TÉCNICAS DE PSICOMAGIA III

20 02 2018

 

gaia

¿LA ESFERA DE LA CONSCIENCIA/CONTINUACIÓN

¿SE PUEDE SER CONSCIENTE SIN SUFRIR?

En capítulos anteriores hemos visto cómo se puede expandir la consciencia. Ésta es una esfera que podemos agrandar, introduciendo en su interior todo lo que esté a nuestro alrededor, hasta el universo y más allá. Hemos visto cómo la consciencia que tenemos de nosotros mismos es muy limitada, ni siquiera llega con total intensidad a cada una de las células de nuestro cuerpo físico. En este capítulo intentaremos responder a una pregunta crucial: ¿Se puede ser consciente sin sufrir? Y es crucial porque a nadie en su sano juicio le interesa hacer nada que le haga sufrir aún más de lo que ya sufre, aspiramos a la felicidad, si puede ser absoluta y eterna mejor que limitada y fugaz. Por lo tanto hay que convencer a nuestro subconsciente, a nuestro yo interno de que merece la pena realizar el ejercicio de expandir la consciencia… o mejor dicho, es nuestro yo interno el que debe convencernos a nosotros, al yo externo, de que nos compensará más expandir la consciencia hasta el infinito y más allá que irla reduciendo hasta llegar a la materia más inconsciente, porque supuestamente cuanto más alejados estemos de la consciencia menos sufriremos, cuanta menos intensidad haya en la consciencia que tenemos de nosotros mismos y de todo, menos sufrimiento habrá. Aquí se trata de saber si queremos subir o bajar, si queremos llegar a la luz, si queremos llegar a Dios, o si nos conviene más la oscuridad, sacar a relucir la parte más demoniaca de nosotros mismos. ¿Queremos ser ángeles de luz o ángeles oscuros, demonios? ¿Vamos a elegir la magia blanca o la negra?

Es una pregunta crucial a la hora de iniciar el camino del conocimiento, a la hora de ponernos a practicar las técnicas de psicomagia, cualquier técnica mental. No es bueno ponerse a caminar sin saber a dónde queremos ir, sin saber el camino, fiándonos de quienes supuestamente lo han recorrido antes o de quienes dicen ser mensajeros de Dios para llevarnos a su seno. La lucidez nos hace libres y Dios nos hizo libres para elegir el camino con lucidez.

Vamos a retomar el ejercicio allí donde lo dejamos. Estamos en nuestro lecho, tumbados boca arriba, una lucecita que hemos dejado encendida permite a nuestros ojos ser conscientes de dónde estamos. Podemos hacerlo también sentados cómodamente en un lugar adecuado. Estamos relajados, no tenemos prisa, no nos hemos puesto un tiempo límite, vamos a seguir expandiendo la esfera de nuestra consciencia y cada objeto, animal, persona, ente, que incluyamos en nuestra esfera de consciencia debe ser vinculado de forma progresiva hasta llegar a una vinculación total. Ya vimos que eso no es fácil, ni siquiera somos capaces de ser conscientes de todas y cada una de las células que forman parte de nuestro cuerpo físico, de eso que llamamos nuestro yo, por eso vamos a ser humildes y no dar nada por sentado, por sabido.

Añadimos a la esfera de nuestra consciencia la ropa que llevamos, el pijama, el chándal, las ropas de la cama, la cama misma, el suelo de la habitación, las paredes. Somos conscientes de que todo lo que percibe nuestra vista forma parte de nuestra consciencia de alguna manera, lo mismo que aquello percibido por el resto de nuestros sentidos, pero hasta que no nos vinculemos aquello que hemos añadido a la esfera de nuestra consciencia solo formará parte de nosotros de forma fugaz y nunca con la misma intensidad con la que percibimos nuestro cuerpo físico, al que hemos vinculado y que ya forma parte indisoluble de nuestra consciencia. La vinculación es la herramienta clave para añadir otras existencias a nuestra esfera de consciencia. Hasta dónde se puede llegar nos lo demuestra la vinculación que hemos realizado con nuestro cuerpo físico al que ya consideramos parte indisoluble de nosotros, de nuestra consciencia, si él sufre, sufrimos nosotros, si él se regocija, nos regocijamos nosotros, si él se traslada, nos trasladamos nosotros. De esta y no de otra forma se produce el nacimiento. La consciencia invisible y no material se vincula a un cuerpo físico en sus inicios para de esta forma poder vivir en un mundo físico. Es un proceso lento que dura nueve meses, mientras estamos en el vientre de la madre, pero que se ha iniciado antes, cuando decidimos nacer o alguien lo decidió por nosotros, cuando se dieron los pasos necesarios y todos estuvieron de acuerdo. Y es un proceso que continuará a lo largo de toda nuestra vida física.

La vinculación ha sido tan perfecta que llega un momento en que nuestro cuerpo físico forma parte indisoluble de nuestra consciencia, hasta el punto de que llegamos a olvidar que antes de vincularse estaban separados y que nuestro cuerpo físico, que ahora somos nosotros, antes era algo ajeno a nosotros, no estaba en el interior de la esfera de nuestra consciencia. Todo este proceso se repetirá, no exactamente igual, cuando al expandir nuestra consciencia vayamos vinculando todo lo que estaba fuera de ella, próximo a ella. De la perfección de la vinculación dependerá la intensidad de la consciencia.

Nuestra ropa forma parte de nosotros, de nuestra esfera de consciencia, pero la vinculación que hemos realizado con ella ha sido poco intensa, estamos en los últimos escalones de la escalera, tal vez la escalera de Jakob. No obstante algunos llegan a vincularse de tal modo con sus ropas que sufren, realmente sufren, cuando pierden una prenda de ropa que les sentaba especialmente bien, que apreciaban, que llevaban con frecuencia, casi siempre. Algunos se identifican de tal forma con sus ropas que cuando tienen que cambiarlas por otras, sufren. Se podría decir que el fetichismo es una consecuencia patológica de este proceso de vinculación. Somos fetichistas cuando nos vinculamos de tal forma con nuestras prendas de vestir que no podemos pasar sin ellas o cuando, incapaces de vincularnos con personas, nos vinculamos con las ropas u objetos que llevan esas personas.

gaia___desktopography_2012_by_bosslogic-d5j53kx

Apreciamos las ropas de la cama, si las sábanas están limpias, suaves, acogedoras. Algunos necesitan constantemente de esta sensación para poder dormir, se han vinculado a las ropas de su cama, forman parte de su esfera de consciencia, aunque la vinculación no sea tan intensa como la que tienen con su cuerpo físico, y aunque pueda ser fugaz, se cambian de ropa cada cierto tiempo, aunque solo sea para lavarla. Nos hemos vinculado con la estructura y el material de la cama, de madera, metálica, de su forma, nos gusta más o menos, pero es “nuestra cama”. Y aquí llegamos al inicio del camino de la filosofía del lenguaje. Cuando utilizamos los pronombres posesivos, el lenguaje posesivo, estamos demostrando que estamos vinculados con algo o con alguien. Sin poder evitarlo hablamos de “nuestras ropas”, de “nuestra casa”, de “nuestro reloj o cartera”, incluso llegamos mucho más allá, hablamos de “nuestra esposa o marido”, de “nuestros hijos”, de “nuestros amigos”, de “nuestros perros o nuestros gatos”. El lenguaje posesivo es indicativo de la vinculación que hemos realizado con estos objetos o personas. Hablamos de nuestro cuerpo físico y nadie se molesta o a nadie le resulta sorprendente o irritante, no así cuando hablamos de personas o consciencias en lenguaje posesivo. Cuando nos encontramos con otras esferas de consciencia la vinculación nunca puede ser posesión, porque la otra esfera de consciencia se rebelará y luchará por conservar lo que considera “sus posesiones”.  Así hablar de “mi esposa” rechina, estamos en lenguaje machista. Nadie es de nadie, nadie posee a nadie. La única forma de vinculación que no rechina es la del amor y éste solo es verdadero si respeta la libertad del otro, su esfera de consciencia, sus “posesiones”. El resto de vinculaciones son patológicas y generan conductas patológicas. El marido machista que considera a su esposa su posesión acabará en el maltrato, la agresión física, incluso la destrucción de lo que él considera “su objeto, su posesión”. Quien mata al ladrón que está robando en su casa es porque ha caído en la vinculación patológica. Sus “posesiones” están dentro de su esfera de consciencia y por lo tanto son él mismo, y por lo tanto quien intenta robar uno de sus objetos es como si estuviera secuestrando o violando su cuerpo físico. Solo así se entienden conductas extremas en las que se da preferencia al animal o al objeto por encima de la persona.

Imaginemos que “nuestro” gato, “mi” gato, que estaba comiendo en su comedero en otro lugar de la casa, entra por la puerta, salta a la cama y se acerca a mí. Es un gesto de indudable vinculación. Hace algún tiempo mi gato no me permitía tomarlo en brazos, aunque fuera para acariciarle. No confiaba en mí, no había decidido vincularse. Aunque nos cueste aceptarlo, un animal también tiene su propia esfera de consciencia, todos los animales, todas las plantas, toda la materia tiene su propia esfera de consciencia, aunque sea pequeña, aunque sea mínima en algunos casos. Los animales sufren si son maltratados, se quejan, se defienden. Las plantas oponen resistencia cuando van a ser cortadas o podadas. Un trozo de piedra opone resistencia a ser separada del resto de la piedra de la que forma parte, algunas veces se resiste tanto que hay que emplear la maza y dar fuertes golpes. Aquí hemos llegado a un punto de inflexión, comenzamos a ser conscientes de que toda resistencia implica un grado de consciencia. Toda esfera de consciencia tiende a conservar como propio, como su posesión, todo aquello a lo que se ha vinculado, cuanto más estrecha es la vinculación, más dura la resistencia. La resistencia que oponemos a que alguien secuestre, viole o utilice, o esclavice nuestro cuerpo físico es feroz. Eso nos indica el altísimo grado de vinculación que tenemos con nuestro cuerpo físico. El hecho de que no opongamos la misma resistencia a ser desposeídos de algunas partes de nuestros cuerpos físicos que de otras nos indica el grado de vinculación, hasta qué punto forman parte de nuestra esfera de consciencia. Así podemos cortarnos las uñas o dejar que lo haga otro sin oponer la menor resistencia, en cambio si el cortaúñas, las tijeras, cortan la piel o la carne, nuestra reacción refleja es inmediata, tiramos las tijeras o el cortaúñas, nos llamamos idiotas si lo estamos haciendo nosotros o no podemos evitar llamar idiota al que nos está cortando las uñas. El grado de vinculación de la carne es superior al de la uña, eso está claro. Sí ya sabemos que los cientifistas nos dicen que eso se debe a las terminaciones nerviosas, la carne la tiene y la uña no, pero habría que preguntarse por qué razón en el diseño de nuestro cuerpo físico, por qué razón, al ser diseñado genéticamente, un cuerpo físico posee más o menos terminaciones nerviosas en unas partes que en otras. Es práctico, evidente, que las uñas no tengan terminaciones nerviosas o sufriríamos mucho cada vez que tuviéramos que cortárnoslas. Digamos que en la esfera de nuestra consciencia ésta no llega con la misma intensidad a todas partes. No nos vinculamos de igual forma y con la misma intensidad con unas células que con otras, con una parte de nuestra anatomía que con otra. De esta forma podemos perder pelo, uñas, o cualquier otro adminículo de nuestra anatomía sin sufrir los terribles, espantosos dolores que sufrimos si se nos despoja, si se nos poda, de un dedo, un pie, una pierna, etc, hasta llegar a órganos o partes de nuestra anatomía que generan la muerte inmediata. La muerte no es otra cosa que la huida de nuestro núcleo de consciencia, de la esfera de consciencia primigenia, llamémosla alma, espíritu, energía, o como queramos, de aquello con lo que se ha vinculado. El dolor puede ser tan espantoso que la esfera de consciencia decida desvincularse de golpe de aquello que está siendo agredido, cortado o podado. Podemos despojarnos de nuestras ropas tan solo con una ligera molestia si nos gustaban, si nos habíamos vinculado con ellas, y en cambio nos resulta indiferente que una prenda que nos molestaba, nos caía mal, no nos gustaba, de pronto se rompa o nos la roben, mejor, decimos.

ffe98fbec83c3eb7deb436f32a8cf27d--sioux-gaia

Recapitulemos las leyes que hemos visto hasta ahora:

– Toda esfera de consciencia tiende a conservar como propio, como su posesión, todo aquello a lo que se ha vinculado, cuanto más estrecha es la vinculación, más dura la resistencia

– Digamos que en la esfera de nuestra consciencia ésta no llega con la misma intensidad a todas partes. No nos vinculamos de igual forma y con la misma intensidad con unas células que con otras, con una parte de nuestra anatomía que con otra.

– La vinculación es la herramienta clave para añadir otras existencias a nuestra esfera de consciencia. Hasta dónde se puede llegar nos lo demuestra la vinculación que hemos realizado con nuestro cuerpo físico al que ya consideramos parte indisoluble de nosotros, de nuestra consciencia, si él sufre, sufrimos nosotros, si él se regocija, nos regocijamos nosotros, si él se traslada, nos trasladamos nosotros.

Prosigamos con el ejemplo del gato. Su esfera de consciencia le hace libre, independiente, opone resistencia a todo aquello que pueda dañar lo que pertenece a la misma, a ser utilizado, esclavizado. La única forma de entrar en su esfera de consciencia es a través de la vinculación. A mi gato le demostré durante largo tiempo que yo era de fiar, que atendía a su alimentación, le ofrecía un techo acogedor y cálido, no le pedía lo que no quería darme, no me vengaba de él si no hacía lo que yo quería. Con el tiempo surgió la confianza y con la confianza el proceso de vinculación, muy parecido a la vinculación afectiva entre personas, porque de alguna manera el gato es una personita, tiene su propia esfera de consciencia.

No sucede igual con otras formas de existencia. A una lechuga no le pido permiso para arrancarla de la tierra, lavarla, echarle sal, aceite y vinagre y comerla, masticarla, ingerirla, dejar que los jugos gástricos la deshagan, utilizando para mi cuerpo físico lo que necesito y excretando el resto. No se produce la vinculación de la misma manera, es una vinculación violenta, no hay un proceso de acercamiento, de confianza, de pedir permiso. No le he pedido permiso a la lechuga para comerla, lo he hecho a la fuerza. Este es un concepto que no es igual en todas las culturas y en todas las filosofías del conocimiento. En los libros de Castaneda, por ejemplo, don Juan le dice a Castaneda que hay que pedir permiso a todo para ser utilizado, incluso las plantas, se les pide permiso y luego se agradece su “sacrificio”, su inmolación, para que nosotros sigamos viviendo. Más con los animales. En muchas filosofías chamánicas de algunas tribus indias o en culturas animistas, esto es algo que tienen interiorizado, perfectamente natural. Se pide permiso al gran Manitú para cazar o para recolectar. Los pueblos primitivos también pedían permiso a los “dioses” y hacían sacrificios para que la caza o la cosecha les fuera favorable. Era una filosofía de la esfera de la consciencia, que se ha perdido desde el momento en que hemos asumido, sin reflexionar, el papel de dueños de todo. Todo nos pertenece y por lo tanto podemos disponer de todo sin pedir permiso y con absoluta violencia, si fuera necesario. Pero aquí entra en juego la primera ley que hemos visto, por la resistencia que se opone nos damos cuenta del grado de vinculación que tienen todos los seres con su esfera de consciencia y cuando nos apropiamos sin pedir permiso, sin vincularnos, la resistencia puede ser feroz. Podemos verlo con nuestro comportamiento con el planeta Tierra, le arrebatamos todo sin pedir permiso, lo utilizamos para nuestro exclusivo provecho, utilizamos la violencia sin la menor reflexión. Nos parece mal, falto de ética, una conducta malvada, canallesca, el arrebatar a otras esferas de consciencia, personas, humanas, sus “posesiones” más íntimas, con las que se han vinculado más estrechamente, sus cuerpos, sus posesiones, y sin embargo a la esfera de consciencia de la Tierra le arrebatamos todo con violencia y sin pedir permiso. Y ahí está la resistencia. El cambio climático, inundaciones, terremotos, sequía y todo tipo de cataclismos. Si intentamos violar el cuerpo físico de otra esfera de consciencia-persona ésta se opondrá, hasta el punto de acabar con nuestra vinculación más preciada, nuestro cuerpo físico, matándonos. Y sin embargo nos parece natural arrebatar posesiones de la esfera de consciencia-Tierra sin antes vincularnos. La respuesta está ahí y seguirá oponiendo resistencia, cada vez con más violencia.

Y aquí nos detenemos para evaluar otra nueva ley. En un libro de Annie Besant, Las leyes de la vida superior, se habla de esta ley. Todo en el universo, todo lo existente, está obligado, en algún momento al sacrificio para que otros puedan seguir existiendo. Cuando se hace voluntariamente y por entidades muy evolucionadas se denomina “redención”. El maestro Jesús nos redimió sacrificando su cuerpo físico en la cruz. Una madre puede sacrificar su vida para salvar a su hijo. Una lechuga se sacrifica para que yo me alimente. Los sacrificios son imprescindibles en la existencia del universo, todo depende de cómo se hagan, de forma consciente, lúcida, espiritual, o por la fuerza, oponiendo una resistencia feroz. Los sacrificios espirituales dotan de energía espiritual a otras consciencias, el arrebato por la violencia de las posesiones de otras esferas de consciencia crean energías demoniacas que engullen todo a su paso, como un agujero negro, generando odio, resentimiento, venganza, violencia. Estamos en la magia blanca o la magia negra. La magia blanca se basa en la ley del sacrificio y la magia negra se basa en arrebatar por la violencia todo aquello que se desea o se cree necesitar. Los magos blancos no dudan en sacrificar todo lo que son o lo que tienen por los demás, los magos negros solo piden sacrificios de sangre a sus servidores, para que ellos arrebaten por la fuerza aquello que ellos desean. Esta es una nueva y poderosa ley relacionada con la esfera de la consciencia.

-El sacrificio es necesario, imprescindible, para la existencia del universo y de las esferas de consciencia en el mundo físico. Hay que pedir permiso y dar las gracias por estos sacrificios, fueren de quienes fueren, minerales, plantas, animales. Uno debe aceptar que lo mismo que otros, otras existencias, se anulan, se sacrifican por nosotros, nosotros también debemos estar dispuestos a hacer lo mismo cuando llegue el momento. Toda vinculación es de alguna forma un sacrificio, puesto que al vincularnos con otra esfera de consciencia vamos a sentir su dolor, su sufrimiento, vamos a vivir de alguna manera, aunque sea vinculada, también su vida.

Y nos hemos quedado sin terminar la historia del gato y aún nos queda mucho para llegar a contestar a la pregunta con la que empezábamos este capítulo. Lo dejaremos para el siguiente. Mientras tanto sientan sus ropas, las ropas de la cama, la misma cama, el suelo, las paredes, dejen entrar a su gato o a su perro, a su mascota, y déjense llevar por esta nueva consciencia, vayan expandiendo su esfera de consciencia y noten los efectos.

c66f1a09ae68e9419bcdfaaf2f01db9b--quotes-of-life-native-american

Anuncios




CARTAS SOBRE EL ENFERMO MENTAL XII

15 02 2018

 

Michel de Foucoult

Manzanares 25-2-2015

Hola amigo: Ayer precisamente estuve hablando con el presidente de la
asociación de enfermos mentales para los que estoy dando clases de
yoga mental. Tiene … años y desde los 18 que tuvo que cuidar de un
primo que sufrió la primera crisis de su enfermedad mental, no ha
dejado de cuidar enfermos toda su vida. Me comentó que en cierta
ocasión fue a ver a una anciana que padecía alzheimer. Esta mujer
quería mucho a un sobrino, así que se hizo pasar por su sobrino, la
sacó al jardín, la chantajeó con que no volvería a verla sino comía y
consiguió de ella todo lo que quiso con cariño. Me comentaba así mismo
que los enfermos mentales no son agresivos ni violentos salvo que se
sientan amenazados y luchen por su libertad y su supervivencia.
Tendrás que actuar con astucia, buscando su lado débil y darle mucho
cariño. También me decía mi buen amigo que para conocer a un enfermo
mental hay que ponerse en su cabeza, en su piel y en su corazón.
Tendrás que hacer un esfuerzo para ponerse en su piel. Yo, como
escritor, lo hago constantemente para crear mis personajes, no es tan
difícil. Imagínate que eres tú quien está en esa situación, imagina
qué sentirías si creyeras que alguien es tu marido y él tratara de
convencerte de que en realidad es tu hijo, imagina que fueras tú y que
creyeras que tu hija es tu esposa y ella se empeñara en decirte que
no, que es tu hija. Solo si eres capaz de ponerte en su piel podrás
comprenderla y quererla. Si la miras como una enferma descubrirás que
lo mejor es dejársela a los médicos, que ellos saben más que tú, pero
si la miras como a tu madre, como a una mujer que no ha perdido su
condición humana, que la madre que tu conociste sigue dentro de ella,
podrás encontrar el camino a su corazón. Un saludo y puedes seguir
comentándote lo que consideres oportuno.

Manzanares 26-2-2015

No tienes por qué darme las gracias, yo soy un enfermo mental desde
joven, incluso intenté suicidarme varias veces. Ahora estoy haciendo
una campaña para que se conozca y se quiera al enfermo mental. Mi lema
es que no se puede querer lo que no se conoce. Durante mi vida como
enfermo me trataron más de una docena de psiquiatras y ninguno me
trató como persona, es algo que me dolió profundamente. Solo les
interesa que no molestemos, que les dejemos en paz. Cuando la
medicación no nos mejora lo que quieren es que nos duerma, que nos
convierta en vegetales, así no molestamos a nadie. No tienen empatía,
no se ponen en el lugar del paciente y así es imposible comprender y
querer a nadie. Tú mejor que nadie sabrás si tu madre necesita más
medicación para estar calmada o no. En cuanto a su agresividad hace
unos días hablé con el presidente de la asociación de enfermos
mentales para los que doy clases de yoga mental y me decía que él
nunca tuvo problemas con los enfermos, y eso que ahora tiene … años y
los trató toda su vida. Si el enfermo se siente querido, si recibe
cariño no será agresivo con esa persona. Un perro no muerde a quien le
quiere y le da de comer y cualquier enfermo mental, por muy mal que
esté es muy superior a un animal. Céntrate en llegar a ella a través
del cariño y te acabará respondiendo. Puede que no llegues a su mente
pero llegarás a su corazón, puedes estar seguro. Un abrazo y sigo a tu
disposición.

historia-de-la-locura-i-foucault

Manzanares 27-2-2015

Me alegro mucho que estés consiguiendo llegar a su corazón. Ese es el
camino. Te puedo asegurar que en mi juventud, cuando el psiquiatra me
desahució y me dijo que estaría encerrado toda la vida en el
psiquiátrico y les escribió a mis padres que yo solo podía estar en la
montaña, solo, con las cabras, todo me estaba llegando muy dentro, no
era un zombi, me enteraba de todo. Seguro que a tu madre le llega el
cariño, aunque esté delirando y viviendo en otra dimensión, y si el
resto de la familia hace lo mismo crearéis un puente sólido que os
unirá a ella para siempre. Un saludo.

Manzanares 4-3-2015

Mantenme informado. Ella lo que necesita es cariño y que no la fuercen
a recordar lo que no quiere o traten de convencerla de que vive en una
realidad y no en otra. Su realidad es el cariño y desde esa realidad
podéis  llegar a su corazón  y que la convivencia sea, no solo
agradable, sino hasta casi mejor que cuando estaba bien. Donde hay
cariño hay felicidad y donde no hay cariño da lo mismo que haya una
mente clara que la relación no será buena. Un saludo.

Michelfoucoult

Manzanares 10-8-2015

Hola …: Nada peor que la esquizofrenia paranoide y las drogas,  es como ponerse un cartucho de dinamita en la boca y prenderle fuego. Imagino que has vivido en un infierno, yo solo puedo darte algunas sugerencias,por si te pueden servir de ayuda. Mi experiencia como enfermo mental es terrible, lo único que puedo decirte para darte un poco de esperanza es que si yo logré salir adelante nada hay imposible y cualquier otra persona lo podría conseguir, pero para ello se necesitan básicamente tres cosas:

-El enfermo debe admitir que lo está. Y si como me has dicho no lo acepta, aún no ha dado el primer paso. No intentes convencerle con razonamientos, es inútil y menos en una adicción como las drogas. Solo puedes llegar a él con cariño, con amor. Es el único puente que os queda. Una vez que se da el primer paso el enfermo debe tener voluntad de hierro, querer curarse a toda consta. Eso no lo puedes poner tú, lo tiene que hacer él.

-Un enfermo necesita apoyo familiar, al menos de una persona. Sin él las posibilidades de curarse son mínimas. Eso sí, como ya tendrás experiencia al respecto, no sirve de nada darle todo lo que pide. Las drogas son una ruina económica, darle dinero es lo peor que podrías hacer. Tampoco sirve bailarle el agua y darle siempre la razón, eso no le ayuda en nada. Hay que ser sincero, no dorar la píldora, pero siempre con cariño y respeto. Hay fundaciones que se dedican a la recuperación de drogadictos, imagino que ya habrás oído hablar de ellas, pero de nada sirve si él no quiere someterse a desintoxicación. Sin que esté limpio de drogas la lucha contra la enfermedad mental no es posible.

-La enfermedad mental es una fuga de la mente, se necesitan técnicas de control mental para tener controlada la mente.Yo utilicé el yoga mental y gracias a él, al apoyo de la familia y a una voluntad férrea de superarme logré salir adelante. Si no acepta su enfermedad, si no quiere desintoxicarse el yoga mental no le ayudará. Es un paso posterior.

Mi sugerencia es que te cuides mucho tú, no podrás ayudarle si tú estás mal. A ti sí te vendría bien esas técnicas. En el blog tienes ejercicios pero si en tu ciudad hay algún profesor de yoga mental y puedes permitírtelo, te ayudará mucho asistir a las clases.

Me permito el lujo de hacerte algunas sugerencias:

-Sacrificarte hasta el punto de destrozar tu vida por intentar ayudarle no servirá de nada. Tienes que vivir tu vida, encontrar un sentido, intentar ser feliz. Si eres feliz estás en mejores condiciones de ayudarle que si estás destrozada.

-Puedes hacer lo que esté en tu mano pero no lo que es imposible y no está a tu alcance. Angustiarte y sentir remordimientos por lo que no puedes hacer es destruirte a ti misma.

-Aceptar que un ser querido es libre y ha elegido su camino es difícil, pero no le ayudas si intentas vivir su vida por él, si cargas tu mochila, ya muy cargada, con sus pedruscos. Cada uno tiene su carga, su karma, como dice el budismo, cada uno tiene que aprender sus lecciones. Tu misión en la vida no es llevar la mochila de tu hijo, cargada de piedras, no es aprender sus lecciones y evolucionar. Eso solo lo puede hacer él.

-Escucharle cuando te quiera hablar, darle el cariño que esté en tu mano, ser firme cuando tienes que serlo, aceptar que por mucho que le quieras sigue siendo un hombre libre y seguirá su camino, aunque sea  al infierno y que tú solo puedes estar ahí, haciéndole ver que le quieres, es la mejor forma de ayudarle.

No soy un profesional, solo un enfermo que logró superar lo que parecía imposible. Yo intenté suicidarme una docena de veces, escuché voces, estuve internado más de dos años en un psiquiátrico, nadie creyó en mi, me desahuciaron, y sin embargo he salido adelante. Nada es imposible, pero los pasos a dar no los puede dar otra persona por tu hijo.

Aquí me tienes para lo que esté en mi mano. Me voy de vacaciones y regreso en septiembre. No dudes en escribirme si lo necesitas. He decidido ayudar a los enfermos mentales, a mis hermanos, siguiendo la ley de Ahmra, que dice que quien recibe un don espiritual de forma gratuita debe compartirlo de forma gratuita con sus hermanos. Yo recibí el don de aceptar mi enfermedad, de ser capaz de enfrentarme a ella y de alcanzar una alta calidad de vida. He sufrido mucho y sigo sufriendo, me divorcié hace un año porque mi familia no aceptaba que fuera un enfermo y no podían soportar mis crisis, pero sigo adelante. Soy un guerrero impecable, hago lo que tengo que hacer, cuando tengo que hacerlo, y confío en que las poderosas fuerzas que controlan el universo me sean favorables. No pienso en el futuro, no miro al pasado, cada día hago lo que tengo que hacer, actúo como un guerrero impecable y no me preocupo de más.

Que la paz profunda te acompañe siempre en el camino. Un abrazo fraternal.

slide_1




DICCIONARIO CHAMÁNICO XIV

10 02 2018

don_juan_by_pencilartist.dn1273tuyxc8g8kkogsg08osc.5e0bh3gigoowg4kw4cscw4occ.th

DICCIONARIO CHAMÁNICO XIV

LETRA D

DON JUAN MATUS

Don Juan es el chamán, hombre de conocimiento, brujo, nagual o como se quiera llamar al guerrero impecable que asume las funciones de maestro o iniciador de guerreros. En los libros de Castaneda aparece como una persona única y real, aunque se sabe muy poco de su biografía, de su vida. Muchos críticos y supuestos estudiosos de los libros de Castaneda apuestan firmemente por su inexistencia real y dan todo tipo de hipótesis sobre el personaje, tales como que es un personaje ficticio creado por Castaneda que se basó en algunos chamanes reales que conoció. Según ellos tanto don Juan Matus, su iniciador, como las experiencias que relata en sus libros, como toda la filosofía del guerrero, son un engaño de cabo a rabo, una manipulación de gente crédula que se sintió atraída por la novedad de lo que contaba en una época propicia para ello, los años del nacimiento del movimiento hippie y la generación beat. Todos los críticos de Castaneda buscan destruir al ídolo de barro, hurgando en su vida, en sus orígenes, desmontando cada una de sus afirmaciones, descubriendo los secretos más vulgares en la vida de un mentiroso, un manipulador, un mistificador que en realidad era una persona miserable que se aprovechó de todo aquel que tuvo la desgracia de encontrarse con él. Y esto se extiende a la supuesta existencia del chamán que le inició en el camino del guerrero, Don Juan Matus, creyendo que buena parte de la credibilidad de Castaneda, sino toda, procede de la existencia real de este personaje.

He encontrado toda clase de críticas, afirmaciones de todo tipo, supuestos datos incontrovertibles sobre su vida y obra y estudios paupérrimos sobre su camino del guerrero, intentando convencer de que no es otra cosa que una mistificación, un cóctel de esto y aquello, de budismo y otras filosofías orientales, de algunos conocimientos de chamanismo, drogas y toda clase de ingredientes, que mezclados y agitados convenientemente dan una de las ficciones más llamativas de la época, que curiosamente permanece en el tiempo, tal vez porque sus lectores seamos unos idiotas sin el menor criterio personal que nos dejamos embaucar por una sarta de estupideces.

Como estudioso de los libros de Castaneda que estoy comentando paso a paso, sin prisas, y a fondo en este blog, sobre todo en la serie de textos que titulo Las enseñanzas de don Juan, me quitaría el sombrero y barrería con él el camino de Carlitos, allá donde fuera, si realmente sus libros, sus textos, fueran pura ficción. Como escritor que lleva años escribiendo toda clase de novelas, de textos, creando personajes, historias, puedo decir sin el menor rubor que la creación del personaje de don Juan Matus, si fuera solo un personaje de ficción, solo está al alcance de un genio. Invitaría a los críticos a crear un personaje como don Juan, basándose si quieren en un cóctel de personas que conozcan, también les invitaría a crear algo tan novedoso y creativo como el camino del guerrero, atropando de aquí y de allá, mezclándolo todo y agitándolo. La experiencia sería muy esclarecedora. Es algo que solo está al alcance de un gran genio y si Castaneda fuera solo eso, un genio que se inventó un personaje como don Juan y una filosofía como la del camino del guerrero, solo por eso debería pasar a la historia de la literatura, del esoterismo, de lo que sea. Me resulta patético ese trabajo de demolición emprendido por algunos críticos incapaces de crear su propia obra y que tienen que cebarse en las obras de los demás porque si son incapaces de edificar una casa, al menos piensan que demoliéndola ya han hecho un gran trabajo.

Solo quienes tienen una filosofía materialista de la vida, que no creen en nada que no puedan ver, tocar, oler, gustar, oír, solo unos santo-tomases que necesitan meter la mano en la herida y hurgar hasta sacar sangre y pus pueden dedicarse a hurgar en el pasado de Castaneda y sacar todos los trapos sucios que encuentren o se inventen, que si se casó con esta o aquella, que si era un lujurioso de tomo y lomo y se acostaba con sus discípulas, que si era un alcohólico, que si mintió más que habló, que si…Según ese extraño baremo Van Gogh sería el peor pintor de la historia porque era un enfermo mental, lo mismo que algunos grandes músicos y Ramakrishna sería un tonto delirante porque habla de la mujer como uno de los grandes obstáculos para alcanzar el samadhi que a las mujeres les sería negado etc etc. Según los críticos uno debería superar a su tiempo y no ser hijo de su época y ser tan impoluto como una supernova recién estallada. Son aquellos que en frase evangélica ven la mota en el ojo ajeno y no ven la viga en el propio.

don-juan-matus.jpg

Según ellos Castaneda sería un listillo que escribió unos libros con cierta originalidad que tuvieron la suerte de caer bien a unos cuantos hippies y pasados de madre. En realidad nada de lo que dijo era cierto, ni sobre su vida ni sobre don Juan, ni sobre nada. Era un mentiroso compulsivo, un pervertido, una mierdecilla de persona y los que leemos sus libros con gran aprovechamiento somos unos tontos del culo que nos creemos cualquier tontería como que se pueda hablar con coyotes o que uno se tire desde una montaña al abismo y no le pase nada. Son los mismos que llaman cortitos de entendimiento a los que creen en el más allá, en otras dimensiones, en estados alterados de consciencia, en cuerpos astrales, en almas, en espíritus, en algo que no sea el cuerpo material puro y duro, con sus celulitas aquí y allá y sus neuronitas cortocircuitadas, porque eso y no otra cosa es lo que produce esta serie de desvaríos. No creen en nada ni en nadie, no se preguntan por qué nacimos, porque está claro que es un estado aleatorio de las cosas generado por un montón de partículas y de fuerzas y leyes físicas que funcionaron así como pudieron hacerlo de otra manera. No les preocupa morir porque todos morimos, pero tal vez con el tiempo se pueda pasar la plantilla del cerebro a un cuerpo biónico y de este a otro y así hasta el infinito y de esta forma llegaremos a ser inmortales, llegaremos a ser dioses.

Todos estos críticos desprecian la dignidad impecable de un guerrero que asume que la existencia es un misterio y que nunca podrá desentrañarlo, pero a pesar de ello lo intentará toda su vida. La impecabilidad de quien sabe que nunca logrará vencer a las fuerzas poderosas que gobiernan nuestras vidas, ni sabrá quiénes son ni cómo son, pero a pesar de ello se mantendrá en pie, la cabeza alta, mirando al frente y haciendo lo que tiene que hacer cuando tiene que hacerlo. La filosofía del guerrero es sobre todo una filosofía de la dignidad de un ser humano entregado a una existencia misteriosa y controlada por fuerzas que le superan y contra las que no puede hacer nada, salvo mantenerse en pie, firme, impecable, inquebrantable, desapegado. Para todos estos críticos nada de esto es importante, son desvaríos de quienes no aceptan su mortalidad y se inventan toda clase de tonterías. Para ellos lo verdaderamente importante es alcanzar el poder del dinero, de la fama, ser un triunfador, es decir, alguien que trepa sobre cabezas ajenas, pasar a la historia porque se llegó a presidente y se organizó alguna guerra mundial, por puro divertimento, o ser un escritor de éxito y ganar mucho dinero, o ser cualquier cosa con la que se llenen las alforjas de oro, porque para ellos todo es oro y lo que no es oro no es nada. No se plantean si la filosofía del guerrero es una filosofía de la dignidad del ser humano que permite al guerrero afrontar las mayores tragedias de la vida sin caer en la enfermedad mental o en la debilidad de quienes se quitan la vida para evitar luchar. Para ellos lo importante es que Castaneda era un mentiroso patológico, y un lujurioso y un borracho y… Y lo importante de las enseñanzas de don Juan no son la increíble dignidad que aportan al ser humano sino que don Juan posiblemente no fuera real por esto y aquello, y que no se puede hablar con los animales –seguro que nunca tuvieron mascotas- ni puede ser cierto que uno se tire al abismo desde lo alto de una montaña, ni que todas las experiencias de la segunda atención sean reales porque para ellos solo existe una atención y es la primera.

La fuerza que tiene el personaje de don Juan no se consigue esbozando personajes de ficción, lo digo por experiencia. De los libros de Castaneda apenas se sacan algunos datos biográficos del personaje que no aportan nada. No se trata de crear un árbol genealógico, documentos históricos “impepinables” sobre su familia, su inscripción en un registro civil, dónde estudió y sus notas, si trabajó aquí o allá en tales fechas que pueden ser rastreadas en papeles. Para los críticos lo importante es siempre lo accesorio, papeles, papeles y más papeles, si su padre se llamaba Panchito o menganito, si se puede demostrar que en tal fecha estuvo aquí y no allá. Para mí lo importante de don Juan es su increíble personalidad, sus actos de guerrero, tal como aparecen en los libros de Castaneda. Una persona como él aunque fuera pura ficción, lo que no me creo, puede cambiar la vida de casi cualquier persona, algo que no son capaces de hacer el noventa y nueve por ciento de las personas que llegamos a conocer en nuestra vida, grises, timoratas, cobardes, pendientes del qué dirán, de formar parte de cualquier rebaño que pueda darles la sensación de un poco de calor en los días fríos y de que pueden librarse del ataque de los lobos solo porque a lo mejor se cansan de matar y no llegan hasta ellos.

El don Juan que espera sentado en una parada de autobús y le toma el pelo a Carlitos cuando éste pretende utilizarle para estudiar plantas, a cambio de algunas monedas; el don Juan que decide aceptarle como discípulo a pesar de que le cae como el culo; el don Juan que con paciencia infinita acepta que tome notas y notas y racionalice todo mientras él le lleva de acá para allá, rompiendo sus esquemas, que no duda en hacerle tomar peyote como única forma de romper la cuadrícula en la que está su percepción; el don Juan que se troncha de la risa con don Genero cuando Carlitos intenta seguir apegado a su paupérrima visión del mundo; el don Juan que puede jugarse la vida de una persona en una iniciación terrible y al que no le tiembla el pulso; el don Juan que no se avergüenza de contar sus experiencias más ridículas, como cuando permanece encerrado tanto tiempo en casa del nagual Elías que logra convencerle de la existencia de un supuesto personaje monstruoso que acabará con él si intenta salir… Estos donjuanes, por muy ficticios que sean, que no me lo creo, tienen mucha más entidad, mucha más realidad que cualquier persona de carne y hueso que uno pueda ver y palpar a lo largo de nuestra vida pero que no nos aportan nada, ni siquiera una sonrisa desvaída. Preferiría inventarme un personaje como don Juan que aceptar la realidad de hombres grises que no aportan nada a la vida de nadie.

Todo esto no lo comprenden los críticos que querrían saber cómo se ganaba la vida don Juan y dónde y cuándo se encontró realmente con Castaneda y trazar una cronología implacable, que no impecable, de lo que fue su vida. Se olvidan que un guerrero debe borrar su pasado y cuanto más lo borre mejor guerrero será. Don Juan sería un guerrero ridículo si cualquier crítico de tres al cuarto pudiera rastrear su vida y documentar en papel cada segundo de su vida. Para ellos es mucho más verosímil pensar que Castaneda creó este personaje mezclando a un montón de chamanes o personas reales que conoció, que aceptar simplemente que un personaje como don Juan tiene que ser único y que lo importante no es que fechas y lugares coincidan sino ver cómo se parte el culo de la risa con Carlitos, ver cómo es capaz de tomarse con humor experiencias terribles en las que está en juego su vida, la vida de Castaneda, la vida de cualquier guerrero. Lo importante de don Juan es que está desapegado y no le importa el dinero, ni la fama, ni nada de lo que importaría a cualquiera en esta sociedad miserable. Y lo terrible de don Juan, que supera a cualquier ficción, es su capacidad para actuar como guerrero, rompiendo con todas las reglas de esta sociedad, cuando es capaz de trazar una estrategia para acabar con la vida del capataz que está haciendo su vida imposible y la de tantos otros. Sin mancharse las manos, sin dejarse llevar por la violencia y el resentimiento, con una exquisita estrategia de guerrero que le permite utilizar los defectos demoniacos de su maltratador para llevarle al lugar y en el tiempo adecuados para que la coz de un animal que no puede ser juzgado ni condenado acabe con la vida de un miserable. Este acto, de por sí, debería pasar a la historia de la literatura, si Castaneda estuviera escribiendo solo libros de ficción, porque está a la altura de un Raskolnikov dostoievskiano en Crimen y Castigo e incluso lo supera, porque es algo infinitamente más digno y más humano que esa panda de monstruitos de pacotilla que ahora mismo pululan por nuestras calles, intentando violar a mujeres a plena luz del día, amparándose en supuestas edades que les hacen irresponsables solo porque así lo han establecido legisladores de pacotilla que no creen en el mal, en la maldad humana, o como esos monstruitos que parecen digitales que van por ahí dando patadas a mujeres o dando palizas a usuarios del metro o esos monstruitos que se automutilan o buscan las formas más rebuscadas de acabar con su cuerpo físico solo para salir en youtube y hacerse famoso con videos virales, que ni siquiera sé qué son, porque el auténtico virus está en los cerebros de esos cabezas de chorlito. Impresionante estrategia de guerrero, un acto de guerrero impecable, el que le cuenta don Juan a Castaneda y que si fuera un puro invento para una historia ficticia yo me volvería a quitar el sombrero una y otra vez y limpiaría de polvo los caminos por los que transitara Castaneda.

Don Juan es tan humano, tan guerrero impecable, brujo, cazador, hombre de conocimiento, nagual, o como se le quiera llamar, que a mí, francamente me importa un pito que alguien algún día pueda documentar que realmente vivió o que solo fue un invento asombroso de un genio como Castaneda, porque para mí es la persona con la que me gustaría encontrarme una vez en la vida, el guerrero impecable en cuyas manos pondría mi vida, el nagual al que seguiría por montes y cerros, por el que me tiraría al abismo, porque merece la pena arriesgarse para desgarrar el velo del misterio, lo que da dignidad a cualquier persona, que no tirarse al precipicio porque no quieres vivir, porque eres un enfermo mental y te dejas arrastrar por la desesperación. Como enfermo mental para mí don Juan es el personaje más digno que he encontrado y el guerrero que me enseñó que mi lucha contra la enfermedad mental se parece tanto a la lucha del guerrero impecable por desvelar el misterio de la existencia que prácticamente es la misma. Don Juan me dio dignidad como enfermo mental, me dio fortaleza, me enseñó el camino del guerrero impecable, me hizo comprender que mi lucha no era la de un ciego Edipo, maltratado por los dioses, ni la de un cobarde que prefiere pasarse la vida en la cárcel de papel del qué dirán, ni la del corderito balador que necesita un rebaño de ovejas para que la soledad no le  muerda el culo. Don Juan fue para mí el único personaje que consiguió dar dignidad a mi condición de enfermo mental. Solo por eso para mí es real y lo seguirá siendo siempre. Que los críticos sigan buscando papeles y anotando fechas, consiguiendo un supuesto lugar en la historia que nunca tendrán en la vida, porque solo se puede vivir como guerrero impecable, lo demás es arrastrarse como gusanos ante las fuerzas poderosas. Don Juan Matus es para mí lo más real del camino del guerrero, más incluso que la filosofía que enseña, el camino de la dignidad, la impecabilidad y el desapego.

 

 

8708228328_78cfcabff6_b

 

 

 

 





LIBROS DE KRISHNAMURTI

4 02 2018
krishnamurti: los años del despertar-mary lutyens-9789501721119

KRISHNAMURTI: LOS AÑOS DEL DESPERTAR

(EN PAPEL)

MARY LUTYENS

  • Nº de páginas: 398 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: KIER (ARGENTINA)
  • ISBN: 9789501721119

https://www.casadellibro.com/libro-krishnamurti-los-anos-del-despertar/9789501721119/629356

el arte de vivir-jiddu krishnamurti-j. krishnamurti-9788472452916

EL ARTE DE VIVIR

(EN PAPEL)

JIDDU KRISHNAMURTIJ. KRISHNAMURTI

, 1994

  • Nº de páginas: 238 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: KAIROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788472452916

 

J. KrishnamurtiKrishnamurti presenta una filosofía práctica de la educación que poco tiene que ver con las propuestas corrientes en la mayoría de nuestras escuelas, colegios o universidades. La vida que él predica requiere un cambio radical, incluso una revolución, una transformación fundamental de la mente misma, habituada a imitar, a la tradición, a los prejuicios.

La libertad interior

la libertad interior-mkt0003166630

LA LIBERTAD INTERIOR

(EN PAPEL)

KRISHNAMURTI

  • ISBN: mkt0003166630
Barcelona: Kairós, 1998.
Sobre el amor y la soledad

sobre el amor y la soledad-mkt0003968544

SOBRE EL AMOR Y LA SOLEDAD

(EN PAPEL)

JIDDU KRISHNAMURTI

  • ISBN: mkt0003968544
2004 Editorial Kairós. Rústica. Excelente estado. 191 pg. Medidas: 10 x 13. Colección Sabiduría Perenne. 6ª edición. En 1950 Krishnamurti dijo: Sólo cuando la mente no huye es posible estar en comunión directa con eso que llamamos soledad, y para que dicha comunión exista, debe haber afecto, debe haber amor. Sobre el amor y la soledad es uno de los libros más fascinantes de su autor. Se trata de una apremiante investigación acerca de nuestras relaciones íntimas, tanto con nosotros mismos como con los demás y con la sociedad. Espiritualidad. Misticismo. Metafísica. Filosofía contemporánea. Libro descatalogado
Usado-BUENO
Diario, i

diario, i-jiddu krishnamurti-9788472454415

DIARIO, I

(EN PAPEL)

JIDDU KRISHNAMURTI

, 1999

  • Nº de páginas: 283 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: KAIROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788472454415
Un documento único dentro de la producción del genial autor; si toda su obra anterior nace de transcripciones de charlas y conferencias, aquí es él mismo quien escribe acerca de sus vivencias personales más profundas. Una fuente natural rebosante de espontaneidad y frescor.
el conocimiento de uno mismo-j. krishnamurti-9788472454514

EL CONOCIMIENTO DE UNO MISMO

(EN PAPEL)

J. KRISHNAMURTI

, 1999

  • Nº de páginas: 236 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: KAIROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788472454514

 

J. KrishnamurtiEsta obra reúne catorce conferencias pronunciadas por el siempre lúcido, implacable y espléndido Krishnamurti: «Antes que nada se necesita una mente serena, una mente no perturbada, para comprender cualquier cosa». Esta serenidad, entre otras cosas, nos la transmite el mismo Krishnamurti con sus palabras, fuertes y alentadoras, siempre vivas.

el conocimiento de uno mismo-j. krishnamurti-9788472454514

EL CONOCIMIENTO DE UNO MISMO

(EN PAPEL)

J. KRISHNAMURTI

, 1999

  • Nº de páginas: 236 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: KAIROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788472454514

 

J. KrishnamurtiEsta obra reúne catorce conferencias pronunciadas por el siempre lúcido, implacable y espléndido Krishnamurti: «Antes que nada se necesita una mente serena, una mente no perturbada, para comprender cualquier cosa». Esta serenidad, entre otras cosas, nos la transmite el mismo Krishnamurti con sus palabras, fuertes y alentadoras, siempre vivas.

obras completas 1933-1967: tomo i 1933-1937: el arte de escuchar-jiddu krishnamurti-9789501711905

OBRAS COMPLETAS 1933-1967: TOMO I 1933-1937: EL ARTE DE ESCUCHAR

(EN PAPEL)

JIDDU KRISHNAMURTI

, 1994

  • Nº de páginas: 251 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: KIER (ARGENTINA)
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9789501711905




CITAS DE KRISHNAMURTI VIII

4 02 2018

 

citas krisnam

EL TEMOR

-Vean, si sienten temor todo esto está excluido de sus vidas, se vuelven insensibles y no observan lo que ocurre alrededor de ustedes. Si sienten temor están atados por la tradición, siguen a algún lider o gurú. cuando están atados por la tradición, cuando temen a sus maridos o a sus esposas, pierden su dignidad como seres humanos individuales.

-El proceso mismo de seguir crea una sensación de temor; y el temor cierra las puertas a la comprensión de la vida con todas sus extraordinarias complicaciones, sus luchas, sus sufrimientos su pobreza, su opulencia y su belleza -la belleza de los pájaros o de la puesta del sol sobre el agua-. Cuando están atemorizados, son completamente insensibles a todo esto.

citas krisnam2

-Hemos estado considerando el problema del temor. Vimos que casi todos estamos atemorizados y que el temor impide la iniciativa porque hace que nos aferremos a la gente y a las cosas como una enredadera se aferra a un árbol. Nos a ferramos a nuestros padres, a nuestros maridos, a nuestros hijos e hijas, a nuestras esposas y a nuestras posesiones. Ésa es la forma exterior del temor. Estando internamente atemorizados, tenemos miedo de estar solos. Podremos poseer muchos saris, joyas y otras propiedades, pero internamente, psicológicamente somos muy pobres. Cuanto más pobres somos en lo interno, tanto más tratamos de enriquecernos exteriormente apegándonos a las personas, a la posición, a la propiedad.

-Cuando estamos atemorizados nos aferramos no sólo a las cosas externas, sino también a las internas, tales como la tradición. Para la mayoría de las personas de edad avanzada y para las que en lo interno son insuficientes y vacías, la tradición importa muchísimo. ¿Han notado esto entre sus amigos, sus padres y maestros? ¿Lo han notado en sí mismos? En el momento en que hay temor, temor interno, tratan de ocultarlo bajo la respetabilidad, siguiendo una tradición y así pierden la iniciativa. A causa de que les falta iniciativa y sólo siguen a otros, la tradición se vuelve muy importante, la tradición de lo que dice la gente, la tradición de lo que ha sido transmitido desde el pasado, la tradición que carece de vitalidad, del sabor de la vida, porque es una mera repetición sin significado alguno.

-¿Saben lo que es una mente libre? ¿Alguna vez han observado la propia mente? No es libre, ¿verdad? Siempre están a la expectativa de lo que sus amigos dicen de ustedes. Esa mente es como una casa cercada por una valla o por un alambre de púas. En este estado nada nuevo puede acontecer; lo nuevo solo es posible cuando no hay temor. Y es extremadamente difícil para la mente estar libre de temor, porque ello implica realmente estar libres del deseo de imitar, de seguir, libres del deseo de acumular riquezas o de amoldarse a una tradición, todo lo cual no quiere decir que hayan de hacer algo extravagante.

-La libertad de la mente adviene cuando no hay temor, cuando la mente no desea alardear y no urde intrigas en busca de posición o prestigio. Entonces no hay sentido de imitación. Y es importante tener una mente así, una mente de verdad libre de la tradición, la cual constituye el mecanismo formador de los hábitos.

LA NUEVA EDUCACIÓN

frases-de-Krishnamurti.jpg





EL LOCO DE CIUDADFRÍA XIV (NOVELA)

27 01 2018

EL LOCO DE CIUDADFRÍA XV

EL LOCO ESOTÉRICO/CONTINUACIÓN

Rogué al loco que no se moviera. Salí del coche con cuidado y le supliqué que él también lo hiciera por mi lado, procurando moverse lo menos posible. Este lo hizo como si supiera que no existía el menor peligro de que el 4×4 se despeñara, ladera abajo.

Busqué grandes piedras para calzar por delante las tres ruedas que aún permanecían en contacto con el terreno. El loco me ayudó en la tarea con gran pericia. Entonces decidí subirme de nuevo al coche, una vez seguro de que el vehículo estaba bien calzado, y maniobrar para hacerlo retroceder hasta el asfalto. Quité el freno de mano con suavidad y como apenas se moviera encendí el motor, puse la marcha atrás y aceleré muy poco a poco.
No hubo el menor problema. Una vez a salvo, las cuatro ruedas perfectamente asentadas sobre el terreno, el loco movió las piedras y pude situar el coche sobre el asfalto, no sin antes cerciorarme de que no había coche alguno a la vista. Le grité que subiera –aún seguía muy nervioso por el incidente- y en cuanto ocupó su asiento regresé a la carretera y conduje con lentitud, esperando encontrar pronto un buen lugar para aparcar y relajarme un poco.

Le pedí disculpas. Suelo ser un buen conductor, aunque la conversación con el loco me había despistado y puesto muy nervioso la macabra idea que acudió a mi mente mientras él me contaba tan peregrinas historias. Por un momento me había planteado la posibilidad de que el loco sufriera un trastorno transitorio y se arrojara sobre mí, en el momento más inoportuno, buscando que el coche se despeñara, con nosotros dentro, por el terrible precipicio que observaba, no sin vértigo, a la derecha de la carretera –ésta carecía de quitamiedos- encontrando ambos una muerte tan inesperada como espantosa.

No es extraño que la falta de concentración me impidiera advertir la llegada del otro coche y tomara la pronunciada curva a demasiada velocidad, invadiendo la otra parte de la calzada.

Logramos llegar a la cima sin percances y la bajada del puerto fue mucho más llevadera. Ambos permanecimos en silencio. Al llegar al valle me planteé aparcar en un camino de tierra que conducía a una típica casa de piedra, muy común por estas montañas. Desistí de hacerlo pensando que si parábamos y reflexionaba sobre lo ocurrido me costaría volver a ponerme en marcha durante algunas horas. Me fui tranquilizando poco a poco. Se anunciaba un pantano a un par de kilómetros.
No sé cómo me atreví a formularle la pregunta. Creo que el inesperado episodio me había trastornado y la necesidad de satisfacer la curiosidad fue más poderosa que mi prudencia.

-Parece que no le ha afectado mucho el incidente. ¿Acaso lo había previsto?

-No me creerá. Anoche soñé que nos salíamos de la carretera. En el sueño no existía un peligro claro, todo concluía sin mayores consecuencias. Por eso he permanecido tranquilo.

-¿Acostumbra a soñar con acontecimientos futuros? ¿Usted se considera un vidente? ¿Cree en la premonición?

Le estaba ametrallando a preguntas. Uno no sabe, hasta que le sucede algo tan demoledor como que su vehículo quede con una rueda en el aire, al borde de un precipicio, lo cerca que todos estamos de la muerte. Lo milagroso no es que estemos vivos, sino que no estemos todos muertos. Teniendo en cuenta los millones de virus y bacterias, la fragilidad de nuestros cuerpos, las casi infinitas posibilidades de que nos suceda algo malo, en caso o fuera de casa, deberíamos estar más preparados para enfrentarnos a la muerte… Sin embargo no lo estamos. Me sentía extrañamente afectado, como si una mano milagrosa me acabara de salvar de la muerte en el último momento. Al calzar una rueda me asomé al borde de la plataforma y sentí un vértigo como nunca había sentido. La montaña caía a pico desde allí. No hubiéramos tenido la menor posibilidad de sobrevivir de haber frenado el coche tan solo unos centímetros más allá.

-Mire –me respondió el loco- le voy a responder a su pregunta. Creo que a todos nos resulta muy atractiva la idea de conocer el futuro, aunque esa posibilidad solo nos la planteemos en el plano de las hipótesis o como simple fantasía que nos entretiene un rato. El viaje en el tiempo de Wells, las películas que se han hecho sobre el tema demuestran que al hombre le interesa y le preocupa la posibilidad de conocer el futuro.

“Curiosamente –eso pone de manifiesto una vez más la ola de materialismo que nos invade- los viajes en el tiempo se realizan siempre con vehículos materiales. Recuerdo ahora “El fin de la eternidad” la novela de Asimov, por ejemplo. Sin embargo pocos se plantean la posibilidad –evidente- de viajar con la mente hacia el pasado o hacia el futuro. Se considera un inocuo divertimento del que nadie sale dañado. Rememoramos la muerte de nuestros seres queridos, nos echamos a llorar y pensamos que se debe a la emoción provocada por las hormonas. Pensamos en el futuro y si luego algo coincide con nuestras fantasías exclamamos: ¡Qué casualidad!

“Somos tan tontos que no vemos lo que está delante de nuestras narices. Es cierto que muchos falsos videntes y futurólogos han hecho un daño incalculable a las creencias de la gente sobre la posibilidad de ver el futuro. No obstante basta pensar en la hipótesis de que la mente pueda existir al margen de las neuronas, a las que usa para contactar con la materia, como un puente eléctrico, para que a uno se le pongan los pelos de punta.

-¿Por qué razón? ¿Qué ha elucubrado sobre el tema?

-Las conclusiones son muy simples. ¿Qué necesidad hay de inventar un vehículo para viajar en el tiempo si lo podemos hacer con nuestra mente? ¿Acaso nuestra mente no podría cambiar el futuro y el pasado? ¿No lo hacemos ya cuando entre dos caminos elegimos uno después de analizar los pros y los contras?

“Le voy a hablar de un sueño que tuve hace tiempo. Servirá para que se haga una idea de las infinitas posibilidades de viajar con nuestra mente, con nuestro cuerpo astral. Al mismo tiempo le explicará lo que le dije antes sobre el maestro que encuentra el iniciado nada más atravesar la puerta del conocimiento: él mismo.

EL SUEÑO DEL DOBLE

“Me desperté porque había escuchado ruidos raros en el pasillo de mi casa. Estaba muy asustado. Quienes vivimos solos conocemos muy bien esos momentos en los que podríamos llegar a convencernos de que un extraterrestre camina por nuestra casa. La soledad debilita nuestras defensas y diluye cualquier perspectiva realista de ciertas situaciones.

“Me pregunté quién podría haber entrado, estando la puerta cerrada y bien cerrada, como la había dejado al irme a dormir. Los pasos se acercaban cada vez más próximos, más nítidos, con esa ralentización extraordinaria que tan solo es posible en los sueños. Pero entonces yo no sabía que estaba dormido. Para mí lo que estaba ocurriendo era absolutamente real.

“Se abrió la puerta del dormitorio y mi corazón dio un vuelco, quedándose con la cabeza para abajo. Quise levantarme y enfrentarme al intruso. No pude hacerlo, porque como usted sabe uno no se levanta de la cama estando dormido.

“Alguien se acercó hasta mí. Yo estaba durmiendo de costado, como acostumbro. Me tocó en el hombro y a punto estuve de cagarme de miedo. Es una expresión vulgar, lo reconozco, aunque no me negará que es la imagen más plástica para explicar el miedo, el pánico, el terror…

“Haciendo de tripas corazón miré hacia el intruso…¡Pero si era yo mismo! El rostro aparecía un tanto diferente, más tranquilo, más alegre, más imperturbable… sin embargo era yo. De eso no cabía la menor duda.

“Naturalmente no le pregunté quién era: eso resultaba evidente. Quise saber qué hacía allí mi doble. Con palabras suaves, aunque muy irónicas, me respondió que me visitaba porque yo mismo se la había pedido.

“El pánico me atenazó las entrañas. ¿Cómo era posible que yo lo hubiera llamado? ¿Cuándo lo había hecho? Sí, me dijo, deseabas conocer tu futuro, querías saber qué te iba a ocurrir a unos años vista… Pues bien, aquí estoy para contártelo…

“¿De dónde vienes? Pregunté, con tanto miedo como si mi interlocutor fuera el mismo Dios y no mi doble. Se echó a reír con suavidad. ¿De dónde voy a venir, alma cándida?… Del futuro. Soy el que tú serás dentro de un tiempo…

“Esa posibilidad me aterrorizó aún más, hasta el punto que me creí morir. No obstante pensé que era una ocasión única para saber qué me depararía el futuro. Le pedí, pues, que me lo contara todo.

“¿Estás seguro? Claro, respondí, con la alegría de quien va a saber cómo será dentro de unos años, sin necesidad alguna de envejecer de repente.

“Piénsalo bien –me dijo, con tono preocupado- eso puede destrozarte la vida.

“No tuvo que especificar, mi mente asimiló en un segundo el terrible shock que me produciría descorrer el velo del futuro.

“Al menos quise saber hasta dónde podría llegar y cómo era posible que mi “yo” futuro pudiera visitar a mi “yo” presente como quien no quiere la cosa.

“Es tan sencillo como si usted se levantara ahora de su cama y llamara a la puerta del vecino. Si éste abre y le admite en su casa, estará dentro de la misma sin la menor dificultad.

“¿Entonces por qué no me has visitado antes? Yo le estaba hablando con la confianza de quien está hablando consigo mismo. En cambio él se dirigía a mí como si fuera alguien tan distinto a él como si en lugar de visitarse a sí mismo, lo estuviera haciendo con el vecino de enfrente.

“Hubiera podido hacerlo en cualquier momento, me replicó, pero respeté tu miedo y me contuvo la posibilidad de que cambiaras de algunas forma lo que yo soy ahora. Me gusta cómo soy y no querría que esto se modificase.

“¿Puedo hacerlo? Claro que puedes, cualquier decisión que tomes de aquí en adelante me podrá cambiar.

“-No entiendo. Si te puedo cambiar… ¿por qué no lo he hecho ya?

-Soy el resultado de tus elecciones.

-Pero si ahora mismo decidiera elegir otro camino distinto, tú no serías el que eres… tendrías que cambiar…

-Así es. Sin embargo no lo harás, porque sabes que es el camino que más te conviene.

-Eso significa que podré ver todos mis futuros posibles y elegiré éste, porque los otros son peores.

-Lo haces todas las noches. En sueños viajas al futuro inmediato y decides entre los posibles caminos.

-¿Por qué no lo recuerdo?

-Porque no quieres. Te bloqueas…te bloquea el terror de conocer tu futuro con todo detalle.

“Entonces recordé un sueño espantoso, que había sufrido años atrás.

-¿Por qué no me lo cuenta ahora?

-No es el momento.

-Está bien, siga.

“Supe que lo que mi doble me estaba diciendo era cierto.

-¿Puedo decidir conocer todo mi futuro ahora?

-Puedes, pero no lo harás.

-Al menos dime que todo irá bien.

-No, no irá bien si crees que ir bien es ahorrarte sufrimiento. Debes sufrir para ampliar tu conocimiento interior y evolucionar.

-¿Y no podrías evitarme tanto sufrimiento?

-Sí, tú sabes que sí. Tú sabes que eso es posible, pero no lo harás… porque eso retrasaría tu evolución y quieres llegar cuanto antes a donde yo estoy.

-¿A dónde hay que llegar?

-No lo sé. Si lo supiera ya no podría estar aquí, ahora… contigo. Solo puedo decirte que somos dioses y algún día lo descubriremos.

-¿De qué punto de mi futuro has llegado?

-De muy lejos. Desde otras vidas futuras. No voy a darte detalles, solo quiero que sepas que tu sufrimiento no será en vano. Ahora ya casi no me afecta el dolor, pero el camino que me resta es todavía muy, muy largo… No sé qué descubriré, ni qué nuevas dimensiones me esperan. Solo sé que ya no tengo miedo.

“Eso me consoló tanto que me eché a llorar.

-¿Podría acompañarte y ver ese futuro?

-Claro. Podrías. Pero no lo harás.

-¿Algún día podré hacerlo?

-Cuando tú quieras. Con el tiempo dejarás de tener miedo y entonces recordarás… Lo recordarás todo.

-Gracias por venir a visitarme.

-Tú me lo pediste. Puedes volver a hacerlo cuando quieras. Pero te aconsejo que no lo hagas, al menos hasta que estés preparado. Adelantar el camino a trompicones puede causarte daños inesperados.

-¿La locura?

-Tú lo sabes muy bien.

“Sin saber por qué razón sentí animadversión hacia mi doble. Él estaba ya muy lejos. Se había liberado del dolor. ¿Por qué no dar el salto ahora y forzar a mi doble a transmitirme toda su sabiduría, todos sus logros? Al fin y al cabo era yo mismo. No se haría daño a sí mismo.

“Era solo un pensamiento. Sin embargo él parecía leer mis pensamientos.

-No podrías forzarme a hacer lo que yo no quiero hacer.

“Se rió dulcemente, como un dios se reiría de una hormiga que le estuviera haciendo frente.

“Deseché la posibilidad de luchar con él. Era muy consciente de que existe una ley cósmica que nos impide dar saltos en el tiempo para evitar el sufrimiento.

“Volví a darle las gracias. Él me tocó en el hombro, como se hace con un amigo.

-Ahora debo irme. No vuelvas a tener miedo. Siempre estaré contigo.

-¿Eres una especie de ángel de la guarda?

-¿Tú qué crees?

“Me sonrió y vi cómo retrocedía hasta la puerta. Luego escuché pasos en el pasillo y me desperté bruscamente.

“Por desgracia sólo era un sueño. Sin embargo nunca lo olvidaré. Sigo convencido de que su realidad está más allá del alcance de mi conocimiento. Fue muy consolador, aunque permanecí largo rato despierto, pensando en la posibilidad de luchar con él, como con un ángel de luz… como en realidad luchó Jacob con el ángel, en la famosa escalera de Jacob. No me importaba la locura, si podía librarme de tanto sufrimiento y angustia.

“Aplacé la decisión para el futuro. Tardé en dormirme de nuevo.

-Es una preciosa historia. ¿Puedo utilizarla para algún relato?





MÁXIMAS DEL GUERRERO IMPECABLE XIII

21 01 2018

 

arteacechar

acechar5

-El miedo es el principal enemigo del hombre de conocimiento.

 “Y así ha encontrado su segundo enemigo: ¡la claridad! Esa claridad de mente, tan difícil de obtener, dispersa el miedo, pero también ciega.
 Fuerza al hombre a no dudar nunca de sí. Le da la seguridad de que puede hacer cuanto se le antoje, porque todo lo que ve lo ve con claridad. Y tiene valor porque tiene claridad, y no se detiene en nada porque tiene claridad.
Pero todo eso es un error: es como si viera algo claro pero incompleto. Si el hombre se rinde a esa ilusión de poder, ha sucumbido a su segundo enemigo y será torpe para aprender. Se apurará cuando debía ser paciente, o será paciente cuando debería apurarse. Y tonteará con el aprendizaje, hasta que termine incapaz de aprender nada más.
 “Sabrá entonces que el poder tanto tiempo perseguido es suyo por fin. Puede hacer con él lo que se le antoje. Su aliado está a sus órdenes. Su deseo es la regla. Ve claro y parejo todo cuanto hay alrededor. Pero también ha tro­pezado con su tercer enemigo: ¡el poder!
 El poder es el más fuerte de todos los enemigos. Y natu­ralmente, lo más fácil es rendirse; después de todo, el hombre es de veras invencible. Él manda; empieza toman­do riesgos calculados y termina haciendo reglas, porque es el amo del poder. Un hombre en esta etapa apenas advierte que su tercer enemigo se cierne sobre él. Y de pronto, sin saber, habrá sin duda perdido la batalla. Su enemigo lo habrá transfor­mado en un hombre cruel, caprichoso.”
“El hombre estará, para entonces, al fin de su travesía por el camino del conocimiento, y casi sin advertencia tropezará con su último enemigo: ¡la vejez! Este enemigo es el más cruel de todos, el único al que no se puede vencer por completo; el enemigo al que solamente podrá ahuyentar por un instante.
Este es el tiempo en que un hombre ya no tiene miedos, ya no tiene claridad impaciente; un tiempo en que todo está bajo control, pero también el tiempo en el que tiene un deseo constante de descansar. Si se rinde por entero a su deseo de acostarse y olvidar, si se arrulla en la fatiga, habrá perdido el último asalto, y su enemigo lo reducirá a una débil criatura vieja. Su deseo de retirarse vencerá toda su claridad, su poder y su conocimiento.

NOTAS PARA USO PROPIO/ Son pequeños resúmenes que he hecho para uso propio de las enseñanzas de don Juan. No con citas literales que podrán encontrarse a lo largo de estas máximas.

SOBRE EL APRENDIZAJE

-Durante el aprendizaje uno batalla para inmovilizar la segunda atención. Subsecuentemente uno tiene que batallar aún más para romper esa misma inmovilización.

acechar2

EL ARTE DE ACECHAR

-Se produce un drástico cambio de conducta en los guerreros. Los hombres se vuelven más alegres, más joviales, disfrutan más de la vida. Las mujeres se vuelven más sombrías y malhumoradas.

-El acechador se vuelve un maestro y artista consumado en torcer la voluntad de quien fuere y salirse con la suya.

TAREAS DEL ACECHADOR

-La recapitulación.

PRINCIPIOS BÁSICOS

-Atraer al otro a nuestro campo de batalla, así se encontrará a nuestra merced.

-Eliminar de la propia vida todo lo que no es esencial.

-Jugarse la vida con cada decisión que se toma.

-Aprender a calmarse.

-Reagrupar los recursos y obtener un nuevo y optimista estado de ánimo.

-Comprimir el tiempo.

-Los acechadores jamás dejan ver su juego ni se ponen al frente de nada.

-Observarlo todo sin ser el punto de enfoque.Esto para los conflictos.

-Aplicar los principios del acechar a cualquier cosa que se haga, desde los actos más triviales hasta las situaciones de vida o muerte.

acechar3

LA APLICACIÓN DE ESTOS PRINCIPIOS PRODUCE TRES RESULTADOS

-Un acechador nunca se toma en serio. Aprende a reírse de sí mismo. Ya que no tiene miedo de hacer el papel de tonto hace tonto a cualquiera.

-Un acechador tiene una paciencia sin fin. Nunca tiene prisa, nunca se irrita.

-Un acechador tiene una capacidad casi infinita para improvisar.

CUARTO PRINCIPIO DEL ARTE DE ACECHAR

-Descansa, olvídate de ti mismo, no tengas miedo a nada. Solo entonces los poderes que nos guían nos abren el camino y nos auxilian. Solo entonces.

QUINTO PRINCIPIO DEL ARTE DE ACECHAR

-Cuando se enfrentan a una fuerza superior, con la que no pueden luchar, los guerreros se retiran por un momento. Dejan que sus pensamientos corran libremente. Se ocupan de otras cosas. Cualquier cosa puede servir.

SEXTO PRINCIPIO DEL ARTE DE ACECHAR

-Los guerreros comprimen el tiempo, todo cuenta, aunque sea un segundo. En una batalla por tu vida un segundo es una eternidad, una eternidad que puede decidir la victoria.

acechar4