“¿Por qué debería ser el mundo solo como tú crees que es?  ¿Quién te dio autoridad para decir eso?

“El mundo es muy extraño a esta hora del día…Veas lo que veas, no tengas miedo”.

“En eso consiste el secreto de los grandes cazadores, en ponerse al alcance y fuera del alcance en la vuelta justa del camino”.

“Debes aprender a ponerte al alcance y fuera del alcance. Como anda tu vida ahora estás todo el tiempo al alcance, sin saberlo”

“Cuando estás escondido todo el mundo sabe que estás escondido y cuando no, te pones en medio del camino para que cualquiera te de un golpe”

“Ponerse fuera del alcance no significa ocultarse ni guardar secretos, sino ser inaccesible”.

“Debes rescatarte de en medio del camino. Todo tu ser está allí de modo que no tiene caso esconderte, solo te figuras que estás escondido. Estar en medio del camino significa que todo el que pasa mira tus ires y venires”.

“Ser cazador es mucho más que solo atrapar animales. Un cazador digno de serlo no captura animales porque pone trampas, ni porque conoce las rutinas de la presa, sino porque él mismo no tiene rutinas. Esa es su ventaja. No es de ningún modo como los animales que persigue, fijos en rutinas pesadas y en caprichos previsibles; es libre, fornido, imprevisible”

“Todos nosotros nos portamos como la presa que perseguimos. Eso por supuesto nos hace ser la presa de algún otro. Ahora bien el propósito de un cazador que conoce todo está en dejar de ser él mismo una presa”.

“Una vez que se convierte en presa le quedan dos cursos de acción. O corre o se planta”.

“Un cazador, en cambio, cuando se adentra en el monte nunca se mete a ninguna parte sin fijar sus puntos de protección, por tanto se pone de inmediato a cubierto.”.

“Cazar poder es asunto muy extraño. No hay manera de plantearlo por anticipado. Eso es lo emocionante. Pero de todos modos un guerrero procede como si tuviera un plan porque confía en su poder personal. Sabe de cierto que lo hará actuar en la forma más apropiada.

“Cazar poder es un evento peculiar. Primero tiene que ser una idea luego hay que arreglarlo paso a paso y luego ¡pum! Sucede.

“Tu eres el que está cazando poder personal dijo. Y yo soy el guerrero que ya tiene. Me preguntaste si tenía un plan, y yo dije que confío en que mi poder personal me guía y que no necesito tener un plan”.

“Este es tu mundo. Eres hombre de ese mundo, y allá afuera, en ese mundo está tu campo de caza. No hay manera de escapar al hacer de nuestro mundo, por eso lo que hace un guerrero es convertir su mundo en su campo de caza. Como cazador, el guerrero sabe que no tiene escrúpulos en tomar y usar cualquier cosa que desee, solo que el guerrero no se aflige ni se ofende cuando lo usan y lo toman a él”.

“Déjame decirte algo. Si no nos pusieran trampas nunca aprenderíamos. Lo mismo me pasa a mí y le pasa a cualquiera. El arte de un maestro es llevarnos hasta el borde. Un maestro solo puede señalar el camino y hacer trampas. Te puse una antes. ¿No recuerdas laforma en que recobré tu espíritu de cazador?

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COMENTARIO PERSONAL

El concepto chamánico de cazador ha sido para mí uno de los más difíciles de asimilar. No es que el concepto de “guerrero” me resulte fácil de asumir, pero al menos un guerrero puede luchar en campo abierto con un enemigo que tiene sus mismas armas y sus mismas posibilidades de vencer. Como persona, y también como enfermo mental, el concepto de guerra, en sí mismo, me resulta penoso, cuando no repugnante. Los enfermos mentales odiamos y huimos de cualquier circunstancia en la vida que nos lleve al enfrentamiento, a la bronca, que nos obligue a ser agresivos. No hay nada que nos descontrole más que tener que ser asertivos, que enfrentarnos a alguien que piensa de forma diferente y que intenta llevarnos a su terreno, doblegarnos. Estamos mucho más cómodos huyendo de todo y de todos, refugiándonos en nuestro bunker particular que no es otra cosa que nuestra mente, imaginativa, delirante. Tal vez por eso el camino del guerrero sea el último que un enfermo mental decida seguir, y ello cuando ya ha probado todos sin resultado y la desesperación hace que dé el primer paso en un camino que desde el principio piensa que no es el suyo. Aún así, la impecabilidad de este duro camino me atrajo desde el principio. No se trata de matar o ser matado, de cortarle la cabeza al otro o permitir que él te la corte a ti, algo que supuso un serio obstáculo en mi juventud para superar las depresiones que me causaba la lucha cotidiana contra otros. Si tengo que matar a alguien para sobrevivir, mejor me dejo matar. Esa era mi escueta filosofía de entonces, en mi juventud. Como es natural, semejante filosofía me llevó a ser una víctima, a convertirme en un depresivo a piñón fijo, un suicida sin horizontes ni esperanzas. Luego pasaría otra etapa, contraria. Si para sobrevivir tengo que matar a alguien, lo haré sin remordimiento alguno, no en vano he intentado suicidarme tantas veces que no puedo comprender cómo sigo vivo, no en vano he pasado largas temporadas encarcelado en psiquiátricos y sometido a tortura. He sufrido tanto que me otorgo la bula de matar a alguien si él intenta matarme a mí. Nada de morir para no matar, nada de permitir que me corten la cabeza. He adquirido suficientes méritos para darme la autorización de matar antes de ser matado. Esta tremenda filosofía vital me pareció razonable entonces y por desgracia les acaba pareciendo razonable a muchos enfermos mentales que consideran que la sociedad, los demás, han intentado “matarles” tantas veces, les han marginado y puesto en tales circunstancias que puede llegar el momento en que decidan que “matar” es un caso flagrante de defensa propia.

Esa filosofía me llevó a conductas que nunca formaron parte de mi forma de ser, de mis raíces como persona. Fue un tremendo fracaso, puesto que fui incapaz de hacer daño, de cruzar la línea roja del mal, y en cambio el sentimiento de culpa, el remordimiento, me llevó a transformarme en la víctima más fácil de “cazar”, la que sale al camino y se arroja en brazos del cazador, para que la degüelle. No fue hasta encontrar el camino del guerrero impecable que pude armonizar extremos tan distantes y tan autodestructivos.  Un guerrero impecable no va por ahí, con el espadón en alto, intentando cortar cabezas de enemigos antes de que se la corten a él, un concepto de guerra que siempre me repugnó. Incluso las guerras defensivas me parecen atroces, no digamos las guerras por intereses egoístas, materialistas, buscando el poder material y no el espiritual. Un guerrero lucha consigo mismo para no caer en la tentación de pensar que solo puede sobrevivir trepando sobre el montón de cabezas que deja a su paso. Un guerrero impecable es humilde, acepta el misterio de la vida y asume que solo le es permitido hacer lo que tiene que hacer cuando tiene que hacerlo, el resto no está en su mano y por eso no se preocupa de ello.

El concepto de guerrero tuvo pleno sentido para mí, aunque me repugnara el concepto de guerra en sí mismo. Pero eso de ser un “cazador” era otra cosa. Amo a los animales desde niño y más ahora que tengo mascotas, nunca me entró en la cabeza convertirme en cazador y matar animales, ni siquiera en casos de supervivencia. Por eso tuve que esperar un tiempo para que ese concepto chamánico fuera rumiado y asimilado lentamente. Es cierto que no se trata de cazar animales, ni mucho menos cazar personas en la selva social en la que nos ha tocado vivir. Se trata de “cazar poder personal”. Un concepto muy profundo que veremos en este diccionario más adelante y también en la serie de Las enseñanzas de don Juan. Aquí me limitaré a dar una breve noción.

El concepto chamánico de poder poco o nada tiene que ver con el concepto que conocemos en nuestra sociedad. Uno puede tener poder económico cuando la acumulación de riquezas le permite hacer cosas que no pueden hacer los demás. Uno tiene poder político cuando su posición en la jerarquía social y en las estructuras de poder político le permiten tener la sartén por el mango y “freír” al resto dónde y cómo quiere. Uno tiene poder social por la utilización de algunas de sus cualidades, pude jugar muy bien al futbol y ganar mucho dinero, ser famoso, tener ascendente social, o puede ser un gran actor o escritor, o lo que sea y tener un puesto, una jerarquía en nuestra sociedad. No se trata de ese poder, es un poder material, físico, que no está en lo que uno es sino en lo que uno “tiene”. Y aquí está la gran diferencia con el “poder” chamánico. El poder personal no se consigue adquiriendo cosas que luego te permiten adquirir más cosas o “comprar” personas o estructuras sociales, el poder personal se consigue cuando el guerrero alcanza la totalidad de sí mismo, a través del desapego, perdiendo la importancia personal, logrando la fuerza diamantina inquebrantable de la impecabilidad. Es un poder personal que está en sí mismo y no en lo que tiene, por lo tanto es un poder que permanece, que está siempre a su disposición, que no depende del tiempo ni de las circunstancias.

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Como veremos en su momento “el poder”, en general, de que habla don Juan y su filosofía chamánica también tiene que ver con todo el universo nagual, con los aliados, con las fuerzas poderosas que controlan y dirigen el universo. Un guerrero tiene poder porque su impecabilidad le permite afrontar esas fuerzas y atraerlas hacia él y servirse de ellas. No se trata del concepto occidental de “suerte”. Hay quienes tienen suerte, les toca la lotería, salen bien de los problemas, todo parece ser un camino de rosas para ellos. No, suponiendo que existan personas así, que tengan suerte del principio al final, de pé a pá, sin que la tragedia caiga nunca sobre sus hombres, no serían guerreros con poder personal, sería un concepto matemático y estadístico muy complejo y aleatorio.

La lucha por el poder, otro concepto que veremos en su momento, tiene mucho que ver con el concepto de cazador y de presa que tratamos ahora. El guerrero se convierte en cazador cuando así lo exigen las circunstancias. No intenta cazar animales sino “poder”.  La metáfora del cazador y de la presa está muy bien traída por don Juan en esta filosofía chamánica porque lo que hace el guerrero para obtener poder tiene mucho que ver con lo que hace el cazador para conseguir una presa. El concepto de cazador tiene también mucho que ver con el arte de acechar, aunque no sean exactamente lo mismo. Los guerreros son ensoñadores y acechadores, pero incluso un guerrero ensoñador debe aprender también el arte de acechar y saber usarlo con destreza y astucia cuando sea necesario.

El cazador chamánico no lleva una escopeta y se embosca para disparar y matar un animal. “Un cazador de poder vigila todo y cada cosa le dice su secreto”. Tampoco se trata exactamente de “cazar” conocimiento, el poder es otra cosa, aunque también es conocimiento. Un guerrero-cazador vigila todo lo que sucede a su alrededor, está atento, concentrado, es observador, es intenso. Nada más lejos de este concepto que la persona que teme todo y se refugia en su bunker, que huye y se fuga constantemente de todo aquello que puede hacerle daño. Nada más lejos del guerrero-cazador que el enfermo mental que está siempre disperso, que no observa lo que sucede en su entorno, que no se concentra en nada, que no pone intensidad en nada. El intento chamánico, como veremos en su momento en este diccionario, es la quintaesencia y la sublimación de la voluntad. Un enfermo mental es lo opuesto a un guerrero impecable, porque carece de la más mínima voluntad, es incapaz de utilizar el intento en algún momento de su vida.

Conseguir “el secreto” de las cosas, de las personas, del universo, de todo, es la tarea del guerrero, del cazador, aunque sabe muy bien que nunca logrará desentrañar ese misterio. Para obtener su “presa” el cazador tiene que tener determinadas cualidades y seguir un plan o estrategia, que curiosamente es la falta total de plan. “No hay plan cuando se trata de cazar poder. Cazar poder o cazar animales es lo mismo. Un cazador caza lo que se le presente. Así que debe de estar siempre preparado”. El cazador chamánico sabe que “su presa”, el poder, puede aparecer en cualquier momento y en cualquier lugar, por eso está siempre atento y caza lo que se le presente, aunque parezca nimio, aunque sea una simple hormiguita. Cuando se trata de obtener poder nada es bastante pequeño para despreciarlo. Esa pizca de poder que despreciamos hoy, porque nos parece una tontería, nos puede salvar mañana, incluso de la muerte. Esa voluntad adquirida hoy haciendo algo que parece carecer de importancia, nos puede salvar mañana, cuando necesitemos hacer acopio de toda nuestra voluntad para sobrevivir.

“Ser cazador significa que uno conoce mucho. Significa que uno puede ver el mundo en formas distintas. Para ser cazador hay que estar en perfecto equilibrio con todo lo demás, de lo contrario la caza sería una faena sin sentido”. No puedes ser cazador si eres un ignorante, si desconoces los caminos, si nunca te has adentrado en el bosque, si no conoces las plantas comestibles y las venenosas, si no has dormido en la oscuridad, sobre el suelo del bosque, si nunca has estado solo, recorriendo los caminos, acechando el poder que se esconde detrás de cada tronco.  Un cazador conoce mucho, conoce lo bueno y lo malo, conoce a sus semejantes, sabe de las trampas y triquiñuelas que nos tiende la vida. Se ha pasado la vida atento a todo y por eso conoce mucho. Ver el mundo en formas distintas significa que nunca desecha una perspectiva, ni la más tonta, significa que nunca se burla de cualquier otro ser humano, por muy tontas que la parezcan sus ideas. Puede aprender de todo y de todos y por eso nunca desprecia nada. Hay que estar en perfecto equilibrio con todo, la caza no tiene sentido, al menos la caza de poder, si uno no está vinculado con todo lo que existe, si no acepta su papel, nímio, en la realidad, en la vida, si no sabe situar cada cosa en su lugar. La armonía del cazador es la armonía del guerrero, se identifica con todo, cosas, animales y personas, por esto tiene una enorme capacidad de empatía, por eso nada le sorprende. No se opone al bosque que recorre, lo conoce y lo quiere.

“”Los cazadores tienen que ser individuos excepcionalmente agudos. El cazador deja muy pocas cosas al azar. He estado tratando de convencerte  de que debes aprender a vivir en forma distinta. Hasta ahora no he podido. No había nada de lo que pudiera agarrarte. Ahora es diferente. He hecho volver tu viejo espíritu cazador, a lo mejor cambias a través de él”. Un cazador no deja nada al azar, no confía en que las fuerzas poderosas se lo den todo servido y comido. Como guerrero sabe que tiene que hacer lo que tiene que hacer cuando tiene que hacerlo. No vive esperando que mamá vida, como mamá águila, le traiga la presa a la boca, ya digerida. El sabe que un cazador nunca obtendrá una presa si se tumba bajo un árbol, bebe de su bota de vino y se come su merienda para luego echarse la siesta. Este es un pésimo cazador, el que todo lo espera del azar o de las fuerzas poderosas, para algunos creyentes, de Dios ( A Dios rogando y con el mazo dando). Por eso los enfermos mentales somos también pésimos cazadores, lo mismo que la antítesis del guerrero. Estamos convencidos de que la vida, de que Dios, de que la compasión de los demás, nos van a solucionar todos nuestros problemas. Nos hemos convencido de que nuestro terrible sufrimiento nos ha hecho obtener monedas con la que podemos comprarlo todo. Es un engaño gigantesco y demoledor. Por eso los enfermos mentales somos las víctimas propiciatorias de todo y de todos, en cualquier circunstancia y ante cualquier persona. “Todos nosotros nos portamos como la presa que perseguimos. Eso por supuesto nos hace ser la presa de algún otro. Ahora bien el propósito de un cazador que conoce todo está en dejar de ser él mismo una presa”.“Una vez que se convierte en presa le quedan dos cursos de acción. O corre o se planta”.“Un cazador, en cambio, cuando se adentra en el monte nunca se mete a ninguna parte sin fijar sus puntos de protección, por tanto se pone de inmediato a cubierto.”. Todos nos comportamos como la presa que perseguimos y de esta manera nos convertimos en presas, muy cierto, pero el enfermo mental es aún peor, porque no solo se comporta como presa sino que adopta como suya propia, como un dogma inmutable, que convertirse en presa es lo mejor, la solución a todos sus problemas, la solución a todos los problemas de la humanidad. No me he encontrado con un solo enfermo mental que no tenga la filosofía de la presa, de la víctima, como si creyera que Dios le va a dar el paraíso si sufre lo suficiente, si deja que los demás le hagan suficiente daño. Pero como esto no puede durar, al final intenta convertirse de pronto en cazador, sin previo aviso, y dispara a todo aquel que se le ponga delante. Es como si un cazador se hubiera dejado rodear por todas sus supuestas presas, que se aproximan para matarlo, para devorarlo, y encendido en santa cólera disparará su escopeta, con tan mala suerte que acaba matando a otro compasivo cazador que viene a echarle una mano. Los enfermos mentales somos únicos para hacer daño a las únicas personas que nos quieren y que intentan ayudarnos. Como somos únicos para transformarnos en el peor discípulo de un nagual, de un maestro, en los peores seguidores del camino del conocimiento, del camino del guerrero impecable, los peores cazadores del mundo. El enfermo mental es lo opuesto a un guerrero, un nagual, un maestro, un cazador, es el que lo tiene más difícil en estos caminos, pero tiene una gran ventaja sobre el resto, sabe muy bien lo que es ser una presa, porque lo ha sido toda su vida, le bastaría con decidirse a convertirse en cazador, en guerrero, para que todo ese conocimiento de presa, de víctima, se transformase en el conocimiento del cazador. Se podría decir que no habría mejor cazador de conejos que aquel conejo que tras salir vivo de múltiples cacerías lograra convertirse él en cazador, un cazador-conejo, con la correspondiente escopeta. Se sabría todos los trucos. ¡Vaya si se los sabría todos!

CONTINUARÁ.

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DICCIONARIO CHAMÁNICO XI

16 11 2016

DICCIONARIO CHAMÁNICO XI

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LETRA C/ CONCIENCIA/ CONTINUACIÓN

LA CONCIENCIA DEL LADO IZQUIERDO Y DEL LADO DERECHO

Se podría decir que esta división tiene mucho que ver con los conceptos de tonal y nagual que veremos en su momento y que ya estoy analizando en la serie de Las enseñanzas de don Juan. Si dividimos el cuerpo físico en dos mitades iguales, de arriba abajo, el lado derecho sería el tonal y el izquierdo el nagual.

El lado derecho es el dominio del intelecto y de todo aquello que puede conseguir. El lado izquierdo es el nagual, un dominio de rasgos indescriptibles. Solo puede ser comprendido con la totalidad del cuerpo.

La conciencia del lado izquierdo está acrecentada, nos da una riqueza en la interacción personal y una sensación de velocidad, como si todo pasara más rápido. En el lado derecho se consume demasiada energía y tiempo en las acciones e interacciones de la vida diaria. Hay mayor economía en todo y mayor velocidad. En cuanto al conocimiento se conoce a través de la intuición, directamente, con precisión. Cada faceta de nuestra actividad se halla libre de preliminares e introducciones. No existen procesos usuales del pensamiento, hagas lo que hagas. Hay una comprensión post-facto. Como un recuerdo de lo sucedido. El perceptor se encuentra con una compleja masa de detalles inexplicables.

A la intuición la llama don Juan intensidad, la percepción de todas las cosas con un solo golpe de conocimiento. En el lado izquierdo existe una incapacidad para recordar, para poner sobre una base lineal la memoria de la percepción. En el ensoñar también existe una dificultad para ordenar en sucesión las percepciones, de ahí la incapacidad para recordar los sueños.

Es fácil caer en el error de sobreestimar la conciencia del lado izquierdo, nos deslumbramos ante su claridad y poder. Uno no se libra de los desatinos con la conciencia del lado izquierdo, no al menos de inmediato, se tiene una capacidad perceptiva más intensa, una mayor facilidad para aprender y comprender y sobre todo una gran habilidad para olvidar.

La conciencia del lado izquierdo tiene la gran ventaja de que acelera la comprensión, la gran desventaja de que solo permite enfocar con lucidez una sola cosa a la vez. Esto nos vuelve muy vulnerables. No se puede actuar con independencia en el lado izquierdo, debes ser ayudado por guerreros que han obtenido la totalidad de sí mismos, es decir, que tras la escisión del lado izquierdo y el lado derecho, un paso en el aprendizaje con el nagual, hay que volver a reunir ambas mitades, pero esta vez con plena conciencia de cada una de ellas.

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LA CONCIENCIA ACRECENTADA

Dura lo que dura la depresión en el cuerpo luminoso, producida por el golpe (el famoso golpe en el omóplato que le da don Juan a Castaneda cuando quiere que pase al lado izquierdo) en volver a su estado anterior.

Algunos cascarones o capullos de luz vuelven a su forma anterior por sí mismos, otros deben ser empujados desde fuera y otros no regresan nunca a su forma primera.

La conciencia de la vida cotidiana  es un destello en el lado derecho que se extiende desde el exterior del cuerpo físico hasta la periferia de nuestra luminosidad.

La conciencia acrecentada es un brillo más intenso que se asocia con gran velocidad y concentración, un fulgor que satura la periferia del lado izquierdo.

En el estado de conciencia acrecentada, que don Juan llama también a veces conciencia alterada, los guerreros funcionan como si estuviesen en la conciencia de todos los días, con la diferencia de que pueden concentrarse en todo lo que hacen con una celeridad y con una fuerza sin precedentes.

Los guerreros tienen que ser puestos en ese estado de desorientación.  La conciencia acrecentada reside en un punto del cascarón de luz que debe ser golpeado para sacarlo de su normal desnatación (ver Desnate en su momento) de las emanaciones del Águila.

Entrar en la conciencia del lado izquierdo es una condición frágil y especial que debe usarse parsimoniosamente  y no es un estado de poder.

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COMENTARIO PERSONAL

La conciencia o consciencia de uno mismo es lo que nos hace individuos, personas, seres inteligentes, espirituales, o como queramos llamarlo. Para quienes solo creen en la materia física y que se llaman a sí mismos agnósticos, materialistas, cientifistas o como quieran denominarse la conciencia no es otra cosa que un estado extraño y raro de las cosas nacido de una combinación o vinculación aleatoria de ciertas células, moléculas o partículas que genera la inteligencia y la conciencia por algún truco de magia de bibibirloque, porque no se explica por qué ciertas combinaciones aleatorias generan inteligencia y conciencia y otras no.

Esta conciencia o consciencia es atribuida al alma en las religiones, al atmán en el budismo, al espíritu, a la chispa divina que hay en nosotros y que es un don de Dios, una donación que se realiza a determinados seres creados para que puedan evolucionar y llegar a fusionarse con la divinidad. Según el libro de Urantia a esta conciencia se la llama el monitor del pensamiento y es un don del Padre para ciertas criaturas que se vincula con éstas al nacer y les ayuda a evolucionar hasta la fusión con el Padre. En el momento de la muerte se intentaría esa fusión con el monitor del pensamiento, de no poder realizarse la criatura tendría otras alternativas, como serían la fusión con el hijo creador o con el espíritu santo. En el supuesto de que no pudiera realizarse ninguna de estas fusiones la criatura acabaría siendo destruida.

En el chamanismo de don Juan los seres humanos somos cuerpos luminosos, seres de luz, huevos energéticos, dentro de los cuales estaría prisionera una emanación del Águila o un trozo de emanación. Es esta encarcelación de la emanación lo que nos hace individuos, personas, seres conscientes, la muerte no sería otra cosa que la ruptura del huevo luminoso a través del agujero que existe en cada huevo, a la altura del plexo solar y que se va agrandando a lo largo de la vida hasta que es tan grande que la emanación interior puede salir al exterior.

La filosofía del conocimiento, desarrollada por todos los filósofos a su manera y por los científicos actuales, se basa en un esquema básico consistente en que recibimos estímulos o datos a través de los sentidos y el cerebro los procesa para hacerlos comprensibles para nosotros. Las diferentes filosofías o teorías científicas del conocimiento se diferencian unas de otras en la forma en que consideran que el cerebro o mente interpreta estos estímulos que recibimos a través de los sentidos. Así existe una filosofía escolástica del conocimiento, basada en Aristótoles, o la filosofía del conocimiento Kantiana, basada en los aprioris o interpretaciones varias de los científicos respecto a cómo el cerebro procesa los estímulos. Ninguna de estas filosofías o teorías del conocimiento pone en tela de juicio la base de la misma, es decir que seamos cuerpos físicos que percibimos a través de sentidos físicos, que estos estímulos son llevados al cerebro por los nervios y allí procesados. En la filosofía chamánica de don Juan estas teorías caen por la base dado que no somos cuerpos físicos que percibimos por los sentidos sino huevos luminosos que percibimos a través de todo el cuerpo luminoso, la sabiduría del cuerpo.

Aún así resulta sorprendente que la ciencia moderna admita esa división en dos del ser humano a la hora de conocer, existirían el cerebro izquierdo y el derecho, cada uno encargado de diversas facetas o terrenos del conocimiento y del funcionamiento del ser humano. Porque esta es una de las bases de la filosofía chamánica de don Juan. Esta división espacial no es otra cosa que una metáfora, puesto que se supone que el cuerpo luminoso, energético, no puede ser situado en un lugar del espacio, puesto que no existe espacio en el huevo luminoso, es una forma de hacernos entender cómo funciona la conciencia basándose en el cuerpo físico. Sin duda esta filosofía chamánica también entronca con el budismo que divide todo lo existente en ying y yang, en dos energías diferentes que conforman el universo y todo lo existente al seguir un proceso intentando acoplarse y armonizarse, creación y destrucción son principios básicos de la existencia, sin creación no existiría nada y sin destrucción lo existente no evolucionaría.

Un aprendiz de guerrero impecable debe pasar por la división de sus lados izquierdo y derecho que realiza el nagual al abrir el huevo luminoso o partirlo en dos. Una vez dividido el guerrero el nagual le lleva de nuevo a la fusión de ambas partes a través de diversas técnicas hasta que el guerrero adquiere lo que don Juan llama la Totalidad de uno mismo. El guerrero dividido es fusionado de nuevo pero esta vez consciente plenamente de ambas conciencias, la del lado derecho y la del lado izquierdo.

La conciencia del lado derecho sería la primera atención, es decir el conocimiento de la vida diaria o la descripción del mundo que nos facilita el punto de encaje situado en una posición básica. La conciencia del lado izquierdo sería la segunda atención que nos permite acceder a estados de conciencia inexistentes para quienes no han superado la primera atención. Y existe una tercera atención que se podría decir que es la fusión de ambas conciencias o el nirvana o shamadi en el budismo.

Según don Juan se puede inducir a un aprendiz de guerrero a entrar en el lado izquierdo o en la segunda atención con un golpe propinado en el huevo luminoso en un punto concreto que sitúa por detrás, a la altura de los omóplatos. Don Juan le da este golpe a Castaneda en numerosas ocasiones y de esta manera éste entra en su lado izquierdo o en un estado acrecentado de conciencia que le hace vivir situaciones que luego intenta explicarse sin conseguirlo porque como hemos visto en las anotaciones que he realizado de este tema en los diversos libros de Castaneda, la conciencia del lado izquierdo tiene unas características especiales que si bien son mejores que las del lado derecho, a la hora de procesar información, más veloz, más completa y directa, tiene también serios problemas como son el no poder ocuparse más que de una cosa a la vez y el no poder situar los acontecimientos en una línea temporal que permita comprenderlos a la mente cotidiana, también tiene una extraña y sorprendente facilidad para olvidarlo todo, algo que podemos comprobar con facilidad cuando queremos recordar los sueños.

Don Juan utiliza varias técnicas para conseguir que Castaneda acceda a su lado izquierdo, llegando incluso a darle peyote para romper sus férreos esquemas mentales. El arte de ensoñar es una de ellas y tal vez la menos traumática. En Relatos de poder, en una recapitulación que don Juan hace a Castaneda, antes de darle lo que él llama “La explicación de los brujos” o la quintaesencia de toda su filosofía chamánica, le muestra cómo le fue preparando para esta explicación final. Le explica que él actuó como maestro, es decir le fue preparando desde el tonal, desde el mundo físico, para que así su benefactor, don Genaro, pudiera trabajar con su nagual, romper y dividir su huevo luminoso, mostrarle las hazañas del nagual, y luego fusionar sus dos lados hasta que como guerrero pudiera alcanzar la “Totalidad de sí mismo”. Necesitaba limpiar su isla del tonal, tal como se lo describe don Juan de una manera muy didáctica, porque un guerrero que no tiene limpia su isla del tonal puede acabar muriendo cuando el nagual comienza a trabajar con él.

Uno de los grandes errores del aprendiz, lo mismo que uno de los más terribles y demoledores errores de cualquiera que se meta en este camino sin saber a dónde va y sin un maestro y benefactor que le ayude, es creer que el acceso al lado izquierdo le convierte en una especie de superhombre, de superhéroe, que adquiere poderes nimaginables con los que puede hacer cuanto se le antoje. Como también le explica don Juan hay muchas maneras de acceder al lado izquierdo y no sólo a través de las técnicas chamánicas. Una experiencia dramática, traumática, puede plantar a cualquier persona en su lado izquierdo sin él saberlo y sufrir las consecuencias que acarrea permanecer en esta dimensión. También puede acceder cualquiera que tome drogas o simplemente hay personas que parecen estar predispuestas a entrar en contacto con facilidad con su lado izquierdo, tal como nos sucede a los enfermos mentales.

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Cuando yo mismo comencé a tener experiencias paranormales, videncias, premoniciones y a sufrir todo lo que don Juan describe magistralmente que ocurre en la conciencia del lado izquierdo, una de mis tentaciones más idiotas y también más difícil de erradicar fue la de creerme una especie de superhombre. Si podía leer el pensamiento de los demás, si podía ver el futuro, tener premoniciones de lo que iba a ocurrir, si mi conocimiento parecía expandirse hasta el infinito y ver las cosas con una lucidez casi divina, entonces tenía que ser un superhéroe, poseedor de grandes poderos con los que podría hacer grandes cosas. Este es un error muy frecuente y de consecuencias devastadoras. Como bien le dice don Juan el estar en la conciencia del lado izquierdo no te da poder ni siquiera te explica los grandes misterios de la vida. En este gravísimo error caen los drogadictos que viven experiencias en el lado izquierdo, tales como alucinaciones, delirios, visiones extrañas, sensación de estar viendo con extraordinaria lucidez y claridad cosas que los demás no pueden ver. También es muy frecuente entre los enfermos mentales con determinadas enfermedades, como la esquizofrenia, que escuchan voces, sufren alucinaciones o entran en sorprendentes delirios, incomprensibles para quienes no han vivido una experiencia de este tipo. Una de las características que hemos visto de la conciencia del lado izquierdo es esa extraordinaria forma de percibir, directa, a través de la intuición de las cosas. La sensación que tienes de estar conociendo con absoluta lucidez grandes verdades que pasan desapercibidas a los demás es una de las causas de lo que yo llamo el delirio profético que sufren muchos esquizofrénicos durante sus brotes y muchos drogadictos que en sus “viajes” creen haber percibido con claridad el futuro de la humanidad y la imperiosa necesidad de transmitirlo a los demás y de cambiar el curso de los acontecimientos que suelen ser muy negativos, les lleva a creerse profetas, enviados con un mensaje salvífico para la humanidad que no les hace ningún caso y así se sienten despreciados, humillados, desconcertados ante la escasa o nula aceptación de sus mensajes salvíficos y ante la escasa ayuda que reciben de las fuerzas poderosas para que ellos pueden imponer sus mensajes.

No me extenderé más en este terreno puesto que en mi “Diario de un enfermo mental, el gran secreto” hablaré con claros ejemplos de lo que fue mi etapa de delirios proféticos y de mis experiencias en el lado izquierdo. Solo mencionar de pasada los terribles errores a que me llevó la sensación de estar viendo con lucidez lo que nadie era capaz de ver y de hacer caso de premoniciones, videncias del futuro, que yo creí, estaba convencido, me ayudarían a encarrilar mi vida, cuando en realidad lo que estaba haciendo era demoliendo toda mi vida futura, mejor que si hubiera puesto cartuchos de dinamita bajo mi trasero y les hubiera prendido fuego. En mi ansia de encontrar una explicación a cómo se producía la premonición, a cómo funcionaba, encontré una teoría que aún me sigue gustando y a la que hago caso. Se basa en la filosofía rosacruz de la proyección mental.

Nuestra mente energética, ese puntito de luz, del que hablo tanto en mi diario, se mueve hacia delante en lo que yo llamo la llanura oscura, no hay espacio, pero la sensación de ir hacia adelante es clara y comprobable ya que cuando el punto de luz avanza se pueden producir extrañas premoniciones. Podemos encontrarnos con una escena del futuro que creemos real y atenernos a lo que ella parece querer decirnos. Así podemos encontrarnos con nuestro yo futuro que parece sentirse muy feliz de haber hecho ciertas cosas y de haber seguido determinado camino. Creyendo a pies juntillas que eso es lo mejor que podemos hacer para ser felices en el futuro, lo hacemos, y así podemos cometer terribles errores que nunca más podrán ser enmendados. Esto, según mi teoría, se debe a que nuestra mente energética, nuestra proyección mental, ese puntito de luz, ha podido entrar en contacto con nuestra mente futura quien le transmite un momento muy concreto y muy poco extenso en el tiempo, de lo que pensamos, sentimos y somos en un momento futuro de nuestras vidas. Sí, cierto, en ese momento podemos creer que somos muy felices, que hemos escogido el mejor camino que podíamos escoger en cada encrucijada de nuestra vida, pero nos olvidamos de cómo cambian nuestros pensamientos, emociones, nuestra forma de ver las cosas de un día para otro, incluso de un minuto para otro. Contactar con un momento concreto de nuestra mente futura no es un superpoder que nos permite saber escoger con claridad el mejor camino para nosotros. Puede que ese día nos sintamos felices, que pensemos que lo que nos ha llevado a ese momento era lo mejor que podíamos hacer, sin duda, cuando si hubiéramos contactado con nuestra mente justo al día siguiente de ese punto nos daría otra versión muy distinta, ayer estaba feliz, creí que todo era perfecto, hoy estoy deprimido, hundido, pensando que cometí terribles errores cuando en las encrucijadas debí haber tomado un camino y tomé otro.

Un ejemplo concreto que desarrollaré en su momento en mi “Diario de un enfermo mental, el gran secreto”. Hace ya algunos años, en uno de los momentos más difíciles de mi vida, entré en mi lado izquierdo y tuve una premonición sobre la que no me cupo la menor duda. Estaba sufriendo uno de mis periódicos delirios proféticos de los que también hablaré extensamente en mi diario. En mi mente apareció la foto de una chica rusa, estaba junto a una perrera en la que había un perro pastor alemán. Supe sin la menor duda que esa chica aparecería en mi vida y deduje que sería mi pareja. Llegué a decírselo a la entonces mi esposa, advirtiéndola de que eso podría ocurrir en el futuro. Uno de mis delirios proféticos más persistentes fue el futuro de la humanidad, que pude ver en un sueño muy extenso e increíble en mi juventud. En aquel sueño pude ver un acontecimiento que me pareció clave, un helicóptero norteamericano era abatido en el golfo pérsico y se producía como consecuencia la tercera guerra mundial. Cuando llegó la guerra del golfo pérsico estaba convencido de que así sería, pero no ocurrió. Muy afectado por aquello y por mi supuesta misión salvífica de la humanidad llegué a decirle a mi esposa que me iba a dejar solo en mi misión y que me sería enviada una chica rusa para hacerme compañía en aciagos momentos. Pues bien, aquella imagen era cierta, pero estaba fuera de contexto, fuera de una línea temporal, por lo que aquel dato evidente se convirtió en el futuro en algo totalmente diferente. Tras el divorcio una chica rusa llamada Olga contactó conmigo, tuvimos correspondencia durante meses y, convencido, de que aquella premonición, que recordé entonces, podía llegar a ser cierta, cometí el error de mandarle dinero para el billete de avión. Es cierto que la foto que me mandó era la misma que yo había visto en mi premonición, es cierto que una chica rusa existía puesto que me llamó por teléfono y pude hablar con ella, chapurreando apenas el italiano que ella hablaba, pero todo lo demás, que yo había deducido en mi primera premonición, deducido puesto que no lo vi en su totalidad, era falso. Nunca sabré si la chica formaba parte de una mafia rusa dedicada al timo del romance virtual o existía realmente y fueron las circunstancias, muy extrañas, que ella me contó en un correo, las que hicieron que nuestro encuentro fuera imposible.

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En la conciencia del lado izquierdo la visión directa es incontrovertible, pero solo es la visión de un dato, fuera de cualquier línea temporal que te permitiría situar los acontecimientos generándose unos a otros, la intuición directa te puede dar con claridad un dato del futuro, pero si no está en su contexto puedes sacar conclusiones totalmente erróneas. Es por eso que cuando un drogadicto o un enfermo mental delirante me habla de supuestas visiones que él considera absolutamente reales, me pongo en guardia. No rechazo totalmente estas supuestas premoniciones porque mi experiencia me ha mostrado que algo de verdad hay siempre en ellas, pero procuro analizarlo todo con frialdad y situarlo en su contexto. Puedes estar viendo algo a través de la mente de tu yo futuro, pero como sabemos nuestras mentes son limitadas y nuestros “yoes” muy narcisistas y patológicos, no somos fiables, ni en el presente ni en el futuro. Tampoco un acontecimiento visto en la televisión es totalmente fiable (me ocurrió con la caída del muro de Berlín) nada es totalmente real si está fuera de contexto. Entre mis premoniciones también estaba la ascensión a la presidencia de USA de una mujer tras el mandato de un presidente de raza negra. No sabía quién era aquella mujer puesto que entonces era una desconocida, por eso interpreté como una posibilidad real que Hilary fuera la siguiente presidenta. También estaba Trump en mi premonición, pero era solo una posibilidad que nunca llegaría a cuajar. Su presidencia era un desastre pero un vago recuerdo me hacía temer que la de Hilary no fuera mejor. De nuevo las deficiencias de la conciencia del lado izquierdo, lo olvidas casi todo y lo que recuerdas, fuera de contexto, no te sirve de mucho, tampoco te sirve saber algo fuera de su línea temporal. Como bien dice don Juan la conciencia del lado izquierdo no es un poder y quienes así se lo tomen pueden acabar muy mal. Es por eso que es tan difícil acabar con el delirio profético en un drogadicto o en un enfermo mental, su seguridad en lo que han visto es absoluta, solo situándolo todo en su debido contexto, solo si son capaces de asumir la explicación de los brujos, se puede lograr que su delirio no acabe machacando su vida.

Un guerrero debe alcanzar la “Totalidad de sí mismo” el nagual, una vez dividido al aprendiz, debe volver a fusionarlo porque en caso contrario el guerrero se convierte en un patético loco escindido. Por eso nos resultan tan patéticos algunos drogadictos o enfermos mentales que no paran de hablar de sus supuestas visiones que todo el mundo debe conocer para que la humanidad sea salva. Son guerreros escindidos que no han alcanzado la totalidad de sí mismos, que no han tenido un maestro ni un benefactor, que no han sido ayudados en su camino del conocimiento, en el camino del guerrero impecable. Como cuenta Castaneda, una guerrera temible, Josefina, podría haber terminado en un psiquiátrico, como un loco cualquiera, de no haber alcanzado la calidad de guerrera impecable. Para mí un enfermo mental es un guerrero que no tiene maestro ni benefactor, que ha entrado en la conciencia del lado izquierdo y se ve incapaz de salir de ella, porque como dice don Juan, algunos aprendices regresan por sí mismos al lado derecho tras haberles  golpeado el huevo de luz y haberles hecho un hueco, otros requieren la ayuda de alguien exterior y algunos hay que no regresan nunca del lado izquierdo, donde pueden alcanzar la maestría del guerrero, como en el caso de don Genaro o se convierten en patéticos locos si no logran conseguir la totalidad de sí mismos.

Como habrá tiempo en otros conceptos del diccionario y también en mi diario para seguir hablando de estos temas, lo dejaré aquí. Solo advertir, y esto es muy importante, que alcanzar la conciencia del lado izquierdo, con todas sus ventajas y prodigios, no da poder, por lo tanto mucho ojo con dejarse llevar. Es algo parecido a lo que aconseja el budismo a los adeptos, que no hagan caso de los supuestos extraordinarios poderes mentales que les salen al camino, en realidad no sirven para nada. En mi caso lo aprendí con extraordinaria dureza, por eso es una lección que nunca olvidaré.





DICCIONARIO CHAMÁNICO X

28 06 2016

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DICCIONARIO CHAMÁNICO X

LETRA C/ CONCIENCIA

Don Juan hace una desigual división tripartita de nuestra consciencia o conciencia.

-A la porción más pequeña la llamó “primera atención” y dijo que era la conciencia que toda persona normal ha desarrollado  para enfrentarse a mundo cotidiano, abarca la conciencia del cuerpo físico.

-A otra porción más grande la llamó “segunda atención” y la describió como la conciencia que requerimos para percibir nuestro capullo luminoso y para actuar como seres luminosos. Dejamos que la segunda atención se quede en el transfondo durante toda nuestra vida a no ser que emerja a través de un entrenamiento deliberado o a causa de un trauma o accidente. Abarca la conciencia del cuerpo luminoso.

-A la última porción, que es la mayor, la llamó la “tercera atención”, una conciencia de los cuerpos físico y luminoso.

SER MULTIDIMENSIONAL

COMENTARIO PERSONAL

En muchos de mis textos del blog, especialmente en el estudio de la ley de los tres círculos, hablo de que todo ser humano es multidimensional, es decir vive a la vez en diferentes dimensiones. Conocemos y aceptamos la dimensión física que consideramos la única, pero incluso contra nuestra voluntad se cuelan en nuestra consciencia otras dimensiones. La más conocida es la onírica, nadie niega que durante determinadas horas al día esté dormido y que durante esas horas sueña y a veces recuerda esos sueños. También a veces nos dejamos llevar por la fantasía o imaginación y vivimos en mundos que consideramos delirantes, “estamos en Babia” como expresa el conocido dicho. Consideramos el mundo de los sueños y el de la fantasía como irreales y por lo tanto no les damos la menor importancia. Están en nuestra consciencia porque los percibimos pero no nos sirven puesto que no actúan y cambian el mundo físico.

En determinada ocasión Carlos Castaneda le pregunta a don Juan si esos mundos son reales y éste le contesta que absolutamente reales. ¿Qué ocurre entonces? Como digo en mis textos sobre la multidimensionalidad si nos falla la memoria, si falla el vínculo entre los diferentes cuerpos, físico, astral, emocional, mental, causal, etc estamos recortando nuestra auténtica personalidad, es como bloquear parte de nuestra vida, como borrar largas temporadas de nuestro pasado, como perdernos importantes secuencias de una película, al final sabemos que nos hemos perdido algo, pero no sabemos qué. Acotamos nuestra existencia a una pequeña parcela, cuando de hecho somos seres creados para el universo y la vida en los diferentes universos y dimensiones. Lo mismo que quien no recuerda lo soñado ha recortado parte de su conciencia, puesto que esas horas inconscientes no son horas muertas sino tan solo horas no recordadas, quien no recuerda su pasado físico, por alguna enfermedad o trauma cerebral, ha recortado y perdido gran parte de su personalidad. Suelo poner la comparación del enfermo de Alzheimer, todos sus familiares saben que ha tenido un pasado, que ha vivido muchos años y experimentado muchas cosas, que ellos las recuerdan aunque él haya perdido la memoria. Eso nos pasa cuando no recordamos nuestras vidas en otras dimensiones, somos enfermos que hemos perdido parte de nuestra personalidad al perder gran parte de nuestra memoria.

Podemos dividir esa conciencia o esos mundos en tantas partes como queramos, si nos fijamos solo en lo más importante, en las condiciones básicas de la conciencia podemos dividir esos mundos en mundo físico, mundo astral, mundo emocional, mundo mental, mundo causal… según la filosofía búdica o podemos añadir más mundos según algunas corrientes esotéricas, o podemos disminuir esos mundos según la filosofía chamánica.

MUNDO FÍSICO

La primera atención sería el mundo físico. La segunda atención comprendería el mundo astral, emocional y mental. Y la tercera atención comprendería el cuerpo causal, por eso es la más amplia, puesto que lo abarca todo.

Como le dice don Juan a Castaneda, de niños tenemos el punto de encaje muy flexible, que nos permite movernos con facilidad por esos mundos o dimensiones, pero conforme la educación y la coacción de los adultos hacen que ese punto de encaje se ancle definitivamente en la primera atención, solo podemos recuperar esos mundos perdidos a través de un duro entrenamiento o debido a un trauma terrible que abre un boquete en las paredes con las que hemos separado esos mundos.

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Cuando un guerrero consigue acceder a la segunda o tercera atención llega a mantener las tres en contacto, es decir llega a vivir en todos esos mundos dimensionales a la vez. Es lo mismo que piden los gurús a sus discípulos, que alcancen la consciencia plena de los diferentes cuerpos y los mantengan vinculados. De esa forma se alcanza la multidimensionalidad o la “totalidad” como expresa la filosofía chamánica, la totalidad de uno mismo que debe ser alcanzada por el guerrero tras un duro entrenamiento.

En el siguiente capítulo veremos qué son la conciencia del lado izquierdo y del lado derecho.

 

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DICCIONARIO CHAMÁNICO IX

31 01 2016

LETRA B/ CONTINUACION/ BRUJERÍA Y CHAMANISMO

RITUALES GUERREROS

ENCUENTRO CON EL OESTE

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En el libro el don del Águila hay un resumen muy aleccionador sobre las clases de guerreros, los grupos que forman alrededor del nagual, la meta que tienen todos ellos, alcanzar la libertad a través del agujero o puerta que deja el Águila (mente universal impersonal) para que todo ser consciente tenga opción para ser libre y conservar su consciencia sin ser devorado por el Águila que  se alimenta precisamente de ellas de conciencias. Este es un concepto  que solo he encontrado en la filosofía chamánica de don Juan, suena extraño, yo diría incluso que terrorífico, aún así tiene mucho sentido si dejamos de pensar en la Mente cósmica o universal como algo personal un ser como nosotros, solo que más absoluto y perfecto, y que por lo tanto puede sentir compasión y tener otros sentimientos humanos que comprendemos muy bien y que nos hacen esperar salir bien librados. Como de dice don Juan a Castaneda, no hay que esperar salir bien librados en nuestro encuentro definitivo con el Águila, quien como todas las entidades impersonales no actúa en base a simpatías o antipatías, no deja pasar a unos y devora a otros porque le caigan más o menos simpáticos o por sentimientos humanos de justicia, equidad, compasión, perdón.. El Águila tiene una regla, lo mismo que concede el don de la consciencia, no se sabe muy bien por qué, a ciertas formas de vida, luego las devora, una vez que han vivido y experimentado. Si escribiera un cuento terrorífico sobre este tema, que tal vez lo haga, me plantearía la fría crueldad de una entidad que concede partes de sí misma, puntos de conciencia, para que vivan, evolucionen y adquieran todo tipo de experiencias y luego los devora, para de esta forma conseguir vivencias y experiencias que ella no puede lograr por sí misma. Es un tema curioso, apasionante y terrible a la vez.

Si ustedes fueran dioses que no pudieran encarnarse en la materia y sintieran curiosidad por saber cómo se vive en esa dimensión podrían utilizar algo, puntos de consciencia debidamente unidos a la materia, para que vivieran en ese mundo todo tipo de experiencias que luego recuperarían al devorar esos puntos y asimilar todas sus vivencias y conocimientos. Les parecerá cruel, pero imaginen que ustedes no pudieran pasar por un agujerito que da acceso a un universo que parece apasionante, pero que pudieran enviar células de su cuerpo por ese agujero, como mensajeros, para que vivieran todo tipo de experiencias. ¿Qué harían cuando regresaran a su presencia? Pues las devorarían, es decir, las asimilarían y formarían de nuevo parte de su cuerpo, lo que ya eran antes de desprenderse y pasar por el agujero.

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¿Se considerarían crueles? Para ustedes una célula de su cuerpo sería solo eso, una célula que les pertenece y si quieren mandarla por ahí, a explorar, también pueden recuperarla, “devorarla” cuando quieran. Algo así sería el Águila, solo una parte muy pequeña de ella es humana, como le dice don Juan a Castaneda, y por tanto a la hora de tomar decisiones la parte humana es llamada a concilio pero tiene muy pocos votos. Imaginen que el Águila es la Mente universal, en ella están todas las especies que existen en el universo, todos los seres, conscientes y menos conscientes, porque todos tienen una parte de consciencia de la que han sido dotados por el Águila, en ella hay todo tipo de mentes, de experiencias, la Mente cósmica es como un ordenador en el que funcionan millones de millones de programas, cada uno con su peculiaridad y su misión. El ordenador deja que esos programas funcionen cierto tiempo, hasta que se bloquean, entonces la Mente se rasetea, se reinicia y se actualiza. Eso sería el concepto de ser devorados por el Águila. Somos programas que cumplimos nuestra función durante un tiempo, al morir el gran ordenador se reinicia para devorarnos y actualizarse. Nuestras experiencias, que eran nuestras, tienen que empezar a formar parte de ese gran Mente universal y al hacerlo nuestra individualidad desaparece y volvemos a ser lo que éramos, parte de esa Mente, un programa más del ordenador.

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El ordenador no siente compasión por los programas que se bloquean, que han sido puestos en funcionamiento para que realicen determinadas misiones, es decir que hemos venido a la vida como seres conscientes para vivir todo tipo de experiencias que le permitan luego al ordenador central saber cómo son las cosas en los pequeños rincones a los que él, como tal ordenador no puede acercarse lo mismo que un camello no puede pasar por el ojo de una aguja. Una vez cumplida nuestra misión, cargados de experiencias, que para nosotros han podido ser traumáticas y terribles, pero que para el ordenador solo serán matices de conocimiento, tenemos que devolver el don que se nos dio, tenemos que regresar al programa madre. Es por eso que don Juan propone la recapitulación como una forma de crear un programa doble para que cuando llegue el momento de ser devorados podamos entregar una copia de nosotros para ser utilizada por el gran ordenador universal que a cambio nos dejará en libertad, sin ser devorados, nos dejará pasar por ese agujero, por esa puerta a la libertad. Y al otro lado metafórico del Águila seremos libres para vivir las experiencias que deseemos, para conocer lo que anhelamos, para viajar por el universo y los universos, por todas las dimensiones, como hace el viajero de la eternidad, es decir el propio que es una avanzadilla del nagual, para conocer lo que hay delante y luego contarlo en esos cuentos de la eternidad de los que Castaneda habla muy poco pero que debían de ser deliciosos y terroríficos a un mismo tiempo.

Se podría decir que para alcanzar ese objetivo se forma un grupo o ejército, comandado por el nagual, que tiene en la mujer nagual su contraparte que le ayuda desde el otro lado del agujero, desde otra dimensión, aunque a veces aparece en esta. La relación de ambos parece muy semejante a las relaciones de pareja en las que ambos están profunda y locamente enamorados. El resto del ejército está formado por los guerreros masculinos, los femeninos, que son de dos clases, acechadores y ensoñadores, ,por los propios, los eruditos, etc. Todo esto se describe perfectamente en el Don del Águila. La misión de este ejército es ayudarse mutuamente para ganar batallas, alcanzar poder personal y de esta forma conseguir pasar todos juntos por el agujero dimensional hasta alcanzar la libertad sin ser devorados por el Águila.

El Libro De Urantia-03[12]

En el libro de Urantia se habla también de estas entidades “impersonales” que forman parte de la compleja estructura de los universos y de la existencia. Digamos que si bien el Padre es “personal” y tiene su circuito de personalidad donde puede relacionarse directamente con todas las personalidades que conforman los universos, lo mismo que el Hijo y los hijos creadores o el Espíritu o Madre universal, su absoluta infinitud y perfección requiere también que lo mismo que hay personalidad haya entidades impersonales, que lo mismo que hay espíritu haya materia, que lo mismo que hay una parte femenina del universo haya también una parte masculina y al revés. En el Todo, que diría Milarepa, tiene que haber de todo, tiene que contenerlo todo, absolutamente todo, de otra manera no sería el TODO, el absoluto. Así pues tiene que haber entidades impersonales, eso sería el Águila. En el libro de Urantia se plantea un mecanismo que nos da esperanza y que no existe en la filosofía chamánica. Toda personalidad, antes de ser destruida para siempre, antes de regresar a la nada de la que surgió y de la que ya nunca volverá, tiene derecho a un juicio ante el Padre, puede reclamar que la sentencia de los Ancianos de los días sea recurrida ante el Padre, lo mismo que los romanos condenados podían apelar al César. Pero aún así una aniquilación de la personalidad no es reversible, lo mismo que ser devorado por el Águila no es reversible. De ahí la importancia de crear una copia de nosotros mismos a través de la recapitulación· De ahí la importancia de que el nagual y sus guerreros puedan llegar hasta la grieta dimensional y pasar al otro lado, para ser libres, sin ser devorados por el Águila.

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No existe el concepto de reencarnación en la filosofía chamánica, aunque ese paso a través de varias dimensiones, de la primera a la segunda atención, de la segunda a la tercera, ese personaje, ese brujo inmortal que ha quedado atrapado en otra dimensión y ha viajado por varias y que le pide a los naguales, como don Juan, y a sus guerreros, como Castaneda, que le den parte de su energía para seguir siendo inmortal, al tiempo que a cambio les concede unos terribles dones. se parece bastante a la reencarnación, puesto que si despareces de la dimensión física es como si murieras y si regresas a ella es como si renacieras, de hecho ese personaje puede aparecer como hombre o mujer y adoptar todo tipo de formas. Si esto no es un concepto hermano a la reencarnación no sé qué otra cosa podría ser.

Seguiremos con estos conceptos en otros términos de este diccionario, ahora regresemos a ese ritual de guerreros para enfrentarnos con el oeste.

ENCUENTRO CON EL OESTE

puntos-cardinales

El primer contacto con el Oeste es sumamente importante. La aproximación debe realizarse durante el crepúsculo. Las mujeres guerreras del Oeste son locas y poderosas.

VIAJE AL NORTE DE MÉXICO

Al atardecer. Una casa en las afueras de la ciudad, sin luces.

Don Juan le gasta una broma, su sentido del humor durante estos rituales es exquisito. Llama sin parar a la puerta y le dice a Castaneda que lo hace porque los residentes en la casa son medio sordos.

Abre una mujer que le pregunta si lo que pretende es tirar la puerta abajo.

Empuja a un lado a don Juan y sacude su dedo sobre la nariz de CAstaneda y le grita diciéndole que se está portando como si no existiera nadie aparte de él.

La mujer, desgreñada, se pone un vestido de la canasta de la ropa sucia. Se supone que va desnuda o en ropa interior. Es alta y musculosa, trata a don Juan de queridísimo viejecillo y en cambio ahuyenta a Castaneda como si fuera un perro.

En un cuarto hay otra mujer que coloca sus muscos tocando sus senos, dejando ver su sexo . No usa ropa interior. Le pregunta a Castaneda por qué le está mirando la vagina. Casi le golpea, luego se vuelve a tumbar y le dice que mire todo lo que quiera.

La mujer que ha abierto la puerta es acechadora y la descocada ensoñadora.

Le conduce al patio que está en tinieblas.  Le espera un hombre Silvio Manuel, el guerrero de la oscuridad y el jefe de todos los guerreros. Le ordena que se desnude y exhala su aliento sobre todo su cuerpo.  Le pide que se siente sobre la ropa y mire un punto brillante en la oscuridad que sale de una lámpara. Castaneda comprende que el punto brillante es el ojo izquierdo de Silvio.  De pronto puede ver en la oscuridad con claridad. Las mujeres también pueden ver en la oscuridad. Estas dos mujeres tienen una asistente, una propia. Silvio la agarra de las asilas y la levanta como si tal cosa. Coloca a Castaneda en una tina con agua helada que le llega hasta las rodillas. Le llevan a la cocina y come y habla con Marta durante horas.  Don Juan le dirá a Castaneda que Silvio entró en el lado izquierdo y ya nunca salió de él.

COMENTARIO PERSONAL

Las iniciaciones chamánicas tienen todas la misma base y se parecen bastante a las iniciaciones esotéricas. De lo que se trata es de transmitir al iniciado un conocimiento a través de un ritual o de una escenificación que le permita aprender de forma práctica, no solo teórica, como si estuviera en una escuela, el conocimiento que necesita como iniciado o guerrero.

Don Juan le ha explicado que solo hay cuatro clases de guerreros o de personas no hay más, algo que desconcierta a Castaneda puesto que es evidente que la variedad en la forma de ser, en el carácter, de las personas parece mucho mayor. Don Juan insiste que todas las formas de ser se resumen en cuatro, coincidiendo con los puntos cardinales. De hecho si tenemos en cuenta el ADN la diferencia que hay entre todos nosotros es mínima, realmente mínima. Para que Castaneda comprenda cómo son los guerreros del Oeste le hace un ritual muy interesante. Como en todos ellos busca una señal, algo insólito que le muestre que el momento escogido es el adecuado, algo así como los auríspices buscaban los mejores momentos para las batallas, por ejemplo, en el imperio romano, abriendo el vientre de las aves. Es como cuando decimos que un lugar no tiene buena energía o que en ese momento no tenemos energía suficiente para hacer algo. No se trata de superstición, si un cuervo va de derecha a izquierda es bueno y no al revés. Se trata de que nuestro cuerpo nos de su sabiduría diciéndonos si estamos preparados,si el lugar y el momento y las personas son las adecuadas. Según todas estas circunstancias la iniciación puede resultar o no, lo mismo que si una noche vamos a la montaña en un estado determinado de ánimo podremos vivir una experiencia terrorífica porque estamos muy sensibles, bajos de ánimo, con poca voluntad y en otro momento el ir a la montaña ni nos afectará.

¿Por qué el iniciador es hombre y el resto mujeres? La respuesta es clara. Ya hemos visto que las mujeres naguales están al otro lado de la brecha dimensional para ayudar en el paso, los naguales que permanecen a este lado son hombres, lógicamente el nagual que lleva a cabo la iniciación es hombre. El resto son mujeres porque el iniciado es hombre, se supone que en las iniciaciones de mujeres serán guerreros masculinos en lugar de femeninos. De lo que se trata es de complementar, equilibrar la energía del iniciado, si es hombre serán mujeres para equilibrar su energía y si es mujer la iniciada serán hombres. Por otro lado, como hemos visto con la guerrera ensoñadora, el sexo será de gran importancia para equilibrar el terror del iniciado. De ahí que en las iniciaciones haya siempre un componente orgiástico, como hemos visto muy bien en la película de Kubrik  Eyes wide shut. ¿Hará algo parecido el guerrero ensoñador en la iniciación de la guerrera femenina? Se supone que sí, queda a la imaginación del lector cómo actuará el guerrero ensoñador que debe aportar el equilibrio sexual. El sexo es básico para aportar equilibrio en estas iniciaciones que siempre tienen algo de terrorífico. Es básico también para equilibrar al guerrero que está en la segunda atención. Curiosamente cuando termina la iniciación de Castaneda lo conducen a la cocina, donde se alimenta, para equilibrar una energía del lado izquierdo, de la segunda atención, con la energía básica de la primera atención, del lado derecho, la comida, el alimento, aporta energía física que ayuda a regresar al mundo físico o primera atención. También tiene sentido que la conversación, imprescindible para regresar de la experiencia iniciática, sea llevada a cabo por una mujer, el complemento energético de la energía masculina. Aunque no venga al caso es curioso que el enfermo mental, tal vez perdido en el lado izquierdo, en la segunda atención, fugado de la realidad a través de su mente, busque desesperadamente el sexo para encontrar el equilibrio, para ser vinculado de nuevo a la realidad física, regresando de su fuga mental. En las crisis de la enfermedad mental se suele generar un exceso de libidinosidad, de deseo sexual, que intenta equilibrar la energía aérea, digamos, con la terrestre. La comida y el sexo ayudan al enfermo mental a regresar a la realidad física, a vincularse de nuevo con ella, de ahí que muchas patologías mentales lleven al que las sufre a un consumo desmesurado de alimento o a un trastorno grave de la alimentación, al tiempo que busca el sexo como una forma de equilibrarse tras el viaje mental realizado (no es otra cosa la enfermedad mental). Lo mismo que en la iniciación chamánica se utiliza el sexo como contrapeso, la comida y la charla, para superar las crisis mentales sería ideal una buena alimentación, una conversación larga en la que quien más hablara fuera el enfermo y el sano se limitara a escuchar, y desde luego el sexo sería ideal para el regreso de la fuga mental, aportando energía contraria, femenina para el hombre y masculina para la mujer. La intimidad y el cariño del sexo también son básicas para que el enfermo se restablezca. Resulta curioso que al enfermo mental se le niegue el sexo en base a razonamientos bastante surrealistas, como que está incapacitado por su enfermedad para el sexo, que no controla, que es una perversión de su patología y por lo tanto debería suprimirse todo lo que tenga que ver con el sexo, etc. Pero ya hablaremos de este tema en textos relacionados específicamente con la enfermedad mental.

La mujer de la puerta es el clásico guardián del umbral en las iniciaciones esotéricas. Se comporta aśi con Castaneda porque todo guardián debe dar miedo al iniciado para comprobar si es valiente y está preparado para cruzar el umbral. En cambio con don Juan, un nagual, un maestro, no tiene el menor empacho en tratarle con cariño maternal. Cada guardián del umbral es distinto lo mismo que cada guerrera es diferente según su punto cardinal y según sea acechadora o ensoñadora. Una acechadora está preparada para afrontar la vida cotidiana con garantías de éxito, se relaciona bien, tiene buenas estrategias, se maneja bien con todo tipo de personas. En cambio una ensoñadora, la mujer que está en el cuarto, está en su elemento fuera de la realidad y sabe muy bien que la mejor forma de volver a ella es el sexo, el erotismo, la sexualidad. Su comportamiento desvergonzado y descocado en este sentido pretende ser un impacto sobre el iniciado que está preparado para el terror y necesita el equilibro del sexo, lo mismo que quien ha pasado una experiencia cercana a la muerte, de terror, encontrará equilibrio y consuelo en el sexo.

Silvio Manuel es el iniciador, un guerrero oscuro, un nagual que se encuentra tan a gusto en el lado izquierdo, es decir, en la segunda atención, fuera de la realidad cotidiana que prácticamente no actúa nunca dentro de ella, de hecho Castaneda tardará mucho en recordarle, solo cuando intenta ensoñar con la Gorda buscando estar completo, buscando que vuelva a su consciencia todo recuerdo, comienza a darse cuenta de la relación tan estrecha que ha tenido con Silvio Manuel, algo que no recuerda porque todas las interacciones se han producido en el lado izquierdo, en la segunda atención, algo así como intentar recordar nuestros sueños estando despiertos.

La oscuridad es propia de la segunda atención, del sueño, lo mismo que la luz es propia del mundo físico, de la primera atención, de la vigilia. Silvio Manuel ha decidido ser un guerrero de la oscuridad, un ensoñador y todos los prodigios que realiza se llevan a cabo en esa segunda atención, lo mismo que en sueños podemos levitar, volar o hacer cosas inimaginables en el mundo de la vigilia. En el mundo físico estamos sometidos a determinadas leyes y en el mundo onírico a otras. De ahí el pasmo de Castaneda cuando percibe cosas que son imposibles en el mundo físico, desconociendo que están ocurriendo en la segunda atención, como las increíbles proezas que Genaro lleva a cabo para él.

Todo guerrero debe seguir la regla. El grupo o ejército del nagual se mantiene cohesionado con la regla, un concepto que veremos cuando llegue el momento en este diccionario, concretamente en la letra “R”.

NOTA/APÉNDICE

Me he dado cuenta de que he pasado a la letra “C” sin haber terminado del todo con la “B”. Queda la explicación de los brujos y queda hablar del benefactor, lo iré añadiendo a este capítulo poco a poco.

“Ser brujo significa, en tu caso,, que debes superar la terquedad y la necesidad de explicaciones racionales que obstruyen tu camino. Más aún, esas limitaciones son tu camino al podere. No puedes decir que el poder fuilría hacia ti si tu vida fuera diferente.

BRUJOS, LA EXPLICACIÓN DE

“La explicación de los brujos, que no parece en nada una explicación, es mortal. Parece inofensiva y encantadora, pero apenas el guerrero se abre aella descarga un golpe que nadie puede parar.

“Ya sabes ahora del tonal y del nagual, lo cual es el centro de la explicación de los brujos.

“Una vez que la puerta se abre no hay manera de volverla a cerrar.

“Toda la instrucción necesaria te ha sido dada y ahora debes  detenerte, volver la vista y reconsiderar tus pasos. Los brujos dicen que éste es el único modo de consolidar lo ganado.

VER TAMBIÉN TONAL Y NAGUAL QUE SUBIRÉ EN SU MOMENTO, DONDE ANOTARÉ LO QUE ME HAYA QUEDADO DE EXPLICAR EN ESTA LETRA Y HARÉ UN COMENTARIO PERSONAL EXTENSO.

BENEFACTOR

“El nagual que enfrenta aql guerrero con su nagual, después de que el maestro haya barrido la isla del Tonal.

“En estos andares, uno habla o actúa, uno no puede hacer las dos cosas en la misma persona. Uno toma la isla del tonal o toma el nagual. En mi caso mi deber ha sido trabajar con tu tonal.

“Yo soy quien cuida tu tonal, sin él estás muerto.

VER TAMBIÉN TONAL Y NAGUAL EN SU MOMENTO. VER TAMBIÉN MAESTRO, EN SU MOMENTO.