AGENDA ONÍRICA XIII

1 05 2017

SORIA/Martes/4-402017

habitación

LA HABITACIÓN MULTIDIMENSIONAL

Único sueño que he conseguido recordar, el último de todos/ Colores muy vivos, solidez de los objetos/ Una especie de apartamento o ático que al despertar, curiosamente, he descubierto que podría ser esta casa, un gran parecido aunque con algunas diferencias notables/Salón y cocina unidos, como en ésta, un piso superior con una o dos habitaciones, una escalera de madera, todo encaja/ En el sueño parecía estar sobre un lugar elevado, puede que un lugar en la costa y existía otro apartamento idéntico al mío, donde al parecer vive un hombre con dos niñas, hijas, entre 8 y 15 años/Entablo relación y les explico que hay una especie de habitación común entre ambos apartamentos, multidimensional, a través de la cual se pueden pasar objetos, como su fuera común/ Se lo explico utilizando la mochila verde que tengo aquí, donde meto una especie de agenda que luego aparece en su habitación/ Sólo esta habitación es multidimensional y está en el piso de arriba, habitación pequeña, no sabría decir si se trata de un dormitorio/ Le aconsejo no dejar en ella dinero, podría desaparecer/ Aunque el recuerdo es confuso, parece que estaba con … ella en bikini, tomando el sol, un bikini más bien blanco o gris, la miraba desde lejos, estaba cerca de una piscina, parecía más joven, no le veía la cara, tampoco tengo la seguridad de que fuera ella, una seguridad onírica, tan solo, en el sueño estaba convencido de que era ella/ La piscina bien podría ser de la urbanización, las casas parecían pertenecer a algún tipo de urbanización/ Creo que también estaba …, con la que hablaba y le explicaba algunas cosas/ Un gatito salía del televisor, como a través de una puerta dimensional/ Sensación de euforia al poseer una habitación fuera del tiempo que puedo utilizar para moverme entre dimensiones y gguardar cosas/ Al despertar todo era muy vívido y real/ La interpretación que hago es que se trata de esta casa en dos momentos temporales distintos y que tal vez el hombre y las dos chicas fueran propietarios o inquilinos del futuro/ Eso sería preocupante ya que indicaría que no me renovarían el contrato.

 

LA HABITACIÓN DEL TIEMPO-RESUMEN-VIERNES SANTO 14-4-2017

Sueño muy largo en el que aparece una antigua compañera de trabajo, un conocido personaje televisivo actual, un hombre relacionado con mi trabajo que aparece en muchos de mis sueños sin que haya podido encontrar explicación puesto que apenas le recuerdo alguna vez y la relación no fue muy buena, sin motivos racionales para que aparezca en sueños con tanta frecuencia/ Lo importante del sueño es la lucidez, sé que estoy allí en sueños, quiero aprovechar para obtener algunos datos, así la fecha/ Estoy en una oficina, al parecer vuelvo a ser un burócrata, busco calendarios o algo, cualquier cosa que pueda darme un indicio de la fecha/ Veo algo escrito que intento leer y aunque no lo consigo con nitidez me parece el año tres mil y pico/ Me digo a mí mismo en el sueño, intentando darme una explicación, que esta escena podría pertenecer a una posible reencarnación futura/ Si es así no parece que haya mejorado mucho, sigo en una oficina, haciendo un trabajo que odio, sigo con una mujer con la que he tenido algunos sueños que parecían vidas pasadas, todo parece indicar que hay una relación kármica pendiente que no consigo liquidar/ Me sorprende que el personaje televisivo muy conocido ande por allí, pero esta vez realizando un trabajo monótono, en el anonimato, a pesar de ello conserva su peculiar personalidad, es inconfundible, nos toma el pelo/ Ella está al lado de unos ventanales, me acerco y miro, siento un poco de vértigo, muy poco, recuerdo que en esta vida tenía mucho vértigo, especialmente de niño, al menos en esto he mejorado bastante/ Le pregunto en qué piso estamos, me dice que en un séptimo, pero habría que contar el vestíbulo/ Veo un edificio en forma de U, nosotros estamos en la línea que divide los dos palotes de la U, es un edificio moderno, actual, no parece que las cosas hayan cambiado mucho en estos años/ Yo estoy muy ocupado intentando recordar cómo es mi vida fuera de esta oficina, qué hago, dónde vivo, quiero recordar todo lo que pueda/ No lo consigo, es como si esa habitación estuviera blindada, hay comunicación entre mis yoes presente y futuro, pero solo dentro de esos límites/ Me quedo pensativo y hago un esfuerzo por recordar algo, cualquier cosa.

morir

DATOS MÁS IMPORTANTES DE LOS SUEÑOS DE ESTOS ÚLTIMOS MESES

Pesadillas repetidas con variantes sobre la posibilidad de morir en sueños, concretamente hay una muy real, muy larga, muy sólida, extraordinaria que debería analizar en otro momento. En una de esas pesadillas me enfrento a alguien, tal vez un ladrón, para evitar que me robe la cartera, aún sabiendo que me puede matar y que no llevo tanto dinero, salvar la cartera no es importante, en realidad es una tontería, soy consciente de que si lo hago es porque quiero que me mate/ El ladrón me apuñala en el vientre, me derrumbo al lado de una pared, quedo sentado, alguien, una chica, busca mi móvil entre la ropa y llama a emergencias/ Escucho el sonido de la sirena de la ambulancia que se acerca/ No quiero que me reanimen, quiero morir, no hago el menor esfuerzo por conservar la vida mientras llega la ambulancia, soy consciente de que si muero en el sueño moriré también en la realidad/ Sueño plenamente lúcido, soy consciente de que estoy soñando, de que me he programado para morir en sueños y he encontrado esta fórmula/ Quiero perder la consciencia y subir hacia lo alto, pero algo me bloquea, algo ha tomado otra decisión por mí y me despierto con una sensación tan real que me asusto, esta vez sí que estuve a punto de lograrlo. He conseguido que la programación para buscar formas de morir en sueños, si es que necesito morir en la vida real, cale profundamente en el subconsciente, hasta el punto de que se han producido numerosas pesadillas con variantes de muertes, que recuerde, ésta del cuchillo, una con una pistola, desplomarme desde un pico muy alto al abismo, muerte por infarto o como consecuencia de una enfermedad física grave.

He soñado con los gatos varias veces. Ha existido un claro mensaje, una sólida intuición sobre lo que podía pasar. No he querido hacer caso y se ha cumplido. Ahora estoy en un serio problema que voy a intentar solucionar de la mejor manera posible, como un guerrero impecable, pero está difícil. He puesto en movimiento todas las estrategias que pueden ayudarme a solucionar el problema, pero va a ser muy complicado y tal vez no lo consiga. Me preocupa, me preocupa que en sueños esté buscando la muerte con tanta desesperación, me preocupa la depresión que atravieso.

Sueños con personas del pasado, del trabajo, situaciones de hace ya muchos años que de alguna manera pudieron condicionar mi presente. Sueños con mi ex familia y mi situación de pareja y familiar/ Es como si estuviera recapitulando, buscando decisiones que me han traído hasta aquí/ También pueden indicar que me estoy preparando para una posible muerte cercana, buscando las líneas maestras que pudieran permitirme una buena última danza con la muerte, como el guerrero que creo ser/ He vuelto a tener sueños con una ciudad onírica que pudiera ser N.Y. sueños que se repitieron con mucha frecuencia cuando … estaba por allí, he vuelto a lugares y tiempos oníricos como si analizara posibles ramas temporales, lo que pudo pasar y no pasó, lo que tal vez pueda ocurrir en un futuro.

Grandes, formidables avances oníricos que deberé analizar más adelante. Escuchar música en sueños, un concierto, algo que en contadísimas ocasiones había logrado. Gran dominio de imágenes y secuencias en sueños, como si rebobinara o manipulara algún vídeo, como si fuera una especie de montador o editor de imágenes de una película onírica que yo mismo creo y construyo. Extraordinaria creación de imágenes oníricas, como si fuera capaz de montarme mi propia película onírica/ Hablar en sueños con personas, escuchando mi propia voz y la suya, con gran lucidez, consciente de que estoy en sueños, de lo que quiero hacer/ Distanciamiento de la persona que soy en sueños de lo que me está pasando en ellos y también de lo que me ocurre en la vida real, es como si fuera un divertido espectador que contempla todo lo que me pasa como si fuera una broma o una película que quiero representar/ Regresa la vieja sensación de que mi otro yo está viajando en sueños y organizando un posible futuro con el que mi yo vigil, cuando estoy despierto, no estaría de acuerdo/ He comenzado el capítulo de Diario de un enfermo mental, el gran secreto, sobre los delirios oníricos/ No puedo evitarlo, tengo la sensación de que mi yo onírico está organizando mi muerte, quiere acabar con todo esto y cuanto antes, regreso a una etapa terrible de mi pasado, cuando los sueños se apoderaban de mi/ Por desgracia están ocurriendo algunas cosas en el mundo real que me confirman, hasta cierto punto esa posibilidad/ Tengo miedo de que todo se esté enredando de una forma tan inextricable que la única salida aceptable sea la muerte/ Confirmación sueño compartido con una enferma mental/ Hacía ya muchos años que no reaparecían en sueños esas tareas oníricas que me había impuesto de ayudar a los demás o de cambiar ciertas cosas/ Apabullante sensación de que lo estoy organizando todo para una muerte más o menos cercana, como si buscara enredar de tal forma las cosas en el laberinto, que en el mundo físico me encuentre en un callejón sin salida/ Viejas ideas depresivas y oscuras, sensación de que cualquier intento de suicidio, en estas circunstancias, en el momento presente, sería un éxito y ningún milagro podría salvarme.

 

CONCLUSIONES

A pesar de todos los logros oníricos sigo sin conseguir el máximo logro posible, como le dice don Juan a Castaneda, que es recordar el inicio de los sueños, cómo empiezan y por qué. Todos mis sueños siguen una línea que comenzó en alguna parte, pero que no puedo recordar. Hay avances que me parecen portentosos porque nunca pensé que podría conseguirlos, pero no sirven de nada, porque lo importante, lo fundamental, lo único válido, sería saber cómo entro al sueño, dónde empieza, qué busco, por qué hago en sueños los viajes que hago y veo a las personas que veo. La firmeza inquebrantable de guerrero que tuve tras el divorcio se está haciendo añicos, en realidad he tenido la sensación, esta última temporada, de que mi condición de guerrero ha sido solo un sueño, una fuga, para evitar enfrentarme a una realidad que bien podría acabar conmigo. Mi yo onírico está tramando algo, como lo constato con algunos acontecimientos en la vida real, imprevisibles, que no estaba en mi mano evitar, que se suceden como si alguien los estuviera organizando. Seria preocupación por una posible regresión a etapas superadas como enfermo mental. Ideas recurrentes que aunque no son aún obsesivas pudieran serlo en cualquier momento, es como si estuviera volviendo atrás y pensando como pensaba antes. Muy triste y muy preocupante.

La extraña obsesión por intentar rematar algunas de mis novelas y ordenar mis escritos antes de la muerte ha desaparecido, es como si ya me importara un comino lo que fuera a dejar atrás, lo que ocurriera tras mi muerte. Los gatos han comenzado a tener una importancia desmesurada, la sensación de que los elegí para que me hicieran compañía y evitar el suicidio, pensando en lo que sería de ellos, parece haber sido retorcida por mi yo onírico, como si intentara utilizarlos para obligarme a dar un paso que mi yo consciente no quiere dar. Lucha delirante que analizaré en los capítulos que voy a dedicar a este tema en mi diario al delirio onírico. El pasado no está superado y el futuro cada vez me importa menos. Lo sueños se hacen anodinos, con intermitentes pesadillas sobre la busca de la muerte en sueños, personas del pasado aparecen sin la menor lógica, sin que hubiera pensado en ellos, cuando pasan semanas sin un solo sueño sobre mi situación actual, de pronto aparecen las pesadillas o sueños extraordinarios por el gran control que demuestro en ellos y que me producen una sensación de vértigo irrefrenable de que mi otro yo está tramando mi propia muerte. Según las enseñanzas de don Juan sobre el doble no existe comunicación entre ambos, el uno no sabe lo que hace el otro y el otro lo que hace el uno, pero bien pudiera ser que por esa puerta cerrada a veces se colara un pensamiento, un vago recuerdo, de la vida paralela del otro yo.

Necesidad imperiosa de retomar la voluntad inquebrantable del guerrero impecable. No puedo abandonar los sueños ni las intuiciones, porque como he visto me habrían salvado de estos serios problemas, pero no debería angustiarme ni preocuparme por todo ello, ocurra lo que ocurra todo será un reto para el guerrero impecable y si la muerte que está tras de mí, con su mano en mi hombro izquierdo, decide llevarme lucharé contra ella y antes de que venza, como debe ser, bailaré mi última danza con la muerte.

Necesidad imperiosa de descanso, de olvido, centrándome en las pequeñas cosas de cada día. No puedo regresar a etapas pasadas.





AGENDA ONÍRICA XII

2 02 2017

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He dividido mis sueños en dos series, en Mi vida onírica voy repasando sueños antiguos, y en ésta, la Agenda onírica, subiré los sueños actuales más importantes, ya que de otra manera tardaría años en llegar a ellos, siguiendo la cronología de mis anotaciones oníricas. Esta noche he tenido un sueño muy importante que no me resisto a subir. La anotación se produce justo al despertar, a la hora que se dice. De haber vuelto a dormirme y esperado a anotarlo, como hago con todos los sueños, con el despertar definitivo, por la mañana, se hubieran perdido muchos detalles importantes.

SORIA, JUEVES 2-2-2017, 2,56 DE LA MAÑANA

MORIR EN SUEÑOS

Estoy con un personaje famoso, muy conocido/ Es un lugar raro, como una especie de pajar de madera, con el techo muy alto/ El personaje está por encima de mí, en lo que parece un suelo de tablas/ yo estoy tumbado, durmiendo, al parecer junto a un niño al que no conozco/ El tiene un perro negro, de raza peligrosa a juzgar por su cabeza/ Le está dejando que le lama el párpado, me da mala espina, y en efecto, el perro, entusiasmado le da un mordisco en el ojo y se lo arranca junto con un trozo de carne/ En el sueño esto es muy mental, por eso no me afecta tanto como para despertarme/ Se lo quita de encima con brusquedad, lanzándomelo encima/ Al ver que puede morder al niño decido enfrentarme a él/ No es necesario, el perro está muerto, , siento como si alguien hubiera rajado su cuello con un cuchillo, pero no veo señales, más bien parece haber sido envenenado, ¿pero cómo?

Cambia la escena/ El mismo personaje, en una nave con techos muy altos, parece una industria de imprenta o algo parecido/ Está muy enfadado porque hay una cadena de fotocopiadoras, tal vez tres, dedicadas a sacar documentos sin parar, día y noche/ Al parecer una se ha estropeado, tal vez las tres, debido a algo que él considera ha sido culpa de alguien, un empleado/ Yo estoy por allí, soy empleado, tal vez jefe de sección o algo por el estilo/ Su enfado es tal que quiere despedir a unos cuantos/ Yo me enfrento con él razonando de una forma lógica, razonable, impecable para el sueño y las causas supuestas de la avería, incluso las voy enumerando mientras hablo con él, 1,2,3,4/ Primero, las fotocopiadoras no paran de funcionar por lo que es lógico que se acaben estropeando, eso no lo puede aguantar ninguna fotocopiadora, por muy dura que sea; segundo, se ha perdido un juego de llaves por lo que cualquiera ha podido entrar y causar la avería; tercero, et, actúo como un abogado experimentado y conocedor de la ley/Este es el primer atisbo de lucidez en el sueño, como si hubiera trabajado en temas legales y supiera muy bien de qué hablo, ningún juez le daría la razón/ A pesar de no recordar nada de mi pasado es una sensación fuerte y clara/ Lo único que consigo con mi disertación es  enfadarle aún más/ Me despide a mí también/ No me importa porque ya tenía apalabrado un trabajo mejor/ Aquí el sueño deja de ser lúcido puesto que no tiene sentido ya que estoy jubilado y no necesito buscar ningún otro trabajo/ Intento calmarle y convencerle/ Hay una chica que parece llamarse Leo y ser la encargada, que ha perdido el juego de llaves, es delgada, tiene gafas, al despertar me sorprendo recordando que se parece mucho a la camarera de la cafetería donde por la mañana tomé un chocolate con churros en Soria, tuve que ir a pagar el alquiler y a comprar en el mercadona/ Más tarde se descubre que la pérdida no ha sido tal y que el juego lo tiene alguien/ Curiosamente se parece mucho a mi juego de llaves en la vida real/ La cuestión parece decidida, me duele por los otros, yo tengo otro trabajo y mejor/ Se produce un incidente confuso y terrible/ Han entrado varios con pistolas, en el sueño no se sabe muy bien si es para robar o para chantajear y amenazar a alguien que quiere llevar el tema a juicio, es todo muy confuso, pero muy real, veo a un chico joven, más bien moreno, tal vez sudamericano, que lleva una pistola en la mano, la veo claramente, es absolutamente real/ La eleva, me apunta y me amenaza, nos amenaza a todos, hay mucho miedo, me exige algo que no parece demasiado importante, ahora no lo recuerdo, no es algo que hiera mi dignidad y no pudiera pasar por ello, podría dejarlo estar y no pasaría nada/ En ese momento recuerdo que estoy divorciado(sueño lúcido) y que me esperan años de fuerte deterioro, por la vejez y la soledad/ No me lo pienso dos veces, decido sobre la marcha aprovechar la ocasión para morir/ Me rebelo y le enfrento, de alguna manera pienso que no se atreverá a matarme, no tiene c…, y entonces lo hace, sin más, me dispara dos tiros en el estómago/ En el mismo sueño recuerdo haber leído en una novela negra que es una muerte larga, dolorosa e inevitable/ No escucho los disparos, como en casi todos los sueños, no hay sonido, son mudos, esto me hace pensar que no me ha dado, sigo en pie, pensando que estoy bien, vivo/ Entonces miro hacia mi barriga y veo salir sangre de la ropa, concretamente es la chaqueta de pijama que llevo esta noche/ El color de la sangre es raro, como tomate aguado o zumo de fresa, de hecho cené fresas esta noche como postre/ Pero está claro que me ha dado, llevo las balas dentro y me estoy desangrando/ Noto un vahído y me siento, la espalda apoyada contra la pared/ Sé que voy a morir y esa certeza es terrible/ Se produce un movimiento de pánico a mi alrededor,, alguien dice que ha llamado a una ambulancia/ Recuerdo que llevo el móvil encima, lo saco e intento llamar a mi “ex” y a mi hija, pero no consigo desbloquearlo, marco el primer número que curiosamente es el del pin en la vida real(sueño lúcido). No puedo hacerlo, estoy muy débil/ Se acerca alguien, tal vez una chica, le hago prometerle que dará un mensaje a mi “ex” y a mi hija. El mensaje es corto y claro, que les diga que las quiero y que Dios las bendiga/ Suena el móvil, me sorprendo, pero luego recuerdo que aunque el móvil está bloqueado se pueden producir llamadas de emergencia (sueño lúcido)/ Me llaman de la ambulancia, entiendo que para que hable con ellos y no me duerma/ Veo en el móvil un signo raro, como un mandala, que significa al parecer el símbolo de la ambulancia/No quiero hablar, me importa un bledo quedarme dormido, he aceptado la muerte/ Arrojo el móvil con rabia, no esperaba que me fuera a disparar, no es que me importe morir pero tal vez hubiera podido vivir unos años más de forma agradable/ Viene una chica joven, guapa, tal vez compañera de trabajo, no la conozco en la vida real/ Se acuclilla frente a mí, lleva una faldita corta y le veo los muslos, me gusta, tal vez si me salvara tendría una chance con ella/Típico en mí, así soy yo, un rasgo de carácter que me identifica en el sueño/ Medice que me va a llevar ella en su coche/ Me siento muy mal, muy débil, aunque no siento dolor físico alguno, algo también muy típico en mis sueños, solo existe el dolor mental/ Me voy a dejar ir, plenamente consciente de que voy a morir, por fin voy a conocer lo que es la muerte y qué hay más allá, aquí el sueño no es en absoluto lúcido porque la sensación de que todo es real y de que me voy a morir es terrible/ Me dejo ir, voy a morir… y me despierto.

onirico

COMENTARIO PERSONAL

Tras el divorcio recordé haber leído en el Arte de ensoñar, de Castaneda, cómo don Juan le dice que bajo ningún concepto debe morir en sueños porque moriría también en la vida real. Esto me impactó mucho y se me quedó grabado. Decidí entonces programarme en sueños para ver si era fácil morir en el sueño, descubrí asombrado que no era tan complicado. He estado a punto de morir en sueños en varias ocasiones, en una me apuñalaba un hombre que intentaba robarme la cartera, yo decidía no dársela para que me matara en un sueño lúcido. En otro me despeñaba por un precipicio y cuando me iba a estampar contra las rocas del fondo, despertaba. La muerte por disparos se ha repetido ya en alguna ocasión. Tal vez la muerte más terrible en sueños ocurrió tras un acontecimiento dramático que cambió mi vida y que seguramente me produjo el famoso síndrome postraumático. Entonces llegué a hablar en sueños en voz alta, daba patadas, intentando defenderme de alguien que me agredía y tuve terribles y numerosas pesadillas. En una de ellas me daba un infarto y moría de una forma espantosa. Al despertar le hice prometer a la entonces mi esposa que no me dejaría morir solo de un infarto. En otra ocasión, ésta programada, me acercaba a un ataúd en un tanatorio, al final decidía no ver quién estaba dentro del ataúd porque sabía que era yo.

Cuando descubrí que era sencillo programarse para morir en sueños decidí poner una férrea salvaguarda, bajo ningún concepto esta decisión sería tomada por algo que no fuera yo en pleno estado de consciencia. Ahora, releyendo una vez más Relatos de poder, me he encontrado con lo que le dice don Juan a Castaneda, que las decisiones del nagual las toma siempre el tonal. De haber sabido esto hace algunos años no habría vivido los terribles delirios oníricos que sufrí entonces. Pensaba que mi otro yo, el doble, en la terminología de don Juan, podía tomar por su cuenta decisiones que afectarían mi vida física. Esto hizo que me aterrorizara porque éste yo podía bloquear mi recuerdo y sin recuerdos no eres nada, no tienes personalidad ni puedes tomar decisiones. Esto lo trataré en el próximo capítulo de Diario de un enfermo mental, el gran secreto. En realidad sobran las salvaguardas porque es el tonal el que siempre toma las decisiones del nagual, del doble, y ninguna de las decisiones del nagual pueden afectar al cuerpo físico sin que el tonal, nuestro yo consciente, vigil, sin que éste sea consciente de estas decisiones y las ratifique.

Este sueño me demuestra que la programación ha funcionado y que llevo tiempo buscando las formas más sencillas de poder producirme la muerte en sueños. Reconozco que me asusta una muerte larga y dolorosa, estando solo, es por ello que la posibilidad de morir en sueños y de esta manera morir también físicamente me atrae con mucha fuerza. Para mí la mejor de las muertes sería ésta, tener un día normal en el que hiciera las cosas que me gustan, leer, escuchar música, escribir un poco, ver alguna película, comer algún plato exquisito y al llegar la noche irme a la cama tranquilamente, leer un rato y dormirme. En el sueño estaría sentado en la postura del loto sobre la cumbre de una montaña, contemplando la puesta de sol, al ocultarse el último rayo dejaría caer mi cabeza sobre el pecho y me moriría en el sueño, con lo que también moriría en la vida real. Sería la danza de la muerte del guerrero, muy pobre en mi caso, pero suficiente.

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En cuanto a los personajes famosos que aparecen en mis sueños, éste ya ha aparecido en alguna ocasión. Es un tema interesante. En el inventario de sueños aparecen bastantes personajes famosos y algunos de ellos se repiten, incluso muchas veces. Lo curioso es que al menos el cincuenta por ciento de ellos no aparecerían en mis sueños si tuviera que decidir con quién soñar en la vida real, no me interesan, ni humanamente ni intelectual o artísticamente, y sin embargo aparecen y se repiten. Intento explicármelo con la hipótesis de las reencarnaciones. Sería mucho más fácil contactar en sueños con alguien con el que hubieras convivido en vidas pasadas que con desconocidos. El hecho de que no nos caigan bien no es un obstáculo, puesto que si nos fijamos en las personas que hemos conocido en esta vida nos daremos cuenta de que la convivencia no ha sido fácil y que elegiríamos no encontrarnos con ellos en sueños si pudiéramos, pero es más fácil soñar con ellos que con desconocidos. Del otro cincuenta por ciento de famosos que aparecen en mis sueños, una parte no me interesan tampoco humanamente pero sí en otros aspectos, por ejemplo escritores a los que admiro como escritores o artistas varios o científicos con los que mantendría una interesante conversación pero con quienes, seguramente, no tendría interés en una relación humana, interpersonal. Y queda un pequeño número con los que sí me siento a gusto, tanto humana como intelectualmente, pero eso no significa que sean precisamente con los que más sueño.

Está claro para mí que no soñamos con los famosos con los que nos gustaría soñar, de ser así yo habría soñado con muchos escritores o personajes que tienen para mí gran interés y con los que, sin embargo, no he soñado nunca. También habría soñado con mujeres famosos de una gran belleza, por razones obvias, y sin embargo las mujeres famosas que aparecen en mis sueños no serían las primeras en una lista confeccionada en estado de vigilia. Se podría pensar que soñamos más fácilmente con famosos a los que “vemos” todos los días, es decir, les escuchamos en la radio, les vemos en la tv, pensamos mucho en ellos por diferentes motivos, pero no siempre es así, aunque algunos famosos han aparecido en mis sueños en etapas en las que les escuchaba mucho en la radio, o les veía en la tv. O acababa de ver alguna de sus películas, de hecho resulta curioso comprobar cómo al mismo tiempo que ellos formaban parte de mi vida en aquel momento, por decirlo así, también ocurría con otros con los que no soñé ni una sola vez, locutores de radio, locutores de tv, actores, escritores, etc. ¿Por qué sí con unos y nunca con otros? De nuevo mi explicación tiende a pensar que de alguna manera nos conocimos en vidas pasadas, de hecho con muchos de ellos la relación en sueños es como si nos conociéramos de toda la vida. Solo hay algún caso excepcional en el que he llegado a soñar con famosos justo cuando iban a morir, escritores admirados con los que soñé un tiempo antes de su muerte, como si de alguna manera les avisara y les invitara a prepararse para el gran paso. Alguno de ellos no me caía muy bien como persona, aunque sí le admiraba profundamente como escritor. Incluso ha habido algún caso en el que tras su muerte he creído notar su presencia y me ha llegado a asustar el hablar telepáticamente con ellos. Esto ha ocurrido siempre en mis etapas de telépata loco, cuando escuchaba las voces. Traspasaron el mundo onírico para apareceré en el mundo físico a través de las voces y la telepatía.

El hecho de que este personaje y no otro haya aparecido en el sueño no tiene para mí, de momento significado alguno, no lo entiendo. Es cierto que aparece mucho en la tv, pero también otros que podían haber desempeñado ese papel. Desconozco si tiene perro. El que éste le lamiera los párpados es una consecuencia de las lamidas de párpados de mis gatitos. Les encantan mis párpados, imagino que porque la piel es muy suave y todas las noches lo hacen en alguna ocasión. Hace pocos días que dos perritos, tal vez vagabundos, se colaron en el jardín. Lo llevan haciendo desde hace algún tiempo, en las primeras ocasiones estaba claro que yo había dejado abierta la puerta y luego la había cerrado, sin darme cuenta de que estaban dentro, pero en las últimas ocasiones eso no ha sido posible y sin embargo han entrado por algún sitio que desconozco, al final les tengo que abrir la puerta para que vuelvan a salir. Esto me ha producido un cierto temor de que mis gatitos pudieran sufrir algún ataque de algún perro. Como les considero como personistas, como mis nenes, el hecho de que en el sueño un perro peligroso les pudiera atacar ha hecho que me viera durmiendo al lado de un niño, cuando en realidad son mis gatitos con quienes duermo. El arrancarle el ojo al famoso es una imagen mental mía. La fantasía morbosa, que nunca descansa, me ha representado a mis gatitos dándome un mordisco en el ojo y saltándomelo, entusiasmados con darme muestras de cariño. En este sentido el episodio del sueño tiene su lógica.

En cuanto a la escena del trabajo no tiene el menor sentido puesto que estoy jubilado, no me preocupa perder el trabajo o buscar otro y el hecho de que trabajara en algo que nunca fue lo mío tampoco tiene sentido salvo que sea un sueño compartido. El rol del famoso tampoco tiene el menor sentido puesto que en la vida real nada tiene que ver con el trabajo que realiza en la escena. La aparición de la camarera que acabara de conocer por la mañana ya tiene más sentido, puede ser un sueño compartido con ella. En cuanto a los atacantes con pistolas también tiene una cierta lógica puesto que he visto en la tv algunos casos de asesinato con disparos por grupos o pandillas de sudamericanos, así como escenas de atracos que se han repetido bastante en los últimos días.

Puede que todo sea un montaje, un puzle mental, que haya estado creando en sueños, buscando nuevas formas de morir en el sueño. De hecho llevo una temporada un poco deprimido y con representaciones constantes de una vejez solitaria que me hacen pensar en que un dominio de la muerte en sueños me vendría muy bien para cuando dejara de valerme por mí mismo o el deterioro fuera ya muy importante. Tener a mano una forma de morir, sencilla, agradable, sin la menor complicación, cuando estás solo y no puedes esperar nada de nadie, es un alivio muy importante. Lo curioso es que todo esto nada tiene que ver con el guerrero impecable que creo ser y tener asumido. Tal vez no sea así y aún necesite caminar mucho.

En cuanto a la aparición de seres queridos en el sueño es un reflejo de mi pensamiento y actitud en la vida real. Les sigo queriendo y la posibilidad de decírselo antes del momento de mi muerte es importante. Por otro lado mi deseo, la bendición de Dios, es que sean muy felices en sus vidas, todo lo que se les permita ser desde lo alto. Curiosamente son las únicas personas de las que me acuerdo al ir a morir en el sueño. Soy consciente de la deuda kármica que tengo con ellas, mi agradecimiento será eterno puesto que me soportaron durante los peores momentos de mi vida y mi gratitud por ello no tiene límites. Lo que sucede en el sueño me indica que son las únicas personas en esta vida con las que creo tener una deuda kármica, por mucho que otras personas hayan podido sufrir los efectos colaterales de mi enfermedad mental o se consideren con más derecho. Como leí en algún libro budista el karma es también subjetivo, es decir, es tu mente, tu pensamiento el que decide si tienes deuda con otros o no, de esta manera las deudas kármicas serían deudas que nosotros reconocemos y aceptamos. Aunque como expreso en mis relatos sobre el verdugo del karma, es posible que la reparación de las deudas kármicas también se nos impongan desde fuera. Si es nuestro “yo interno o superior” el que al fin y al cabo nos crea las deudas kármicas me temo que solo he reconocido deudas con ellas dos.

El despertar, justo cuando me voy a morir, me indica que en efecto, es el tonal el que decide en estas cuestiones y mi decisión de morir en sueños no ha sido definitivamente tomada por mi yo físico, aunque podría hacerlo y todo en sueños parece estar preparado para cuando esta decisión se tome. No he anotado que mientras moría en sueños he pensado si había sido avisado antes de que esto iba a ocurrir y en efecto, llegué a pensar, este aviso se produjo en un sueño anterior, pero luego comprendí que no fue así –sueño lúcido-ya que el sueño al que me refería fue un sueño erótico sin relación. Un sueño que tal vez debería traer a esta agenda porque indica un gran paso adelante en cuanto a los sueños eróticos, la evolución ha sido increíble y me indica que la programación de los sueños, aunque parezca no surtir efecto acaba funcionando, aunque sea al cabo de mucho, tiempo, incluso de años. Lo que sí es cierto es que existió un sueño de preaviso, se podría decir así. Se trata de una pesadilla que tuve justo después de sufrir la úlcera de duodeno con la pérdida de sangre. Soñé que me veía obligado a presentarme ante el príncipe planetario (un concepto del libro de Urantia que estaba leyendo en aquellos momentos) y que éste, desde su trono, me daba un ultimátum. O bien comenzaba a trabajar por los demás o moriría sin remedio, puesto que la herida de mi costado (curiosamente donde tenía la úlcera) con alguna reminiscencia de la herida en el costado que tiene el dragón renacido en la saga La rueda del tiempo de Robert Jordan, me acabaría llevando a la muerte. Creo recordar que por aquellos tiempos yo ya me había dado a conocer como enfermo mental y comenzado a trabajar con personas con enfermedad mental y familiares, de ser así parece que en el sueño se me pedía más dedicación y más compromiso.

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Las muertes que he tenido en sueños se han relacionado, en muchos casos con vidas pasadas. La más terrorífica fue aquella en la que yo era un mongol y estaba luchando a espada con un enemigo en lo alto de una colina, en una gran llanura. La escena se desarrollaba antes de la muerte, durante la lucha, en el momento de la muerte, cuando me cortaban la cabeza y después, cuando ascendía hacia lo alto, blasfemo y rencoroso. El resto de muertes eran más bien premoniciones. El sueño en el que yo era militar en el Oeste americano, sabía que iba a morir en batalla, pero eso era algo que parecía saber el yo que dirigía mi sueño y no el que estaba viviendo aquel momento concreto. Lo mismo ocurrió cuando el jovencito inglés se despedía de su novia y su amiga (en el sueño mi “ex” y mi hija) para ir a luchar durante la primera guerra mundial, sabía que iba a morir, pero eso lo sabía el yo que me iba enseñando la escena, no el jovencito que aún tenía esperanzas de salir con vida.

Por último las experiencias posteriores a la muerte también han tenido su reflejo en sueños. Todas se parecen un poco. Me veo ascendiendo hacia lo alto, acabo en el espacio, rodeado de astros, solo, entonces, de pie, las manos abiertas mirando al frente, digo solo una frase. Que se cumpla tu voluntad, Padre. Y me dejo ir. El terror a enfrentarme a demonios, al ataque de seres invisibles, a mis propios fantasmas y pensamientos, es combatido de una forma simple y efectiva, entregando mi voluntad en manos del Padre y siendo consciente de que la chispa divina que hay en mí no puede ser destruida por nada ni por nadie, saldré siempre vencedor si me identifico con ella y no con mi yo perecedero. También me he visto al límite del mundo, se podría decir, en esa especie de grieta entre mundos de la que habla don Juan, al final de una plataforma de piedra puedo ver un vacío casi infinito, un paisaje de aire que se extiende hacia el horizonte, entonces sé que si me alejo más estaré muerto, de nuevo debo combatir el terror con la entrega.

Según estoy leyendo en Relatos de poder, el nagual sería un universo invisible y deslavazado, como barquitas flotando en el espacio infinito, según la metáfora de don Juan, solo la fuerza vital une, “pega”, en expresión de don Juan también, una serie de recuerdos, de sentimientos, de pensamientos, de escenas, y esto lo transforma en un individuo, en una personalidad. Cuando entramos al nagual este “racimo” como también lo llama, se estira, como un chicle y nos permite atisbar muchas cosas, otras escenas, otras barquichuelas flotando en ese espacio infinito. Pero cuando el racimo se rompe y todo se desperdiga, se produce la muerte. Tal vez yo esté tanteando con estas experiencias en sueños, consciente también de que como le dice don Juan a Castaneda, un guerrero debe tener mucho poder para regresar de su viaje consciente y solitario al nagual ( don Juan y don Genero habían tenido que rescatar a Castaneda en otras ocasiones de sus viajes por el nagual) porque en otro caso no regresaría, atraído por esa sensación de bienestar, de bonanza, de felicidad, que le llena plenamente mientras está en el nagual. Me pregunto si yo seré un guerrero con suficiente poder como para regresar cuando todo en esta vida sea sufrimiento y soledad y la estancia en el nagual algo tan hermoso que cueste abandonar. De hecho todos los días me cuesta mucho despertar, es como si no quisiera regresar del mundo de los sueños. No me preocupa mi muerte pero este sueño lo he sentido como un aldabonazo, como un aviso, un guerrero no puede entregarse a sus sentimientos de “autocompasión” dejarse llevar en caída libre hacia el abismo de la desesperación o no será capaz de regresar del nagual, del sueño.





AGENDA ONÍRICA XI

6 06 2016

Manzanares sueños noche 24-3-2016

 

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EL VUELO

Estoy en lo alto de una sala enorme/ Me asomo a una ventana y decido volar/ Lo hago con las manos y plenamente consciente/Controlo el vuelo a la perfección, no temo a caerme/Cuando quiero repetirlo, porque el sueño ahora es lúcido y consciente, deseo hacerlo para cerciorarme de que realmente puedo volar si quiero, pero tengo miedo de fallar y estrellarme contra el suelo/ En el mismo sueño pienso y decido que si intento el vuelo desde el suelo no correré ningún riesgo/ No sé có9mo lo hago, tal vez el intento de Castaneda, consigo remontar el vuelo/ Noto la admiración de los presentes, ellos no lo pueden hacer/ Mi control de vuelo es excelente, planeo a diferentes alturas, me dirijo hacia la gente que está abajo y paso cerca de ella/ La mayoría son europeos, vestidos al estilo europeo, pero hay varias mujeres sudamericanas, indígenas tal vez, peruanas o mexicanas, vestidas con trajes típicos de lana, con colores brillantes, sobre todo rojo/ Al pasar cerca de ellas una me susurra algo al oído, regreso en el vuelo y pregunto, porque no he oído bien/ Me dice que quiere que las enseñe a volar/ Tiene una cara poco agraciada, con viruelas, no sabría decir su edad, parece joven/ Las abrazo, especialmente a ésta y junto mi cara con la suya/ Las quiero y se lo demuestro sin vergüenza alguna/ Les prometo que les enseñaré a volar y a otras cosas/ Regreso a la ventana y veo una fotocopiadora enorme/ Tengo una carta manuscrita una nota que me dio una chica, veo la letra con claridad y la forma de escribir, la reconocería en el mundo físico, no quiero leerla porque ya conozco el contenido (lo he olvidado al despertar) Quiero hacer una fotocopia, la hago/ Intento fotocopiar algo, muchos folios, no recuerdo qué es / Al hacerlo el papel se entrampa, la fotocopiadora se bloquea/ Intento desbloquearla como lo haría con la del trabajo/ No funciona así, entonces pienso que estoy en sueños, es una fotocopiadora onírica y funciona de forma distinta/ Descubro cómo lo hace, hay que tirar de una palanca, lo hago y las hojas se desbloquean automáticamente y salen a una bandeja, alguna  arrugada   / Miro por una especie de ventanita sin saber muy bien si forma parte de la fotocopiadora, plástico gris, brillante/  Miro una hoja impresa , solo se ha imprimido la mitad, el papel tiene un escudo raro, como de justicia, pero algo onírico, sin relación con el escudo del papel de oficio real/ Decido que tengo que imprimir todo desde el principio.

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EL MILLONARIO

En el sueño la transición es clara y lógica/ Llego hasta el que va vestido con un abrigo de piel, negro, como de época, creo reconocerle, él me dice que si quiero me cuenta dónde nos conocimos a ver si lo recuerdo/ En la boda de….Digo que sí, claro, pero no creo recordar que es un actor al que he visto en una película/ Viene acompañado de su mujer, más alta que él, una mujerona, rostro agradable, sólida de formas, atractiva/ Decido que me gusta/ Nos besamos en las mejillas aunque pienso que la besaría en la boca, no pasaría nada, estamos en sueños/ Los dos vienen acompañados de un séquito numeroso/ Me presentan a unos amigos, importantes, tal vez millonarios, yo tengo fama de poseer poderes chamánicos en sueños/ Quieren algo de mí/ Estamos en el interior de un entorno palaciego, tal vez continuación del salón de la escena anterior/ Luz rojija intensa de ensoñación/ Colores muy vivos, formas sólidas, personas de carne, aunque diferentes a las reales/ Se produce un momento muy especial en el sueño/ Se hace totalmente lúcido y consciente, sé que estoy soñando, pero es tan real o más que el mundo físico/ Me planteo si el yo onírico es mi otro yo, el yo paralelo, el doble, del que acabo de leer en el Don del Águila, cuando Florinda se lo cuneta a Castaneda, para que recuerdo su conversación con don Juan, el yo paralelo y el paso de las líneas paralelas/ Soy consciente de que desde ese lado, el onírico, lo recuerdo todo como le sucede a mi memoria en el mundo de vigilia/ Soy consciente de que si decidiera quedarme allí lo recordaría todo, una memoria cronológica y sin fisuras, como la real, pero olvidaría mi personalidad vigíl y solo recordaría retazos de ella, como me sucede en el sueño/ Puedo  decidir quedarme, aunque mi yo físico moriría/ Por un momento pienso que allí estoy mejor y no me importa morir, pero lucho por no hacerlo, de alguna manera recuerdo que me he programado, me he jurado que el yo físico tendría la última palabra/ Se produce un desgarro, una escisión de la consciencia, la onírica y la real, es una sensación real muy intensa y hasta dolorosa, como atravesar una pared física, sólida, casi la puedo ver y tocar, estoy en medio y la sensación es terrible, por un lado quiero despertar, consciente, es muy tarde, por otro quiero seguir con mis sueños aún más, quiero quedarme y morir, no me importa el mundo real, no me ofrece nada/ La sensación de que podría morir es muy intensa/ hay un momento de lucha y decido despertarme, lo hago con gran dificultad, estoy muy tocado/ Recuerdo que anoche me tomé dos pastillas de valeriana/ Ahora lo entiendo, son las 13 horas/ Me levanto con dificultad, sensación de que podría estar muerto/ Mi mente está rara/ Decido escribirlo.

COMENTARIO

Esta fue una de las noches oníricas más intensas de los últimos meses. Decidí tomarme unas cápsulas de valeriana para dormir profundamente, estaba muy deprimido. Me había planteado seriamente la posibilidad de programarme para morir en sueños. A lo largo de mi vida onírica me he programado muchas veces para hacer cosas que parecen increíbles. Ante la posibilidad de conseguir lo que me había propuesto di una orden clara y terminante a mi subconsciente, cualquier decisión que tomara en sueños al respecto debería ser ratificada por mi yo real despierto, sí o sí, sin dudas ni matices. Estaba convencido de que esta salvaguardia funcionaría. A pesar de ello la sensación de que podría haber muerto en sueños fue muy intensa. Es cierto que el efecto de la valeriana al intentar despertar pudo haber creado esa sensación, pero desde luego fue algo más, es el primer sueño que tengo en el que soy consciente, en un sueño lúcido de que la decisión de no volver a despertar podría funcionar. Durante aquellas semanas no dejé de pensar en lo solo que estaría cuando me jubilara y me fuera a vivir a una casa en la montaña. La posibilidad de sufrir una enfermedad dolorosa estando solo y morir entre terribles dolores, me hizo plantearme muy seriamente la posibilidad de morir en sueños, de acuerdo a lo que le dice don Juan a Castaneda, que quien muere en sueños muere en la vida real. Sin duda fue un experimento onírico y creo que válido. En el supuesto de que me ocurra algo así, una enfermedad muy dolorosa estando solo en la montaña, tengo claro que no dudaría en intentar esta programación. Aunque no tengo ninguna seguridad, la posibilidad de que algo así funcione ha conseguido calmar mi angustia.

También en el sueño he conseguido algo muy importante, un resultado programado. Decido repetir el vuelo de forma consciente, si el primer vuelo fue onírico, inconsciente, este es lúcido. Al hacerlo lúcido mi mente funciona como en la vida real y decido no repetir el vuelo y arriesgarme a estrellarme contra el suelo. Razono y me digo que si emprendo el vuelo desde el suelo el fallo no conllevaría riesgo alguno. La mente lógica de la vida física penetra en el sueño y toma decisiones. La sensación de volar líbremente, controlando el vuelo, es fantástica en el sueño, imagino como lo sería volar en parapente o con algún artilugio en el mundo físico. La aprobación de los espectadores no es muy frecuente en mi sueños, prácticamente no se aperciben de mi presencia. Es curioso mi faceta de profesor o maestro en sueños. Comenzó hace algunos años. Cuando daba clases de yoga mental tuve un sueño en el que en un salón onírico daba clases de yoga mental a personas desconocidas en la vida real, pero muy conocidas en sueños. La clase era consciente, lúcida, y los ejercicios eran perfectamente reales y no la típica escena surrealista que en sueños tiene sentido pero que el despertar nos hace reír por su incoherencia.

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En este sueño me convierto en posible profesor de unas mujeres sudamericanas que bien podrían tener formación chamánica y haber contactado en sueños conmigo. No es la primera vez, en otra ocasión una mujer, tal vez sacerdotisa de un culto de vudú contactó conmigo en sueños, ofreciéndome algo a cambio de otra cosa. Rechacé su propuesta por considerar que estaba más cerca de la magia negra que de cualquier otra cosa. En este sentido mi contacto con iniciados, maestros espirituales o entidades de alta jerarquía espiritual, comenzó en mi juventud con un larguísimo sueño iniciático que luego escribiría como si fuera una novela de ciencia-ficción, de ovnis. En aquel sueño yo era abducido hasta una nave espacial donde me entrevistaba con los ancianos de los días y aceptaba el cumplimiento de una misión. Se me hacían toda clase de pruebas, algunas muy dolorosas, como la inserción de electrodos en el cerebro. Una típica escena de la serie Expediente X, diría yo. En aquel sueño también se me permitió ver todo el futuro de la humanidad en una especie de monitor muy extraño.  A partir de aquel sueño comenzó una etapa de mi vida especialmente difícil. No volví a tener una experiencia clara en este sentido hasta que muchos años más tarde soñara con el príncipe planetario de Urantia, tras leer el libro de Urantia, y se me diera un ultimatun contundente, o cumplía mi misión, o me dedicaba a la ayuda a mis hermanos o la úlcera de duodeno acabaría con mi vida. El dolor en el costado en ese sueño fue terrible y mi decisión de tomarme en serio lo que se me decía ha permanecido inalterable desde entonces.

La fotocopiadora es uno más de los artilugios que aparecen en mis sueños y que manipulo con mayor o menor acierto. Tal vez se trate únicamente la visión desde el sueño de una fotocopiadora normal, la perspectiva onírica distorsiona todos los detalles reales.

En cuanto al millonario ciertamente parecía un actor al que acababa de ver en una película. Lo más llamativo de esta escena es la lucidez sobre las posibles decisiones morales que se pueden tomar en sueños. En un sueño normal ocurren las cosas y el soñador no tiene control, luego al despertar evalúa éticamente lo ocurrido y se reprocha decisiones o decide que en el mundo real no haría eso. Cuando el sueño es lúcido las decisiones son las mismas que tomaría nuestro yo físico estando consciente en el mundo real. Por eso las decisiones tomadas en sueños lúcidos nos muestran con claridad qué es lo que pensamos y las decisiones éticas que ya hemos tomado, incluso antes de que se hagan conscientes. La decisión de tener sexo con otras mujeres, incluso casadas, en sueños, si ellas consentían fue un largo proceso que nunca se manifestó de forma clara estando yo casado en la vida real, pero que desde el divorcio es algo natural.  Se podría decir que mis decisiones oníricas y mi ética onírica coinciden en un todo con lo que pienso en estado de vigilia, incluso en sueños voy unos pasos por delante.

La sensación de absoluta soledad en sueños, de profundísima depresión, de anhelo de morir y no regresar ha tenido muchas variantes en sueños, pero en todas ellas hay una característica común, todas ocurren en sueños lúcidos y en todos ellos me inclino siempre hacia morir y no regresar que lo contrario. Tal vez solo la programación y la orden dada a mi subconsciente para no morir en sueños sin antes haberlo ratificado el yo físico real me haya salvado la vida unas cuantas veces.

 

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Manzanares 31-5-16

Otra escena, larga, intensa, muy colorista/ Una especie de iniciación rosacruz, en un paisaje extraño, como de otro planeta, zona montañosa, plataforma sobre una elevación/ Hay mucha gente/ Parece haber una especie de guerra esotérica o cósmica/ Yo he recibido la iniciación y camino sobre la plataforma, según avanzo tengo la sensación de que hay un precipicio, pero no me detengo/ Al llegar al límite la sensación de vértigo es terrible, una gran altura/ Si no retrocedo me caigo, lo decido en el último momento, con un gran acto de voluntad/ Sigo y caigo al vacío/ No tengo miedo, de alguna manera el sueño se ha hecho lúcido/ Si estoy en sueños no puedo morir/ No muevo los brazos para volar, como en otros sueños, me limito a desearlo, como en el intento de Castaneda y estoy volando o más bien levitando en el aire/ Llevo vestiduras extrañas, como una túnica azulada, ropas como de cienciaficción, de otro planeta/ Hay otros conmigo, volando/ Es una sensación maravillosa, apoteósica, un gran logro/ Cielo muy azul, paisaje montañoso, una gran llanura a lo lejos/ Sigo volando hasta regresar a la plataforma/ Todos al parecer, nos estamos preparando para algo/ No sé qué tienen que ver los rosacruces, pero no se apartan de mi mente/ ¿Una batalla entre ángeles y demonios?

COMENTARIO

Los paisajes extraños, como de otro planeta, las ciudades que yo llamo oníricas, porque no se adaptan a ninguna ciudad terrestre, conocida o desconocida, son frecuentes en mis sueños hasta el punto de que en muchas ocasiones todo es un “dejá vu” como si hubiera estado allí muchas veces. No sé si las busco en sueños o son producto de un viaje muy lejano en el futuro. A menudo tengo la sensación de que en esta vida ya he cumplido con lo programado y nada tengo que hacer ya, salvo rematar lo hecho. Por eso prefiero conocer y planificar otras supuestas vidas en el futuro. Los rosacruces formaron parte de mi formación esotérica desde muy joven, desaparecieron de mi vida, bloqueé todo recuerdo hasta hace un tiempo, cuando decidí retomar los estudios y el recuerdo volvió sin resquemores. Las iniciaciones en sueños no son frecuentes, al menos en mi caso, y casi nunca son buscadas, me vienen si más.  Nada de lo que sucede en el sueño parece ser rosacruz, sin embargo cuando tengo una fuerte sensación que persiste procuro hacerle caso. Las batallas cósmicas también han aparecido algunas veces en mis sueños, como una especie de luz contra tinieblas, algo así como lo que se dice en el libro de Urantia de la rebelión de príncipes planetarios. Lo que se dice en este libro sobre la cuarentana de Urantia, la Tierra, debido a una rebelión, junto con la caída de los ángeles rebeldes, en la Biblia, ha influido mucho en mi subconsciente, hasta el punto de estar escribiendo una novela, Misión en Urantia, desde hace algunos años.

El gran avance en el sueño es la forma de moverme, es la primera vez que vuelo sin mover los brazos, levitando, en un acto de voluntad, creo recordar que en el sueño los levitantes giraban, subían y bajaban sin mover el cuerpo para nada, en un espectáculo coreográfico. La forma de moverse en sueños es muy importante. Don Juan le enseña a Castaneda cómo hacerlo y de alguna manera yo me programé también para conseguirlo.

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Manzanares, sueños noche del 1-6-2016

Un primer sueño olvidado, largo e interesante como el segundo.

EL SUEÑO DEL GRAN HERMANO

Estoy en un lugar extraño, ciudad onírica, otra dimensión/ Estamos encerrados entre paredes transparentes de cristal, todo está compartimentado y para acceder de una zona a otra hay que pasar por una especie de torno, tenemos tickets codificados/ No recuerdo cómo empieza el sueño, voy pasando de un lugar a otro, no sé muy bien qué pretendo, tal vez es una especie de rebeldía/ Hay gente en cada zona y vigilantes o encargados al servicio de un gran jefe o gran hermano/ Llega un momento en el que el ticket ya no me sirve y no puedo pasar a otra zona/ No me relaciono con las personas que están por allí, no sé si prisioneras o residiendo/ No he visto mobiliario, camas o apartamentos que indiquen que se trata de una especie de ciudad de cristal/ Aparece un hombre joven que es el encargado de la zona/ Intento convencerle de que me deja acceder/ No sé cómo, lo consigo/ Manipula en el ordenador y sale un ticket extraño que  me permite pasar/ Al parecer voy buscando al gran hermano para hablar con él/ A través del cristal veo un paisaje arbolado, parece que estamos en plena naturaleza/ Hay una mujer morena que me gusta, no sé qué tipo de relación tenemos, tal vez solo conocidos, parece que conozco a los que andan por allí, pero no sé de qué/ Mi único interés es acabar con todo eso, una extraña dictadura, una sociedad de cienciaficción/ Quiero salir de allí a toda costa/ Tras pasar por varias zonas y tornos el ordenador o inteligencia artificial se vuelve loco/ Observo pasmado cómo sale un ticket para mí que en el sueño veo perfectamente, es negro con un icono raro, como un rostro, dice algo como Top/ Sé que es el ticket del gran hermano, con él puedo engañar a éste para que me abra todas las puertas/ Lo empleo para acceder al despacho privado del gran hermano/ En el hall hay una serie de estatuas increíbles, especie de monstruos de otro planeta/ Son muy sólidas y las veo con claridad/ En el mismo sueño me pregunto sino estaré en otro planeta, todo es muy extraño/ Veo a la mujer morena esperando al gran hermano/ Me hago pasar por él/ Me dejo llevar por la fantasía y me imagino besándola y teniendo sexo con ella/ Es una gran tentación hacerme pasar por el gran hermano y tener sexo, no se resistiría/ Paso al despacho, hay una mesa y mobiliario típico en madera,muy moderno, muy actual/ Hurgo en los cajones, buscando algo, no sé muy bien qué/ No sé cómo se produce un cambio de escena y al pasar por un gran hall de techos muy elevados me encuentro con el encargado con el que me llevo bien/ Se sorprende de que lleve el ticket de gran hermano, él le conoce y sabe que no soy yo, a pesar de ello sufre una especie de conmoción, tiene dudas, como si la inteligencia artificial me hubiera cambiado, como si fuera el nuevo gran hermano/ Me saluda como a tal/ Aprovecho mi nueva condición para abrir toda clase de puertas y acceder a todas partes/ En una zona están los enfermos mentales, enfermedades como las de nustro mundo actual, esquizofrenia, etc/ Los enfermos deambulan por una gran sala acristalada, hay mucho espacio, cada uno se mantiene aislado de los demás, parece que por propia iniciativa/ No hablo con ellos/ Mi intención al parecer no es librarles a todos de esa especie de prisión de cristal, sino salir de allí cuanto antes/ Frente a una pared de cristal el sueño se hace lúcido, no tnego miedo sé que en el sueño puedo hacer lo que quiera, además soy el gran hermano y la inteligencia artificial me abrirá todas las puertas/ Imagino que los cristales se deslizan y en efecto, así lo hacen, se mueven de una manera rara, superponiéndose unos sobre otros, queda una gran abertura/ La atravieso y estoy libre/ En un pequeño bosque, hay mucha vegetación, verde, plantas bajas que dejan senderos entre ellas/ Me pongo a correr, es una carrera onírica, sin cansarme, a mucha velocidad, soy muy ligero/ Atravieso el bosque, encontrándome  con habitantes que parecen más atrasados y pobres que los que viven en la ciudad de cristal/ Salto por encima de algunos, no me detengo, hay familiar, van vestidos como con pieles o ropas primitivas/ Me despierto con la sensación de haber estado en otro planeta/ También con la sensación de que vivimos en una prisión de cristal, nos engañan, nos mantienen compartimentados, hay una clase dirigente que nos controla como a un rebaño de ovejas. Es una sensación muy fuerte.

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COMENTARIO

Llevo una larga temporada sin soñar con cosas cotidianas, personas que conozco, entornos reales y cotidianos. Sin embargo últimamente he vuelto a soñar con familiares, ex familiares, con el trabajo que ya no realizo, puesto que estoy jubilado, con el pasado, es como una intensa recapitulación. Durante meses he soñado mucho con lugares extraños, ciudades oníricas, paisajes que nunca he visto. Este sueño no parece propio de una película que vaya a ver en el futuro o de una novela de fantasía que vaya a leer, es más bien un viaje a algún momento del futuro o a algún planeta extraño. Este tipo de viajes o misiones las he aceptado en sueños como una forma de no tener que enfrentarme a mi propio futuro en esta vida. Ya no sueño con cosas que pueden pasarme. Especialmente desde el divorcio el bloqueo a esta clase de sueños es casi absoluto. El convencimiento de que no me sirvió de nada ver lo que iba a pasar, al contrario, seguramente influyó negativamente en lo ocurrido, me ha convencido de que cualquier premonición onírica sobre mi supuesto futuro solo podría empeorar las cosas. Por eso los viajes lejanos en el tiempo, a otros planetas, a otras vidas, se han convertido en una forma de huir de ésta, un capítulo ya cerrado.

Mi rebeldía contra supuestos jerarcas o entidades supuestamente superiores que intentan mantenerme en un tipo de evolución espiritual que no comparte ha sido una constante en mis sueños, donde soy todo lo rebelde que no me puedo permitir en la vida cotidiana, aunque en mi mente siempre he sido así. La desfachatez con que actúo últimamente en mis sueños, sin miedo a morir, a ser castigado, a las consecuencias, imagino que tiene mucho que ver con esa sensación de haberlo perdido todo y no tener ya nada que perder que me acompaña constantemente ahora en mi vida cotidiana.  En sueños he perdido las inhibiciones para hacer ciertas cosas, mentir, transformarme en lo que haga falta. Soy como un comando suicida que acepta cualquier misión porque pase lo que pase ya no tengo nada que perder. La visión de los enfermos mentales en el sueño es bastante triste, como si nada fuera a cambiar realmente en el futuro y mi alejamiento del problema indica que lo único que quiero ahora es huir, escapar a cualquier parte donde pueda estar solo, sin preocuparme de nada, ni siquiera de mí mismo. Esa sensación de que nuestra sociedad no tiene remedio y de que lo mejor que puedo hacer es alejarme de ella lo más que pueda y mantenerme al margen está siendo muy intensa en los sueños, creo que un reflejo de lo que pienso en la vida consciente.

 





AGENDA ONÍRICA X

26 03 2016

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AGENDA ONÍRICA X

Manzanares, noche del día 25 de marzo del 2016

En mi vida onírica estoy analizando los sueños antiguos, buscando alguna pauta, algo que me ayude a comprender cómo funciona la vida onírica y cómo voy progresando en el arte de ensoñar. Aquí, en la Agenda onírica, analizo sueños recientes que por su gran importancia no puedo archivar sin más. Al despertar esta mañana he podido recordar una tanda de sueños extraordinariamente vívidos y muy importantes, es por eso que después de anotarlos en mis cuadernos procedo a su análisis. Curiosamente con estos sueños se cierra el cuaderno grande XIV y comienza el XV. El primer cuaderno fue iniciado el 20 de septiembre del 2015 y finaliza hoy 25 de marzo del 2016. Las anotaciones son diarias, salvo que no recuerde los sueños, cosa que no ocurre muy a menudo, pero ocurre. Las escribo nada más levantarme, si es posible, en un cuaderno grande, tipo folios Dina A4 y con una pluma especial. Los sueños siempre me han interesado, desde niño, siempre me han divertido e intrigado. Dada mi condición de enfermo mental busqué en los sueños explicaciones para mi enfermedad y para mi vida, puesto que no las encontraba en las terapias ni en mis introspecciones. Cuando alguno de mis sueños resultaron ser premonitorios el interés se intensificó aún más y decidí dedicarme a un estudio concienzudo de los sueños, anotando todas las mañanas al despertar lo que recordaba de los sueños. A veces hacía un pequeño análisis, si tenía tiempo, y casi siempre anotaba algún dato de mi vida cotidiana que consideraba importante para explicar el sueño. Esto se ha convertido en una costumbre, al final de cada anotación hago una especie de diario muy esquemático de qué ha ocurrido en mi vida desde la última anotación, durante el último día o semana. Intento de esta manera trazar un paralelismo entre el mundo de los sueños y el real. Debo decir que no lo he conseguido. Hasta ahora los sueños parecen ir por un lado y la vida real por otro, sus cronologías parecen muy diferentes. Pero siempre hay algún punto de contacto, como el primer sueño de anoche, un sueño sobre mi familia del pasado, mis seres queridos que lo fueron una vez. Tras una etapa de absoluta ausencia en mis sueños, tras el divorcio, han vuelto hace no mucho para anunciarme un contacto, frío contacto para resolver temas aún pendientes. Fueron un aviso que se cumplió. Ahora parece que su presencia se debe a que han revuelto mi subconsciente. Especialmente la última comunicación de mi hija ha supuesto un terrible golpe que me ha desmoronado y eso se refleja en los sueños.

No voy a describir el sueño, por discreción. Solo anotar en la agenda que parece existir una vida paralela onírica donde la relación con mi ex familia se desarrolla por cauces parecidos. No es habitual y eso me ha intrigado. En esa vida onírica también se ha producido la ruptura, solo que las relaciones eran de algún modo diferentes, con algún integrante nuevo, nuevos entornos, la sensación de una vida un poco diferente que ha transcurrido en paralelo y que ha terminado de la misma manera. He pensado en la posibilidad de que se trate de algún ramal o bifurcación dimensional que pudiera indicarme cómo hubieran ido las cosas de haber tomado otras decisiones en momentos clave. Sin descartarlo pienso que los datos me indican otra cosa. Es curioso que no hace muchos días estuve leyendo en el Don del Aguila de Castaneda la explicación que da don Juan a unos episodios de ensoñación. Florinda, una guerrera, le cuenta a Castaneda cómo se encontró, trabajando el arte de ensoñar, con lo que llama un “yo paralelo”. Creo que mi explicación más plausible y lógica va también por ahí. Tengo la sensación de haberme encontrado con otro yo paralelo que lleva un tipo de vida parecida a la mía y que incluso a llegar a formar una familia parecida con resultados muy parecidos. La sensación del otro yo no es nueva en mis sueños. En un nuevo capítulo del Diario de un enfermo mental, El gran secreto, analizaré con calma lo que yo llamo “el delirio de la batalla de los yoes”. Hubo un periodo de mi vida, una fase muy crítica de mi enfermedad, en la que sufrí con gran intensidad este delirio. Básicamente se trataba de mi convencimiento de que mi “yo” actual podía viajar al futuro y encontrarse con mis “yoes” futuros, lo mismo que éstos viajaban a lo que para ellos era su pasado para encontrarse con mi yo actual. Esto lo describo bastante bien en alguno de los episodios de mi novela “El loco de Ciudadfría”. La sensación de que mi yo actual, viajando al futuro, podía haber descubierto ramales posibles de hipotéticos futuros que eran terriblemente desagradables, trágicos. Mi creencia en que es posible ver el futuro en sueños e incluso cambiarlo fue una verdadera pesadilla en aquel tiempo, aún hoy sigo creyendo en esa posibilidad. Para evitar el sufrimiento que me producía decidí programarme de forma drástica. Nada de ver el futuro, nada de recordarlo, nada de programar cambiarlo. Como era consciente de que no podía controlar a mis otros “yoes” ni cambiar nada que hicieran, mi programación fue sobria y taxativa. No quería ver escenas del futuro, si en sueños las veía y tenía que tomar decisiones, éstas deberían ir siempre ajustadas a estas normas básicas: Evitar el sufrimiento de los seres queridos en lo posible, aún a costa de mi sufrimiento; elegir siempre el mejor camino para mi evolución espiritual y la de mis seres queridos, aún a costa de intensificar el sufrimiento; no saber con antelación nunca lo que iba a ocurrir y por qué iba a suceder de esta manera y no de otra, no llegar a saber nunca los resultados de otras decisiones distintas a las que se tomaran en su momento.

Es curioso que el último sueño premonitorio estuviera relacionado con mi hija y me hizo sufrir tanto que decidí dar órdenes drásticas a mi subconsciente para que bajo ningún concepto volviera a tener ningún sueño premonitorio. Tal vez se deba a eso la absoluta ausencia de sueños sobre mi hipotético futuro. Incluso ahora, en un momento crucial de mi vida, cuando se acerca la muerte no puedo obtener ningún dato de mis sueños sobre lo que me depara el futuro. Los pocos que tengo se deben a sueños muy antiguos que anoté en su momento. La casa de la montaña que es mi prioridad ahora para vivir allí mi jubilación no está nada clara en esos sueños antiguos, solo un dato importante, trascendental para mí. Voy a estar solo, eso parece razonable y lógico dadas mis circunstancias actuales. Nada sobre mi muerte, nada sobre el tiempo que me resta.

El segundo sueño de anoche fue muy vívido, muy lúcido, yo estaba claramente dentro del sueño reflexionando sobre el mismo. Achaco en parte la sorprendente vivacidad de los sueños a que me tomara dos pastillas de valeriana, las que me hicieron dormir hasta muy tarde, me desperté pasada la una de la mañana. Describo el sueño, tal como lo tengo anotado y procedo a comentarlo.

Insbruck

LA VISITA DE LAS AUTORIDADES A MI TIERRA

Estoy en la montaña, nevada, montes que pudieran ser los Alpes de Insbruck donde estuve el verano pasado/ Hablo de ellos como de “mi tierra” o mi país, como si fuera Riaño y los Picos de Europa/ No sé qué hago allí, pero parezco alguien importante/ Nos visita un alto cargo europeo actual, junto con otros conocidos/ Es importante destacar que es de día, el cielo es azul, límpido, la tierra parece sólida/ Pero me muevo oníricamente, no existe sensación de contacto con la tierra/ Hay coches extraños, modernos, pero muy diferentes a los actuales en el mundo físico/ En uno de ellos hay letras grandes y negras PRN o algo así/ Hay mucho militar formado y con metralletas que veo al pasar delante de ellos/ Las personas son muy sólidas, reales, físicas, cercanas, aunque diferentes a las del mundo físico, como todo el entorno, es un mundo más brillantes, más luminoso, distinto.

COMENTARIO

La sensación es de que se trata de un mundo paralelo y parece una escena vivida por mi yo paralelo. Pudiera tratarse de una visión del mundo real, una escena del futuro, vista con los ojos del sueño parece muy diferente a la visión que uno tiene de la realidad con los ojos físicos. No encuentro mucho sentido el que esta escena apareciera en mi sueño, salvo que tenga un mensaje claro que darle a mi subconsciente que sabrá en su momento.

volar en sueños

EL VUELO

Estoy en lo alto de una sala enorme, me asomo a una ventana y decido volar/ Lo hago con las manos y plenamente consciente/ Controlo el vuelo a la perfección, no teme caerme/ Doy varias pasadas por el salón, luego regreso/ Cuando quiero repetirlo, porque el sueño es lúcido y consciente y he decidido que quiero volver a volar para cerciorarme de que realmente puedo hacerlo si quiero, tengo miedo a fallar y estrellarme contra el suelo y morir/ En el mismo sueño pienso y decido que es mejor intentarlo desde el suelo, así no correré ese riesgo/ No sé cómo lo hago, tal vez se trate del intento de Castaneda, pero consigo remontar el vuelo/ Noto la admiración de los presentes, ellos no lo pueden hacer/ Mi control de vuelo es excelente, planeo a diferentes alturas, me dirijo hacia la gente que está abajo y paso cerca de ella/ La mayoría son europeos vestidos al estilo europe, pero hay varias mujeres sudamericanas, indígenas, tal vez peruanas o mexicanas, vestidas con trajes típicos de lana con colores muy brillantes, sobre todo el rojo/ Al pasar cerca de ellas una me susurra algo, al oído, regreso en el vuelo y pregunto, porque no he oído bien/ Me dice que quiere que las enseñe a volar/ Tiene una cara fea, con viruelas, no sabría decir su edad, parece joven/ Las abrazo, especialmente a ésta y junto mi cara con la suya, las quiero y se lo demuestro/ Les prometo que les enseñaré a volar y a otras cosas/ Regreso a la ventana y veo una fotocopiadora enorme/ Tengo una carta manuscrita,una nota que me ha dado una chica, veo la letra con claridad y la forma de escritura la reconocería en el mundo físico, no quiero leerla porque ya me conozco el contenido (lo he olvidado al despertar) Quiero hacer una fotocopia, la hago/ Intento fotocopiar algo, muchos folios, no recuerdo qué es/ Al hacerlo el papel se entrampa, la fotocopiadora se bloquea/ Lucho por desbloquearlo como lo haría con la del trabajo/ No funciona así, entonces pienso que estoy en sueños, es una fotocopiadora onírica, y funciona de forma distinta/ Descubro cómo lo hace, hay que tirar de una palanca, lo hago y las hojas se desbloquean automáticamente y salen a una bandeja, alguna arrugada/ Miro por una especie de ventanita, sin saber muy bien si forma parte de la fotocopiadora / Asomo la cabeza miro y decido que es parte de la fotocopiadora de plástico, gris, brillante/ Miro una hoja impresa, solo está imprimida la mitad de arriba, hay un escudo raro, pienso que puede ser de justicia, pero no tiene relación con la realidad/ Decido que debo imprimir todo desde el principio.

Castaneda frase1

COMENTARIO

La sensación del control del vuelo y sobre todo la lucidez en el sueño, saber que estoy soñando, saber que estoy experimentando con algo, y pensar en las alternativas a lo que estoy haciendo es muy importante. Esta no es precisamente la forma que don Juan le enseña a Castaneda para moverse en sueños. No es el movimiento basado en el intento. Me recuerda a los sueños infantiles que tuve tantas veces en los que volaba. Volar en sueños parece indicar un viaje astral, según las doctrinas esotéricas. De nuevo la sensación de mi yo paralelo que parece llevar una vida mucho más importante que la mía, con más logros. Parece una escena de un mundo dimensional, no sé si onírico o en una realidad paralela. Lo importante es que tiene relación con la programación que me hice sobre aprender a morir en sueños. Si uno muere en sueños, le dice don Juan a Castaneda, muere también en la realidad. Me he planteado que viviendo solo en la casa de la montaña tal vez llegue el momento en que necesite morir de una forma rápida e indolora. Quiero saber cómo se hace en sueños para tenerlo todo controlado.

EL SUEÑO DEL MILLONARIO

En el sueño la transición del sueño anterior a éste es clara, llego hasta un hombre que va vestido con un abrigo de piel, negro, como de época, creo reconocerle, él me dice que si quiero me dice dónde nos conocimos antes, a ver si lo recuerdo/ En la boda de la infanta….Digo que sí, pero no lo recuerdo, más bien me parece un actor al que he visto en una película/ Viene acompañado de una mujer más alta que él, una mujerona, rostro agradable, sólida de formas, atractiva. Decido que me gusta/ Nos besamos en las mejillas aunque pienso que si la besara enla boca no pasaría nada, estamos en sueños/ Los dos vienen acompañados de unos amigos, importantes, tal vez millonarios, yo tengo fama al parecer de tener poderes chamánicos, quieren algo de mí/ Estamos en el interior de un entorno palaciego, tal vez continuación del salón de la escena anterior/ Luz rojiza intensa de ensoñación/ Colores muy vivos, formas sólidas, personas de carne, aunque diferentes a las reales/ Se produce un momento muy especial en el sueño/ Se hace totalmente lúcido y consciente, sé que estoy soñando, pero es tan real, más incluso que el mundo físico/ Me planteo si el yo onírico es mi otro yo, el yo paralelo, del que acabo de leer en Castaneda/ Soy consciente que desde este lado, el onírico, lo recuerdo todo como le sucede a mi memoria en el mundo de vigilia/ Soy consciente de que si decidiera quedarme allí lo recordaría todo, una memoria cronológica y sin fisuras, como la real, pero olvidaría mi personalidad vigil y solo recordaría retazos, como me sucede cuando recuerdo los sueños despierto. Puedo decidir quedarme aunque mi yo físico moriría/ Por un momento pienso que allí estoy mejor y no me importaría morir, pero lucho para no hacerlo, de alguna manera recuerdo que me he programado, me he jurado que el yo físico tendría la última palabra/ Se produce un desgarro, una escisión de la consciencia, la onírica y la real, es una sensación real, muy intensa y hasta dolorosa, como atravesar una pared real, sólida, casi la puedo ver y tocar, estoy en medio y la sensación es terrible, por un lado quiero despertar, consciente de que es muy tarde, por otro lado quiero seguir con los sueños, aún más, quiero quedarme y morir, no me importa, el mundo real no me ofrece nada/ La sensación de que podría morir es muy intensa/ Hay un momento de lucha y decido despertarme, lo hago con gran dificultad, estoy muy tocado.

COMENTARIO

Me parece un sueño muy importante, no solo porque parece que de alguna manera he encontrado la forma de morir en sueños y parece que también funciona el bloqueo de no hacerlo sin antes consultar al yo físico y dejar que él decida, sino sobre todo por esa lucidez en el sueño que me permite decidir que a pesar de que mi vida en sueños sea más atractiva que la real decido que debo quedarme y cumplir con las razones que me han llevado a reencarnarme aquí y ahora. El avance en mi dominio y control de los sueños es muy importante y me hace esperar algo que llevo programando muchos años: recordar a la perfección cómo salgo del cuerpo físico al quedarme dormido, qué decido hacer y cómo lo hago, recordar qué he estado haciendo en otros sueños y por qué, y luego recordar perfectamente cómo me reintegro al cuerpo desde el mundo de los sueños. Lo conseguido con este sueño me indica que estoy en el buen camino.

También para mí es importante tener la opción de morir en sueños si mi vida real se complicara tanto que tuviera que recurrir al suicidio o dejarme morir con dolores terribles y sin sentido. Hay un delirio obsesivo que me persigue estas últimas semanas, espero que todo vaya bien y no ocurra, si es así el guerrero impecable ha diseñado una estrategia que llevará a cabo sin dudar y con todas las consecuencias. Saber lo que quiero hacer y que voy a ser capaz de hacerlo me da una gran tranquilidad. Espero que no ocurra así y que todo siga los caminos preestablecidos. Mi estancia en la montaña será como la de un monje que prepara su alma para la muerte, un guerrero que recapitula en profundidad y un hombre que quiere dejar terminada su obra, aunque nadie la conozca ni a nadie le importe. Hacer lo que tengo que hacer.

Frases Castaneda2





AGENDA ONÍRICA X

15 12 2014

AGENDA ONÍRICA X

He descuidado mucho el mundo onírico durante este año que termina, no es de extrañar porque he estado muy ocupado intentando sobrevivir, y antes intentando que el desastre que se avecinaba y que de alguna manera me había sido expuesto en sueños, no acabara con mi vida física, que es lo único que me interesa realmente.

Ahora sé que los tres o cuatro sueños que me anunciaron el desastre eran fácilmente interpretables a poco que yo me hubiera planteado que la génesis estaba en mí y no en acontecimientos que afectaban a otros. Uno de los sueños era transparente, pero yo preferí interpretarlo como la muerte física de un ser querido. Claro que prefiero haberme equivocado y que lo que iba a suceder fuera esto y no lo otro. Otro sueño era tan anodino que lo desprecié. Me estaba afeitando y la cuchilla se me caía una y otra vez porque la maquinilla estaba mal,algo que ocurrió poco después. No le di la menor importancia a pesar de que el soñador, o sea yo, tenía en la mente una preocupación angustiosa que luego resultó ser tan real como la vida misma. A veces despreciar un supuesto sueño anodino puede ser un craso error.

Los otros sueños, de carácter erótico y tan insólitos y extraños que preferí achacarlos a un desagüe de mi subconsciente, han resultado ser tan nítidos que solo mi incapacidad para aceptar la evolución o retroceso de mi personalidad me impidieron hacerles caso. No es que esos sueños se hayan hecho realidad o vayan a ser reales en el futuro, bien pudiera ocurrir que nada de ello suceda, no obstante reflejan muy bien mis circunstancias presentes y el camino que se abre ante mí, lo acabe recorriendo o no.

De tan evidente casi se me pasaba por alto la pesadilla sufrida solo unos días antes de la crisis que ha desembocado en este absoluto desastre. Fue tan contundente que me dejó sin respiración. Se podría decir que todo estaba ya hecho y era irreversible. Las circunstancias, el entorno del sueño nada tenían que ver con lo que luego ocurrió, pero eso es algo sin la menor importancia, los sueños me han enseñado que lo que importa es lo que hay en la mente del soñador, sus sentimientos en el momento del sueño, porque lo que ve o cree ver o dónde está es siempre muy confuso e intrascendente en los sueños premonitorios. La mente se traslada en sueños a momentos y lugares que no son necesariamente el tiempo y el lugar donde va a ocurrir el acontecimiento premonitorio, pero allí la mente que sueña sí puede estar pensando y sintiendo lo que el yo futuro pensará y sentirá en un futuro más o menos próximo. El recordar el sueño, el hablar de él en voz alta, especialmente con las personas involucradas en ese sueño cambian necesariamente los acontecimientos futuros. El cambio drástico que se produjo en mi pesadilla fue el de que en ella yo no tomaba la decisión definitiva, lo que ha sucedido en la realidad, pero eso no modifica sustancialmente la esencia del sueño puesto que mi decisión fue a toro pasado, cuando ya todo estaba irremediablemente hundido y seguir adelante hubiera sido solo un acto de fe desesperado. Cuando el acontecimiento entrevisto premonitoriamente en sueños ocurrirá mucho tiempo después en el mundo físico, de la vigilia, el recuerdo y anotación de ese sueño apenas influye en los acontecimientos futuros, puesto que el olvido anulará cualquier decisión que se quiera tomar. En ese caso solo el subconsciente y la programación que hemos hecho en sueños tendrán algo o mucho que decir al respecto. Cuando ya todo estaba en marcha me llegó una especie de “dejá vu” de muchos años antes en el que fui consciente de la encrucijada en la que estaría metido en unos años. En aquella experiencia todo estaba claro, pero con los años el olvido fue tan profundo que solo el schock sufrido despertó el recuerdo, un recuerdo tan vago que me pregunté sino sería todo pura fantasía. No, no lo era, como lo demostró mi actuación inconsciente y drástica cuando necesitaba desesperadamente algo a lo que asirme para no hundirme de forma irremediable.

También me olvidaba de otro sueño que es fácil que no se realice tal como fue soñado pero que fue un aviso tan contundente que debió haberme obligado a diseñar una estrategia clara y rotunda respecto a lo que se estaba avecinando. Más que sueño fue ensoñación, como lo llamaría don Juan, porque en él estaban todas las características de la ensoñación, tal como se las describe en el arte de ensoñar, la luz especialmente. Recapitulando debo reconocer que los sueños sí me avisaron y si lo hicieron de forma contundente, pero como ocurre siempre con los sueños premonitorios el aviso no es suficiente si desconoces las circunstancias del hecho que provocará la crisis. En realidad bien pudiera suceder que al final uno no hace caso de estos avisos porque ya ha asumido que a lo mejor lo que va a ocurrir es lo mejor que pudiera pasar dadas las circunstancias. La semilla de lo que va a ocurrir se plantó muchos años antes. Luchar porque ahora brote no tiene mucho sentido cuando la hemos dejado crecer y la hemos regado durante años.

Quedan otros sueños que es fácil lleguen a realizarse en un futuro más o menos lejano. La espantosa pesadilla del cáncer se enmascaró con la úlcera, pero para mí sigue vigente y anotada. Corroborada por otro sueño de otra persona se ha convertido en un futuro lógico y muy a tener en cuenta. Tal como me han anunciado los sueños y algunas intuiciones bastante intensas, mi vejez podría llegar a ser muy dolorosa y el deterioro que puedo sufrir en los últimos años algo espantoso. Tal vez me espere un terrible dolor físico, el cáncer, o un deterioro absoluto de la personalidad, Alzheimer. Si fuera así el karma que he arrastrado en esta vida sería algo tan, tan infernal que debería preocuparme por recordar algo de mis vidas anteriores. Enfermedad mental, intentos de suicidio repetidos y muy angustiosos, desvinculaciones afectivas extremadamente dolorosas, y si al final llega el dolor físico o el desmoronamiento de la personalidad tendría un mural muy adecuado para ilustrar La Divina comedia de Dante, la parte infernal, por supuesto.

¿Ha sido mi conducta merecedora de todo esto? Sinceramente creo que no, he cometido errores graves, he tardado en aprender algunas lecciones y otras aún no he conseguido asimilarlas. He hecho sufrir a seres queridos y personas de mi entorno, pero creo que eso se compensaría con lo que me han hecho sufrir a mí, y mi férrea voluntad de evolución espiritual merecería una dispensa de mis sufrimientos por parte de los dioses del karma. Debería buscar en vidas pasadas la causa de todo esto.

Ya en mi novela El loco de Ciudadfría me planteaba seriamente la posibilidad de que en sueños avanzáramos hacia el futuro y ante determinadas encrucijadas tomáramos decisiones que nuestro yo interno considera mejores para nuestra evolución y que contradicen lo que piensa nuestro yo externo al respecto. La posibilidad de que el yo interno engañe al yo externo, le manipule, le lleve por un camino que no quiere ir, pero que a la larga se demostrará mucho mejor, es una posibilidad que para mí sigue siendo real y muy consciente durante el estado de vigilia. No puedo descartar la posibilidad de que lo ocurrido este verano haya sido una decisión de mi yo interno que ha manipulado al externo con tal maestría, buscando sus puntos más débiles que sería un formidable trabajo de acechador, según la filosofía chamánica de don Juan. Evitar a mis seres queridos el sufrimiento de una enfermedad como el cáncer y el Alzheimer es algo muy propio y connatural a la mentalidad de mi yo interno. Si ese futuro fuera probable y yo fuera mi propio yo interno haría algo parecido sin la menor duda o remordimiento. Tengo muy claro de que si llegara a sufrir esas enfermedades jamás permitiría que un ser querido, con el que he roto, me cuidara. Es tan inaceptable para mi personalidad, pasada, presente y futura que no me cabe la menor duda de que lo haría.

La posibilidad de que sea al contrario, es decir que mi yo externo me haya inducido sueños para sugestionarme y evitar el remordimiento y la culpa por mi conducta presente no puede ser descartada pero me parece ilógica. El yo interno es mucho más poderoso y no se deja manipular, nunca se dejaría manipular por el yo externo. Si mi vejez fuera tranquila en este sentido tendría que plantearme algunas cosas, aunque bien pudiera haber ocurrido que he tomado decisiones que han impedido esas enfermedades. El futuro es algo realmente complejo e impredecible.

Mi descorazonamiento por los resultados de un estudio sistemático de los sueños durante años pudiera ser tan solo producto de la depresión actual, en realidad he aprendido mucho. Debería plantearme ahora qué sentido tiene la anotación y el estudio de los sueños para un guerrero impecable que vive y actúa en el presente. En este sentido la filosofía de don Juan es clara, los guerreros solo pueden ser de dos clases, o acechadores o ensoñadores. Yo claramente sería un guerrero ensoñador y por lo tanto mi comportamiento con los sueños tendría lógica. Don Juan le enseña a Castaneda a moverse en sueños, a saber qué son los sueños y cómo tiene que actuar un guerrero en sueños. En el arte de acechar está todo esto. Puede que yo haya incluido mis estudios rosacruces en mi trabajo onírico y planificado una estrategia realmente delirante para el yo externo. Sería más o menos esta: en sueños viajo al futuro, veo las encrucijadas, los diferentes caminos que puedo seguir según tome una u otra decisión en un momento clave. Una vez que mi mente ha viajado y visto, elige lo que considera mejor para mi personalidad interna, no para la externa. Esto podría generar contradicciones y manipulaciones sin cuento. La más clara de ellas el sufrimiento que he aceptado y los obstáculos sistemáticos que estaría poniendo en mi camino. En lugar de achacar todo esto a las poderosas fuerzas que controlan el universo tal vez debería achacarlas a mí mismo, a mi yo interno. En este sentido el episodio del Loco de Ciudadfría, cuando un yo futuro llega en sueños al yo presente y le habla de lo que ha visto y de las decisiones que ha tomado, bien pudiera ser una realidad factible, delirante, muy delirante, pero increíblemente precisa y lógica si aceptamos que el alma, el yo interno, se mueve fuera del tiempo y bien podría trazar una estrategia que para el yo externo actual sería una mierda, un desastre. Si he aceptado la filosofía espiritualista de la vida, la existencia del alma, del yo interno, la vida como escuela espiritual, de acuerdo con Milarepa, tengo que aceptar la posibilidad de que yo mismo me esté poniendo trampas y me esté manipulando para llevar a mi yo interno por un camino que este jamás aceptaría. No aceptaría una vida como la que he llevado, repleta de sufrimiento, no aceptaría que mis cualidades como persona, que las tengo, hayan quedado escondidas tras la enfermedad mental y que toda mi vida haya sido una terrible carrera de obstáculos cuando tal vez por lo que soy hubiera podido tener una vida más cómoda. Se podría decir que me han sido negados algunos placeres de la vida que para mi yo externo son muy importantes y que apenas he podido catar.

¿Entonces debería plantearme los sueños desde esta perspectiva? Si fuera así no tendría el menor sentido el duro trabajo de recordar sueños, anotarlos y reflexionar sobre ellos. Sería un trabajo estúpido. Pero tal vez tuviera sentido si lo veo desde la perspectiva que tiene el yo externo en la escena del Loco de Ciudadfría. El yo externo le dice al yo interno, que le visita desde el futuro, que él se considera con el mismo derecho que él a tomar decisiones. El yo interno le replica que no puede tomar decisiones desde el presente con la misma lucidez y con todos los datos que él posee tras visitar el futuro. Además él está mucho más evolucionado espiritualmente. En realidad el yo externo presente es una mierdecilla de persona. Cierto, le dice el yo externo, no lo niego, pero yo soy tú y en mi interior está la misma chispa divina que habita en ti. Y le dice que se le enfrentará a muerte, que no le dejará que le manipule, le mienta, que él mismo intentará recordar los sueños y tomar las decisiones que procedan desde su punto de vista. El yo interno replica que él es más poderoso, tiene más medios y las decisiones que prevalecerán son las suyas. El yo externo, muy enfadado, contesta que la batalla aún no la ha perdido y que se verá quién gana. ¿Existe esa batalla en mi mundo onírico? Me cuesta aceptarlo pero creo que es posible. Mi yo interno me está llevando por un camino de sufrimiento para hacerme evolucionar espiritualmente, tomando decisiones terribles para mi yo externo, decisiones que pueden destruirle, terminar en un suicidio, por ejemplo. Pero parece que el yo interno tiene razón en que es más poderoso porque se sale con la suya y además está evitando el suicidio, con una estrategia delirante y alucinante, pero muy efectiva al parecer.

El yo externo busca el placer, una vida muelle, el placer de la comida, el placer de una relación sentimental, de una familia, el placer del halago hacia sus cualidades intelectuales, busca ser conocido como escritor, el aplauso de los demás, y el yo interno pone obstáculo tras obstáculo, hace que las tragedias se sucedan en su vida, una tras otra. Es como si le dijera, haré que nazcas como enfermo mental, que sufras todo lo que un enfermo mental puede y debe sufrir. Te dejaré que cates el amor para evitar que te suicides, te daré una familia durante un tiempo y luego te quitaré ambas cosas. Dejaré que tu paladar disfrute de la comida y luego te daré una úlcera. Permitiré que atisbes lo que hubieras podido llegar a ser como escritor, como intelectual y luego pondré tales obstáculos en tu camino que harás el ridículo más espantoso. Y el yo externo replica, lucharé a muerte por recordar los sueños y tomar yo las decisiones. Lucharé contra mi enfermedad mental hasta superarla. Defenderé a muerte el amor y la familia. Y si las pierdo buscaré en el sexo todo el placer que pueda, para compensar tanto sufrimiento. Buscaré el éxito como escritor y haré todo lo que esté en mi mano. Cada vez que tú decidas hacerme sufrir para obligarme a evolucionar espiritualmente, yo buscaré la compensación del placer, el placer de la comida, el placer del sexo, el placer de la creatividad, el placer del reconocimiento público, el placer de una vida larga y placentera.

No sé si esto es un delirio de mi mente de enfermo mental, pero una cosa está clara, es lo que está ocurriendo en mi vida, lo que ha sido mi pasado y lo que con seguridad será mi futuro. Una lucha sin tregua. A este respecto recuerdo aquel sueño de los tres ancianos. Ocurrió de joven, antes de los treinta años, tras una relajación que me hizo entrar en sueño profundo. Al despertar lo recordé casi todo y escribí un relato de ciencia ficción, Clave 1, operación rescate. En realidad el sueño era claramente espiritual y yo lo trasladé a la realidad física para darle un sentido. Los tres ancianos me permitían ver el futuro, la razón de mi nacimiento aquí y ahora. Me hablaban de una misión a cumplir. Me permitían ver el futuro de la humanidad y el mío propio con tal detalle que lloré como un infante. Pero cuando terminé de ver mi vida actual una cólera sorda brotó de mi interior. Me niego, dije, me niego absolutamente, yo no voy a aceptar tanto sufrimiento, ni por mi ni por nadie, ni por la humanidad, ni por el universo, ni siquiera por Dios. Ellos se rieron con bondad. No puedes hacer nada, no puedes evitarlo. Y yo respondí con la frase que guía mi vida, soy una chispa divina, soy parte de Dios, puedo tomar las decisiones que toma el mismo Dios puesto que yo de alguna forma soy Dios. Se rieron mansamente. Si tus decisiones las tomara la chispa divina te dejaríamos en paz porque no somos tan tontos para oponernos al mismo Dios, pero tus decisiones las está tomando tu yo actual, limitado, tu yo menos espiritual, buscas el placer y evitar el dolor, no son las decisiones de tu chispa divina, son las decisiones de tu yo externo.

No estoy de acuerdo y tomaré mis decisiones, me oponga a vosotros o al mismo Dios. Soy libre, así es como me ha hecho el mismo Dios. Y ellos me pusieron ante el gigantesco monitor y me hicieron ver de nuevo mi vida y aceptaron negociar. Fue ridículo. Les dije, quiero fumar, si me apetece quiero fumar. Se rieron con ganas. Hecho. Necesito el amor, una mujer que me ame y a la que ame. Es una condición irrenunciable. Hecho, me dijeron, pero… solo por un tiempo. Necesito algo que me ayude a evitar el suicidio, no quiero pasarme la vida sufriendo. Hecho, me dijeron, tendrás la ayuda del yoga mental, de Milarepa, serás creativo, no serás un músico como quieres, un nuevo Beethoven, que componga una nueva sinfonía número 9, pero serás escritor. No quiero dar la cara, quiero permanecer oculto, al menos hasta los últimos años de mi vida, antes de morir, en mis últimos años, podréis hacer conmigo lo que queráis. Hecho, dijeron, podrás utilizar Internet, darás la cara sin que vean tu cara.

Cuando aquella mujer apareció en mi vida le hablé del sueño y le di una copia del relato. Insistí tanto que fue un milagro que no me mandara a la mierda. ¿Fueron los ancianos los que me privaron de ella? No lo creo, los maestros espirituales no nos privan del amor y del placer, nos privamos nosotros. Yo desbaraté todo porque soy una mierdecilla. Ella no pudo ver la vida desde el lado espiritual. Los dos fallamos. Los ancianos tenían razón… solo por un tiempo. ¿Y ahora? ¿Son los ancianos los que guían mi vida, es mi yo interno el que pone los obstáculos? No lo sé, pero está claro que mi yo externo sigue en lucha con mi yo interno. Solo consigo recordar determinados sueños y de forma que siempre quedan dudas. No renuncio a lo que en aquella escena con los ancianos no renuncié, sigo peleando con ellos o con mi yo interno, y mi vida sigue siendo una mierda, pero con una dignidad asombrosa. Una mierdecilla en el vater pero orgulloso de ser persona, de ser libre.

Don Juan le dice a Castaneda que los mundos oníricos son reales, pero son distintos al mundo real. No podemos vivir en un mundo con las reglas del otro. ¿Es lo que he estado haciendo yo? Sigo anotando sueños esporádicamente. No tienen mucho sentido, pero lo tienen. El sueño de esta noche está anotado así.

SUEÑO DEL 12 AL 13 DE DICIEMBRE DEL 2014

Anoche no tomé valeriana, aún así he dormido bastante bien, salvo por una pesadilla/Pesadilla terrible. Estoy durmiendo en una casa desconocida, un edificio grande. Un lugar desconocido/ Es de noche/ Ambiente tétrico/ Estoy solo y no espero a nadie, ni tengo a nadie en quién pensar/ hay presencias ominosas en el edificio que se mueven como fantasmas/ Siento miedo, un miedo intenso, mucho más fuerte que el que podría sentir en la realidad, las emociones oníricas siempre son mucho más intensas que las que tenemos durante la vigilia/ Noto una presencia cerca y me siento aterrado, comienzo a dar patadas defensivas en la cama/ Es muy posible que las haya dado también en la cama real/ No he tirado la lámpara ni golpeado contra nada/ Me despierto sobresaltado/ la sensación de soledad e indefensión era casi infinita/ La presencia ominosa puede estar relacionada con un incidente en el trabajo, ayer.

Otros sueños que apenas recuerdo, una ciudad desconocida, onírica, por donde me suelo mover en sueños. Un mercadillo, siempre ando solo en mis sueños, no he establecido vinculaciones oníricas con personas. Es difícil como le sucede a Castaneda con La Gorda. Aún así es extraño que siempre me mueva solo en sueños. Interesante reflexionar sobre ello.

Otros sueños de hace unos días. Estoy en Ciñera, donde viví en mi infancia. Estoy en Valladolid, sueño del colegio, repetido, interesante, debería ponerlo en la próxima agenda onírica. Deduzco que estoy buscando mis lugares de poder, como le dice don Juan a Castaneda, todos tenemos lugares de poder donde vamos en sueños o con nuestro otro yo, allí acumulamos nuestro poder, nuestra energía, allí vamos a recuperar el tesoro cuando lo necesitamos. En nuestro lugar de poder número uno danzaremos con la muerte nuestra última danza. Estemos donde estemos acudiremos a ese lugar para morir. Viaje a Ixtlan. Debo recuperar esa frase del libro electrónico, anotarla.

El sueño de los ancianos sigue siendo el sueño más largo y completo, más vívido. ¿Por qué lo recuerdo ahora? Es curioso no lo he recordado durante la crisis. Tal vez lo necesite para afrontar lo que me espera. Si en un momento de mi vida logré un sueño tan completo debería volver a intentarlo ahora, puede que que mi yo externo necesite saber antes de tomar algunas decisiones. No sé lo que me espera pero el guerrero impecable seguirá tomando decisiones, una tras otra. Puede que no sean las mejores, puede que me causen mucho sufrimiento, pero serán decisiones de guerrero y no de hombre corriente, como dice también don Juan. Es el momento de un sueño esclarecedor, en unos meses puede que ya sea tarde, habré tomado decisiones de las que ya no se vuelve atrás.





AGENDA ONÍRICA IX

12 02 2014

AGENDA ONÍRICA IX

SueñosBuñuel

26 DE ENERO DEL 2014-01-27

Reflexionando sobre los avances en el dominio de los sueños, observo que muy pocos de estos avances tienen alguna influencia práctica en mi vida cotidiana. Los sueños premonitorios la mayoría de las veces entorpecen más la solución de los problemas futuros que contribuyen a su previsión y arreglo. Salvo casos excepcionales, la mayoría de las veces referidos a la posibilidad de contraer una determinada enfermedad física, el sueño premonitorio solo contribuye a intensificar el miedo y la angustia. Por otro lado la lucidez onírica, si bien hace que los sueños resulten mucho más interesantes no acaba de aportar soluciones claras a problemas cotidianos.

Aunque solo fuera por el material que me proporcionan los sueños para mis novelas y relatos ya sería de por sí una fantástica herramienta a seguir cuidando y cultivando, pero en ellos hay mucho más, aunque exige un descomunal esfuerzo durante años el lograr encontrar respuestas claras. Como le dice don Juan Mathus a Castaneda en el Arte de ensoñar, lo importante de un sueño no es lo que sucede en él o cómo te manejas, lo verdaderamente importante es saber cómo has llegado allí, conocer qué ocurre en el momento en que dejas la vigilia y entras en el sueño. Eso es algo que aún no he conseguido. Es cierto que a veces he logrado despertarme en el momento de regresar al cuerpo, justo antes de que me despierte porque suene el despertador o porque he decidido hacerlo por mi cuenta. No hace mucho tuve un sueño extraordinario en ese sentido. Estaba viviendo una escena onírica muy lúcida cuando se produjo un fenómeno onírico que no me había ocurrido hasta entonces. Era como si la mitad de mi cuerpo astral estuviera fuera del cuerpo físico y la otra mitad ya hubiera tomado contacto. Esta doble visión se manifestó en el sueño a través de una especie de doble dimensión espacial. Por un lado estaba mirando la escena onírica y por otro, según descendía hacia el cuerpo era como si estuviera también descendiendo de una planta de un edificio a otro. Algo así sucede en las películas cuando la cámara desciende de una planta en la que suceden cosas a otra en que están ocurriendo otras muy distintas. Estos planos son frecuentes en el cine. En el sueño era muy consciente de que por un lado estaba en una escena onírica que no podía situar en un espacio o tiempo concreto, pero sin duda no era actual, y en la otra escena, según iba descendiendo, me situé de inmediato en el espacio, aunque no tenía claro el tiempo. Estaba descendiendo del desván de casa hasta el dormitorio donde se encontraba mi cuerpo físico dormido. Fue impactante ver el desván y de pronto el dormitorio como si fuera un dibujo animado y me colara por el suelo.

Nunca había tenido una experiencia tan lúcida de regreso, ni siquiera en aquel sueño en el que yo estaba en la cama y escuchaba pasos en el pasillo, de pronto entraba alguien, me tocaba en el hombro, me hablaba y al mirarle descubría asombrado que era yo. Experiencias de regreso he tenido algunas y muy importantes, pero ninguna de salida, es decir te quedas dormido y ves cómo tu cuerpo astral sale de tu cuerpo físico y entonces decides qué deseas hacer en ese espacio-tiempo onírico que te queda por delante. Estoy de acuerdo con Don Juan Mathus, ese es el verdadero momento importante del sueño, el que puede cambiar tu vida, tu concepción de la realidad porque te permite comenzar a vivir con lucidez e intensidad en dos dimensiones diferentes. El regreso por muy importante que sea te deja siempre numerosas incógnitas y una duda muy importante: si el sueño fue “real” o no.

Este logro será mi meta a conseguir con la programación onírica durante este año 2014. Creo que ya he conseguido cosas muy importantes, como manejar mi mente en sueños como una cámara, haciendo que las imágenes vayan a mayor o menor velocidad, incluso a cámara lenta, como en una caída de una leona desde un árbol. Estoy satisfecho del manejo de mi mente onírica y de mi forma de moverme en sueños, aunque aún no he logrado un movimiento perfectamente controlado, pero creo que aparte de la lucidez del paso de la vigilia al sueño, lo que voy a necesitar este año es un trabajo lúcido y sistemático sobre mi salud.

Una de las metas más importantes del sueño debería ser la terapéutica. Durante la vigilia podemos utilizar nuestra mente para curar nuestras enfermedades físicas y de hecho así lo hacemos con el yoga mental y los ejercicios de energetización, pero es en el sueño donde se pueden producir los resultados más positivos y espectaculares. Como dice Yogananda en su “Autobiografía de un yogui” en sueño podemos conseguir alimentarnos de ciertas partículas, que él llama “vitatrones”, y que nos permiten una recarga energética formidable, curando cualquier enfermedad física y permitiéndonos contemplar nuestro cuerpo material como si fuera energético, espiritual o inmortal. Creo que el conseguir alimentarme de estos “vitatrones” en sueños y utilizarlos para enfrentar mis problemas físicos sería un logro importantísimo durante este año.

No considero que me vaya a servir de nada seguir tratando de recordar los sueños con mayor detalle, intensidad, lucidez y extensión. Después de años de trabajar en estos temas no me queda otro remedio que admitir que todos los avances, que pueden ser muchos, están siempre limitados y constreñidos a momentos concretos. Un día puedes recordar un sueño muy prolongado en el tiempo y el espacio, con todo detalle, incluso anotarlo durante horas y al día siguiente no recordar nada. Los logros en este sentido no son permanentes, como un atleta que bate un record y por lo menos espera que su nivel sea parecido durante una temporada. Los logros oníricos son tan fugaces que debería reflexionar un poco sobre la causa de esto. Supongo que tiene mucho que ver con el bloqueo que nuestro yo interno, cuerpo de luz, cuerpo astral, espíritu o como queramos llamarlo, ejerce sobre nuestra memoria física. Es como si solo nos permitiera recordar lo que a él le interesa y cada vez que conseguimos algo es después de una intensa lucha para convencerle. Es como intentar convencer a nuestro “yo futuro” de que diga a nuestro “yo presente” lo que nos va a pasar. Por razones obvias, que comprende hasta nuestro “yo presente” el bloqueo de ese conocimiento es perfectamente lógico y razonable.

Una vez establecida la agenda, la programación para este año, en dos puntos fundamentales, solo me queda seguir trabajando y anotando sueños. Si consigo algún logro extraordinario más en el que no había pensado, será bienvenido pero no me preocupa. Lo que sí me tiene muy preocupado es esa extraña distorsión de la percepción y la memoria que me está ocurriendo últimamente. Es como si cuanto más recordara del sueño, más logros consiguiera en él y más lúcidos e importantes fueran mis sueños, más dificultades tengo en el mundo de la vigilia para percibir ciertas cosas, para recordarlas y para “vivir” como hacía antes. Especialmente me sucede por las mañanas, al despertar y hasta el mediodía, aunque se prolonga también hasta la tarde, después de comer, la hora de la siesta. A partir de esa hora vuelvo a ser yo con todas las consecuencias, pero mientras tanto cada vez tengo más despistes, se me olvidan más cosas, “desaparecen” cosas que no recuerdo haber tocado ni sé dónde las he puesto. Son lapsus cada vez más importantes e intensos. Nada más fácil que achacarlo al deterioro por la edad o a una posible enfermedad que se estuviera manifestando, tal como Alzheimer o demencia senil, pero no es eso. Es como si una ley implacable hiciera que recordar demasiadas cosas en el sueño hiciera que luego la memoria flaqueara en la vida cotidiana. En este sentido la explicación de don Juan sobre el punto de encaje me parece perfecta. Dice que en sueño movemos este punto de encaje que retorna a su posición original al despertar. Puede que con el tiempo estos movimientos, especialmente si son muy agradables, si nos permiten “vivir” lúdicamente en sueños o en otra dimensión y es algo tan divertido y atractivo que renunciaríamos de buena gana a la vida cotidiana, se conviertan en algo difícil de controlar. Es como decidir permanecer dormido las 24 horas del día porque los sueños son muy agradables y eso nos permite llevar una vida más interesante que la vida de vigilia, que consideramos mucho más intensa y “real” que la vida cotidiana, aunque no tendría por qué ser así. El control del punto de encaje puede acabar siendo problemático, algo que por otro lado tal vez sea lo que les ocurre a los enfermos mentales con patologías delirantes, el punto de encaje no quiere regresar a la perspectiva habitual, del mundo físico normal, porque resulta extraordinariamente agradable vivir en mundos delirantes. Me sucede también con mis historias de ficción, cuando escribo mis novelas, son realidades que me atraen mucho más que la realidad aburrida de todos los días.

Mucho ojo con esto. Deberé examinarme a lo largo del año en esta agenda onírica. El mundo onírico es agradable, el delirante mundo de ficción literaria también, pero puedo correr el riesgo de ir “despegando” del mundo físico. Debo mantener un férreo control sobre mi memoria vigil, saber dónde están las cosas, dónde las he puesto, recordar esos detalles, cuya pérdida hace que el mundo de la vigilia comience a parecerse al mundo onírico, donde hay tantos saltos.

Tal vez debería subir en el próximo capítulo el sueño tan lúcido que tuve después de las fiestas navideñas y analizarlo. Fue un sueño extraordinario en mi evolución onírica.





Agenda onírica VIII

11 01 2014

AGENDA ONÍRICA VIII

Voy a cerrar el resumen del año onírico al tiempo que me planteo nuevos retos para el nuevo año que ya ha comenzado.

SUEÑOS PREMONITORIOS

Durante buena parte de mi juventud los sueños premonitorios me llegaron a amargar la vida. Entonces no sabía que el futuro no está escrito, no puede estarlo, y que cualquier cosa que veas sobre tu hipotético futuro puede ser cambiada porque eres libre y puedes ejercer tu voluntad. La desesperación en la que caí por aquel entonces no se la deseo ni a mi peor enemigo. Si hay un castigo infernal que no aparece en el Infierno de Dante pero que tal vez sea el peor de todos ellos, sería veer tu futuro y no poder hacer nada para cambiarlo. Por suerte y debido a numerosas experiencias en algún momento llegué a aceptar que el futuro no está escrito y se puede cambiar. Eso supuso un gran alivio en mi vida , pero el sufrimiento por el que había pasado hasta entonces hizo que me planteara muy seriamente bloquear los sueños premonitorios.
Creo que lo conseguí puesto que desde entonces han sido muy raros. Aún así no he podido evitarlos, especialmente en lo que hace referencia a mi salud o posibles problemas de mis seres queridos que podrían ser evitados. En ese sentido pude adelantar mi enfermedad intestinal, la úlcera de duodeno que luego resultó ser la helicobacter pýlori y que pudo ser erradicada al tercer cóctel. En mi sueño no es que muriera pero estaba a punto y sobre todo el futuro era muy desesperante, tenía que dejar de comer, con lo que me gusta, y cumplir una dieta muy estricta, cuidarme al máximo. Por suerte lo he superado muy bien y estoy llevando una alimentación muy normal, con algunas pequeñas precauciones. Esta es una buena muestra de que el futuro siempre puede ser modificado.

No he podido bloquear todas las premoniciones sobre otras personas. He tenido al menos un par de ellas sobre personajes públicos mundiales, con un adelanto de hasta seis meses que se han cumplido. No me gustan estas premoniciones porque no ayudan a nadie ni evitan nada y a mí solo me dan pequeños sustos que no me ayudan en ningún sentido. Creo que lal razón de que no las haya podido bloquear totalmente se debe a que cualquier acontecimiento en el que estén involucradas muchas personas afecta poderosamente el subconsciente colectivo y es más fácil de percibir por el subconsciente individual. Según la teoría de la vinculación de Milarepa, cuantas más personas estén vinculadas pensando o sintiendo lo mismo, con más fuerza nos afectará todo lo realacionado con el mismo, incluida la posibilidad de que lo percibamo como una premonición en sueños. Es como escuchar a una persona cantando a varios kilómetros, conforme vamos caminando hacia ella, hacia el futuro. Si es solo una no la escucharemos, pero si son millones, el sonido nos llegará con claridad.

También se pueden producir afinidades intelectuales, psíquicas o emocionales que nos hacen sintonizar con el futuro de determinada persona. En mi caso he tenido unas tres premoniciones sobre escritores españoles que se cumplieron. Por desgracia parece que la muerte y todo lo referente a ella, como cualquier tipo de desgracia, tienen más fuerza para la mente subconsciente que las cosas buenas. Tuve premoniciones oníricas sobre esos tres escritores y especialmente a uno lo percibí mientras estaba muriendo. Fue durísimo para mí porque la empatía es tan intensa que crees que eres tú el que se está muriendo. Por suerte en los otros dos casos sintonicé con mi propia mente en el futuro que estaba recibiendo la noticia de su muerto. Esta forma de percepción del futuro, a través del filtro de nuestra propia mente es más llevadera. Este año las premoniciones han sido muy pocas y por suerte nada trágicas.

EL SUEÑO PERFECTO

Al iniciarse este año he tenido lo que yo llamo un sueño perfecto. Lo voy a analizar aquí porque es un buen resumen de los avances oníricos que he conseguido a lo largo del año y que espero ir desarrollando durante éste. Llamo sueño perfecto a aquel sueño que tiene las siguientes características: es lúcido, eres consciente de ser tú y de estar en un sueño, el tiempo transcurre de forma parecida a como transcurriría en la vida cotidiana, tus movimientos en sueños, aunque no sean iguales a caminar en el mundo físico, se le parecen mucho, miras, hablas, piensas y te comportas como lo harías en el mundo real. Creo que estas son características suficientes para que nos hagamos una idea de cómo es el sueño perfecto. Falta la última y la más importante: al despertar recuerdas el sueño completo, cada detalle y en las secuencias cronológicas en que se produjo. Claro que esto dura poco y hay que anotarlo enseguida.

En mi sueño perfecto yo estaba en el salón de una casa que no conocía y con personas desconocidas, salvo dos o tres. Era consciente de estar en un sueño y de mi personalidad. Mi comportamiento se ajustaba a los parámetros de mi conducta en el mundo de vigilia, si bien era capaz de decidir probar ciertas experiencias y comportamientos para ver cómo funcionaban en el mundo onírico. Lo más sorprendente para mí fue darme cuenta de que las otras personas en sueños me percibían como si estuvieran despiertas y reaccionaban a todo lo que yo decía y hacía, incluso pensaba. Me vi precisado a ser discreto en mi conducta y mis pensamientos puesto que de otra forma la reacción de los otros hubiera sido tan contundente como en el mundo real. El movimiento era pausado y la mirada se comportaba como los ojos en el mundo real, tenía la perspectiva adecuada y el alcance normal en estos casos. No escuchaba las voces con la solidez y realismo del mundo real pero sí eran perfectamente comprensibles. Tomaba decisiones sobre la marcha y analizaba los resultados.

Lo más curioso del sueño era que parecía funcionar en dos planos. Por un lado cuerpos físicos, opacos, moviéndose en un lugar espacial físico y por el otro cuerpos astrales que funcionan a su nivel y en su dimensión, con otras características diferentes. La unión de ambos cuerpos, de ambos espacios, de ambas dimensiones, resultada tan sorprendente como aleccionadora. Por fin pude constatar en sueños mi teoría onírica.

Esta teoría viene a decir que lo sueños son tan extraños y sorprendentes, sin la menor lógica aparente, debido a que se mezclan varias dimensiones y varias formas de percibir, todas ellas en diferentes espacios o en un no espacio y en un no tiempo. Digamos que al salir del cuerpo en sueños nos encontramos con un cuerpo astral o de luz que curiosamente tiene las características de nuestro cuerpo físico, digamos que ese cuerpo de luz ha tomado prestada la forma de nuestro cuerpo físico y si somos gordos ese cuerpo aparecerá como gordo aunque la energía que es su naturaleza no es gorda ni flaca. Ese cuerpo físico es una imitación perfecta de nuestro cuerpo físico. En mi sueño pude ver cuerpos físicos y cuerpos astrales conviviendo en la escena y relacionándose como si estuvieran en el mismo plano. Mi conclusión fue la de que la escena se estaba desarrollando en un plano físico pero a ella habían acudido en sueños algunos de los invitados, de ahí que hubiera dos clases de cuerpos, los físicos y los psíquicos, hasta es posible que algunos fueran los mismos, es decir que el cuerpo astral de alguno se hubiera encontrado con su cuerpo físico en una escena, bien del pasado o del futuro.

Resultaba sorprendente la calidad física que tenían los cuerpos psíquicos, la misma forma, tamaño y textura del cuerpo físico al que imitaban. Sin embargo la sustancia energética de esos cuerpos era extraña y hasta fea. Una energía como lechosa, grisácea, sucia. Mi conclusión fue la de que al no cuidar nuestros cuerpos psíquicos y maltratar a nuestros cuerpos físicos el cuerpo de luz o astral se contagia de la fealdad y enfermedad del cuerpo físico. Los rostros eran fiel reflejo del rostro físico, sin embargo me parecieron feos, hasta el punto de plantearme si no se trataría de “demonios” imitando a las personas físicas. Una reflexión que no duró mucho puesto que esos supuestos “demonios” se comportaban como las personas a las que “imitaban” tanto en su conducta como pensamiento o forma de moverse. La conclusión más sencilla y veraz era la de que esos cuerpos habían perdido luz y se habían vuelto feos y sucios al tener que adaptarse al cuerpo físico en el que moraban.

La sensación física de esos cuerpos de luz era apabullante, no solo por la imagen de solidez que daban, sino por todas las características físicas que imitaban de un cuerpo físico, hasta el punto de que simplemente rozar “la piel” o dicho de otra manera, acercarse mucho a la forma de luz de ese cuerpo, generaba las mismas sensaciones que uno puede tener si acaricia la piel de otro cuerpo físico. Otra característica sorprendente de esos cuerpos es su estado de absoluta desnudez. Es lógico pensar que un cuerpo de luz no necesita vestidos puesto que su vestido es su propio cuerpo físico, donde reside habitualmente. Aunque he podido constatar que en sueños esos cuerpos astrales pueden “vincular” fuertemente su propios vestidos, con los que se tapan durante la vigilia, en el cuerpo físico, hasta el punto de trasladarlos con ellos a los sueños, lo normal es que esos cuerpos de luz permanezcan desnudos en sueños salvo que haya alguien que esté viviendo el sueño de forma lúcida y sienta emociones parecidas a las que sentiría si viera un cuerpo físico desnudo. Es curioso pero he podido constatar también algo sorprendente, que nuestros cuerpos de luz pueden hacer viajar o trasladarse a los cuerpos físicos a través de esa dimensión onírica. Digamos que aunque el cuerpo físico parezca estar dormido en una cama y sin moverse, en la otra dimensión, en la onírica o espiritual, ambos cuerpos parecen moverse juntos. No resulta muy contradictorio o extraño puesto que en el mundo onírico o espiritual no hay verdadero espacio y no existe por tanto la contradicción rechinante de un cuerpo físico que está en dos lugares físicos a la vez (algo que por otro lado aparece en las hagiografías de los santos y gurús, su capacidad para la bilocación. Viendo cómo son las cosas en el mundo onírico no me resulta sorprendente pensar que ese “milagro” pueda darse. En realidad en la física cuántica ya se habla de esas dimensiones y contradicciones espacio-temporales.

Aquellos cuerpos astrales desnudos me recordaran la leyenda o el mito del jardín del Edén, donde nuestros primeros padres estaban desnudos y al comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal se dieron cuenta de que estaban desnudos. En realidad ellos llevaban desnudos desde siempre pero eso no les afecta, fue al darse cuenta de que sus pensamientos y emociones habían cambiado al respecto cuando percibieron que su mundo perceptual se había modificado drásticamente. Yo lo compararía a estar en sueños, con el cuerpo astral, completamente desnudos y haciendo lo de siempre que se haga en sueños, y al momento inquietante y asombroso en el que el soñador se hace consciente de estar en el sueño, éste se convierte en lúcido y puede percibir esos cuerpos desnudos que deambulan en sueños. Es mucho más impactante que ir por primera a vez a una playa nudista, los cuerpos astrales tienen tal intensidad que uno comprende muy bien por qué los cuerpos físicos nos parecen un simple ropaje que cubre al verdadero cuerpo. Es como ver un espantapájaros, dos palos con ropa, o ver a una persona con la misma ropa, la diferencia es tan abismal y contundente que no cabe la menor duda de que es el cuerpo astral el que está vivo y el que da a la carne todas sus características vitales y personales y no al revés. Sería como pensar que la ropa puede cambiar a un muñeco hecho con dos palos, al espantapájaros, que de pronto los dos palos cobraran vida y adquirieran vitalidad y se pusieran a caminar y a hablar con la gente. Esto y no otra cosa sería el mito de Pinocho.

Las posibilidades que se me plantean al pensar lo que sucedería si en sueños todos fuéramos conscientes de estar soñando y nuestros sueños se convirtieran en sueños lúcidos es son tan creativas como apabullantes y aterrorizantes, algo que haré dentro de la serie de relatos esotéricos. Pero me he alargado demasiado. Me temo que tendré que dejar el remate de estos resúmenes oníricos para otro capítulo.