CARTAS SOBRE EL ENFERMO MENTAL XIV

30 05 2018
cartasenfermo
Manzanares 15-08-2015
Hola ……

No me dices qué clase de esquizofrenia sufre tu …, intuyo que puede ser paranoide, una de las más comunes. Imagino que fue diagnosticada de joven, algo muy frecuente en esta enfermedad. Tampoco me dices su edad, aunque imagino que puede ser de mi generación. La filosofía del guerrero impecable es hacer lo que tienes que hacer cuando tienes que hacerlo y confiar en que las “fuerzas poderosas”, fueren las que fueren sean favorables. Creo que lo que quieres saber es lo que tú, concretamente, y los seres queridos podéis hacer por ella. Esta es mi opinión.

Lo importante es ayudarla a superar esta crisis. La muerte de un ser querido es un trauma terrible para un enfermo mental que depende mucho de quienes le quieren, no es extraño que esté sufriendo una crisis. En el blog, en la sección escuela espiritualista hay unos textos de Milarepa, un personaje mío basado en un gurú que realmente existió, Milarepa, el primer santo tibetano. En estos textos se habla de la teoría de la vinculación y la desvinculación. Todos estamos vinculados, conectados, y más con los seres queridos, cuando estos mueren se produce un gran vacío en nuestras vidas, hay un periodo de luto que nadie puede evitar. En el caso de tu madre el luto es un mazazo para su enfermedad, pero no es posible evitarlo.

¿Qué puedes hacer por ella? Lo que más me ha ayudado a mí en las crisis es que alguien me escuchara. Puede parecer una tontería pero es importantísimo. Quienes no han sufrido nunca una enfermedad mental no imaginan la importancia de que alguien escuche al enfermo. Puede parecer que está ido, desvinculado de la realidad, que no se entera de nada. No es cierto. Yo era muy consciente de las personas que me rodeaban, de sus conductas hacia mí, de que la realidad continuaba ahí, implacable, lo que ocurre es que no somos capaces de comunicarnos y no creemos que nadie pueda ayudarnos, por eso solemos entrar en un mutismo muy molesto y ofensivo para nuestros seres queridos. Lo primero que debes aceptar es que ella no ha dejado de quererte, simplemente no puede demostrártelo.

Si no quiere hablar no la fuerces, cuando hable escúchala con atención, aunque sean delirios. Imagino que escucha voces, sufre delirios y alucinaciones. Eso no significa que no se pueda llegar a ella y que no comprenda lo que decimos. Hace unas semanas estuve escuchando …durante tres horas seguidas. Sufría un delirio y no dejaba de hablar. No importa lo que diga, lo importante es que alguien le escuche. Es la mejor de las terapias, después del cariño. El cariño es el único puente por el que siempre se puede llegar a un enfermo mental, siempre. Puede parecer que no produce efecto, pero cuando esté bien recordará todo el cariño que se le dio durante las crisis.

Si está tomando medicación y bajo control de su psiquiatra, siguiendo una terapia, ya no se puede hacer más en este aspecto, pero sí se le puede dar un gran apoyo estando a su lado, escuchándola y sabiendo que no está sola y abandonada. Estas crisis tienen sus ciclos y su duración, no sirve de nada intentar que se cure de un día para otro, pero el cariño acorta el tiempo de recuperación, eso es seguro.

En cuanto a su trabajo, si la crisis es fuerte no es extraño que no pueda concentrarse en el trabajo. Imagino que eres …, desconozco cómo funciona en tu país el mundo laboral. Si es funcionaria y puede estar de baja o licencia por enfermedad sin perder el trabajo hay que aprovechar esa oportunidad. Si trabaja en una empresa privada imagino que sus posibilidades de seguir dependerán mucho de la comprensión y generosidad de la empresa. En estos casos lo mejor es actuar como un guerrero impecable, hacer lo que puedes hacer, lo que está en tu mano y no sentirte culpable, angustiado o con remordimientos por aquellas cosas que no están en tu mano. No se nos pide imposibles, solo hacer lo que podemos hacer y confiar en la suerte o como yo prefiero “en las fuerzas poderosas que controlan y dirigen el universo”. Sería maravilloso que pudiera conservar el trabajo, pero si no puede trabajar hay que aceptarlo, lo importante es hacer lo posible para que lo conserve. Se puede consultar con un profesional. En mi caso soy funcionario y de joven, cuando me internaron durante dos años en un centro psiquiátrico mi jefe intentó incapacitarme, hubiera sido terrible porque la pensión habría sido ridícula y el resto de mi vida hubiera tenido que depender de otros. Gracias a un abogado logré que no me incapacitaran, fue un gran logro que luego me ha permitido llevar una vida aceptable. Hay que hacer lo que se pueda para que no pierda el trabajo, pero nunca sentirnos culpables por aquello que no está en nuestra mano.

En cuanto a que viva con tu tía, si eso es lo que quiere tendrá alguna razón. Es generoso que te hayas ofrecido a cuidarla, pero siempre hay que respetar la libertad del enfermo. Procura visitarla y no insistas mucho razonando para que vaya a vivir contigo. Cuando estamos en crisis los razonamientos no nos dicen nada. De conseguirlo será a través del cariño y sin insistir.

En septiembre estaré de regreso, puedes seguir hablando conmigo si lo estimas conveniente. Lo importante es que tengas en cuentas estos principios básicos:

Un familiar no puede vivir la enfermedad por su ser querido, ni curarlo. Solo puede estar ahí, dando cariño y apoyo. De nada sirve que el familiar se hunda y sufra, porque esto no ayuda nada al enfermo. Procura estar lo mejor posible, ser feliz, y que ella lo note. Estas cosas nos llegan y si podemos evitar sufrir por los seres queridos será un peso menos a llevar.

Una vez que se ha hecho lo posible por el enfermo, medicación, terapia, cariño, etc, hay que tener paciencia y esperar, a mi me desahuciaron, pensando que nunca saldría adelante y aquí estoy. Hay que dar tiempo al tiempo y dejar que el enfermo tome decisiones, será su voluntad la que le saque de la crisis, ahí no podemos hacer nada.

La enfermedad mental a menudo es kármica, procede de vidas pasadas, por lo tanto no funciona como la enfermedad física. Es el propio enfermo el que debe aprender las lecciones y decidir que la vida merece la pena. Si se le da cariño será más fácil que tome las decisiones correctas. El cariño es la mejor medicina para un enfermo mental.

Nada más, querido amigo, estaré de regreso en septiembre si quieres seguir hablando. Trata de abrazarla y besarla mucho, el contacto físico es fantástico para un enfermo mental. Un abrazo.

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Manzanares 29-08-2015

Hola amigo: Ya estoy de regreso de vacaciones, muy cansado porque ahora se lleva el turismo japonés, te llevan a muchos sitios, al galope, te levantan muy temprano y terminas agotado, pero han sido unas vacaciones maravillosas. Ahora estoy recuperando el sueño perdido y reincorporándome a la vida cotidiana.

Puedes contarme más sobre tu madre y tus dudas sobre cómo tratarla. Me dices que eres …, es increíble el número de lectores … que tiene el blog y los buenos amigos que he conseguido a través de él. Me siento muy próximo a todo lo …, debí haber vivido una vida pasada allí, como me gusta decir.

Ahora mismo se ha puesto en contacto conmigo una chica …, muy joven, que tiene un serio problema con su madre que se podría decir padece una enfermedad parecida a la que tiene la tuya. Su caso es muy dramático porque su padre es alcohólico y está ella sola para poner un poco de orden en aquella familia. Estudia en la universidad, tiene que hacer la comida y las labores de la casa porque su madre está muy deteriorada y no colabora y me decía que estaba desesperada y que no sabía que hacer, lo que le dije a ella te lo digo también a ti.

Hay que priorizar, eso es esencial cuando no se puede llegar a todo y no es posible enfrentarse a todos los problemas. En tu caso debes priorizar para seguir teniendo tu propia vida y que el problema de tu madre no te convierta en un cuidador en exclusiva de una enferma. Si cuentas con más familia deberíais poneros de acuerdo en atenderla, cada uno según sus posibilidades. Es importante que asumas algunas realidades de los enfermos mentales porque sino lo haces no dejarás de darte cabezazos contra la pared, como decimos por aquí. Paso a comentarte algunas cosas:

-Es frecuente el caso del familiar, del ser querido, que sufre tanto por la enfermedad que casi desearía sufrirla él o convertirse en un héroe dedicado en exclusiva a su ser querido. La tendencia a querer sufrir por el familiar, pensando que así se hacen méritos ante Dios o ante las fuerzas poderosas que controlan el universo, para que de esta forma se pueda producir el milagro de la curación, es bastante frecuente a nivel subconsciente. Un familiar debe aceptar que no puede vivir la enfermedad por su ser querido, echársela sobre sus hombros para que la otra persona no sufra. Normalmente las enfermedades mentales son crónicas, para toda la vida, incluso en mi caso, que tengo ahora una alta calidad de vida no puedo evitar las crisis cada cierto número de años, la última me causó el divorcio. No es lo mismo pero cuando uno sufre de una enfermedad crónica, como la diabetes sabe que debe cuidarse todos los días durante el resto de su vida. Un enfermo mental también debe asumir lo que le pasa.

Es posible que tu madre esté sufriendo una crisis debido a la muerte de su .., un fuerte impacto emocional, pero parece claro que sufre una enfermedad mental y que deberá afrontarla el resto de su vida. Como les digo a mis discípulos de yoga mental, algunos son esquizofrénicos, la filosofía del guerrero impecable es fundamental para enfrentar la enfermedad. No podemos pasarnos la vida sintiéndonos culpables por lo que hicimos, lo que no hicimos, lo que supuestamente hacemos sufrir a nuestros seres queridos, siempre con dudas, siempre angustiados, eso no lo aguanta nadie, ni siquiera las personas normales. Se hace lo que se tiene que hacer, sin dudas, sin remordimientos, sin mirar al pasado, sin angustiarse por nada, y dejamos que lo que no esté en nuestra mano sea resuelto por las fuerzas poderosas, fueren quienes fueren. La maravillosa filosofía chamánica de los libros de Castaneda que son los cimientos del blog puede ayudar mucho a un enfermo, para mi fue esencial para salir de ese bucle mental que nos oprime a los enfermos. Tienes que intentar hablar con tu madre, con cariño, escucharla y deslizar siempre que puedas esta filosofía del guerrero impecable, seguro que ella está angustiada por lo que os está haciendo sufrir.

Una vez que el familiar asume que no puede curar al enfermo ni vivir la enfermedad por él, resulta más fácil aceptar que una vez que se hace lo que se puede ya no hay que angustiarse porque no está en nuestra mano hacer más. Una vez que se acepta que la enfermedad del familiar puede ser crónica y que hay que aceptar su patología y no intentar cambiarlo a toda costa ni encontrar la medicación o la fórmula mágica que le cure, es más sencillo asumir las dificultades del día a día.

Un saludo y quedo a tu disposición.

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CARTAS SOBRE EL ENFERMO MENTAL XIII

15 04 2018
frasesenferm
Manzanares 10-8-2015
Hola …: Nada peor que la esquizofrenia paranoide y las drogas,  es como ponerse un cartucho de dinamita en la boca y prenderle fuego. Imagino que has vivido en un infierno, yo solo puedo darte algunas sugerencias,por si te pueden servir de ayuda. Mi experiencia como enfermo mental es terrible, lo único que puedo decirte para darte un poco de esperanza es que si yo logré salir adelante nada hay imposible y cualquier otra persona lo podría conseguir, pero para ello se necesitan básicamente tres cosas:

-El enfermo debe admitir que lo está. Y si como me has dicho no lo acepta, aún no ha dado el primer paso. No intentes convencerle con razonamientos, es inútil y menos en una adicción como las drogas. Solo puedes llegar a él con cariño, con amor. Es el único puente que os queda. Una vez que se da el primer paso el enfermo debe tener voluntad de hierro, querer curarse a toda consta. Eso no lo puedes poner tú, lo tiene que hacer él.

-Un enfermo necesita apoyo familiar, al menos de una persona. Sin él las posibilidades de curarse son mínimas. Eso sí, como ya tendrás experiencia al respecto, no sirve de nada darle todo lo que pide. Las drogas son una ruina económica, darle dinero es lo peor que podrías hacer. Tampoco sirve bailarle el agua y darle siempre la razón, eso no le ayuda en nada. Hay que ser sincero, no dorar la píldora, pero siempre con cariño y respeto. Hay fundaciones que se dedican a la recuperación de drogadictos, imagino que ya habrás oído hablar de ellas, pero de nada sirve si él no quiere someterse a desintoxicación. Sin que esté limpio de drogas la lucha contra la enfermedad mental no es posible.

-La enfermedad mental es una fuga de la mente, se necesitan técnicas de control mental para tener controlada la mente.Yo utilicé el yoga mental y gracias a él, al apoyo de la familia y a una voluntad férrea de superarme logré salir adelante. Si no acepta su enfermedad, si no quiere desintoxicarse el yoga mental no le ayudará. Es un paso posterior.

Mi sugerencia es que te cuides mucho tú, no podrás ayudarle si tú estás mal. A ti sí te vendría bien esas técnicas. En el blog tienes ejercicios pero si en tu ciudad hay algún profesor de yoga mental y puedes permitírtelo, te ayudará mucho asistir a las clases.

Me permito el lujo de hacerte algunas sugerencias:

-Sacrificarte hasta el punto de destrozar tu vida por intentar ayudarle no servirá de nada. Tienes que vivir tu vida, encontrar un sentido, intentar ser feliz. Si eres feliz estás en mejores condiciones de ayudarle que si estás destrozada.

-Puedes hacer lo que esté en tu mano pero no lo que es imposible y no está a tu alcance. Angustiarte y sentir remordimientos por lo que no puedes hacer es destruirte a ti misma.

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-Aceptar que un ser querido es libre y ha elegido su camino es difícil, pero no le ayudas si intentas vivir su vida por él, si cargas tu mochila, ya muy cargada, con sus pedruscos. Cada uno tiene su carga, su karma, como dice el budismo, cada uno tiene que aprender sus lecciones. Tu misión en la vida no es llevar la mochila de tu hijo, cargada de piedras, no es aprender sus lecciones y evolucionar. Eso solo lo puede hacer él.

-Escucharle cuando te quiera hablar, darle el cariño que esté en tu mano, ser firme cuando tienes que serlo, aceptar que por mucho que le quieras sigue siendo un hombre libre y seguirá su camino, aunque sea al al infierno y que tú solo puedes estar ahí, haciéndole ver que le quieres, es la mejor forma de ayudarle.

No soy un profesional, solo un enfermo que logró superar lo que parecía imposible. Yo intenté suicidarme una docena de veces, escuché voces, estuve internado más de dos años en un psiquiátrico, nadie creyó en mi, me desahuciaron, y sin embargo he salido adelante. Nada es imposible, pero los pasos a dar no los puede dar otra persona por tu hijo.

Aquí me tienes para lo que esté en mi mano. Me voy de vacaciones y regreso en septiembre. No dudes en escribirme si lo necesitas. He decidido ayudar a los enfermos mentales, a mis hermanos, siguiendo la ley de Ahmra, que dice que quien recibe un don espiritual de forma gratuita debe compartirlo de forma gratuita con sus hermanos. Yo recibí el don de aceptar mi enfermedad, de ser capaz de enfrentarme a ella y de alcanzar una alta calidad de vida. He sufrido mucho y sigo sufriendo, me divorcié hace un año porque mi familia no aceptaba que fuera un enfermo y no podían soportar mis crisis, pero sigo adelante. Soy un guerrero impecable, hago lo que tengo que hacer, cuando tengo que hacerlo, y confío en que las poderosas fuerzas que controlan el universo me sean favorables. No pienso en el futuro, no miro al pasado, cada día hago lo que tengo que hacer, actúo como un guerrero impecable y no me preocupo de más.

Que la paz profunda te acompañe siempre en el camino. Un abrazo fraternal.

frasesenfermed

Manzanares 28-8-2015

Hola …, veo que eres muy joven y ya tienes sobre tus espaldas una responsabilidad terrible, cuidar de una enferma mental. Puedes contar conmigo, en la medida de mis posibilidades, para ayudarte y darte mi apoyo, pero necesitas más ayuda. No me dices de qué país eres ni cómo funciona allí la salud mental y el tipo de ayuda que puedes recibir. Mi sugerencia es que, si es posible, intentéis una terapia familiar. Imagino que tu madre está en tratamiento psiquiátrico y toma medicación. Puedes plantear al psiquiatra que le atiende una reunión o una terapia familiar que os ayude a enfocar la conducta que debéis seguir con tu madre. En España podríais pedir ayuda para que algún profesional sanitario os visitara de vez en cuando para echaros una mano. Aquí hay personal que se encarga de ayudar en las tareas de la casa, cuando es necesario, o para cuidar durante unas horas al enfermo. Puedes informarte y solicitar las ayudas que el gobierno dispense en estos casos.

Entiendo tu desesperación porque tu madre está utilizando contigo las peores farsas de control que utilizan los niños para conseguir sus objetivos, la pataleta, la insistencia, el chantaje. Son farsas que a los niños les dan siempre muy buenos resultados, el adulto acaba cediendo a su chantaje porque su paciencia tiene un límite. Me temo que ella tiene las de ganar, es mejor buscar otras fórmulas que las del enfrentamiento. Si cuando hace eso la abrazas, la dices que la quieres pero que no puede seguir así, se lo explicas e intentas que deje su actitud infantil, con el tiempo obtendrás mejores resultados. Dada la edad de tu madre su conducta parece nacer de la desesperación que le produce sentirse impotente, desesperada, incapaz de asumir con madurez y responsabilidad su enfermedad. Utiliza la pataleta infantil para alcanzar sus objetivos y ese chantaje acaba siendo desesperante, los familiares no saben qué hacer y siempre ceden, con lo que el problema se acentúa cada vez más.

Yo fui diagnosticado como psicótico de joven, psicosis maniaco depresiva, pero en realidad creo que nunca fui un psicótico, era una forma de encajarme en alguna parte. Mi última psiquiatra calificó mi enfermedad como trastorno de la personalidad indefinido, lo que se acercaba más a la realidad. El que ahora hayan cambiado el diagnóstico indica que en realidad no tienen muy clara su enfermedad. Si es esquizofrénica, posiblemente paranoide, tiene que tener síntomas claros. Tal vez sufra delirios, alucinaciones, tal vez escuche voces. Si es así la medicación es fundamental, tiene que tomarla porque si la deja o la lleva a su aire su problema se irá agudizando. Dentro de tus posibilidades tienes que vigilar eso, que se tome la medicación y que asuma que es una enferma y que tiene que cuidarse.En el blog encontrarás cómo funciona el delirio en estos casos y lo difícil que es para un enfermo enfrentarse a las voces o a las fantasías delirantes. No me dices si ha estado internada alguna vez, durante cuánto tiempo, y las fases por las que ha pasado. Qué tipo de conductas ha seguido durante sus crisis y si esto ha sido así desde que tú recuerdas, cuando eras niña.

Tampoco me hablas de otra familia que pueda echaros una mano. No me hablas de cómo ha reaccionado tu padre, cómo se comporta con ella y de vuestras posibilidades económicas. Tenéis que afrontar algunas cuestiones que no admiten pérdida de tiempo:

-Analizar si tu madre puede llevar una vida normal y hacerse responsable de algunas actividades o no. Si no puede trabajar habrá que aceptarlo buscando las mejores fórmulas, tampoco es bueno que esté en casa todo el tiempo y menos sola. Mira a ver si hay algún tipo de actividades que puedan ayudarla. En España están las asociaciones de enfermos mentales. En mi caso estoy dando clases de yoga mental para alguna de ellas. El que los familiares puedan reunirse, tener actividades, hablar entre ellos, ayuda mucho a no sentirse solos sabiendo que otros están pasando por lo mismo. Si tu madre puede tener alguna actividad durante el día en alguna asociación de este tipo la vendrá bien.

-Si tu madre no puede hacerse cargo de las tareas de la casa hay que buscar una solución, bien que os echen una mano a través de las ayudas gubernamentales, buscar una mujer que trabaje algunas horas en casa para que haga lo imprescindible o tú misma tendrás que asumir tareas que la vida está echando sobre tus hombros, con madurez y responsabilidad. Parece claro que darle dinero para que haga la compra, la comida y otras tareas de la casa no funciona. Tal vez debas hacerte cargo tú, en la medida de tus posibilidades. No sé si estudias, lo que es posible dada tu edad, tal vez hasta estés estudiando alguna carrera universitaria, eso complica aún más las cosas. Podéis intentar animarla y orientarla para que haga alguna tarea, pero está claro que esa responsabilidad ya no puede estar en su mano.

-El psiquiatra o algún profesional os puede indicar si realmente está incapacitada para hacer estas cosas o simplemente utiliza la farsa de control para quitarse de encima tareas que no quiere hacer aunque pueda. El os dará pautas para afrontar su conducta.

-No podéis ver la situación como la pataleta infantil de un adulto que antes o después se le pasará. Puede llegar a ser una conducta crónica a la que deberéis enfrentaros de la mejor manera posible. Un enfermo mental debe responsabilizarse de lo que puede hacer y no convertirse en un niño caprichoso. Yo nunca dejé mi trabajo, de cierta responsabilidad, a pesar de mi enfermedad. Un enfermo debe responsabilizarse hasta donde esté en su mano, no sirve que porque estoy enfermo no debo hacer nada, que los demás lo hagan por mí, que me cuiden, que me den los caprichos que yo exijo, etc. La familia no debe aceptarlo, hay que plantear las cosas claras. Si puedes hacer la comida, tienes que hacerla y sino la haces sufres las consecuencias que sufren los adultos. Habla con ella, no te dejes impresionar por sus pataletas, dile que forma parte de una familia, que tiene unas tareas que nadie hará por ella, que su enfermedad no la incapacita y que tiene que asumir que la vida sigue y hay que adaptarse.

-Su desmoronamiento emocional parece muy grave. Si su terapeuta no ha considerado internarla tendrá sus razones, pero deberás afrontar su estado como una crisis de su enfermedad. Un enfermo en estado de crisis necesita una atención y unos cuidados especiales, a veces ciertas cosas no funcionan con él y hay que probar otras. Lo mejor es hablar con ella y que te explique por que está actuando así, si cree que la vida no merece la pena porque cree que no se va a curar, si está muy deprimida y todo lo ve negro, entonces hay que intentar a través del cariño que vuelva a sentir que la vida tiene sentido, que sus seres queridos la quieren y que merece la pena pelear por ellos.

-Lo que más me preocupa es que pueda quedarse sola mucho tiempo durante el día, la mente de un enfermo en estado de crisis da muchas vueltas y todas malas. Tendréis que buscar algún tipo de solución.

Te puedo dar mi teléfono y no tengo inconveniente en que estemos en contacto a través del whasap aunque yo no entiendo mucho de estas cosas, solo llevo unos meses. Sé que en España funciona bien porque me comunico con mis alumnos y con un grupo de autoayuda para enfermos mentales a través del whasap, pero desconozco si puede funcionar de forma gratuita a nivel internacional. Eres joven y sabes más de estas cosas, si eso no te supone una carga económica estaré encantado de hablar contigo y echarte una mano cuando lo necesites.

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Por favor, trata de estar bien y no te hundas tú porque eso no soluciona nada, el que se ahogue alguien que intenta rescatar a un náufrago no soluciona los problemas. Un abrazo fraternal y ten paciencia, los enfermos somos a veces muy complicados de tratar. Piensa que si ella hace estas cosas no es porque no te quiera y desee hacerte daño es porque no es capaz de enfrentarse a su enfermedad y necesita ayuda y cariño.

frases-paciencia




CARTAS SOBRE EL ENFERMO MENTAL XII

15 02 2018

 

Michel de Foucoult

Manzanares 25-2-2015

Hola amigo: Ayer precisamente estuve hablando con el presidente de la
asociación de enfermos mentales para los que estoy dando clases de
yoga mental. Tiene … años y desde los 18 que tuvo que cuidar de un
primo que sufrió la primera crisis de su enfermedad mental, no ha
dejado de cuidar enfermos toda su vida. Me comentó que en cierta
ocasión fue a ver a una anciana que padecía alzheimer. Esta mujer
quería mucho a un sobrino, así que se hizo pasar por su sobrino, la
sacó al jardín, la chantajeó con que no volvería a verla sino comía y
consiguió de ella todo lo que quiso con cariño. Me comentaba así mismo
que los enfermos mentales no son agresivos ni violentos salvo que se
sientan amenazados y luchen por su libertad y su supervivencia.
Tendrás que actuar con astucia, buscando su lado débil y darle mucho
cariño. También me decía mi buen amigo que para conocer a un enfermo
mental hay que ponerse en su cabeza, en su piel y en su corazón.
Tendrás que hacer un esfuerzo para ponerse en su piel. Yo, como
escritor, lo hago constantemente para crear mis personajes, no es tan
difícil. Imagínate que eres tú quien está en esa situación, imagina
qué sentirías si creyeras que alguien es tu marido y él tratara de
convencerte de que en realidad es tu hijo, imagina que fueras tú y que
creyeras que tu hija es tu esposa y ella se empeñara en decirte que
no, que es tu hija. Solo si eres capaz de ponerte en su piel podrás
comprenderla y quererla. Si la miras como una enferma descubrirás que
lo mejor es dejársela a los médicos, que ellos saben más que tú, pero
si la miras como a tu madre, como a una mujer que no ha perdido su
condición humana, que la madre que tu conociste sigue dentro de ella,
podrás encontrar el camino a su corazón. Un saludo y puedes seguir
comentándote lo que consideres oportuno.

Manzanares 26-2-2015

No tienes por qué darme las gracias, yo soy un enfermo mental desde
joven, incluso intenté suicidarme varias veces. Ahora estoy haciendo
una campaña para que se conozca y se quiera al enfermo mental. Mi lema
es que no se puede querer lo que no se conoce. Durante mi vida como
enfermo me trataron más de una docena de psiquiatras y ninguno me
trató como persona, es algo que me dolió profundamente. Solo les
interesa que no molestemos, que les dejemos en paz. Cuando la
medicación no nos mejora lo que quieren es que nos duerma, que nos
convierta en vegetales, así no molestamos a nadie. No tienen empatía,
no se ponen en el lugar del paciente y así es imposible comprender y
querer a nadie. Tú mejor que nadie sabrás si tu madre necesita más
medicación para estar calmada o no. En cuanto a su agresividad hace
unos días hablé con el presidente de la asociación de enfermos
mentales para los que doy clases de yoga mental y me decía que él
nunca tuvo problemas con los enfermos, y eso que ahora tiene … años y
los trató toda su vida. Si el enfermo se siente querido, si recibe
cariño no será agresivo con esa persona. Un perro no muerde a quien le
quiere y le da de comer y cualquier enfermo mental, por muy mal que
esté es muy superior a un animal. Céntrate en llegar a ella a través
del cariño y te acabará respondiendo. Puede que no llegues a su mente
pero llegarás a su corazón, puedes estar seguro. Un abrazo y sigo a tu
disposición.

historia-de-la-locura-i-foucault

Manzanares 27-2-2015

Me alegro mucho que estés consiguiendo llegar a su corazón. Ese es el
camino. Te puedo asegurar que en mi juventud, cuando el psiquiatra me
desahució y me dijo que estaría encerrado toda la vida en el
psiquiátrico y les escribió a mis padres que yo solo podía estar en la
montaña, solo, con las cabras, todo me estaba llegando muy dentro, no
era un zombi, me enteraba de todo. Seguro que a tu madre le llega el
cariño, aunque esté delirando y viviendo en otra dimensión, y si el
resto de la familia hace lo mismo crearéis un puente sólido que os
unirá a ella para siempre. Un saludo.

Manzanares 4-3-2015

Mantenme informado. Ella lo que necesita es cariño y que no la fuercen
a recordar lo que no quiere o traten de convencerla de que vive en una
realidad y no en otra. Su realidad es el cariño y desde esa realidad
podéis  llegar a su corazón  y que la convivencia sea, no solo
agradable, sino hasta casi mejor que cuando estaba bien. Donde hay
cariño hay felicidad y donde no hay cariño da lo mismo que haya una
mente clara que la relación no será buena. Un saludo.

Michelfoucoult

Manzanares 10-8-2015

Hola …: Nada peor que la esquizofrenia paranoide y las drogas,  es como ponerse un cartucho de dinamita en la boca y prenderle fuego. Imagino que has vivido en un infierno, yo solo puedo darte algunas sugerencias,por si te pueden servir de ayuda. Mi experiencia como enfermo mental es terrible, lo único que puedo decirte para darte un poco de esperanza es que si yo logré salir adelante nada hay imposible y cualquier otra persona lo podría conseguir, pero para ello se necesitan básicamente tres cosas:

-El enfermo debe admitir que lo está. Y si como me has dicho no lo acepta, aún no ha dado el primer paso. No intentes convencerle con razonamientos, es inútil y menos en una adicción como las drogas. Solo puedes llegar a él con cariño, con amor. Es el único puente que os queda. Una vez que se da el primer paso el enfermo debe tener voluntad de hierro, querer curarse a toda consta. Eso no lo puedes poner tú, lo tiene que hacer él.

-Un enfermo necesita apoyo familiar, al menos de una persona. Sin él las posibilidades de curarse son mínimas. Eso sí, como ya tendrás experiencia al respecto, no sirve de nada darle todo lo que pide. Las drogas son una ruina económica, darle dinero es lo peor que podrías hacer. Tampoco sirve bailarle el agua y darle siempre la razón, eso no le ayuda en nada. Hay que ser sincero, no dorar la píldora, pero siempre con cariño y respeto. Hay fundaciones que se dedican a la recuperación de drogadictos, imagino que ya habrás oído hablar de ellas, pero de nada sirve si él no quiere someterse a desintoxicación. Sin que esté limpio de drogas la lucha contra la enfermedad mental no es posible.

-La enfermedad mental es una fuga de la mente, se necesitan técnicas de control mental para tener controlada la mente.Yo utilicé el yoga mental y gracias a él, al apoyo de la familia y a una voluntad férrea de superarme logré salir adelante. Si no acepta su enfermedad, si no quiere desintoxicarse el yoga mental no le ayudará. Es un paso posterior.

Mi sugerencia es que te cuides mucho tú, no podrás ayudarle si tú estás mal. A ti sí te vendría bien esas técnicas. En el blog tienes ejercicios pero si en tu ciudad hay algún profesor de yoga mental y puedes permitírtelo, te ayudará mucho asistir a las clases.

Me permito el lujo de hacerte algunas sugerencias:

-Sacrificarte hasta el punto de destrozar tu vida por intentar ayudarle no servirá de nada. Tienes que vivir tu vida, encontrar un sentido, intentar ser feliz. Si eres feliz estás en mejores condiciones de ayudarle que si estás destrozada.

-Puedes hacer lo que esté en tu mano pero no lo que es imposible y no está a tu alcance. Angustiarte y sentir remordimientos por lo que no puedes hacer es destruirte a ti misma.

-Aceptar que un ser querido es libre y ha elegido su camino es difícil, pero no le ayudas si intentas vivir su vida por él, si cargas tu mochila, ya muy cargada, con sus pedruscos. Cada uno tiene su carga, su karma, como dice el budismo, cada uno tiene que aprender sus lecciones. Tu misión en la vida no es llevar la mochila de tu hijo, cargada de piedras, no es aprender sus lecciones y evolucionar. Eso solo lo puede hacer él.

-Escucharle cuando te quiera hablar, darle el cariño que esté en tu mano, ser firme cuando tienes que serlo, aceptar que por mucho que le quieras sigue siendo un hombre libre y seguirá su camino, aunque sea  al infierno y que tú solo puedes estar ahí, haciéndole ver que le quieres, es la mejor forma de ayudarle.

No soy un profesional, solo un enfermo que logró superar lo que parecía imposible. Yo intenté suicidarme una docena de veces, escuché voces, estuve internado más de dos años en un psiquiátrico, nadie creyó en mi, me desahuciaron, y sin embargo he salido adelante. Nada es imposible, pero los pasos a dar no los puede dar otra persona por tu hijo.

Aquí me tienes para lo que esté en mi mano. Me voy de vacaciones y regreso en septiembre. No dudes en escribirme si lo necesitas. He decidido ayudar a los enfermos mentales, a mis hermanos, siguiendo la ley de Ahmra, que dice que quien recibe un don espiritual de forma gratuita debe compartirlo de forma gratuita con sus hermanos. Yo recibí el don de aceptar mi enfermedad, de ser capaz de enfrentarme a ella y de alcanzar una alta calidad de vida. He sufrido mucho y sigo sufriendo, me divorcié hace un año porque mi familia no aceptaba que fuera un enfermo y no podían soportar mis crisis, pero sigo adelante. Soy un guerrero impecable, hago lo que tengo que hacer, cuando tengo que hacerlo, y confío en que las poderosas fuerzas que controlan el universo me sean favorables. No pienso en el futuro, no miro al pasado, cada día hago lo que tengo que hacer, actúo como un guerrero impecable y no me preocupo de más.

Que la paz profunda te acompañe siempre en el camino. Un abrazo fraternal.

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CARTAS SOBRE EL ENFERMO MENTAL XI

4 01 2018

saludmentalfrase22

Manzanares 12-09-2014

  Hola amiga: Gracias por contarme esos detalles tan íntimos y dolorosos de … Ha tenido una vida durísima y  no es de extrañar que haya llegado a la enfermedad mental, lo extraño sería lo contrario, que fuera una persona perfectamente normal y no se le notara nada su pasado. Lo que me cuentas es serio y deberías poner remedio cuanto antes a esa situación. Tu … necesita cuanto antes un diagnóstico serio y un tratamiento adecuado. Sin saber qué tipo de patología sufre y teniendo en cuenta lo terrible que ha sido su pasado yo no estaría tranquilo hasta que un profesional me diera una primera opinión. Cada enfermedad tiene su propia patología y sus riesgos en estado de crisis. El hecho de que … no os odie y su conducta sea consecuencia de su enfermedad no significa que en un estado de crisis muy grave pueda llegar a perder completamente el contacto con la realidad y hacer cualquier cosa que luego no tenga remedio. Tu miedo por … está justificado.

     Si nunca ha sido diagnosticada a fondo ni ha tomado medicación lo raro es que no esté aún más deteriorada. Te sugeriría que dieras los siguientes pasos:
       -Hablar claramente con ella cuando creas que está mejor. Intentar convencerla de que sea examinada por un profesional.
        -Si es preciso, en alguna crisis grave, pedir el internamiento forzoso y que los médicos del centro hospitalario la examinen y den un diagnóstico.
        -Al menos … debería estar en tratamiento psicológico, puede que se niegue a ir al psiquiatra y tomar medicación, pero intenta convencerla para que acuda a un psicólogo y siga una terapia de forma habitual.
         -Por lo que me cuentas … también está sufriendo y ha sido alcanzado por la patología de … Creo que toda la familia está involucrada ya en una convivencia complicada. Actualmente las corrientes modernas en psiquiatría insisten mucho de que el tratamiento del enfermo mental debe realizarse en familia porque todo su entorno influye en él y él en su entorno. Hay terapias familiares, al menos aquí en España. No veo que me hayas dicho dónde vives, pero tienes que intentar buscar ayuda de asociaciones o centros que se dediquen a prestar ayuda de este tipo o a realizar terapias familiares.
        -El enfermo mental no es agresivo ni violento por naturaleza, todo depende de su enfermedad y las circunstancias. No me ha asustado lo que me cuentas del pasado de … En mi caso hay también herencia mental en la familia, mi abuela era una mujer muy, muy extraña y acabó perdiendo la razón, con una demencia senil en la que gritaba que la queríamos envenenar. Otros miembros de la rama familiar han sufrido de alguna manera, incluido … que sufría también graves depresiones como yo y llegó a intentar el suicidio. Mi pasado es terrible, tanto que estoy intentando acabar una novela sobre esa época, que titulo “Una temporada en el infierno”. y que tal vez presente a un premio literario. A pesar de ello nunca he sido violento con nadie hasta el punto de causar graves heridas o poner en peligro la vida de cualquiera. Pero fui diagnosticado, seguí tratamiento, tomé medicación y probaron conmigo todas las terapias. Al final me ha salvado el yoga mental. Pero en el caso de una enfermedad mental no diagnosticada, que se ha prolongado toda la vida, con una infancia tan terrible, yo saldría corriendo ya para que la examinara un profesional y la diagnosticara. Es imprescindible y urgente. Luego se pueden buscar terapias o tratamientos alternativos, pero lo primero es un diagnóstico profesional. intenta plantearlo en el mejor momento y de la forma más adecuada. Algo así como hemos pensado en una terapia familiar que nos ayude a toda la familia, ¿querrías participar tú? Si toda la familia os ofrecéis a seguir la terapia a ella le resultará más fácil.
         En cuanto a los delirios te remito a los textos del blog donde estoy hablando del delirio, su mecanismo y su conducta. Los textos se titulan “Conociendo al enfermo mental”.  Te remito a los textos del delirio y a la filosofía chamánica que estoy subiendo a la sección “El guerrero impecable”. Creo que te vendrán muy bien. Y en cuanto a si tu viva imaginación puede ser o no delirio, hay un síntoma claro, el delirio te llega a desvincular de la realidad, cuando llegas a hacer algo de lo que no te acuerdas o a estar convencido y actuado en consecuencia de algo que luego cuando estás bien ves claramente que es imposible, claramente has delirado. Mi opinión es que es perfectamente normal que te fugues de esos problemas tan graves a través de la fantasía, nos ayuda mucho, sin ella sería difícil vivir, lo mismo que sin los sueños. Ahora bien, ten en cuenta que el delirio utiliza siempre la imaginación, la fantasía, si se produce un problema grave en nuestras vidas los que fantaseamos a menudo y tenemos una viva imaginación seremos más propensos al delirio.
         Un abrazo y cuéntame si consigues llevarla a que la vea un profesional que la diagnostique.
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LOS SANTOS INOCENTES LES DESEAN FELICES FIESTAS

18 12 2017

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INOCENTADAS SÁDICAS O DESEOS PARA EL NUEVO AÑO

¡Que tengas un juicio y lleves la razón! (David Mamet en su novela la vieja religión)

Que seas elegido presidente del gobierno español cuando las diecisiete autonomías pidan la independencia a la vez. (Un desaprensivo)

Que alguien invente el Gran Hermano de los escritores. La convivencia podría durar un par de años y ser transmitida por todos los canales del mundo mundial. No habría posibilidad de elegir, o Gran Hermano o nada. (Un anónimo, por si acaso),

Que a la entrada del supermercado un poeta nos entretuviera unos diez minutillos para cantarnos la excelencia del verso ( ¿Habría al menos un poeta para cada supermercado?). Panfleto de la cofradía de escritores y poetas.

 SONYMAGE intenta ser comprada por mil millones de dólares por una multinacional que cree que el futuro de la humanidad y de esta sociedad está en los escritores y poetas. Se trata de una inversión a muy largo plazo pero segura, ha comentado al Daly news sonymagista a un experto en bolsa. Se lo están penando muy seriamente con lágrimas en los ojos. Es mucho dinero a dicho al Daly.

Internet se ha convertido en un nido de escritores y poetas. Según un informe confidencial de seguridad interna de la Red (S.I.R.) nadie sabe de debajo de qué piedra han surgido tantos escritores y poetas y qué es lo que se traen entre manos. Al parecer en todos los foros y páginas de Internet están apareciendo poetas y escritores exhibiendo sus obras al menor descuido. Interrogado uno de sus jefes en la sombra por el S.I.R. ha respondido que se trata de dar el turrón navideño. No podemos estar repartiendo todo el año, se ha disculpado.

Según estudio del Prospective Futurogic Humanitatis se prevee que dentro de dos décadas los gobiernos de todos los paises del planeta estarán formados por escritores y poetas. Serán los más numerosos, no es extraño que al votarse a sí mismos ocurra lo que es lógico que ocurra. Ha dicho el portavoz de dicho centro que por cierto es calvo. Los políticos se han reciclado y se han metido a escritores y poetas. Poco futuro tienen ha dicho de ellos el mismo portavoz, demasiado retóricos, divagan más que un condenado a muerte intentando retrasar su último minuto, y mienten como bellacos (esa es la única cualidad que podría hacerles triunfar como escritores).

Según un viajero en el tiempo, que acaba de regresar en su cápsula,al parecer en el siglo XXIII los escritores noveles cobran más que los profesionales. Los funcionarios de los registros civiles se están haciendo de oro dando nuevas partidas de nacimiento a quienes pretenden pasar por noveles.

    UNA INOCENTADA ACTUALIZADA Y REAL

   Una compañía eléctrica me comunica, a través de un pasquín pegado a la puerta de mi casa, que cortarán la luz mañana de 9 a 13 y el día 22 también de nueve a trece. No dicen nada de que me pagarán el marisco que tengo congelado, si se estropea, o que me pagarán el hospital si se estropea el marisco y me lo como tal cual porque ya hice las compras navideñas y me niego a volver a salir de casa y enfrentarme a la multitud.

   UNA INOCENTADA PARA MIS HERMANOS LOS ENFERMOS MENTALES, SI NO TIENES AMOR AL MENOS QUE NO TE FALTE EL HUMOR

Se han establecido puntos de encuentro en las principales ciudades del planeta y en agrupaciones rurales para que puedan acudir a ellos todos las personas con enfermedad mental. Allí se les abrazará y se les dará cariño hasta hartarse, sin límite de tiempo. La iniciativa parte de una nueva ONG, LO QUE NECESITAS ES AMOR, L.Q.N.E.A, y yo me he apuntado inmediatamente, no solo para recibir cariño sino para darlo. Estaré en el porche de mi casa todas estas navidades, los que quieran recibir abrazos y cariño, sin límite de tiempo, pueden pasar a verme cuando quieran. Las personas con enfermedad mental que tengan miedo de salir del anonimato o del armario pueden venir disfrazadas y hablar con la voz distorsionada, al menos por mi parte no hay ningún problema. También están invitados a venir familiares de personas con enfermedad mental y, si pueden, traer a sus seres queridos con enfermedad mental, habrá abrazos y cariño para todos y hasta un trocito de turrón, que este año me he pasado comprando turrón de oferta. De momento se han acercado todos los gatos del pueblo. Les he dicho que ellos no sufrían enfermedad mental y me han respondido, MIAU, que quiere decir, venimos a darte cariño y lamerte la mano, pero no permitimos que nos estrujes hasta que tengamos confianza en ti, no nos fiamos de ningún humano.

FELIZ NAVIDAD Y FELICES FIESTAS PARA TODOS LOS LECTORES DE ESTE BLOG





LOCOS EGREGIOS VIII

21 11 2017

ESCRITORES FAMOSOS ENFERMOS MENTALES

VIRGINIA WOOLF

Virginia-Woolf

https://es.wikipedia.org/wiki/Virginia_Woolf

Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oír voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer. Tú me has dado la máxima felicidad posible.

Esta es la carta de despedida que la escritora dejó a su marido, antes de arrojarse a un río con el abrigo lleno de piedras. Sufría una psicosis maniaco-depresiva, la misma enfermedad que me diagnosticaron a mí a los veintidós años, y que hoy al parecer equivaldría a un trastorno bipolar. Sobre su enfermedad y sus posibles causas no voy a repetir lo que dice este texto

https://lamenteesmaravillosa.com/que-le-ocurria-a-virginia-woolf

Me siento muy identificado con ella porque los dos fuimos diagnosticados como padeciendo una psicosis maniaco-depresiva, ambos utilizamos la escritura como una forma de encauzar esa constante fuga de la realidad, ambos llegamos a escuchar voces y en nuestras familias existieron antecedentes de enfermedad mental. En el caso de Virginia una serie de acontecimientos dramáticos a temprana edad pudieron ayudar a disparar su enfermedad, la muerte de sus padres a los trece años, abusos sexuales por parte de su hermanastro, una falta de comunicación en el entorno familiar que obligaba a reprimir las emociones, una época difícil entre dos guerras mundiales…

http://www.culturamas.es/blog/2016/04/03/el-extrano-tratamiento-para-curar-la-enfermedad-mental-de-virginia-woolf/

Me resulta bastante sencillo ponerme en su piel y vivir desde dentro su enfermedad. Documentándome para este texto he descubierto algunos detalles que ignoraba y que me estremecen. Así parece ser que intentó suicidarse por primera vez a los veintidós años -yo a los diecinueve- y saltando de una ventana, lo mismo que yo, desde la ventana de la casa de mis padres, un tercer piso. La muerte de sus padres debió hacer que se sintiera muy sola y frágil. En mi caso fue la estancia durante ocho años interno en un colegio religioso lo que me hizo vivir la soledad como algo angustioso y asfixiante. También como ella recurrí a la escritura, primero con grandes dificultades, de joven, luego con enorme facilidad, al cabo de los años. En mi caso no fue una elección entre varias opciones sino la única opción que me quedaba tras renunciar a ser músico porque el profesor de música, un fraile con trastornos mentales también, me impidió estudiar solfeo y solo asistí a clase de música los cinco primeros minutos del primer curso, ya que un gallo al cantar la escala musical hizo que me expulsara de clase, junto con otros compañeros y tuviera que trabajar en el huerto del colegio, con el hermano lego que se dedicaba a esos menesteres; tras renunciar a ser pintor por mi incapacidad para el dibujo y los colores; tras renunciar a las manualidades por mis manías obsesivo-compulsivas que me ponían muy nervioso cuando me encontraba con alguna dificultad y tras descubrir que escribir era lo más sencillo del mundo, solo necesitabas un cuaderno y un bolígrafo, al alcance de todos, y mucha imaginación, algo que a mí me sobraba. Como en el caso de Virginia tuve grandes dificultades para expresar con palabras todo mi caótico mundo interior, como ella utilicé la literatura para una fuga constante y sostenida de la realidad, la mejor forma de no tener que enfrentarme a realidades que me superaban era escribir y escribir, fantaseando, imaginando, hasta llegar como ella a tener dificultades, en alguna etapa de mi vida, para diferenciar entre realidad y ficción. Hubo momentos en mi vida en los que escribí tanto y tan compulsivamente que ahora, cuando trato de poner un poco de orden en mis manuscritos, libretas, cuadernos, hojas sueltas, me encuentro, asombrado, con que para escribir todo eso tuve que emplear tantas horas que buena parte de mi vida estuvo dedicada solamente a escribir. Recuerdo cómo me llegaban a la cabeza toda clase de ideas sobre relatos, personajes, estructuras narrativas muy creativas y originales, y cómo anotaba en mis libretas todas estas ideas, las esbozaba y luego las dejaba de lado por otras nuevas. La enorme dificultad para encontrar y organizar los manuscritos referentes a novelas, relatos, poemas, obras de teatro, me llevaron a perder muchos días confeccionando índices para así poder encontrar los manuscritos cuando los necesitara para trabajar en un texto concreto. Como  le ocurrió a Virginia mis historias de ficción me pudieron, me hicieron desconectar de la realidad durante mucho tiempo. Por suerte yo no intenté como ella expresar lo inexpresable, me limité a disfrutar de mis fantasías más o menos organizadas y descubrí, muy feliz, que todas aquellas fantasías delirantes, en su mayor parte muy oscuras, eran perfectamente aprovechables como obras literarias y el dedicarme a ello logró que en lugar de sentirme terriblemente angustiado por la incapacidad de controlarlas me sintiera muy feliz con ellas, cuanto más oscuras y delirantes mejor, puesto que eran más aprovechables para mis novelas y relatos. Algo así debió de sentir también Allan Poe, otro escritor famoso también enfermo mental. Para mí supuso un maravilloso alivio el poder dejarme llevar por aquellas fantasías sin sentirme culpable ni sufrir sus efectos dañinos, puesto que el trabajo creativo luego me permitía utilizar como un mago todos aquellos monstruosos conejos que salían de mi chistera. Es algo que no encuentro en Virginia, leyendo su obra echo de menos la sensación de divertirse escribiendo, la falta de humor, casi me agoto, casi me duele, al leer sus novelas, percibiendo el terrible trabajo que suponen, sin un momento de reposo, de diversión. Es por eso que doy tanta importancia al humor y lo cultivo habitualmente y se lo sugiero siempre a las personas con enfermedad mental con las que me relaciono. El humor es una maravillosa herramienta para luchar contra la enfermedad mental, algo que por desgracia la mayoría de enfermos no posee, ni busca, incapaces de pensar que puede ayudarles e incapaces de sacar de su interior ese humorista que todos llevamos dentro. La falta de sentido del humor en Virginia Woolf le llevaría a una decisión que acabó con su vida a los cincuenta y nueve años, algo que también me resulta curioso, puesto que de joven yo pensaba que de ser capaz de vivir hasta los cincuenta años sería un auténtico milagro, nos cuesta asumir toda una vida de sufrimiento para nosotros y para nuestros seres queridos, por eso nunca estamos libres de que llegue el momento en que el suicidio en el que hemos pensado y buscado durante toda nuestra vida se convierta en realidad. A pesar de haber dejado de intentarlo hace ya muchos años, por última vez, no tengo la seguridad absoluta de que no vuelva a hacerlo. Como Virginia Woolf puedo luchar toda la vida, para luego, en un momento de extrema debilidad, caer en esa tentación.

http://www.laopiniondemurcia.es/cultura-sociedad/2016/01/28/virginia-woolf-10-cosas-sabias/709602.html

Por desgracia la mayoría de enfermos mentales nos pasamos la vida pensando y luchando por no intentar el suicidio, algo que pocos consiguen con un éxito del cien por cien. ¿Qué enfermo mental no ha intentando suicidarse alguna vez? Por eso me resultaba extraño que Virginia lograra suicidarse a la primera a una edad tan avanzada, no me encajaba, teniendo en cuenta además, que sufría, como yo, de una psicosis maniaco-depresiva. Por eso encontrar ese dato, su intento de suicidio a los ventidós años, hace que me encajen muchas cosas en la biografía de esta gran escritora. El suicidio irá siempre unido a la enfermedad mental, aunque con el tiempo se logre descubrir algún medicamento que haga pasar a la historia esta vinculación entre enfermo y deseo de quitarse la vida. Pueden existir graves fallos genéticos, desequilibrios en la química del cerebro, que hagan que el enfermo mental busque desesperadamente esta supuesta solución, y sólo esta, pero para mí hay más, mucho más, la enfermedad del alma podría explicar muchas cosas que nunca conseguirá explicar la enfermedad del cuerpo. En esta serie iremos viendo cómo famosos enfermos mentales tontearon toda su vida con el suicidio y algunos lo consiguieron. Rastreando la enfermedad del alma en todos ellos descubriremos alguna de las raíces del suicidio, aunque hay una parte oscura y enterrada muy profundamente que nunca descubriremos.

Buscando listas de escritores que padecieron algún tipo de enfermedad mental, me he encontrado con los siguientes, que iremos viendo poco a poco.

Leo Tolstoy

Ernest Hemingway

Philip K. Dick

Franz Kafka

Sylvia Plath

Ezra Pound

Edgar Allan Poe

https://lamenteesmaravillosa.com/8-escritores-famosos-con-trastornos-mentales

Tenessee Williams

Hermann Hesse

Jack Kerouac

https://www.actualidadliteratura.com/5-escritores-trastornos-mentales/

agrietaonline.com/los-trastornos-mentales-a-traves-de-la-literatura/





DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL 2017

27 09 2017

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http://www.who.int/campaigns/world-health-day/2017/es/

https://consaludmental.org/dia-mundial-de-la-salud-mental/

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs381/es/

El próximo día 10 de octubre se celebra el día mundial de la salud mental. Como todos los años intento hacer una aportación personal en el blog sobre el tema. Este año dejaré un poco de lado las estadísticas y la documentación que cualquiera puede encontrar sin mucha dificultad buscando en Internet para centrarme en una visión personal del tema. ¿Qué ha cambiado en el mundo de la enfermedad mental desde que yo fuera diagnosticado, siendo muy joven, hace décadas? ¿Cuál es mi experiencia personal en el trato con personas con enfermedad mental y sus familiares? ¿Qué se sigue echando de menos en el apoyo social a los enfermos? ¿Cómo me siento tras toda una vida sufriendo la enfermedad mental?

¿QUÉ HA CAMBIADO EN EL MUNDO DE LA ENFERMEDAD MENTAL DESDE MI JUVENTUD?

En la sección “Las historias de Bautista” en este mismo blog he comenzado una recapitulación basada en los esquemas y notas que el propio Bautista confeccionó para una conferencia. Remito a los lectores a estos textos, añadiendo una corta reflexión personal. Cuando yo fui diagnosticado, siendo muy joven, la enfermedad mental era asimilada por mucha gente a la locura, si has tenido la mala suerte de volverte loco, que Dios te ampare, yo procuraré mantenerme lo más alejado posible, pensaban muchos. No estoy hablando de la Edad Media, sino de la segunda mitad del siglo XX. El estigma, la leyendo negra del enfermo mental, seguían en plena vigencia. Estaba a punto de llegar la famosa antipsiquiatría y la reforma psiquiátrica en España.

https://consaludmental.org/sala-prensa/reforma-psiquiatrica-revista-encuentro-29303/

Muy pocos habían oído hablar de la enfermedad mental y eran aún menos quienes tenían un conocimiento mínimo de la enfermedad. En mi familia, en mi entorno, uno padecía de los “nervios” si la enfermedad mental era leve y “se había vuelto loco” si el trastorno era grave, no había nada más que decir. Yo mismo tardé años en aceptar que lo que me ocurría no era que había tenido la mala suerte de volverme loco, sino que padecía una enfermedad, llamada mental porque afecta la mente, la psiquis y no el cuerpo, y que una buena parte de la población mundial también la sufría. Por mi edad y las circunstancias he sido un poco el vagón de cola del tren del progreso. Mi curso fue el último en el anterior sistema educativo, antes de que se produjera una nueva reforma; fui de los últimos en sufrir el anterior sistema psiquiátrico, antes de la reforma, viví la transición política española y me enfrenté a todos los cambios sociales que se fueron produciendo. Esto me da una perspectiva bastante cercana y experimental respecto a lo que supusieron todos los cambios sociales, políticos y en la salud mental. Por desgracia, al día de hoy, las personas con enfermedad mental somos los últimos que aún quedamos en salir del armario, sufrimos el estigma de llevar marcada en la frente la pegatina de “alejaos, monstruito”, y continuamos escondidos, con miedo a abrir la boca, a decir que sufrimos una enfermedad mental, como yo digo, con extrema dureza, pero para mí con crudo realismo, seguimos viviendo en las cloacas, intentando pasar desapercibidos entre las ratas. Dejo aquí el enlace a los textos sobre la recapitulación de Bautista respecto al cambio que supuso la reforma psiquiátrica en España.

ttps://guerreroimpecable.wordpress.com/tag/las-historias-de-bautista/

¿CUÁL ES MI EXPERIENCIA PERSONAL EN EL TRATO CON PERSONAS CON ENFERMEDAD MENTAL Y SUS FAMILIARES A TRAVÉS DE ESTE BLOG Y A TRAVÉS DEL CONTACTO FÍSICO?

Llevo ya algunos años recibiendo correos electrónicos a través del blog, también recibo de vez en cuando algún whasap y lo que es bastante raro, alguna que otra llamada telefónica. Las estadísticas son bastante sencillas:

-Al menos un noventa por ciento de estas comunicaciones son de familiares de personas con enfermedad mental que buscan un poco de información y una pizca de esperanza.

-Al menos un noventa por ciento de estas personas son mujeres, madres, hijas, hermanas… Lo que me indica que si no están más preocupadas por sus seres queridos con enfermedad mental que los familiares del género masculino, al menos si tienen más valor, son más atrevidas y tal vez también estén más desesperadas.

-Rara vez se produce un contacto directo de una persona con enfermedad mental y éste contacto suele ser muy fugaz, en cuanto les planteo el camino que yo seguí y el que a mi juicio deberían seguir todos los enfermos mentales (aceptación de la enfermedad, informarse sobre ella, aceptar seguir alguna terapia y tomar medicación, revisar todas las conductas que los enfermos solemos adaptar con los familiares en base a las ideas expresadas en mis textos del blog, y la imperiosa necesidad de seguir el camino del guerrero impecable, al menos en su esencia, hago lo que tengo que hacer cuando tengo que hacerlo) todos ellos salen corriendo como si les persiguiera el diablo. La dureza de este camino asusta a cualquiera, pero me temo que hay muy pocas posibilidades de salir adelante, si hay alguna, si el enfermo se conforma con intentar sobrevivir, agazapado en su dolor, hasta que llegue la muerte en algún momento.

-Tanto familiares como enfermos se han enquistado en unas conductas erróneas y nefastas que hacen de su convivencia una especie de guerra a muerte, a ver quién aguanta más. Todos ellos suelen tener ideas muy equivocadas sobre la enfermedad mental. Todos ellos intentan convencer a los otros de que ellos tienen razón y los de enfrente están equivocados, organizando una especie de juego de la soga, en el que se traza una línea en el suelo y unos tiran desde un lado y otros desde el otro, intentando que pasen la línea y lleguen a su terreno. Los enfermos se quejan de la incomprensión de los familiares y los familiares están hasta el gorro de soportar a enfermos que no hacen nada por enfrentarse a la enfermedad y tener una buena calidad de vida, conviviendo de forma aceptable con la familia y haciendo lo posible por engranarse en la sociedad.

-Los familiares suelen estar desesperados porque no consiguen nada del enfermo y tampoco se atreven a marcar líneas rojas, traspasadas las cuales el enfermo debe asumir las consecuencias. Sus vidas se convierten en auténticos infiernos, siempre temerosos, aterrorizados por si el enfermo tiene una crisis y se pone violento y les agrede, les lesiona o les mata. No encuentran otra forma de tratar al enfermo que compadecerle e insistir una y otra vez en que haga lo que ellos consideran que debe de hacer, forzándole a conductas a las que el enfermo se niega violentamente porque no acepta imposiciones y se sigue considerando una persona libre. No suelen aceptar que la enfermedad mental suele ser crónica, al menos en las enfermedades graves, y que por lo tanto sus ideas y esperanzas en conseguir la cura milagrosa que cure definitivamente al enfermo es un error.

-Los enfermos tienen un serio problema con la medicación. Es en lo que más insisten los familiares y es lo que peor llevan. Por experiencia propia conozco muy bien los efectos secundarios de toda medicación y sé lo difícil que es aceptar que te arrebaten un tanto por ciento elevado de tu capacidad mental, de tus movimientos físicos, de tus biorritmos y de tus capacidades y posibilidades sociales. Las medicaciones para la enfermedad mental siguen teniendo un grave inconveniente, no se les puede pedir que anulen cualquier efecto secundario que tiene cualquier otro medicamento para una enfermedad física, pero que te duerman durante muchas horas, obligándote a largos periodos de sueños que trastocan los ritmos normales de tu vida cotidiana y de la familia con la que conviven, que te impidan el funcionamiento normal de tu mente, te falta concentración, te falta memoria, tu mente se ralentiza en extremo… pero sí sería muy positivo para el enfermo mental que la medicación no le impidiera en tan alto grado llevar una vida normal. No se puede pedir a un antidepresivo que no te excite y haga que tu motor se pase de revoluciones, porque lo que intentan es sacarte de un estado depresivo en el que estás desparramado por el suelo, necesitas que te “pìnchen el culo” digámoslo así para que puedas reaccionar. Pero de ahí a estar tan revolucionado que no puedas pararte quieto hay un abismo. Tampoco se puede medir a un medicamento que intenta calmarte, que estés menos agresivo, menos violento, que te adormiles, que siga manteniendo tu ritmo, tus revoluciones, porque entonces no sirve para nada, es como si te tomaras agua. Pero de ahí a convertirte en un zombi que se pasa las horas muertas durmiendo o deseando dormir también hay un abismo. También tienen un serio problema con sus conductas patológicas y su bula papal, temas que trato muy extensamente en el blog por lo que no lo voy a hacer aquí.

-La mayor preocupación de los familiares es conseguir que los enfermos se tomen la medicación y sigan una terapia. Este es sin duda el tema número uno de los correos que recibo. Ciertamente cuando el enfermo está muy deteriorado y se comporta de forma muy agresiva, el conseguir que se tome la medicación es básico, es esencial. Lo malo es cómo convencer al enfermo de que lo haga, para ello debe pasar por todas las etapas necesarias y la primera es aceptar que es un enfermo. Nadie que no asuma que sufre una enfermedad querrá tomarse la medicación, si estás bien ¿para qué demonios necesitas medicarte?

-La mayor preocupación de los enfermos es que respeten su libertad y no les obliguen a hacer lo que no quieren. No es que estén muy a gusto tal como están, pero no ven otra forma de vivir la vida. La necesidad de cariño es espantosa, ni el propio enfermo se da cuenta de hasta qué punto necesita cariño y de que en el fondo de todo lo que reprocha a los familiares está su trato poco cariñoso.

-Los familiares no saben qué hacer con el enfermo, y aquí entra una necesidad, una reclamación a la sociedad, se necesitan leyes que permitan a los familiares internamientos forzosos en casos necesarios, tales como la agresividad y la violencia en los brotes o crisis de los enfermos. Es una de las preguntas más frecuentes que me hacen. ¿Qué puedo hacer con el enfermo si no quiere tomarse la medicación ni seguir ninguna terapia y en casa se comporta de forma muy agresiva y hasta violenta, llegando en alguna ocasión a la violencia física? Este es un tema social que está aún pendiente, se necesitan leyes sencillas que permitan a los familiares encontrar una solución en estos casos. Se necesita toda una infraestructura sanitaria para atender el abanico de casos que genera el enfermo mental, desde el hospital de día hasta el internamiento a largo plazo en casos graves. Los familiares están perdidos en el laberinto legal, no saben qué hacer y la verdad es que a veces se puede hacer poco porque no hay leyes ni medios. Esta preocupación porque el enfermo pueda llegar a agredirles físicamente, incluso a matarles, es la más importante para los familiares. No encuentran solución, no saben qué hacer, y la convivencia se convierte en un infierno que cada día se agrava más.

-Muchos enfermos han tirado la toalla, están desesperados, no aceptan una enfermedad crónica que convierte su vida en un constante sufrimiento sin esperanza. No creen que la medicación pueda curarles y no aceptan  que la única opción que se les ofrece sea la de vivir como vegetales. Se han acostumbrado a un determinado tipo de conductas patológicas, en parte generadas por la propia enfermedad, y no son capaces de ver que pueden actuar de otra manera y que su vida pueda ser distinta. Dependiendo económicamente de los familiares, sin muchas posibilidades de encontrar algún tipo de trabajo que les ayude a tener una cierta independencia económica, con una convivencia familiar desastrosa, la mayoría de las veces, se limitan a esconderse en su caparazón, como la tortuga, intentando que les dejen en paz. Su máxima aspiración es pasar desapercibidos, que no se metan en sus vidas, pero no comprenden que cuando se convive con otras personas hay determinadas conductas que no pueden ser aceptables y que nunca lo serán para sus familiares. El cambiar estas conductas es para ellos tan duro que ni siquiera se lo plantean, más si además de la enfermedad mental hay también adicciones como las drogas, al alcohol o cualquier otro tipo de adicción que conlleva un dispendio económico que no pueden permitirse. La muerte acaba siendo para ellos la única salida, la única forma de encontrar un descanso y de acabar con un sufrimiento que entienden no se merecen.

-Los familiares suelen agradecer mucho que alguien les escuche, aunque no se les pueda facilitar ninguna solución a su problema. En muchos casos el estigma que genera la enfermedad hace que intenten ocultarla, no se atreven a hablar de ella, a buscar ayuda, por eso el blog les resulta un medio interesante para que, sin salir del anonimato, puedan hablar libremente.

-Las personas con enfermedad mental con las que trato desde una distancia más corta, a las que conozco en persona, suelen estar en un perpetuo bucle mental del que no son capaces de salir, subidos a un tiovivo, como digo yo, en el que dan vueltas y vueltas sin avanzar un paso e incapaces de bajarse. El mantra del quiero morir como la única solución posible es el peor de los bucles, poco se puede hacer con un enfermo que no cree que pueda enfrentarse a la enfermedad y alcanzar una calidad de vida minimamente aceptable. La medicación no suele quebrar este bucle, necesitan que alguien les escuche, les comprenda, no estar solos, recibir un poco de cariño. Entonces el tiovivo deja de girar tan rápido y existe alguna posibilidad de que se atrevan a dar el paso de bajarse de él y comenzar a caminar hacia delante, aunque sea pasito a pasito. El trabajo de modificar algunas formas de pensar que no son aceptables ni para familiares ni para la sociedad y que en ellos solo genera un bucle permanente, no es precisamente una tarea fácil y lleva mucho tiempo, bien podría durar toda una vida. Esto es algo que muchos familiares no están dispuestos a aceptar, pero por desgracia no hay caminos cortos ni rápidos, un enfermo puede llevar tantos años pensando y actuando de la misma manera que pensar que pueden cambiar drasticamente de la noche a la mañana es una utopía inútil.

-Personalmente poco puedo hacer, salvo escuchar, escuchar es fundamental y el lema de este año viene de perlas. Hablemos con el enfermo mental, pero sobre todo escuchemos, sobre todo al principio el enfermo no será capaz de otra cosa que de hablar de todo lo que le pasa, de su tragedia, poder escuchar lo que el otro le dice lleva tiempo. La enfermedad mental no es solo una enfermedad física generada tal vez en la bioquímica de nuestro cerebro, en ese caso solo habría que rezar para que los avances en la medicación pudieran erradicarla, la enfermedad mental es sobre todo una enfermedad de la mente, emocional, de la psiquis, una enfermedad del alma, como digo yo, y aquí, aunque toda ayuda viene bien, y los medicamentos son una ayuda, sobre todo importa un tratamiento emocional, cariño, una terapia para cambiar esas formas de pensar tan erróneas y tan difíciles de comprender para los otros que ven en ellas solo una disculpa para que el enfermo no haga nada y siga con su vida vegetal, complicando la convivencia a todo el mundo. La enfermedad mental es una herida en el alma, causada en muchos casos, por auténticos dramas, auténticas torturas y maltratos psíquicos, que solo puede ser aliviada con el ungüento del cariño. Si entre nuestros valores no está la generosidad y el sacrificio por los demás, si pensamos que ya tenemos bastante problemas para encima echarnos a la espalda los de un enfermo mental, mejor alejarnos del enfermo porque a su lado no podremos escapar de los problemas. A lo largo de estos años, que llevo intentando a través del blog, dar un poco de esperanza a enfermos y familiares, he llegado a plantearme muchas veces si no debería dejarlo, puesto que mi enfermedad mental, mis problemas, mi sufrimiento, ya son de por sí bastante pesados para mis espaldas. El miedo al “contagio” de la depresión, del mantra del quiero morir, repetido hasta la saciedad, a perder la paciencia escuchando siempre las mismas ideas erróneas, contemplando cómo el bucle se repite una y otra vez, sin la menor esperanza de que acabe quebrándose, a que en algún momento yo pueda subirme también a ese tiovivo infernal, a veces me ha tentado a tirar la toalla. Por suerte la filosofía del guerrero sigue presidiendo mi vida. No se trata de intentar curar, de intentar solucionar problemas insolubles, no se trata de echarme sobre las espaldas todos los problemas de familiares y enfermos, sino de hacer cada día lo que tengo que hacer, sin buscar nada, ni agradecimiento, ni la satisfacción de ver cómo un solo enfermo ha conseguido bajarse del tiovivo o cómo un familiar agradece entre lágrimas que alguien haya resuelto uno de sus graves problemas. En la enfermedad mental no hay metas palpables, que permitan saber que has conseguido algo. En todos estos años no he resuelto de forma clara ni un solo problema de un familiar, ni he conseguido que un enfermo cambiara ni por un momento su forma de pensar, ni creo haber mejorado la situación infernal de convivencia de nadie, ni siquiera tengo la seguridad de haber evitado algún intento de suicidio, porque cuando estás asomado al abismo, sino caes hoy puedes caer mañana. Sigo día a día compartiendo mis experiencias como enfermo mental, porque no se puede amar lo que no se conoce y los enfermos necesitamos que nos conozcan y mucho.

¿QUÉ SIGO ECHANDO DE MENOS EN EL APOYO SOCIAL A LOS ENFERMOS?

-Claramente hay prioridades. El conseguir una buena legislación que permita a los familiares una solución al problema de un enfermo mental agresivo o violento con el que no se puede convivir, respetando al mismo tiempo los derechos del enfermo, como persona, es una de ellas. El tener una buena infraestructura de atención al enfermo mental, para el día a día y para casos graves que exigen un internamiento a largo plazo, sería una inmensa ayuda, aunque me temo que no están los tiempos para muchas esperanzas.

-El conseguir que el estigma vaya desapareciendo, no de la noche a la mañana, pero sí pasito a pasito, sería extraordinariamente importante. Que a la sociedad le interesara, aunque fuera un poco saber cómo es la enfermedad mental, cómo se debe tratar a los enfermos mentales, sería un paso impresionante. Para ello debemos ser más, muchos más, los enfermos que demos el paso adelante de decir: aquí estoy yo, soy un enfermo, esta es mi vida, así soy yo. Mientras lo único que se sepa del enfermo es que otro, diagnosticado con tal o cual enfermedad, ha agredido o matado a alguien, porque no tomaba medicación o por otras circunstancias que nunca se dicen y de las que nadie quiere saber, el estigma seguirá y los enfermos seguirán escondiéndose.

-El apoyo de la familia, de los seres queridos, del entorno, es fundamental. Pero para ello todos, familiares y enfermos debemos trabajar duramente para cambiar formas de pensar, conductas patológicas, actitudes de guerra abierta que no llevan a parte alguna. En ese sentido me siento relativamente satisfecho de mi trabajo en el blog.

¿CÓMO ME SIENTO TRAS TODA UNA VIDA SUFRIENDO UNA ENFERMEDAD MENTAL?

-Ante todo me siento digno, a pesar de todos los pesares, de todo lo que he hecho sufrir a los demás, de conductas inaceptables, de terribles episodios en mi vida que apenas soy capaz de recordar sin un terrible sufrimiento, me siento digno por no haber tirado la toalla, por haber luchado siempre, unas veces más y otras menos, por haber buscado una vida digna, con sentido, con propósito, por haber hecho mi labor, a pesar de todos los obstáculos.

-Agradecido a haber encontrado la filosofía del guerrero impecable que me ha permitido tener las ideas claras, las emociones equilibradas, la conducta diamantina. Triste porque esto no hubiera ocurrido siendo joven y me hubiera permitido afrontar todas las circunstancias de mi vida como un guerrero.

-Triste por haber perdido seres queridos por el camino, una familia, amigos, personas que merecían la pena. Triste por estar solo día tras día, por haber tenido que renunciar a tantas cosas que podrían haber estado a mi alcance de no haber sido un enfermo mental.

-Feliz porque mi vida no ha sido en vano. He luchado por desentrañar el misterio de la vida, por elevarme espiritualmente, por ser mejor persona y por cumplir, desde las cloacas de la vida, con los demás y la sociedad.

-Desesperanzado por la terrible dificultad que supone intentar hacer algo por los enfermos mentales y sus familiares, el no ver nunca nada palpable que te ayude a sentir que todo esto merece la pena.

-Esperanzado, porque tras la noche siempre llega el día y porque la oscuridad y la nada no pueden imponerse a la luz, lo mismo que el vacío no puede permanecer así  para siempre, porque como decían los clásicos y tenían más razón que un santo: horror vacui. Hay un poderoso horror al vacío que nos impulsa a llenarlo, con lo que sea, así funciona la vida, la naturaleza, el Cosmos, la existencia. Y los enfermos mentales somos el vacío por antonomasia, por eso en algún momento se llenará, es inevitable y es esperanzador.